Las cosas van avanzando para nuestros dos tortolitos xD El fic va tomando forma, espero poder publicarles más seguido. Gracias, miles de gracias por sus fantásticas reviews! Recibo alertas de otros autores y me alegra mucho, aunque me gustaría que, si pasan por aquí, pues me dejen su huellita xD.
Quiero hacer una aclaración. Los capítulos son cortos porque ya desde el inicio se hizo con un número pre determinado. Además, no se olviden de que es un MINI FIC, esto quiere decir que no tendrá más de diez capítulos. La historia se desenlaza de manera rápida, por lo tanto los capítulos no pueden ser muy largos.
Besos a todos y espero que lo disfruten.
Capítulo 4: Un plan
Se veía tan linda, tan natural; el solo hecho de contemplarla hacía que su corazón latiera a mil por hora. Sentía el calor subir a sus mejillas, sentía sus extremidades temblar. Totalmente ridículo. Pero así lo sentía.
Harry observaba a Hermione desde un rincón de la sala común. Se había sentado y pretendía simular que leía un libro. Sin darse cuenta que lo sostenía al revés. La muchacha se encontraba al frente de la chimenea, conversando con la linda morena que les habían presentado momentos atrás.
"Es simplemente... Hermione... mi Hermione" pensaba.
Todavía no asimilaba el hecho de que le gustara su mejor amiga. Pero no podía evitar que ese sentimiento creciera. Sabía que se estaba hundiendo en un círculo vicioso. Ella no lo quería... al menos no en la manera en que él deseaba. Tenía que olvidarse de ella.
Entonces la chica le lanzó una mirada de complicidad y una sonrisa, y supo que no podría. ¿Cómo dejar atrás esos hermosos ojos miel? ¿Esa sonrisa tan risueña que le provocaba reír a cada minuto? Sin poder evitarlo le devolvió la sonrisa.
- Sólo espero que ustedes dos no sean de diferentes casas, porque sino, estás fregado...
- ¿Eh? - Levantó la cabeza para mirar a su emisor y se encontró con los ojos azules de Steven, que parecían examinar cada milímetro de su rostro - ¿de qué hablas? Estaba leyendo... ehm... este libro.
- Ni siquiera si el libro no estuviera al revés, te creería - le quitó la copia de las manos y lo giró, entregándosela en la correcta postura - la quieres ¿no es así? No, no la quieres, la amas - le echó una mirada a Hermione, quien reía junto con Rowsselyn.
- Eh... yo - tartamudeaba el moreno.
- Son novios... no hay de qué avergonzarse - el pelirrojo tomó asiento al costado del muchacho, estaba molesto, él sólo trataba de ayudar a su amigo, y... también a ella, era muy linda, no podía negarlo, pero ese no era el punto, el punto era que él intentaba hacer lo mejor y ellos no lo apreciaban; pero no podía seguir pensando en eso - ¿Quieres quedarte en tu pequeño paraíso o salir flotando?
- ¿Qué? - preguntó el ojiverde, quien había vuelto a mirar a Hermione.
- Que si quieres dejar de mirarla por un momento... - respondió con fastidio - en serio que a ustedes los enamorados les va mal eh... - agregó burlonamente - ¿vienes o no?
- Claro... ¿a dónde?
- ¿No quieres conocer el castillo? - el pelirrojo lucía extrañado.
- Pues... sí, claro... vamos.
Hermione giró su cabeza para buscar al moreno y no lo encontró. ¿A dónde podría haber ido? Estaban en Hogwarts, era verdad, su casa de toda la vida. O al menos de siete años. Pero todavía no sabían en qué tiempo estaban, aunque todo indicaba que era pasado... la decoración de la sala común, los cuadros, la forma de las túnicas, esas reglas... todo. Sin embargo, no podía estar tan segura, ¿cómo averiguarlo? ¿Cómo lograr regresar a su tiempo?
- Lo quieres ¿verdad? - preguntó la morena acercándose más a ella - hacen una muy linda pareja - Hermione rió nerviosamente.
- Pues... eh... Andrew y tú lucen muy bien juntos también...
- Hay algo que no me estás diciendo - la morena la examinó con la mirada - ustedes no son novios - aseguro tajantemente.
- ¿Qué? Pero mira si te estás contradiciendo... primero me dices que lo quiero y luego que no somos novios - contestó la ojiambar nerviosamente.
- Lo quieres, eso nadie lo quita, pero no son novios... no aún, eso me queda claro ahora, no lo negaste... entonces, la pregunta es ¿por qué mintieron?
- Yo... eh
¡Maldición! ¿Qué estaba pasando? ¿Cómo es que de pronto ella parecía saberlo todo? Su secreto tenía que estar a salvo, y ella con esas risitas tontas y nerviosas no estaba haciendo nada por mantenerlo oculto. El que ella pudiera descubrir la verdad, la asustaba. Pero el que pensara que sentía algo por Harry... eso sin duda, la asustaba más. ¿Cómo podía afirmar que ella que lo quería? Entonces continuó pensando. ¿Qué era lo que ella sentía por Harry? ¿Amor de hermanos? ¿Amistad? ¿Amor de verdad? Sólo sabía que una tristeza muy grande la invadía cada vez que se peleaba con él, cada vez que pensaba cómo sería su vida sin que él anduviera por allí complicándosela... pero eso no debía significar nada. No podía significar nada.
- ¡Llamando a Eva a tierra! - dijo Rowsselyn sacándola de sus pensamientos - Eva, sino quieres decirme nada, pues está bien, pero lo que me cuentes, no saldría de aquí, eso lo prometo.
- Es que no hay nada que contar, Rowsselyn - farfulló la castaña - tienes razón, Ha... Marcus y yo, no somos novios, mentimos en eso...
- Pero ¿por qué? - preguntó con una expresión paciente. Quería descubrir qué tramaban esos dos chicos. Le habían caído muy bien, eso no lo podía negar. Pero últimamente estaban teniendo lugar muchos ataques contra miembros de Hogwarts y tenían que andar preparados - me refiero a que... ¿qué vale tanto como para negar su amor? Estamos en 1908 y ustedes vienen de otra escuela, nadie los va a apedrear...
- Las cosas no son como las pintas, nosotros... ¡¿QUÉ?! - gritó histérica al poder asimilar lo que su emisora había dicho - ¡¿1908?!
- Claro que sí, Eva ¿estás bien? - preguntó la otra muchacha confundida.
- Yo... sí, sí, es sólo que acabo de acordarme de algo muy importante y verás... debo, eh... buscar a Harry, sí, buscarlo... ya regreso - y salió corriendo.
- Pero Eva, sino conoces... el castillo - agregó en voz baja al ver cómo la chica se había ido de la habitación - ¿Harry? - repitió en voz alta.
Así hubieran retrocedido mil años, el paisaje seguía siendo hermoso. Una de las cosas que más le gustaban del colegio, era el paisaje que ofrecía.
Steven le hablaba y le decía miles de cosas a las que él, francamente, no estaba prestando atención. Por primera vez su mente había reparado en que estaban perdidos. El observar el paisaje le hizo recordar cómo el sol brillaba en su época, cuánto extrañaba salir a dar un paseo en compañía de Ron y de Hermione. Aunque la tenía a ella ahí, pero no podían hacerlo; estaban varados en esa época, fingiendo ser quienes no eran... ¡Por Merlín! ¿En qué había estado pensando? Tenían que salir de allí.
Comenzó a maquinar ideas sobre cómo salir de allí. ¿Cómo revertirían el hechizo? ¿Qué había dicho ojoloco sobre eso? ¡Maldición! No llegaron a esa explicación. ¡Antes el estúpido de Finnigan los mandó al futuro o al pasado o a dónde fuera que se encontraran!
- ¿Me estás escuchando? - preguntó entonces el pelirrojo mirándolo detenidamente - Parece que...
- ¡HARRY! - gritaron desde el pasillo. El moreno se sobresaltó al escuchar su nombre, pero guardó la compostura, recordándose a sí mismo que nadie lo conocía - ¡HA...! ¡MARCUS! - divisó a Hermione a lo lejos, quien al ver al pelirrojo parado al costado de su amigo, corrigió de inmediato su oración.
- Hola, Eva - saludó cordialmente Steven en cuanto hubo llegado hasta ellos - pensé que estabas con Rowsselyn.
- Sí, pero me acordé de algo y tuve que salir... Marcus, necesito hablar contigo...
- ¿Tiene que ser ahora? - Interrumpió el pelirrojo - quiero terminar de mostrarle el castillo, ¿por qué no te quedas tú también? - ¿por qué se ponía tan pesado? No cabía duda, tendría que usar la artillería pesada.
- Lo siento, Steven, quiero pasar unos minutos a solas con mi novio - enarcó una ceja - ¿vienes, Marcus?
- No tienes que preguntármelo... nos vemos luego - finalizó el moreno con una pícara sonrisa.
- Pero... - el muchacho lucía desubicado - ¡¿dónde los encontrarán si vienen a buscarlos?! - gritó para que lo pudieran oír, ya que Hermione casi corrió y Harry avanzó tras ella.
- ¡En la biblioteca! - gritó también ella. Y después de esto, corrieron más rápido hasta desaparecer de su vista.
El pelirrojo se quedó ahí parado. Contemplando del paisaje. Cuánto amaba ese colegio. La vista lo cautivaba. Era su hogar, su cálido hogar. Miles de cosas pasaban por su cabeza en esos momentos.
- ¡Steven! - Gritó una voz femenina - ¿dónde están? - Rowsselyn venía corriendo, tomada de la mano de Andrew.
- ¡Casi me matas de un susto! - Respondió el pelirrojo - ¿dónde están quiénes?
- Eva y Marcus, Steven, ¿dónde están Eva y Marcus? - agregó el castaño; se sentía fastidiado, qué era lo que estaba pasando con esos dos, necesitaba averiguarlo.
- ¿Qué está pasando? ¿Para qué los necesitan?
- Rowsse estuvo hablando con Eva y ella le dijo que ellos dos no eran novios, ¿por qué lo tendrían que haber ocultado? Y luego le preguntó sobre el año en que estaban y al escuchar que era 1908 salió disparada diciendo que tenía que buscar a HARRY - enfatizó el nombre del ojiverde tanto como pudo - ¿quién diablos es Harry? - el pelirrojo se veía pensativo.
- Ahora que lo mencionas, cuando vino estaba gritando "HARRY" y luego, comenzó a gritar "Marcus" ¿quién la entiende?
- Yo no - dijo de pronto la morena - pero quiero entenderla, a los dos, quiero entenderlos, y saber qué es lo que pasa, así que, ¡Por Merlín, dinos dónde están!
- Están en la biblioteca... - respondió Steven de mala gana.
- Vamos para allá entonces - dijo el castaño con determinación.
- Aunque apostaría a que va a hacer mucho calor ahí, novios o no, a esa Eva se le veía muy determinada... y ardiente - agregó con una sonrisa pícara el pelirrojo.
- No me importa, así la biblioteca esté en llamas, les sacaremos la verdad... vamos - sentenció la morena tajantemente y el trío del siglo diecinueve empezó siguió andando.
Qué les pareció? Espero les guste!
La Jooovi
p.d No, en el próximo capítulo NO habrá lemmon; los comentarios hechos simplemente responden a las situaciones. En todo caso, si llegara a haberun lemmon, yo avisaré para que estén preparados.
