Cuentos de Hadas según Avatar

Avatar The Last Airbender

Zuko x Katara

"El Fantasma de la Opera"

nota: los disclaimers de siempre y bien sabidos por todos

Nota 2: lo que salga en cursiva son pensamientos de los personajes

Capítulo VIII

- Señor Lee, están son las partituras para nuestra próxima obra –dijo Zuko entregándole un portafolios café

- ¿y tiene nombre señor?

- "Don Juan Triunfante" Tiene tres actos y quiero que comiencen a ensayarla desde mañana mismo

- Muy bien señor ¿quién será la soprano principal?

- La señorita Katara

- ¿y el tenor señor?

- Yo ocupare ese papel –el director estaba tan impresionado que si Jesús hubiera aparecido en medio del escenario anunciando su segunda venida ni se hubiera percatado de que estaba ahí

- ¿usted será el tenor principal señor?

- Así es, ¿no tiene ninguna objeción señor Lee? –pregunto Zuko

- No señor, tan solo me tomo por sorpresa. Iré a preparar a los miembros de la compañía –contesto el director llevándose el portafolios café con él

Esa noche la casa de la Opera estaba llena a reventar no habría cabido ni un alfiler y es que el rumor de que el fantasma de la Opera era el tenor principal había corrido como reguero de pólvora por toda la ciudad y ahora a la mitad del tercer acto entre el público no se oía ni un respiro. Y es que su voz era profunda, pero con una potencia capaz de llegar hasta el último rincón de la Opera y hacerla vibrar, era el perfecto contra punto para la voz más dulce y cristalina, aunque no menos potente, de la soprano Katara. Era como si el fuego y el agua danzaran juntos y de manera armoniosa, como pocas veces se veía. Esta función seria recordada aún muchas temporadas después en la mente de los presentes. Incluso los miembros de la compañía estaban asombrados de la voz que poseía el fantasma, pero ¿Por qué no había participado antes en una obra? La respuesta estaba allí frente a él en el escenario, usando un vestido azul que combinaba con sus ojos y su largo cabello castaño. Tan sólo ella tenía el poder de hacerlo salir a la luz sin que opusiese resistencia ¿Cómo? ¿Por qué? Nadie lo sabía, tan sólo ellos dos.

Fue entonces, mientras caminaban el uno hacia el otro en el escenario que sucedió. Estaban frente a frente cuando Katara levanto sus manos hacia el rostro de Zuko, le saco la máscara y lo beso, pero la audiencia al ver la quemadura de Zuko soltó varias exclamaciones de horror y de espanto. Esto desato la furia del fantasma de la opera, quien agarrando a Katara por la cintura corto unas cuerdas haciendo que la enorme lámpara de lagrimas que colgaba sobre el techo comenzaron a caer lentamente sobre el público quien comenzó a correr despavorido junto a todos los miembros de la compañía y funcionarios del teatro. Zuko se aprovecho del escándalo y se llevo a Katara por una salida secreta del escenario, que sólo él conocía

- ¿Por qué lo hiciste Katara? ¡¡No lo entiendo!! ¡Ahora jamás podre volver al teatro! –Zuko estaba tan furioso que apenas coordinaba sus palabras

- ¡Lo hice porque a mí no me importaba tú apariencia! ¡Quería que todos lo supieran! ¡Por eso fue! -Katara y apenas reconoció al hombre frente a él, su rabia lo transformo por completo

- ¿quieres que te crea eso? ¡Soy un monstruo con una cara deforme! ¿Quién podría quererme? –estaban en el techo del teatro de la opera

- Yo podría quererte, para mí no eres un monstruo deforme, para mí eres el hombre que quiero, el que amo con todo mi corazón –una lagrima solitaria salió de los ojos de Katara mientras que Zuko la miraba casi sin darle crédito a sus oídos. ¿Era posible que hubiera dicho lo que él había creído oír?

- Katara, no juegues conmigo, tú de entre todas las personas eres la que más aprecio, eres la más importante para mi… -dijo acercándose un paso

- No estoy jugando Zuko, te amo y no me importa nada más, por favor compréndelo –dijo ella acercándose aún más a Zuko. En ese instante oyeron unas explosiones y pudieron ver como unas llamaradas salían por unas ventanas. Al parecer la lámpara al caer había creado un cortocircuito que provoco un incendio que comenzó en el teatro y ahora se extendía rápidamente por los otros pisos. Zuko cerró la distancia entre ellos y la beso, pero este beso fue diferente ya no había máscara de por medio y se permitió besarla con todo lo que había en su corazón por ella. Katara agradeció que la estuviera sujetando tan firmemente porque de pronto sus rodillas se transformaron en gelatina y supo que no la sostendrían de no haber sido así

- Tú eres la persona que he esperado toda mi vida Katara, la única a quien realmente no le importa mí aspecto y que puede ver más allá de mí quemadura

- ¿Zuko? –de pronto las palabras de este le sonaron a despedida y no le estaba gustando

- Nunca voy a olvidarme de ti

- ¿De qué estás hablando? –por toda respuesta tan sólo la introdujo por la puerta que comunicaba al interior y luego de caminar otro poco abrió una segunda puerta y le dijo a Katara

- Esta escalera conduce a una salida posterior del teatro por donde es probable que aún no haya llegado el fuego, por ahí podrás salir y escapar del incendio

- Escaparemos querrás decir

- Después delo que hice, no tengo escapatoria, ningún lugar al que ir y menos con mi aspecto tan delator por eso… Hasta pronto Katara

En ese instante Zuko cerro y tranco la puerta con un fierro dejándola al otro lado. Katara grito, golpeo la puerta y no obtuvo respuesta. Así que corrió por las escaleras tratando de hallar la salida, su idea era volver a entrar para hallar a Zuko y sacarlo de ese incendio, pero en cuanto puso un pie en la calle Iroh la tomo por el brazo y la llevo a la otra vereda lejos del incendio, mientras los bomberos batallaban con sus mangueras.

Y aquella noche fue la última vez que Zuko o el Fantasma de la Opera fueron vistos con vida

Fin del Fanfic

Gracias a todos los que me dejaron sus reviews a lo largo de este cuento. Besos para todos