¿Por qué?

El mismo enfrentamiento de siempre. Ella negando todo lo que el dice y hace por ella. Nadie lo obliga a hacer todo eso, es mas, sabe que jamás le corresponderá... Pero entonces... ¿Cual es ese motivo?.
Esta vez en la torre de Lezard Valeth, su visita sería distinta.

Entonces ella aprecio, como una diosa enfrente suyo. Sus ojos se miraron mutuamente por unos segundos hasta que se distanciaron como siempre. Él dio un gran salto hacía atrás. Tan solo eran diez pasos lo que distanciaban a el de su amada Valkyria.

- Lezard...-

Primer paso para el

- ¿Si mi amada?-

Primer paso para ella

- ¿Por qué sigues insistiendo en algo que no tiene futuro?-

Segundo paso para el

- Porque esa es una de las razones que mas me atraen a ti-

Segundo para ella

- ¿Estar obsesionado con una Valkyria?

Tercer paso para el

- No es cualquier Valkyria... Ella es mi Valkyria-

Tercer paso para ella

- ¿Cuales entonces son tus fundamentos para decir eso?-

Cuarto paso para el

- No me interesan si son validos o no, para mi son suficientes-

Cuarto paso para ella

- No has contestado a mi pregunta, Lezard...-

Quinto paso para el

- ¿Acaso debo repetírtelo nuevamente Lenneth?-

Quinto paso para ella

- ¿Por qué justamente yo, Valkyria Lenneth?-

Sus ojos volvieron a encontrarse en ese juego de miradas que solo ellos entendían. Entonces la mano del joven mago se levanto hasta acariciar esa suave piel que el adora con desespero. Pero esa caricia pronto se convirtió en lo que atraería el rostro de ella hacía el suyo robándole asi un beso. Al instante que se separaron, ella actuó como el sabría que actuaría y con gran agilidad evito su espada nuevamente, como todas las veces que ella venía.

– La respuesta es sencilla mi amada Lenneth, y esa respuesta es que te amo-

Su risa volvió a recorrer en ese escalofrío su cuerpo que logro hacerle esbozar una sonrisa a la gran Valkyria. Y así se marcho, esperando el día siguiente para repetir lo mismo. Después de todo, el tenía a su diosa personal...