Hola a todos, espero que esten bien. Aqui les traigo el nuevo capitulo de "Flecha de Amor".
Disfrutenlo...
La Luz y la Oscuridad
La oscuridad reinaba sobre aquel extraño lugar. Una espesa neblina blanca se esparcía por todo el suelo, elevándose unos centímetros del suelo, un frío indescriptible que ocupaba toda la habitación provocaba escalofríos a un hombre que desorientado, se encontraba atrapado ahí.
-¡Hola¡¿Hay alguien ahí¡Hola!
Nadie respondió, Naraku sin verse con una respuesta, comenzó a caminar en aquel raro lugar. La niebla, la oscuridad y el frío empezaron hacer estragos en aquel hombre quien sentía como comenzaba a perder su cordura.
-¿Dónde diablos estoy!- grito iracundo el hombre. De pronto como si hubiese dado una señal, miles de monstruos salieron del suelo y atacaron con furia a Naraku. Pero este ni tardo ni perezoso, alargo su mano y creando con ella una afilada espada, despedazo a los seres. Alrededor de el cayeron los restos de aquellos demonios, mientras que el frío aumentaba. De pronto los cadáveres de aquellas bestias se levantaron ante la mirada del guerrero y arrastrado por un misterioso viento, se arremolinaron frente a el, formando una gigantesca bola. Lentamente los demonios comenzaron a fusionarse hasta formar el cuerpo de un hombre.
-¿Quién eres? – pregunto el hanyou.
-¿Qué quien soy¿Qué clase de pregunta estupida es esa? – respondió el hombre.
Naraku trato de distinguir la apariencia de aquel extraño sujeto pero la neblina de aquella habitación lo evitaba. De pronto la silueta de aquel hombre se fue acercando lentamente hacia el, al mismo tiempo un fétido olor comenzaba a esparcirse por toda la habitación.
-¡Diablos¡Que peste! – exclamo Naraku mientras se cubría la nariz y cerraba sus ojos.
-¿Peste¡Para mi es un delicioso perfume! – respondió el ser. Naraku sintió un escalofrió al sentir una tibia respiración unos centímetros de el. Lentamente abrió los ojos y con asombro vio el rostro de aquel extraño. Frente a el, estaba una replica perfecta de el mismo.
-¿Quién eres tu? – murmuro el hanyou.
-Pues quien más, yo soy tu. – respondió el ser. Naraku examino cuidadosamente el aspecto de la criatura que estaba frente a sus ojos. Era idéntico en todo a el, solo su ropa los distinguía ya que la ropa de aquel individuo era negra.
-No entiendo¿Qué es este lugar¿Quién en realidad eres tú?
-¿Acaso eres idiota o que¡Estamos en tu mente y yo soy tu conciencia! – exclamo la replica.
-¡Diablos, este alcohol si que produce pesadillas! – respondió tranquilamente Naraku mientras se rascaba la cabeza.
-¡De veras que eres un imbecil¡Me sacas que quicio!- lo espeto furioso aquel ser.
-Tranquilízate Yang, no es su culpa. – se escucho decir una voz decir. El ser se quedo callado, al mismo tiempo que otro ser aparecía lentamente al lado de el.
–Por cierto, yo también soy parte de su conciencia, así que no me excluyas. – exclamo el nuevo extraño. Naraku se sorprendió al ver que también era una replica perfecta de el, pero a diferencia de el y del otro ser, este llevaba una ropa color blanca.
-Ying¡¿Qué diablos haces aquí!
-Yo lo mismo que digo, es la ultima vez que te dejo solo.
-¡No me trates como un bebe, ambos tenemos la misma edad!
-Pues si eres un bebe, ya vez ya estas haciendo un berrinche.
-¡Ya cállate idiota!
-¡Basta¡Cállense los dos! – respondió Naraku. Las dos replicas se quedaron calladas mientras veían que Naraku comenzaba a respirar dificultosamente. - ¿Quiénes son ustedes y que hacen en mi mente?
-Esta bien, te diremos quienes somos. – respondió el Naraku de ropa blanca. – Mi nombre es Ying y el ser que esta a mi lado se llama Yang, disculpa la idiotez de mi hermano por atacarte.
-¿Idiotez¡¿Acaso me llamaste Idiota¡Maldito Bastardo! – grito Yang al mismo tiempo que alargaba su brazo y transformándose en una larga cuchilla atravesó el pecho de Ying. Naraku se quedo asombrado ante la manera fría como el Naraku de ropas negras había atacado a su homologo.
- Eres un tonto¿Acaso olvidas que no me puedes lastimar? – respondió Ying mientras sacaba de su pecho, el brazo de Yang.
-¿Ying y Yang? Eso proviene de la filosofía china, donde en el mundo existe un equilibrio entre la luz y la oscuridad. – murmuro Naraku. – Pero aun no entiendo que hacen ustedes dentro de mi mente, será mejor que me digan o se las verán con el gran Naraku.
-Ying, será mejor que le expliques a ese bruto egocéntrico, lo que hacemos aquí. – exclamo Yang. Ying suspiro y comenzó su relato.
-Hace mucho tiempo, cuando fuiste creado, al momento que el ladrón Onigumo se fusiono con aquella horda de demonios y monstruos, nunca se dio cuenta que también absorbió una gran cantidad de espíritus que pertenecían a aquellas personas que murieron en pena.
-Una vez que tu creación fue terminada, aquellos espíritus en pena, se adormecieron dejando todo el control a los demonios y monstruos. Durante largo tiempo, fue una época sin problemas, hacia lo que querías y nada te detenía, a excepción de ese imbecil de Onigumo con esos sentimientos que tenia hacia esa miko llamada Kikyou pero una vez fuera de tu cuerpo, todo cambio. Fue en ese preciso momento cuando atacaste a la sacerdotisa en el monte de las ánimas, cuando yo surgí, cuando todo tu cuerpo irradiaba una inmensa oscuridad. – exclamo Yang.
-"Es lo mismo que me dijo Hakudoushi" – pensó Naraku después de oír las palabras de aquellos dos seres.
-Pero tenías que echarlo a perder, luego que recibieras aquella flecha purificadora, provoco que la perla se purificara en tu interior y despertaras a todos esos estupidos espíritus humanos. – lo espeto Yang.
-Fue en ese mismo momento cuando yo nací, creado a partir de aquellos seres dormidos en tu interior. –exclamo Ying. . – Desde ese instante, tu esencia se dividió en dos: en luz y oscuridad; en Ying y Yang.
-¿Por qué no se unen otra vez en una sola conciencia¡¿Acaso no ven que están provocándome problemas a mí! – los espeto furioso Naraku ante la explicación.
-¡Con mucho gusto absorbería a este idiota, pero por culpa de esa perla que se purifica lentamente, el se vuelve mas fuerte.- respondió molesto Yang. – Solo si sacaras esa perla de tu cuerpo, existiría la posibilidad de que ambos nos uniéramos y tú volverías al control de tu cuerpo.- exclamo Yang.
-Eso jamás pasara… aunque se atreviera sacar de su cuerpo aquella joya, nosotros no dejaremos de existir, nos haremos mas fuertes sin importar que. - Susurro Ying. Esas palabras provocaron una inexplicable furia en Naraku hacia el ser de ropas blancas. Se abalanzo y tomándolo del cuello, lo levanto de suelo al mismo tiempo que le gritaba en el rostro.
-¡Crees que no puedo contra una bola de fantasmas muertos¡Yo soy el gran Naraku¡El más grande de los demonios¡Y ni tú ni nadie me va a detener¡Voy a expulsarte de mi cuerpo y no podrás evitarlo!
-¿Acaso no te acuerdas de las palabras de tu hijo? Aunque nos manteníamos durmiendo, conformábamos parte de tu conciencia y por lo tanto de tu cordura. Si te atrevieras a expulsarnos de tu cuerpo, serias arrastrado a la cordura y solo te moverías a través de los bajos instintos de los demonios y monstruos que conforman tu cuerpo. – respondió Ying fríamente. Tras escuchar esas palabras, soltó al ser y dándose la vuelta comenzó a caminar sin dirección alguna.
-¿Cómo salgo de aquí? – pregunto Naraku mientras caminaba entre la penumbra.
-¿Acaso no lo entiendes! – grito Ying al ver que Naraku se alejaba.
-¡Que diablos quieres que entienda! – respondo el hanyou sin mirar atrás.
-¡Tu eres nuestra esperanza¡Una oportunidad de volver a vivir¡Volver a vivir, sentir, incluso amar¡Por eso nos fusionamos contigo¡Para poder realizar lo que no pudimos hacer en nuestras vidas pasadas¡No puedes negarles una oportunidad de ser feliz a estos espíritus en pena que me crearon¡No puedes!
Naraku no respondió, solo se alejo más entre la neblina al mismo tiempo que Ying dejaba escapar un suspiro.
-Tú eres nuestra última oportunidad. Vamonos Yang, hay cosas que hacer… ¿Yang?- exclamo Ying mirando hacia todos lados, esperando encontrar a su contraparte. - ¡Yang!
-Su oportunidad de ser feliz, estupideces. Por eso no soporto a los humanos, siempre con sus cursilerías. Y peor son cuando están muertos. – se dijo a si mismo Naraku.
-Tienes razón, los humanos son unos estupidos. – se escucho una voz decir. El Hanyou se dio la vuela y se sorprendió al ver a Yang frente a el.
-¿Qué haces aquí¿No se supone que deberías estar con tu "hermano"? – exclamo burlón Naraku.
-No digas idioteces, quizás vivamos juntos en este lugar, pero no quiere decir que somos una familia. Lo odio con todas mis fuerzas, por culpa de el, no he podido divertirme como se debe.
-Es cierto, por culpa del no he logrado acabar con lo que considero el mayor de mis obstáculos: Kikyou. Solo me queda expulsar la perla de mi cuerpo y volver a comenzar a corromperla. – murmuro Naraku con un todo derrotista.
-¿Tan fácil te rindes¡Eres un tonto!
-¿Y que quieres que haga¿Qué deje que esa maldita joya termine de purificarse junto conmigo?
-No, pero tampoco creo que sea necesario sacar la perla de Shikon de tu pecho.
-¿Acaso existe un método para evitar que se purifique?
-Si, si lo hay. Y créeme, te va a gustar realizarlo.
-Te escucho.
-Bien, la perla se purifica lentamente a pesar de todos los intentos que haces para evitar tal proceso. Solo lograras cumplir con ese cometido si aumentas la energía maligna de tu cuerpo.
-¿Cómo hago eso?
-Sencillo, miente, roba, mata…Haz todo aquello que sacie tus más bajos instintos, absorbe a más demonios. El chiste es que aumente tu energía demoníaca.
-Si eso es todo, con mucho gusto lo haré. – sonrió malévolamente Naraku mientras se perdía entre la neblina.
- Me voy a divertir mucho, jajaja, de veras que me voy a divertir – rió Yang mientras se desvanecía.
-¡Naraku despierta! Diablos, como odio que se ponga así de borracho. – exclamo Hakudoushi mientras trataba de levantar a Naraku. Este lentamente abrió los ojos mientras sentía como los estragos del alcohol desaparecían de su cuerpo.
-No grites, no estoy sordo – respondió bostezando el hanyou. -¿Qué quieres?
-¿Qué vas hacer¿Sacaras la perla de tu cuerpo o no?
-No lo haré- respondió Naraku mientras se incorporaba del suelo. Rápidamente se cambio de ropa y colocándose su enorme abrigo de mandril se dirigió a la puerta.
-¿A dónde vas! – exclamo confundido Hakudoushi. Naraku no respondió, cruzo la puerta de su habitación y saliendo de la gran mansión feudal y de la ciudadela, partió en dirección al bosque.
-Hakudoushi ¿Qué crees que haga? – susurro Kanna mientras se posaba al lado del joven que veía a Naraku alejarse.
-No tengo ni la menor idea Kanna, no se que decirte. – fue lo único que respondió el albino.
Mientras en otra parte del bosque, un joven exterminador caminaba en dirección a un enorme castillo rodeado por una larga muralla. Detrás de aquel obstáculo se escuchaba el ruido de una gran ciudadela en movimiento. Llego antes las enormes puertas de aquel lugar y tomando un gran impulso, salto.
Al aterrizar al otro lado de las puertas, fue recibido por un contingente de guerreros.
-¿Quién eres y que haces aquí? – lo espeto un soldado.
-Mi nombre es Kohaku y he venido a ver al gran Sesshomaru.
-¿Has venido a ver nuestro señor? Esto me huele mal, será mejor que te llevemos ante el amo Sesshomaru, el decidirá tu destino. – exclamo el soldado. El chico asintió y rodeado por los soldados, se dirigieron al castillo donde se encontraba el youkai. No se di cuenta que entre la multitud que se había reunido para ver dicha escena, andaba un niño youkai.
-¿Qué diablos hace Kohaku aquí¡Diablos¡Si mi padre lo ve, lo matara! – exclamo Kai. -¡Será mejor que le avise a Rin! – con eso ultimo el chiquillo corrió en busca de su "Hermana".
Los soldados llevaron a Kohaku antes las puertas de una bella casa, el olor de las rosas que cubrían la entrada mientras que bellos pájaros volaban libres. Los niños corrían en el jardín mientras que la gente de la ciudadela se reunía para ver al joven.
-Amo Sesshomaru. – exclamo el soldado mayor. Las puertas sea abrieron y un poderoso Youkai salio junto con una bella mujer de orejas puntiagudas.
-Amo Sesshomaru, este joven ha venido a verlo. – volvió a repetir el soldado. El youkai miro a Kohaku con desprecio mientras que este bajaba la cabeza.
No muy lejos de ahí, un niño trataba de encontrar a la única persona que podría evitar la muerte del exterminador: Rin.
Y que tal¿Que creen que pasara en el proximo capitulo¿Kai encontrara a Rin a tiempo¿Que creen que pase entre Sesshomaru y Kohaku¿Naraku lograra detener la purificación de perla? Estas y otras preguntas mas se responderan en el proximo capitulo. Adios...
PD. gracias por los reviews y tratare de actualizar mas seguido jeje.
