Capitulo 6: Mi nombre es gracioso:

Mimbel caminaba por el salón siguiendo a Flitwick.

-Recuperaré pronto esos puntos profesor, se lo prometo- le soltó con impaciencia.

- Oh, disculpe mi rudeza, princesse héritier. Es que el profesor Snape tiene la bizarra habilidad de sacarme de quicio. ¡500 puntos por merlín! – Filius movía la cabeza de un lado al otro, había vuelto a perturbarse solo con pensarlo.

- Lo lamento mucho Profesor.

-Deje de disculparse Miss Winbell, que al fin y al cabo no hay árbol que el viento no haya sacudido. Ya recuperaremos pronto esos puntos, ¿verdad? Además es un honor que teniendo sus "posibilidades" usted haya elegido mi casa. Tenga, sus horarios.

- Es usted demasiado amable.

- Oh, si, lo se- Bromeó el profesor.- Bien Princesse, la llevare a sus aposentos, para que se coloque su uniforme y después se dirigirá al aula de Encantamientos, ¿sabe usted donde se encuentra? – Mimbel asintió con la cabeza mientras seguían caminando. - Perfecto, y como llegara tarde, tendré que quitarle puntos – refunfuñó Flitwick. –Sabrá usted que como su "situación actual" es confidencial, no podemos mostrarle el trato, ni los respetos que usted se merece.

- Ciertamente profesor- le dijo. "¡Ronan Santo*!, si alguien hace una formalidad mas vomitare" -pensaba, mientras le dedicaba al Profesor su sonrisa mas complaciente.

-Pues es el adiós, Princesse Héritier, sabe estoy a su disposición, para lo que requiera.- Y haciendo una reverencia se retiro del pasillo.

"Que deje de ser tan servicial o acabaré pensando que es un lamebotas" pensó la niña algo exasperada.

Empujó la gran puerta de roble que le dio paso a una pequeña pero ricamente labrada habitación, con un gran ventanal y una amplia cama adoselada, cuyo acolchado era un labrado bordado con el escudo de Hogwarts. Una gran biblioteca con cuervos tallados en sus esquinas y un escritorio que tenía serpientes por patas., un gran espejo con la cabeza de un león es su extremo superior y las palabras "Pûrus sanguinis" (Sangre pura) en su extremo inferior.

Mimbel se miraba en el espejo embelezada, no sabia por que en el reflejo de aquel vidrio se veía cien veces mas hermosa eh interesante de lo que era, acerco sus pálidos dedos al marco de metal y la imagen del vidrio se borró. Una profunda voz gutural bramó –Nóminem (Nombre). Ella sonrío "Claro, el jodido espejo es mágico"

-Mimbel Neréa Wimbell- le dijo segura.

- Dêmônstrâtiô (Demostración) Le devolvió el espejo.

-Tamquam? (¿Como?)

-Sanguis. (Sangre) "Las benditas pruebas mágicas, todavía se hacen con sangre y después los muggles son los primitivos" pensó de mala gana mientras se mordía el dedo gordo hasta hacerlo sangrar.

Apoyo su dedo contra el metal del espejo y este absorbió la roja mancha que dejaba sobre el.

- Argûmentum Verus.(Argumento verdadero) Purus. (pura)- le dijo el espejo y la imagen de un león rojo apareció en el vidrio.

- Te lo dije.- Le espetó Mimbel con suficiencia.

- Siento mucho las molestias, Princesse, debía de confirmar, si realmente era su merced. Mi nombre es Guillaume Rondelet y estoy bajo su mandato hasta que muera o decida lo contrario.

-Bien, decidiremos cuando vuelva Guillaume, estoy tarde para clases, por ahora encárgate de cuidar mis aposentos.

-Si Princesse Héritier.- la voz gutural del espejo pronuncio por última vez- Egestum. (Despedir, sacar) y desapareció, la imagen del vidrio, allí estaba otra vez el reflejo de la habitación.

Mimbel se colocó el uniforme de Ravencraw que había en el baúl con la varita, habría querido disfrutar más este momento tan esperado, pero no había tiempo, se descolgó del cuello el pequeño bolsito en forma de colgante, lo agrandó y sacó de allí las fotos familiares para colocarlas en la mesa de luz. Guardó los libros que un gran pergamino sobre el baúl le indicaba correspondientes a cada clase y los horarios que el profesor Filius le acababa de dar. "Encantamientos con Slytherin, Herbología con Gryffindor- repaso el esquema mentalmente - y Pociones con Hufflepuff, joder pociones en el primer día de clases, el tenebroso se encargara de fastidiarme seguramente, pero no importa soy una Wimbell" sonrío con orgullo camino a su primer clase.

Al entrar al salón, todas las cabezas se voltearon a ver a la recien llegada.

-Oh, bienvenida a la clase de Encantamientos de sexto año Pr…- Mimbel le dedicó al profesor una mirada mortífaga, "Como puede decir tal sandez, es la cabeza de Ravenclaw por dios" pensó fuera de control.

- Ejem, Tome asiento por favor Mis Winbell.- Filius le indicaba un asiento del lado Ravenclaw del salón.

- Hey! ¿No va a quitarle puntos por llegar tarde? – Exclamo un joven de cabello negro del lado Slytherin. Filius lo observaba como para hacerle un Crucio.

- Muy cierto, gracias por la observación Mister Doniville. Serán 5 puntos menos para Ravencraw, por la tardanza de Miss Winbell y 15 menos para Slytherin por hablar sin levantar la mano.- El profesor sonreía exageradamente, seguramente pensando el la dicha de vengarse con Severus.

-Pues bien – continuó- Miss Mimbel Wimbell- No pudo continuar la clase entera estalló en risas, Mimbel estaba roja de vergüenza. Escuchaba los comentarios entre risas de sus compañeros "Se llama como un hechizo, que vergüenza"…….. "Seguro debe de ser muy Atontada"……. "Si yo tuviese un nombre así mataría a mis padres" …"¿Los Winbell? ¿Acaso no eran todos Squibs?, dijo una niña rubia de ojos verdes.

Mimbel enloqueció, que la llamaran muchas cosas pero squib nunca.

-¿Quieres que te enseñe, lo que soy capaz de hacer con la varita? – le dijo apretando los dientes y apuntándole. Todo el salón calló.

-Miss Winbell, tome asiento por favor.- le dijo Flitwick con una autoridad en la voz que hizo a Mimbel volver a su asiento.

-Serán 50 puntos menos para Slytherin por montar todo este barullo.- "El condenado viejo sigue pensando en los puntos" pensó Mimbel fastidiada.

-Ahora Miss Winbell, ¿quiere usted explicar por que su nombre tiene similitud con el de el hechizo?- ella respiro hondo.

- Mi abuelo Atyrot Winbell, que evidentemente no era un Squib – replicó de mala gana mirando a la torpe rubia que la había insultado- lo creó es sus tiempos de estudiante aquí en Hogwarts. Era un gran duelista, pero no le gustaba que la gente se hiciese daño, por eso inventó un hechizo que se utiliza para "Atontar" al oponente y dejarlo fuera de la pelea. Lo llamó "Mimbel" por que era su nombre femenino favorito y el que quería ponerle a su hija cuando tuviese una. Y "Winbell" por nuestro apellido obviamente. – Tomó aire con desgano para poder seguir.

-Al tener un hijo varón,( mi padre) le hizo prometer que si tenia una niña le pondría ese nombre y cuarenta años después, henos aquí discutiendo esta minuocidad, sobre mi nombre.

-OH! Perfecto Miss Winbell, sencillamente perfecto 50 puntos para Ravencraw por tan perfecta explicación.

"Sigue anotándose puntos este barbudo, esta peor que el tenebroso" pensó Mimbel fastidiada de nuevo. Reevaluando su situación, sabía por como la miraba la mitad del salón, que había hecho en su primera clase más enemigos que amigos, pero que va, viviría con ello.

En clase de Herbología mejoró mucho, ya que consiguió unos 120 puntos más, por replantar 5 mandrágoras y llevar a cuatro de sus compañeros a la enfermería. Los Gryffindor también se rieron de su nombre, y tuvo que volver a dar a explicación.

Estaba parada frente al aula de Pociones. Un par de Ravencraws estaban repasando las lecciones, los Hufflepuffs se apiñaban unos a otros para darse valor. Faltaban 15 minutos para la clase, Mimbel simplemente odiaba las pociones. Y todo lo referido a ellas, los calderos, los ingredientes desagradables, las largas recetas, las odiaba. El tiempo se devoraba los minutos y pronto tendría que entrar al salón de pociones. Pero era una Winbell y de temblar bajo esos ojos negros nada.

*Ronan: Un santo ermitaño que vivía en el bosque de Nevet.