Hey!! Bueno, aquí les dejo el siguiente capi, perdón por la tardanza, ando de vacaciones y es un loquerío. Les recuerdo que en 3 capítulos se acaba nuestra linda historia x)
Sólo una cosa más... R-E-V-I-E-W-S!! XD
Besotes!
Capítulo 6: ¡Dímelo!
- ¡Hablen! - bramó Steven por cuarta vez.
El clima estaba muy tenso en la biblioteca. Todos estaban confundidos. Había pasado ya dos horas de estar en ese lugar, con el pelirrojo diciendo: "Hablen... dímelo... no mientan" y miles de otras cosas como esas. Harry no sabía qué decir, era obvio que había arruinado todo al dar esa estúpida excusa, ¿cómo se pudo olvidar de lo que Hermione había dicho al principio? ¡Memoria de pollo!
Andrew y Rowsselyn estaban apoyados contra uno de los estantes de libros, abrazados y con un semblante preocupado. Querían saber la verdad. De vez en cuando se lanzaban ciertas miradas, esa parecía ser su forma de comunicarse, como si no hicieran falta palabras, como si con los ojos se dijeran todo. El ojiverde los miraba con un poco de envidia, cuánto daría él por estar así con Hermione, cuánto daría él por decirle que la amaba, por quitarse todo ese temor y cobardía, por no tener ese... ¡corazón de pollo!
- Mira... - comenzó la castaña, quien obviamente no estaba contenta con la situación - primero, bajas el tonito ¿correcto?
Sus ánimos no estaban muy elevados que digamos, Harry la había besado... ¿qué diablos significaba eso? Además había dado una tonta excusa y los habían descubierto... todo lo que quería hacer era salir de allí, regresar a la su tiempo y esconderse en su cuarto, debajo de un buen libro. Reparó de nuevo en el beso... el bendito beso que casi pasa a algo más, el beso tan... delicioso, no podía encontrar una mejor forma de describirlo; estaba molesta sí, molesta porque él le había hecho eso, porque la había hecho pensar en ellos, considerar la posibilidad -por más remota que fuera- de que ellos estuvieran juntos, pero por otro lado... le había gustado, le había gustado sentir sus labios, sentir sus cálidas manos recorriendo su cintura... ¿realmente sería tan malo que él y ella estuvieran juntos?
- Eva, cálmate - comenzó Harry tratando de tomarle la mano, pero ella no lo dejó. El moreno la miró tratando de descubrir lo que pasaba, queriendo probar si ellos dos podían tener esa conexión que Andrew y Rowsselyn parecían tener... y no pasó nada. La muchacha lo miró por unos momentos y luego apartó su mirada de él, para volverla a posar en el pelirrojo.
- ¿Cuál es el problema aquí? - preguntó más calmada.
- ¡Que ustedes mienten a cada segundo! ¿Cómo nos piden que confiemos? - refunfuñaba Steven - Hablen ahora o llamamos al director y que él se aguante sus mentiras.
- Relájate, tampoco tienes por qué hablarle mal ¿está bien? - el moreno se acercó más a Hermione, en forma protectora, pero ella se apartó disimuladamente y siguió hablando.
- Está bien, tienen razón... les mentimos - ante esta inesperada confesión el peliazabache se quedó estupefacto.
- ¿QUÉ? - reaccionó antes de que la ojiambar continuara - Esperen, no me siento bien, ¿Pueden dejarnos a solas un minuto?
- No - respondieron los tres al unísono.
- Pero es mi novia...
- ¡No es tu novia! - bramó Rowsselyn soltando la mano del castaño, y avanzando un poco.
- ¡BUENO, SE VAN! - gritó; no estaba de humor para que unos chicos de su misma edad lo vinieran a tratar como a un chiquillo, necesitaba hablar con Hermione y lo necesitaba ahora.
- ¡RELÁJATE! - exclamó también Andrew levantando la voz y dando un paso al frente, claramente tratando de proteger a Rowsselyn, quien haciendo caso omiso, le tomó la mano y se paró a su costado - nos vamos, pero volvemos en cinco minutos... cinco minutos - salieron de la habitación dejando solos a los dos chicos del siglo XXI.
No se dijeron nada por al menos tres minutos. Sólo se miraban. El moreno quería decir algo y romper ese silencio sepulcral que carcomía el ambiente, pero no sabía qué. ¿Qué hacer? ¿Qué decir? ¿Cómo decirlo? ¿Era el momento indicado para decirle que la quería con todas sus fuerzas?
- ¿En qué estabas pensando al admitir que mentíamos? - preguntó de manera decidida acercándose a la muchacha.
- No sé... quizás es mejor decirles la verdad de una vez.
- No, Hermione, no podemos cambiar las cosas... ¡Por Merlín! ¿qué te pasa? - el silencio volvió a reinar - ¿Esto es por lo del beso? - se animó a preguntar al no observar respuesta por parte de ella. Estaba confundido, Hermione se mostraba indiferente... ¿Qué estaba pasando por su mente? ¿Había sido un error besarla? - Herms, contéstame...
- ¿Qué quieres que te diga? - preguntó ella desafiándolo; ¿cómo podía preguntarle si era por lo del beso? ¡Así tan relajado! ¡Todo se había complicado! ¡Potter siempre tenía que estar complicándolo todo! - ¡Tú... tú... arch! - se cruzó de brazos y le dio la espalda.
- ¿Yo... "arch"? ¿qué quieres decir? ¿te molestó que te haya besado?
- ¡Eso no tiene nada que ver! - respondió; se estaba poniendo nerviosa, por supuesto que le había molestado que la besara... pero por otro lado le había encantado... ¡y también la había confundido! ¡¿Por qué tenía que confundirlo todo?! Internamente se maldijo a sí misma por estar haciendo falsas e inútiles conjeturas, seguramente a él le había parecido algo normal, lo había hecho porque "eran novios" y ella ahí como tonta diciendo que había complicado las cosas, lo más probable era que le dijera "Hermione, fue porque alguien venía"... ¡al diablo ella y sus sentimientos! Todo lo que hacían era causarle confusiones.
- Porque... - ya, tenía que decirlo, sólo era cuestión de soltarlo, así de rápido; "La muerte también es algo rápido y aún así no me conviene" se recriminó a sí mismo, pero ¡que diablos! Peor que sufrir un rechazo era preguntarse "y ¿qué si...?", respiró hondo antes de continuar - porque a mí... a mí no me molestó... en nada.
- ¿Qué? - se volteó para mirarlo de frente y encararlo - ¿qué quieres decir?
"Ahora pues... ahora trata de explicar eso ¡grandísimo estúpido!"
- Que... yo... - inspiró nuevamente, a ver si quizás al llenarse de aire se le activaba el cerebro y pudiera soltar una explicación coherente - no tiene sentido seguir negándolo... Hermione, tú... eres linda - no, definitivamente no se le había activado ni una neurona.
- ¿Hermione, tú eres linda? ¿Esa es tu respuesta? - Enarcó una ceja - pues gracias, supongo... - comenzó a caminar hacia la puerta un tanto decepcionada, y para el moreno no pasó desapercibida esta reacción. De una sola zancada se acercó a ella, la tomó del brazo y comenzó a hablar.
- Hermione... ¿qué quieres que te diga? ¿cómo quieres que actúe? Por favor, ilumíname - pidió con sarcasmo - ¿Te molesta el hecho de que te haya besado o el que no haya continuado?
- ¡No seas imbécil!
- ¿Entonces te molestó que te besara?
- Yo... - no sabía qué decir, el muchacho la estaba acorralando, tenía que salir de allí - no sé... no... - soltó al fin y se maldijo al instante.
- Entonces no te molestó... sino te molestó quiere decir que te agradó, en...
- ¡Yo no dije eso! - gritó al ver cómo el chico sacaba conclusiones, quería que deje de hacerlo, que abandone sus esfuerzos por entenderla.
- No te molestó pero tampoco te agradó... entonces ¿qué es lo que sientes? ¿qué sientes por mi Hermione Granger?...
- Se acabaron sus cinco minutos - soltó Andrew abriendo la puerta y entrando junto con los otros dos - queremos una explicación.
Se paró, dio unos cuantos pasos y se volvió a sentar. Estaba ansioso. Y también lo estaban otros veinte alumnos de séptimo año. Miraba el reloj... diez minutos, diez minutos y podrían acabar con todo este problema. Se habían ido a las afueras del castillo, al lugar exacto donde los muchachos aparecerían cuando los trajeran de vuelta
- ¿Cuánto falta, profesor? - pregunto Dean Thomas.
- Dime, Thomas, sólo por curiosidad ¿tengo cara de reloj? - el chico soltó un bufido y se fue hacia el otro extremo del salón - eso pensé - finalizó Ojoloco - ¡Hey, ten cuidado! - gruñó cuando un alumno pasó por su lado enfurecido y lo golpeó.
- ¡Mire por donde camina, vejete! - gruñó el pelirrojo, Moody lo fulminó con la mirada - Lo lamento, profesor - repuso más calmadamente. El auror lo ignoró y siguió caminando.
"¡Maldición! ¡Maldición!" gritaba Ronald Weasley para sus adentros. Pansy Parkinson... lo acababa de plantar.
"¡Es una...! ¡Pero va a tener que sufrir si quiere conseguir algo de esto! ¿A quién engaño? Sólo hace falta que me lo vuelva a pedir y ahí estaré... no tengo remedio" Había perdido mucho tiempo esperándola. Se había ido a cambiar, luego había bajado al baño de prefectos... y ¡nada! Pero ¿qué había esperado? Si ella era Pansy Parkinson, tan arrogante, tan mezquina, tan... hermosa, tan... deliciosamente apetecible... ¡basta! Se estaba desviando. Ahora tenía que concentrarse en sus amigos.
- ¡Por fin! - gritó Ojoloco sacando al pelirrojo de sus conjeturas - ¡Nadie se me acerque y todos guarden la varita! ¡Juro que al que intenta hacer algo lo castigaré de por vida limpiando el baño del departamento de Aurores! ¡Y los Aurores no son muy considerados que digamos! - todos dieron un paso atrás - ¡Moletus Incantatem! - y realizó los signos correspondientes - ahora esperamos - finalizó.
- ¡NO! ¡NO! - Gritaba el moreno fuera de sus casillas - ¡VÁYANSE! Hermione, dime qué sientes por mi, ¡dímelo de una buena vez!
- ¿Hermione? - preguntaba Rowsselyn confundida. ¿Qué estaba pasando? ¿De qué hablaban?
- Ya te dije que pienso que eres linda - continuaba el ojiverde haciendo caso omiso a la morena - ¡Por Merlín! ¡No eres linda, eres preciosa! ¡Sueño contigo todas las noches! ¡Te amo y quiero saber qué sientes tú por mí! - listo, lo había soltado todo.
- ¿Qué? - decían los tres muchachos del siglo XIX al mismo tiempo.
- Yo... yo... tam... - entonces una esfera blanca apareció de la nada, comenzó a agrandarse hasta envolver a los dos muchachos, Hermione miraba atónita lo que ocurría, Harry la miraba a ella esperando que continuara; el castaño, la morena y el pelirrojo retrocedieron un paso, instintivamente. Entonces, la esfera se comenzó a achicar... y desapareció. Dejando al trío solos en la biblioteca.
- ¡¿Y bien?! - gritaban varios de los alumnos en protesta, no había pasado nada... ¡nada!
Entonces sucedió. La misma esfera que los había envuelto, apareció de pronto y se agrandó hasta que pudieron ver al moreno y a la castaña dentro, luego, desapareció dejándolos caer en el pasto.
- ¡Volvieron! - gritó Lavender al observar la escena, todos lanzaron gritos de júbilo.
- ¡NO! ¡No justo ahora! - el moreno estaba histérico - Hermione, continúa, ¿qué era lo que me ibas a decir?
- Yo... chicos - decía la castaña suspirando y mirando a su alrededor, dio unos pasos al frente para abrazar al pelirrojo, pero el ojiverde no se lo permitió, la tomó del brazo y la regresó a su ubicación anterior - ¿Qué haces?
- Alguien, una varita, ¡no, maldición, yo no puedo hacerlo! - miraba a sus costados, parecía demente, lo sabía, pero él sólo quería ponerle punto final a todo eso - ¡Seamus! Tú nos metiste en esto ¡arréglalo! - el aludido dio un paso atrás - ¡Ron!
- ¿Qué? - respondió este de mala gana.
- Haznos el hechizo, de nuevo, exactamente como lo hizo Seamus, mándanos al pasado, futuro ¡a donde sea!
- ¡¿Estás loco?! - gritó el pecoso.
- ¡Aquí nadie va a mandar a nadie a ningún lado! - Ojoloco salió al frente - ¡¿Saben cuánto he sufrido para traerlos de vuelta?!
- Harry, suéltame - exigió la ojiambar; toda la situación lo volvía loco, quería desaparecerse de allí... ¡¿Por qué alguien no los hechizaba y punto?!
- ¡RON! ¡¿Quieres que Hermione y yo sigamos peleando?! ¡¿Quieres que te sigamos gritando?! ¡Has el hechizo y todo se arregla! ¡RON! - bramaba el moreno con desesperación.
- Diablos, no quiero que sigan peleando, pero ¡por Merlín! ¿Es la única solución? - el moreno asintió mirándolo directo a los ojos y el pelirrojo supo que no mentía. Todos los alumnos observaban atónitos.
- ¡NO! ¡Nadie hará nada! - gritaba Ojoloco.
- Ronald, no lo escuches - decía Hermione tratando de sacarse de encima los brazos de Harry.
- Lo siento, Herms, yo los quiero a los dos - sacó su varita - a ver si puedo hacerlo bien...
- ¡NO! - gritó Ojoloco corriendo hacia el pelirrojo.
- ¡TEMPUS INCANTATEM! - e hizo los signos respectivos, ni siquiera miraba lo que estaba haciendo, sólo quería acabar con todo eso... y lo logró. La ya conocida esfera apareció una vez más y sucedió lo inevitable... desaparecieron.
- Diablos - susurró el auror con resignación, se giró para ver al pelirrojo, quien todavía miraba el espacio donde antes habían estado sus mejores amigos - ¡WEASLEY, ERES UN IDIOTA!
- No conté con esto - dijo Ron en voz baja - si le funcionó a Seamus, me funcionará a mí - y diciendo esto, se tiró al piso, como si se hubiera desmayado. Todos corrieron a su encuentro... y no precisamente porque quisieran salvarlo.
Qué les pareció? Espero les guste!
Dios los guarde!
La Jooovi
