MI VIDA ERES TU

Capitulo 6

Consciencia

El sol volvió a cubrir los edificios del Serentei. Aunque era temprano, había ya varios shinigamis apostados en sitios específicos, vigilando. Estaba programada una reunión, los capitanes y los vice-capitanes encargados de las divisiones sin capitán debían presentarse frente al comandante general de las trece divisiones. Para Hitsugaya aquello ya era conocido, todos los días tenían que asistir a estas fastidiosas juntas. Pero era la primera vez que Hinamori se encontraría tan cerca del comandante general. El quería estar ahí para que no se pusiera nerviosa. Había estado pensando en ella toda la noche, aunque quisiera no podía alejarla de los pensamientos, veía su cara en cada rincón, en lugares que no tenían nada que ver con ella. Ya casi estaban todos listos, solo faltaban Hinamori, Kira y Hisagi. Seguramente llegarían juntos. De pronto se abrió la puerta; pero Hinamori no entró por ella. Solo era Hisagi, junto con el capitán Komamura. Cuando ellos iban pasando por su lado, Hitsugaya los detuvo.

"¿En dónde está la vice-capitana Hinamori?" preguntó el chico.

"creo que venía detrás de nosotros" contestó Hisagi "lo más probable es que Kira-kun haya ido a buscarla a su habitación, taichou".

Al ver que Hitsugaya no hacia otra pregunta, Hisagi siguió su camino.

Hitsugaya estaba molesto, ¿por qué a él no se le ocurrió ir a buscarla a su habitación? Seguramente Hinamori pensará que fue un detalle muy amable por parte de Kira el acordarse de ella. ¿Por qué tenía que ser un cabeza dura?. El no quería aceptar que sentía algo por Hinamori además de lo demás que ella ya sabía que sentía. Matsumoto le había dicho que estaba celoso de Kira y él se había alejado del lugar negándose a sí mismo que sentía celos, pero esa misma noche mientras pensaba en ello, pensaba que Hinamori, siendo tan dulce y amable, preferiría a Kira que era como ella, la trataba bien y le hablaba con respeto. No como él. El siempre había sido altanero con ella, a pesar de que siempre la había apreciado, le gustaba demostrarle que él era mejor que ella, le gustaba hacerla enojar. Pero, todo eso lo hacía para que ella se diera cuenta de que él estaba ahí. Inconscientemente, Hitsugaya sufría cada día que ella no le dirigía la palabra, sufría cada instante en que ella hablaba y hablaba de otra persona y no hablaba de él. Era egoísta, si. Pero era lo que sentía.

La puerta se abrió nuevamente. Y las suposiciones de Hitsugaya se hicieron realidad. Hinamori entró en la habitación acompañada del vice capitán de la tercera división. Venía sonriendo, parecía que habían venido corriendo desde la habitación de ella, la respiración de ambos estaba alterada. Hinamori reía abiertamente. Hitsugaya podía ver perfectamente como la cara de Kira ponía un gesto de embelesamiento al ver su sonrisa. El estomago de Hitsugaya se revolvió poco a poco, -¿Por qué todo parece pasar tan lentamente?-. Se preguntó mientras observaba con atención. No podía permitir esto.

"disculpen" habló Hitsugaya en voz alta "podríamos empezar por favor, hay mucho trabajo que hacer este día".

Los demás capitanes asintieron la escuchar la petición del joven capitán. La sonrisa de Hinamori había desaparecido a medias. Ya no reía pero seguía pareciendo divertida por alguna situación. Antes de que cada a uno se colocara en sus respectivos lugares, Kira detuvo a Hinamori y le dijo algo en el oído. Hinamori volvió a sonreír. Hitsugaya estaba helado. A pesar de que ellos habían sido amigos desde hace tiempo, nunca había visto a Kira con tanta confianza frente a ella.

"¡hemos de comenzar!" empezó Yamamoto-sama "como saben, la situación es crítica, necesitamos los reportes de el avance de los entrenamientos para salir a buscar a Aizen Sousuke y sus cómplices…"

Hinamori bajo la mirada ante el nombramiento de su ex capitán, todos habían volteado a verla cuando fue nombrado. Los capitanes fueron enumerando los avances de los entrenamientos y reportes de los puestos de vigilancia. Todo parecía tranquilo.

"vice capitana Hinamori" llamó Yamamoto

Hinamori dio un paso adelante y presento respeto. Parecía ligeramente mareada aunque Yamamoto no tenía su usual expresión severa, si no una parecida como la que ponía un padre al ver a su nueva hija.

"¿Cuáles son los avances y el reporte de sus división?" preguntó examinándola.

"Bueno" comenzó ella visiblemente nerviosa "Considero que la mayoría de los integrantes de la quinta división son capaces de ir al mundo de los vivos, Taichou. Ciertamente mi nivel de pelea no es el de un capitán, pero he enseñado todo lo posible, pedí la colaboración del capitán Ukitake para supervisar el avance y el ha dado el visto bueno. En cuanto al nivel de Kidoh puedo garantizar que todos ellos esta en un nivel adecuado".

"Ciertamente he escuchado acerca de su escape de la celda de la quinta división, vice capitana. Se reporto que echó mano de las técnicas de Kidoh, ¿no es así?"

"ah" Hinamori se puso de un color rojo escarlata, parecía un tomate gigante "lamento lo sucedido señor, fue un error inmaduro de mi parte"

"no la estoy regañando" contestó Yamamoto con una cálida sonrisa "solo señalaba su alto nivel de Kidoh, ¡se necesita ser muy bueno para escapar de una celda con esas características!".

"gracias" contestó tartamudeando, muy avergonzada.

Entonces volvió a su lugar. Volteó a donde se encontraba Kira y le sonrió. Luego volteó hasta donde estaba Hitsugaya, y se encogió de hombros. Hitsugaya asintió en respuesta dándole a entender que lo había hecho bien. Aun así no dejó de molestarse porque ella volteó verlo a él primero. Eso era suficiente para él. Si esto seguía así, terminaría matando a Kira.

Cuando la junta terminó Hitsugaya salió rápidamente del lugar y se dirigió a su oficina donde ya lo esperaba una pila de papeles para firmar, Matsumoto tomando su descanso matutino estaba recostada en un sillón.

"¿estas dormida Matsumoto?" preguntó Hitsugaya incrédulo.

"no, Taichou, solo descansaba la vista" contestó ella sin abrir los ojos ni moverse un milímetro.

Hitsugaya la vio de cerca, tenía unas pequeñas marcas oscuras alrededor de sus ojos.

"¿que te pasa? ¿Estas enferma?" preguntó observándola preocupado.

"No. No pude dormir, estuve muy inquieta anoche.

"¿puedo pedirte un favor?" preguntó el capitán.

"Por supuesto" aceptó ella sin cambiar de posición.

"Guarda todos estos papeles donde estaban, hoy no trabajaremos. Puedes ir a descansar si gustas."

"pero, ¿pero taichou?, los papeles… ¿A dónde va?" preguntó abriendo los ojos al notar que se dirigía a la puerta.

"por ahí" contestó secamente agitando la mano en señal de despedida.

Ya no podía más con esto. Ese sentimiento que tenía en cada célula del cuerpo, no lo dejaba en paz. Pero que podía hacer el. No le iba a decir a Hinamori, lo que sentía sabiendo que ella no le correspondería, no quería ser él, el que saliera herido, no quería que Hinamori se alejara de el al saber lo que sentía. Estaba corriendo, ya había cruzado varias oficinas, no podía detenerse. De repente se dio cuenta que estaba en la entrada del Serentei, dormido, recargado en la pared, se encontraba el guardián de la puerta. No quería preguntas así que simplemente salto la barrera y cruzo al Rukongai, corrió y corrió. Sus pies le pedían un descanso pero su corazón le decía que corriera, que sacara toda esa confusión que lo abrumaba. De repente se detuvo. Reconocía ese lugar, era el distrito donde había vivido antes de convertirse en Shinigami, todavía podía escucharse decirle a Hinamori que no volviera cuando se fue, todavía recordaba perfectamente su voz gritándole que no quería convertirse en Shinigami. Recordaba lo triste que se había encontrado cuando ella se fue. Desearía haberle rogado que se quedara, pero tuvo miedo, de que ella le preguntara para que quería que se quedara. Ella tenía que irse. Podía escuchar la voz de Hinamori llamándole cuando jugaban. -Shirou-chan- gritaba.

"¡no me dejes!" murmuró para sí "ojala hubiera tenido el coraje de pedírtelo, Hinamori".

"¿y porque no lo hiciste?" murmuró su conciencia, que a menudo hablaba como Hinamori.

"Ya te lo dije, soy un estúpido, demasiado cobarde para ella" contestó apretando los ojos al reconocerlo.

"Pídelo ahora" le respondió la voz "tal vez ella decida quedarse a tu lado esta vez".

"No querrá. No has visto. Ella debe de estar con Kira ahora mismo riendo de algo, seguramente. El siempre la hace reír".

"Tú también me haces reír" replicó la voz. "tú siempre has estado ahí para ella, ya debió haberlo notado"

"Otro error mío" contestó con tristeza "siempre quise estar ahí para protegerla, quise ser yo el que siempre estuviese a su lado. Pero no me di cuenta de que llegaría el día en que alguien más cuidaría de ella y yo tendría que alejarme".

"Pídele que se quede contigo" ordenó la voz "¡dile lo que sientes!"

"¡No, ella quiere a Kira, es a él a quien ama!"

"¿Que pasaría si te dijera que a quien ama es a ti? ¿Qué harías?" preguntó la voz expectante.

"Creería que estoy soñando" contestó el "pero no podría creerlo ni aunque me lo dijeran mil personas, ella no…"

"¿Y si te lo dijera yo… shirou-chan?".

El corazón de Hitsugaya latió rápidamente. Que forma tan extraña de contestar para una consciencia. Se dio la vuelta. Ahí estaba ella. Parada mirándolo muy seria, tratando de encontrar sus ojos, que la esquivaban.

"¿Qué harías si te dijera que a quién amo es a ti?" preguntó ella acercándose.

Shirou-chan no podía moverse, las manos le temblaban. Ella estaba tan cerca y seguía moviéndose hacia él. ¿Qué le pasaba a su cuerpo? ¿Por qué no podía moverse?.

"no me creerías, ¿No es así?" preguntó ella encontrando sus ojos.

Hitsugaya no contestó, seguía sin poder moverse.

"¿y si hago… esto? murmuró cerca de su oído.

Cortó lo que le quedaba de distancia y juntos sus labios con los de él. Al principio el no respondió, pero no pudo evitarlo, el también la besó. Estaban tan cerca que podían sentir el corazón del otro palpitando rápidamente, acompasadamente al del otro. Hitsugaya pudo sentir como el pequeño cuerpo de Hinamori tembló cuando la rodeó con sus brazos. De repente él se separo bruscamente.

"¿Qué haces?" preguntó el molesto.

"¿Qué pasa, Shirou-chan?" contestó ella confundida.

"¿Por qué me besas?" preguntó agitado. "¿Por qué, Hinamori?"

"no entiendo, estoy demostrándote que te amo" respondió ella "te amo, shirou-chan"

"no necesito que me demuestres nada, no debiste hacer eso, además no tienes permiso para estar fuera del Rukongai, ¡deber irte!" ordenó el con cara mas autoritaria.

"pero… ¿pero shirou-chan?, ¡por favor!" suplicó ella tratando de abrazarlo, pero él no lo permitió.

"¡vete!" gritó él "vete de aquí"

Los ojos de Hinamori comenzaron a ponerse brillosos, miraba a Shirou-chan con tristeza. Hitsugaya desvió su mirada, no podía verla llorar. Ella apretó los puños.

"¡tiene razón!" contestó ella "no debí haberlo besado, ni siquiera debí haber venido aquí. ¡Fui una estúpida por preocuparme por usted, Hitsugaya Taichou!".

Ella se alejó corriendo de ahí. Hitsugaya quiso salir detrás de ella, pero su cuerpo no respondió.

"¡estúpido!" gritó, golpeando un árbol a su lado. "¿no era eso lo que querías?" -¿no querías saber que te amaba?. ¿Por qué la rechazas?. ¿Por qué te da tanto miedo lo que ella te hace sentir?, ¿Por qué no fuiste capaz de decirle que tu también la quieres?-.

Se dejó caer de espaldas al árbol que golpeó. Había empezado a llover, le hubiera gustado que parara. Estaba tan confundido. ¿Por qué le daba tanto miedo ese sentimiento, no era capaz de alejar el miedo de su cuerpo, era como si temiera mostrarle a ella sus debilidades, pero era absurdo, ella era su única debilidad.

Lo logré. En contra de toda tempestad terminé otro capítulo. Ojala y lo disfruten tanto como lo hice al escribirlo. Me encantó el cambio de personalidad de los personajes en esta etapa de su vida. Hitsugaya siempre es resuelto y Hinamori mas reservada. Sin embargo aquí, Hinamori es lo suficientemente valiente como para aceptar lo que siente, mientras que el pobre Shirou-chan se muere de miedo. Me encanta jajaja bueno ya!!! Reviews!!!..