Única
La noche cubrió el cielo
tornando sus colores en tonalidades de azules y negros, con el brillo
de las estrellas como acompañante ideal.
Sin duda alguna
una noche perfecta, no importara que, nada arruinaría esa
perfección.
La Torre que pertenece al gran Lezard, se
encontraba apagada raramente. Siempre era una de las últimas
en apagarse y unas de las primeras en prenderse durante los días.
Pero esa noche estaba apagada.
En el cuarto del mago, este mismo se encontraba plácidamente recostado con lo sería una figura femenina de cabellera plateada y muy larga. Sus sirvientes sabían de su pasión por cierta Valkyria, de allí que durmiera con sus homúnculos era distinto...
Pero
los homúnculos de Lezard aún no podían
respirar... Ni mucho menos jadear exhausto... Aún menos gemir
como lo hacía ese...
Al rededor, restos de ropa, armadura y
prendas intimas hacen clara la escena anterior y el porque de que
este apagada la torre... Pero... Él sabe la situación,
y se deja llevar por el juego de ella...Y Recíprocamente...
Pasando las horas, el primer rayo del sol ilumina el cuarto, que ya no encuentra rastros de armaduras, ni ropa, ni nada... Pero si se encuentra él... Dormido en sus sueños con un cuerpo humano que pronto... Abrirá los ojos junto con él... Mientras... Él ya se esta adaptando a la vida asi... No importa cuan homúnculo haya... ella es única.
