SONATA EN LAS PENUMBRAS

POR. CASANDRA

CAP. III

TERRY POV

En cuanto entre al bar, sentí una punzada y estremecimiento en mi interior, parecía un presagio, cuando llegue, ella ya estaba ahí, sentada en la misma mesa, se me hizo raro, ella siempre llegaba a la hora de mi número y para eso faltaba un rato más, aun así me alegre de que estuviera, dude en ir a saludarle, pero tenia una necesidad de sentirla cerca que no me importo nada más y fui hacia ella. La salude, muy en mis adentros y gracias a mi poca fe, pensaba que ni siquiera me saludaría, pero no fue así, me saludo con la mejor de las sonrisas y me invito a acompañarla, aunque yo ansiaba hacerlo me negué, pero ella me suplico que lo hiciera, y accedí a su petición, me encantaba escucharle hablar, su voz era deliciosa y mezclada con las expresiones de su rostro me hacían sentir un completo bicho inmundo a su lado, pero lo que más me fascinaba y de lo cual yo era devoto era de su mirada, no podía dejar de mirar sus ojos, y fueron aun más penetrantes y hermosos cuando me ofreció su wisky, al cual yo me negué, pero ella me pidió de nuevo que la complaciera con una mirada arrebatadora, endemoniada, parecía que terminaba con mi voluntad con un solo roce de sus ojos con los míos, parecía que no me podría negar nunca a algo que ella me pidiera, podría decir que si ella me pidiera darle mi vida, sin dudarlo yo lo haría totalmente complacido.

Aspire la copa y bebí, pude ver como de nuevo me sonreía, no podía explicar el placer de verla hacerlo, parecía que sus relucientes dientes iluminaban aquel oscuro lugar, tenia una sonrisa perfecta, entonces de nuevo le agradecí que me sonriera, y le confesé desde lo más profundo de mi ser que verla hacerlo era lo mejor que me pasaba en el día, y no mentía, después de todo lo que había pasado y de no encontrarle sentido a mi vida, lo único que me mantenía así, era el solo hecho de verla sonreírme, me traía paz, y a la vez me sentía a merced de una criatura completamente enigmática y misteriosa, pero fascinante y hermosa. Me atreví a tomar su mano, de nuevo percibí lo fría que estaba, más fría de lo normal, el contacto de mi mano tibia hacia sentirme un estremecimiento en todo el cuerpo, pero esa sensación era lo más deliciosa que podría haber sentido en la vida.

Antes de que se me ocurriera ir más allá, me avisaron que era hora de mi número, así que muy a mi pesar me levante y me dirigí hacia el piano, y sin dejar de mirarla comencé mi actuación, de nuevo toque lo mismo de cada noche solo que ahora incluí otra melodía de Beethoven la llamada For Elise, aunque para mis adentros la denomine For Candy. En cuanto termine voltee a mirarla, le vi aplaudirme y sonreírme, esperaba ver de nuevo su movimiento de cada noche, verla levantarse e irse del lugar, pero no lo hizo, la seguía mirando y parecía inmóvil, en sus ojos había algo más, parecía que me intentaban decir algo, pero por la sorpresa de verla aun ahí no sabia que era, no podía quedarme con la duda así que antes de que la viera esfumarse me apresure hacia su mesa, ella no se había movido ni un centímetro, me volví a sentar y la contemple, tenia los ojos cerrados parecía muy concentrada en algo, mi curiosidad por saber lo que pensaba me estaba matando, así que le pregunte que si le había agradado el número y si se sentía bien, ella me confirmo que si le había gustado y en vez de contestarme a lo segundo, me pidió que dejara la formalidad que yo había tenido con ella, le explique que para mi eso era extraño y de nuevo no supe como le había dicho que me provocaba placer hacerlo, agache mi cabeza por la pena y se que no pude evitar sonrojarme. Lo que ocurrió a continuación fue de las cosas que se que jamás olvidare en mi vida, por lo que me hizo sentir, con su mano tomo mi mejilla, sentí la suavidad de su piel, sentí como su temperatura no había cambiado, sentí como el contacto con mi mejilla ardiendo hicieron un tornado de sensaciones, y sin que yo lo esperara me dijo con su armoniosa voz que le encantaba verme sonrojar, a pesar de lo dulce de su voz pude notar un poco de pesar en sus palabras, como si ella extrañara eso, en ese momento no lo había pensado, tal vez seria porque no había tenido la oportunidad pero a pesar de que sus expresiones decían mucho su piel siempre era la misma, blanca y luminosa como el marfil, jamás cambiaba de color, como si lo hacían sus ojos.

Todavía acumulando más mis sorpresas, me dijo que se tenia que ir, antes de que yo renegara por eso, me pidió que la acompañara, sin dudarlo un instante accedí, la seguiría hasta el fin del mundo, así que fui rápidamente por mis cosas y me encontré de nuevo con ella, salimos del lugar, estaba comenzando a nevar afuera, así que nos abrigamos bien y comenzamos a caminar. Ella parecía muy interesada en mi vida, más que yo mismo, me pregunto sobre que hacia a parte de trabajar como pianista, y sobre mi familia, fue ahí cuando no pude ocultar mi pesar, sabia que no podía ocultar lo difícil que era para mi seguir viviendo cuando ni siquiera podía considerar a la vida como algo bueno, ella comprendió el tono de mi voz pues después de que le platicara que no tenia familia, y el porque no la tenia no dijo nada más, caminamos en silencio unas calles más hasta que nos detuvimos en un edificio grande y lujoso, después de volverme a disculpar, me iba a despedir, pero antes de que lo hiciera ella me agradeció la confianza que le había dado y me invito a pasar, yo aun sorprendido no pude evitar decir que si, aunque mi educación me dijera que estaba mal, pero si a ella no le importaba a mi menos.

Entrar en su casa fue algo totalmente inolvidable, mire con detenimiento cada rincón de aquel lugar, a pesar de la oscuridad que había, pude admirar todo, ella encendió algunas lámparas y velas, eso me ayudo, tenia muebles antiguos y de hermosos acabados, alfombras y cuadros antiguos y finos, todo era fascinante en aquel lugar, pero lo mejor era la vista, tenia un balcón que dividía su vista en dos, hacia abajo te daba una hermosa perspectiva de la ciudad y hacia arriba te daba el mejor ángulo del cielo que en esa oscuridad y mezclado con la nieve era una delicia ver aquello. Ella había ido a guardar los abrigos, mientras yo seguía mirando, en eso sentí de nuevo su presencia, fue algo extraño la sentí, pero me percate también que ya había sentido esa presencia antes en mi casa, cuando decía que sentía que el espíritu de mi madre cuando venia a verme, pero no, ahora era ella que me miraba parada desde el marco de la puerta, mire de nuevo sus ojos que de nuevo habían cambiado de color, no eran ni verdes ni oscuros, ahora sin dudarlo pude ver que habían pasado a un tono rojo, parecía que el fuego ardía dentro de sus pupilas, pero no tuve miedo, me sentí extasiado por la mirada que ese demonio me estaba dando, había más que hambre en su mirada había deseo, y yo lo sentí, y compartí esa sensación, así que antes de que ella viniera a mi yo me dirigí hacia ella, quien no se movió ni un centímetro

No se porque en ese instante me sentí y me convertí en el Terry de hace algún tiempo, ese chico arrogante, valiente, fuerte y desinhibido que luchaba siempre por lo que quería, y que se había enterrado hace unos meses junto con el ataúd de su madre, pero ella lo había sacado de ahí, me sentía vivo por solo verla mirarme como lo hacia, con esa mirada ardiente, sabia que una mirada así no era normal en una persona, el ver sus ojos completamente rojos y llenos de deseo, fue algo que me hizo que perdiera la cordura, llegue junto a ella sin perder el contacto visual y la tome por los hombros y deslice mis manos hasta tocar la piel fría de sus brazos.

Terry: ¿Qué es lo que eres?...no eres algo normal y lo se

Candy:¿Por qué lo piensas?

Terry: Porque me has hechizado completamente...tu mirada me atrapo desde el primer instante...y siento que no puedo separarme de ti...ya no puedo

Candy: No se si eso sea bueno para ti

Terry: Estar contigo es lo mejor que me puede pasar...eres lo mejor que me ha pasado

Candy: No me conoces –volteándose –

Terry: Siento como si te conociera de siempre...no necesito pasar una eternidad viéndote para saber que te conozco con solo mirarte dos segundos...eres maravillosa

Candy: ¿Y...si no soy lo que tu crees? –volteando a verlo –

Terry: ¿A qué te refieres?

Candy: Tu no sabes nada de mi...dices que me conoces...pero realmente no sabes nada...no sabes el monstruo que soy...mi vida es un infierno –enojada –...y no te voy a condenar al permitir que te quedes a mi lado

Terry: ¿Y si es eso lo que yo quiero...?...y si quiero vivir contigo ese infierno –con voz firme –...contigo cualquier infierno seria un paraíso...por ti soy capaz de todo Candy –acercándose de nuevo y tomándola por los hombros –

Candy: ¿Harías todo lo que yo te pidiera?

Terry: Seguramente –con firmeza –

En eso pude sentir como sus gélidas y suaves manos subían hasta mi rostro y lo tomaba con ambas, me miro con más intensidad, ahora su mirada volvía a ser verde, nunca olvidaría cada detalle de su rostro tan cerca del mío, era exquisito, bello, todo en ella era perfecto, era extrañamente perfecto. Entonces sus siguientes palabras me dejaron perplejo, no las esperaba, las dijo en un tono bajo pero armonioso.

Candy: ¿Darías tu vida y tu alma por estar conmigo?

Me quede frió, más frió que sus manos, no sabia el verdadero significado de sus palabras, me hablaba de morir por ella, de dar el alma por sentirme a su lado, no quería pensar el porque me preguntaba tal cosa, solo sabia una cosa, y esa era que si, si daría todo, el alma y la vida si así era necesario por compartir con ella aunque fuera un solo momento, así que con firmeza le conteste.

Terry: Mi vida vale tan poco, y mi alma ya no tiene ningún precio ahora que creo que dar eso a cambio de estar contigo es poco a comparación de lo que en verdad debería de pagar...Es absurdo decirte esto ahora...pero no lo puedo callar más si voy a dar hasta la vida en estos momentos...Te amo.

Ahora fui yo quien le tomo el rostro, después de confesarle que la amaba pude notar su sorpresa, ahora sus ojos verdes brillaban más que nunca, era un brillo de inocencia y ternura, no pude soportar más mi deseo de tenerla cerca, me incline poco a poco y junte mis labios con los suyos, así como todo su cuerpo, estaban fríos, pero su sabor era exquisito, me sentí en la gloria al sentir que mi beso lejos de incomodarle le gusto, su boca era mi paraíso y sentir su cuerpo rozando con el mío era mejor que estar en el cielo junto a mil ángeles, no supe cuanto tiempo estuvimos así, pero para mi fueron los mejores instantes de mi vida, que no podía negar había dado un giro desde que ella había aparecido en mi camino. Cuando me separe para verla, sus ojos aun estaban cerrados, y antes de que los abriera pude mirar que algo salía de su ojo, parecía una lagrima, pero esa no era una lagrima cualquiera, era de sangre, al instante me sorprendí, pero no me asuste, con mis dedos limpie esa gota roja que había comenzado a rodar por su mejilla, ella al sentir el contacto de mi mano abrió los ojos, y pude ver que de nuevo su mirada era oscura, pero no emanaba miedo, era tristeza y esa lagrima de sangre me había confirmado que si ella no era humana, de todas maneras sentía como si lo fuera. Se aparto de mí y me dio la espalda, y con voz amarga me hablo.

Candy: Tú no puedes amarme...no debes

Terry: Es muy tarde

Candy: No entiendes que yo no soy lo que tú crees

Terry: Eso no me importa

Candy: No te importa que...que no sea... –se callo –

Terry: Candy ahora se que no eres humana...y se que tal vez debería de estar sorprendido...pero no...Estoy fascinado con lo que eres...no te tengo miedo...te tengo completa idolatría

Candy: Entonces estas convencido de que te enamoraste de...de un vampiro que...esta condenada a vagar entre las sombras por toda la eternidad

No podía creer lo que me había dicho, seguía convencido que no tenia miedo de ella, jamás lo tendría, pero fue una verdadera sorpresa para mi escuchar su confesión, era una vampira, ahora entendía tantas cosas, en otras circunstancias y con otra persona seguramente no le hubiera creído, pero no dude ni un momento de sus palabras, me había enamorado de la mas hermosa de las vampiras, y quería pasar la eternidad a su lado.

CANDY POV

El chico de mirada profunda que llego hasta mi, no era el mismo que tocaba el piano cada noche, era otro había una chispa en su mirada, se veía decidido, tenia fortaleza, y no tenia miedo, eso me hizo derretirme. Me encanto que me tocara, poso sus manos en mis hombros y lentamente las deslizo por mis brazos tomándolos entre sus manos, entonces parece que me había descubierto, me pregunto que era, que sabia que no era algo normal, estaba sorprendida por su pregunta y el como la hizo, sin miedo con seguridad y ansiedad, me dijo que no podía separarse de mi, me estaba haciendo estremecer con su toque y su mirada, esa mirada tan llena de vida, me estaban haciendo claudicar ante mis deseos, ya no quería matarlo, quería que viviera, quería ver esa chispa en su mirada, por eso le dije que yo no era buena para él, que no me conocía, no sabia el infierno que era mi vida, entonces me dijo que quería compartir el infierno conmigo, quería ser mi compañero en la eternidad, aun no podía creer que estuviera escuchando aquello, tenia un nudo en mi pecho, no sabia que hacer, tenia que hacer una ultima prueba, le pregunte si haría lo que fuera por mi, cuando me afirmo que así seria, tome con mis manos su rostro, lo mire fijamente, mire sus ojos azules que estaban oscurecidos, parecía que estaba mirando el cielo nocturno mas bello, y sus pupilas que chispeaban era las estrellas, tenia que saber si él era lo que yo había estado esperando por siglos, le pregunte si daría su vida y su alma por estar a mi lado, el breve instante que tardo en contestar fue más eterno que todo lo que yo había vivido, pensé que mi pregunta ahora si lo había hecho desistir de su idea de estar conmigo, pero entonces me dijo las palabras que jamás en mi eternidad olvidare, que si algún día mi existencia termina, las llevaría conmigo siempre...

"Mi vida vale tan poco, y mi alma ya no tiene ningún precio ahora, que creo que dar eso a cambio de estar contigo es poco a comparación de lo que en verdad debería de pagar...Es absurdo decirte esto ahora...pero no lo puedo callar mas si voy a dar hasta la vida en estos momentos...Te amo"

No podía creer lo que me acababa de decir, y no podía creer tampoco que estuviera segura de cada una de sus palabras, me amaba, amaba a la monstruosidad que yo era, a la criatura sin alma en la que me había convertido hace siglos, y lo peor era que aunque mi corazón no latiera, sabia que si algún día lo hiciera seria por él, porque yo también lo amaba.

Tomo con sus manos mi rostro, acerco su hermosa cara a la mía y sin dudarlo, poso sus hermosos y calientes labios sobre la frialdad de los míos, la sensación que estaba viviendo en aquellos instantes era mejor que lo que había vivido como vampiro y como humana, sentí todo darme vueltas, sentí que mi muerto corazón revivió y latió por unos instantes, me sentí viva, ese hombre me había vuelto a la vida con un solo roce de sus labios, no había duda lo amaba, y eso me provoco un gran pesar, no podía permitir que un ser tan hermoso dejara de ser lo que era para convertirse en lo que yo era, lo amaba tanto que quería que viviera, sentí como sus labios se apartaron de los míos, era tal el conjunto de emociones que cargaba que no me di cuenta que una lagrima se había derramado de mi ojo, fue cuando entendí que me había descubierto, los humanos lloraban, pero no lloraban sangre como yo, no quería abrir los ojos y descubrir que se había marchado al descubrir mi secreto, pero los abrí porque sentí que con su mano limpio mi lagrima, estaba sorprendida, no se había movido, ni mostraba terror en su mirada, en cambio me miraba con total y completa ternura, yo me frustre ante aquella reacción, así que rápidamente me aleje de él y le di la espalda.

Sabia que no podía dejar que me amara, se lo hice saber, él no me podía amar, y él me dijo que ya era tarde para evitarlo, no era posible que en realidad estuviera enamorado de esta criatura tan despreciable que yo era que mataba gente inocente para saciar su hambre y su sed, pero en vez de esperar que me dijera que no podía estar enamorado de mi, me dijo que sabia que no era humana y que lejos de sentir miedo hacia mi, sentía completa fascinación, para él yo era su diosa, y él, era el mío, tenia que intentar alejarlo, y con palabras claras le dije que si en verdad estaba convencido de estar enamorado de una vampira que estaba condenada a vagar entre las sombras por la eternidad. Espere con ansias su respuesta, quería que me dijera que no y saliera corriendo, pero muy en el fondo quería que siguiera firme, quería estar con el toda mi existencia.

Entonces con voz suave, dulce, me hablo al oído, yo aun le daba la espalda, no quería enfrentarme a su mirada de nuevo, sentía que él era el vampiro que me acechaba y yo era la humana que sería su presa, ¿cómo era posible que un humano me hiciera sentir así?...pero es que él no era un humano cualquiera, era el ser que estaba hecho para mi, ahora lo comprendía, su voz me hizo estremecer de nuevo.

Terry: Tal vez sea un demente, por no dudar la verdad que sale de tus labios…pero la realidad ya esta fuera de mi desde hace tiempo, siento que nada tiene sentido en mi inútil existencia…tú eres la que le ha dado forma a todo –la voltea y la mira a los ojos –…no tengo miedo de ti…sólo tengo miedo que no me permitas estar cerca de ti…eso me aterra…no me condenes a la sombras

Candy: Es a lo que te condenare…si permito que te quedes conmigo

Terry: Entonces que así sea –tomando el rostro de ella con sus manos –…prefiero mil veces vivir en la oscuridad contigo a mi lado…que bajo la luz del sol que seguramente me quemara poco a poco de dolor.

Candy: No…Terry…no puedo permitir que mueras…eres un ser tan hermoso que no me perdonaría jamás…quitarte la vida

Terry: Si no lo haces tú entonces lo haré yo…-con dureza –

Candy: No…no…no lo hagas…Terry –acariciando su mejilla – no sabes lo que dices…no sabes lo que yo daría por ser humana de nuevo…sentir el calor en las mejillas…sentir como late el corazón –abrazando a Terry y pegando su oído al pecho de él –…escuchar su marcha…es una sensación maravillosa…no…no puedo condenarte

Terry: Ese es el precio que debe pagar uno -con amargura -…cuando no te aman como tu lo haces…no comprendes mi desesperación…porque no me amas como yo a ti

Candy: Eso no es verdad –lo mira con desesperación –…no puedes comprender mis sentimientos…jamás lo harías…y espero nunca lo hagas…no sabes el tormento que vivo en este interior vacío y frío…decidir si hacer caso a mis deseos, a mi hambre…o a mi amor por ti…porque yo también te amo…pero también tengo sed de ti

Terry: Lo único que comprendo es que no quieres que este a tu lado…y eso es peor a que me mates…arráncame la vida de una vez…antes de que lo haga yo

Candy: No puedo…-agachando la mirada –

Terry: Entonces…no hay nada más que decir – rompe el abrazo y se aleja de ella dándole la espalda –…no te puedo obligar a que me dejes estar a tu lado… -se voltea a mirarla – no te preocupes por mi…este tiempo que he estado solo…me he dado cuenta que la vida tiene su designio para cada uno…desde que nace…mi designio fue estar solo…sin comprender porque…si se supone que para cada persona hay un alma gemela…y yo la encontré…te encontré

Candy: Yo no puedo ser tu alma gemela…Terry…porque yo ya no tengo alma

Terry: En ese caso –con amargura – ahora comprendo…que para mi no hay nada más…no le recrimino a la vida dejarme solo de principio a fin…pero hubiera preferido nunca haberte conocido…es más difícil para uno saber que lo que más has querido y deseado fue tuyo un instante…pero que realmente nunca lo pudiste y lo podrás tener

Candy: Terry…yo

Terry: No digas nada… -deteniéndose en la puerta –sólo no olvides que...te amo…y siempre lo haré aunque mi corazón deje de latir…tú no fuiste el amor de mi vida…porque mi vida no vale nada…tú simplemente fuiste el amor de mi existencia.

NOTAS DE MÍ.

AQUÍ DE NUEVO…OJALA Y LES EST GUSTANDO. DE NUEVO SUS COMENTARIOS LOS RECIBIRÉ GUSTOSA , GRACIAS POR TODO.

BESSTTSSS

CaSaNdRa LaDy CaSs