30 Vicios
x| Tabla de Vicios - Draco Malfoy
x| Harry/Draco - Todas las referencias a amor, lujuria, sentimientos, relaciones, lo-que-sea, son Drarryescas.
16. Fastidiar
Draco sabe que detesta a Potter. No tiene dudas.
Todo el colegio cree que él y Dumbledore están dementes, inventando ridículas historias sobre el regreso del Innombrable, pero Draco sabe la verdad. La era de Funge está por conocer su final y pronto todo quedará en manos de los Mortífagos y su líder.
Cuando su padre esté en el poder, Draco por fin podrá mostrarle a Potter quién estaba en el bando equivocado.
… ¿Sí?... Draco quiere creer eso.
Potter es un arrogante imbécil que no hace más que pavonearse por lo pasillos, impartiendo 'verdad' y 'valores'. A Draco le fastidia sobremanera que Potter sea tan correcto.
En realidad, le fastidia Potter en general, detesta todo lo que es y lo que lo rodea.
A veces, durante sus sesiones diarias de Odio Pottérico, se pregunta qué es lo que le molesta tanto.
Bue, en realidad sí sabe qué, pero no entiende bien el porqué.
Sí sabe que le molesta que Potter juegue bien al Quidditch y las razones son claras: a Draco no le agrada perder.
También le molesta que lo beneficien los profesores y, honestamente, ¿a quién no le molestaría? McGonagall se la da de estricta, pero no dudó un segundo en ignorar el reglamento para que su adorado Potter pudiese ser Buscador en Primer Año.
Y claro, los amigos de Potter. ¿A quién podrían no molestarle?
Una es una insoportable rata de biblioteca que se cree mejor que todos sólo porque tiene mil libros memorizados. Sólo los Malfoy tienen derecho a sentirse mejor que todos gracias a récords ridículos… como el de su tatarabuelo, que logró mantener a un pavo real albino despierto durante once días, situándolo frente a un espejo. Pavo vanidoso…
Pero Granger, por supuesto, no es un Malfoy (ni un pavo), por lo tanto no tiene derecho a actuar así.
¿Y qué decir sobre Ronald Weasley, la sombra del Gran Héroe? Draco espera que el pobretón algún día despierte y se rebele contra su 'fantástico amigo'.
Son tantas las cosas que detesta sobre Potter, que le cuesta decidir cuál es la peor de todas.
En ese momento, Potter y sus secuaces ingresan al Gran Salón, susurrando y luciendo sospechosos. ¿Cómo esperan que la gente no desconfíe de ellos?
Un Ravenclaw de Primer o Segundo Año se acerca a Potter y le arroja un muñeco. Draco está en la mesa de Slytherin, un poco lejos de los hechos, pero cree que es un muñeco de Potter, con un chaleco blanco como los que usan los Muggles locos.
Se escuchan varias risas a lo largo del Gran Salón, pero Potter sabe ignorarlas.
Exactamente eso es lo que le molesta a Draco: la capacidad de pasar de todo y mantenerse fiel a lo que cree… y lo odia no porque es un rasgo Gryffindor, sino porque… porque desearía poder tener ese rasgo.
No cree verdaderamente en la purificación de la sangre. Sí cree que los Magos de sangrepura son superiores a los mestizos y a los Muggles, pero no piensa que matarlos solucione nada.
No obstante, no hace nada por enfrentar a su padre, nunca le dice que no opina igual.
Vuelve observar a Potter. Está sentado en la mesa de Gryffindor, sin importarle lo que la gente piensa de él, fiel a lo que cree y dispuesto a luchar por ello.
Draco adora ser Draco, pero una pequeña parte de él desea parecerse un poco más a Potter. Y no hay nada que lo fastidie más que eso.
