Perdón por la tardanza, ojalá les guste.


-

Parte del capitulo anterior...

Mimi le miró, entonces sí se notaba mucho que estaba… Mal.

Que había llorado.

--¿Qué pasó…con el amor que sentías por Sora?.—

Dijo Mimi sin saber qué decía, mirando a un vacío que se posaba delante de sus ojos, añadió

-- Por qué la dejaste, por que no te quedaste con ella…¡No sabes a cuanta gente hiciste sufrir y después simplemente la olvidas!. ¡Acaso no te costó estar con ella como para dejarla!. Si nunca la hubieras dejado ahora tal vez, tal vez yo.-

Dijo Mimi, quien de a poco iba apagando su voz con tal de que no escuchara lo que tal vez ella…

La joven alzó su mirada, para encontrarse con unos azules ojos que le miraban atónitos, realmente él nunca analizó bien la situación.

-

-

Tercer Capitulo

.

.

La castaña se mordió el labio con fuerza.

-- No, nada, no dije nada, olvídalo todo.-

Le dijo Mimi, mientras sentía cómo sin quererlo, caían las lágrimas de sus ojos.

-- Somos amigos…¿Qué pasó?.-

Le preguntó el rubio, quien se sentaba con ella en las escaleras, tenían suerte de que esa no fuera la hora de congestión en el metro.

La joven dejó caer sus largos cabellos sobre sus rodillas, pudiendo así lograr atarlos todos en una coleta alta que le dejaba el rostro más despejado y le disminuía la sensación de calor que en esos momentos sentía. Limpió las lágrimas, pero con limpiarlas no lograba hacer que cesaran.

Por otro lado, Sora no paraba de llorar, era imposible hacer algo cuerdo cuando su interior era tan confuso.

-- Debes relajarte, pensar, ¿Qué quieres?. Aquel pasado donde disfrutaste con Matt, ¿Conocerlo más ó ya, realmente, llegó la hora de su adiós?.-

Le dijo Taichi, mientras comía de un helado y le daba a la pelirroja, quien casi no comía, pero aún así el castaño le ensuciaba la boca con helado para que al menos comiera algo.

-- No sé, hace tiempo creía amarte, pero…el beso que te di fue tan extraño, me hizo extrañarlo.-

Confesó la pelirroja, realmente, no tenía la menor idea de qué hacer.

El castaño la miró, sonrió con timidez, él pensaba en Mimi, en los posibles sentimientos ya extinguidos de su amigo hacia su ex novia… era mejor caminar.

-- Vamos a dar una vuelta.-

Le dijo el castaño, quien se paraba y le tendía una mano para que la joven se levantara

-- No, creo…que mejor…iré a mi casa.-

Dijo Sora mientras sonaba su nariz, luego agregó ya con un mejor humor.-- Detesto llorar, ya que no tengo mocos, si no agua en la nariz

Taichi rió, caminaron uno al lado de otro, sintiendo aquella amistad de cuando eran niños, más fuerte que nunca.

Por otro lado, en aquellas escaleras, seguían sentados…

-- ¿Qué sientes por Sora?.-

Le preguntó Mimi, extrañando un poco a el rubio. Es extraño responderle a la persona que te gusta y/o atrae ó algo por el estilo, te pregunte acerca de tus sentimientos hacia otra persona, quién casualmente, es tú ex novia.

-- Le tengo un cariño, pero…no sé.-

Respondió vagamente Matt, la joven dio un gruñido e indignado le miraba sin saber qué palabras usar para pedirle una explicación sobre ese gran amor que le rompió el corazón años atrás a ella y a su amigo.

-- Taichi…yo…sufrimos arto, pero nos sentíamos felices después, porque era cosa de verles el brillo que sus ojos tenían para decir: hicimos lo que pudimos pero no sirvió.-

Dijo Mimi mientras le miraba con ojos que miraban el pasado con cariño, luego añadió para reír un rato, con un tono de voz cantado.— Les mirábamos y decíamos ¡AY, EL AMOR!

-- No sé, la relación no era lo mismo. Terminamos. Llegó alguien nuevo para mi y creo que para ella también.—

Dijo Matt, quien trataba de expresar con sus ojos que ella, Mimi, era quién había llegado para él.

-- ¿Cayeron en una rutina?.-

Le dijo Mimi, quien apoyó su rostro en sus rodillas y miraba a Matt. No quería interpretar esas miradas, ese brillo en los ojos, porque en el fondo…quería que él mirara así a Sora. Que ella fuera sólo una fantasía, que en una semana él y Sora se dieran cuenta de sus errores y volvieran a ser una pareja dejándole a su morocho libre.

-- ¿¡Nunca intentaron nada para volver!?, por qué no intentarlo.-

Le dijo Mimi, sin dejar explicar aquel asentir de cabeza que había dado como respuesta anterior, Matt la miró sorprendido.

-- No tuve…tiempo.-

Respondió Matt, realmente, ahora recién pensaba en el por qué de no intentarlo de nuevo, el cómo se desvaneció aquel gran amor que sentía hacia Sora. Mimi por otro lado, comenzaba a reprimir esos sentimientos contra su amiga: ¡Su mejor amiga!.

¿Cómo podía ser tan mala, querer arruinar la felicidad de su amiga, talvez ella tenía sus razones para terminar con Matt, él podía ser un músico en la heroína y le pegaba, ó tener muchas amantes, ó no ser bueno en la cama?

Iba a hablar pero alguien le interrumpió

-- ¡Hola!.-

Era el castaño, Taichi les sonreía, a Mimi más que a nadie. Las mejillas de la joven se tiñeron levemente de un color carmesí mas luego pensó que aquella felicidad con la cual Taichi la saludaba se debía a ese "remember" ó una empezada de algo, que había tenido con Sora.

Sora más Taichi igual Taichi feliz. Mientras que ella junto a su rubio amigo habían estado conversando, ella sabía perfectamente que había logrado remover los sentimientos de Matt por Sora, ó al menos, el repreguntarse por estos.

-- Hola.-

Saludó Mimi, abrazó con fuerza sus rodillas, miró de reojo a Matt, quien buscó a alguien detrás de Taichi pero al parecer no lo encontraba, decidió mirar ella y se preguntó lo mismo: ¿En dónde estaba Sora?.

-- Hola y adiós, creo que tengo que irme.-

Dijo Matt al terminar su rápida búsqueda con la mirada. Se despidió con un beso rápido en la mejilla de Mimi, luego con un abrazo de Taichi y salió corriendo, sin pensar siquiera en tomar el metro, sacó su celular y marco.

-- ¡EH!, ¿¡Qué te pasó!?.-

Gritó Taichi de la nada al ver como corrían unas lágrimas por las mejillas de su amiga, se sentó en cuclillas para estar cara a cara.

Mimi se sonrojó, mas no tenia ganas de apartar sus lágrimas. Ella nunca no decía lo que sentía, pero ahora realmente dudaba de lo que sentía, de lo que debía decir acerca de sus sentimientos.

-- No lo sé.-

Dijo con un puchero Mimi, Taichi simplemente le sonrió. Le gustaba aquella joven femenina, débil ante él, le gustaba esa fémina que le necesitaba.

-- Tranquila, yo estaré siempre que pueda contigo.-

Dijo el castaño mientras le besaba la frente cariñosamente. Luego besó sus mejillas, y notó como Mimi relamía sus labios, le miraba los de él, y casi creía que había, por un segundo, seguido el camino de sus labios de una mejilla hacia otra.

-- Sora…hoy me dijo que sentía cosas por mi.-

Le confesó Taichi. El estaba abrazado a Mimi, con su cabeza enterrada en el cuello de ella, rozando suavemente con su aliento, hablando tranquilo.

Mimi dejó caer más lágrimas, ¿Qué más podría hacer ella en ese momento?, nunca se había sentido más idiota que en aquel momento.

-- Pero creo… que realmente cree que le gusto yo porque esta mal con Yamato. Además, a mi, ya me gusta alguien.-

Dijo Taichi, quien ahora penetraba con su fuerte mirada aquellos orbes que nadaban en lagrimillas.

Era inevitable el sonrojo, era inevitable que él lo notara, era inevitable medio sonreír, era inevitable mirar los labios de la persona que estaba al frente, era inevitable mirar los ojos de quien estaba al frente, era inevitable volver a mirarle los labios de quien estaba al frente, era inevitable el acercarse, era, simplemente, un beso inevitable.

-- ¿Mejoré?.-

Dijo Taichi, quien le sonreía abiertamente.

-- Bastante.-

Respondió Mimi, quien sentía como en cada letra salían volando al menos cinco estrellas, porque Taichi Yagami no le hacía tener mariposas, si no estrellas.

El castaño le sonrió abiertamente y luego sin esperar, se acercó con rapidez y besó aquellos labios con una dulzura seductora. El sabor de ellos, era simplemente, el sabor de las estrellas.

Fin del Tercer Capitulo.


Espero les guste este capitulo, disfrútenlo 