Hola a todos, hace mucho tiempo que no he actualizado, pero debido a varios lios que he tenido ultimamente, no habia logrado subir este nuevo capitulo. Pero ya en materia, espero que les guste este capitulo que esta cargado de batallas, algo de humor y un toque de dramatismo.
Batallas Oscuras
A paso lento, Inuyasha caminaba por el largo camino de tierra que se extendía en aquel bosque, seguido por los demás integrantes del grupo. Al lado del hibrido, venia en silencio Kagome quien no despegaba la mirada del suelo.
- ¿Qué creen que pase por la mente de Inuyasha? – murmuro Shippo mientras miraba curioso al hibrido.
-Quizás en Naraku aunque también en Kikyou – respondió el monje Miroku mientras se rascaba el mentón.
-Lo más prudente es no hablar sobre ello durante cierto tiempo, creo que la citación entre Inuyasha y Kagome es muy tensa. – murmuro Sango mientras acariciaba el suave pelaje de Kirara.
-Inuyasha – murmuro Kagome mientras alzaba la vista y miraba al hanyou.
-Dime.
-¿A quien estamos buscando¿A Naraku o a Kikyou?
-¿Para que preguntas? Sabes muy bien que hemos venido desde muy lejos en busca de ese bastardo.
-Muy bien – murmuro Kagome mientras volvía posar su mirada en el horizonte. De pronto Inuyasha se detuvo y jalándola del brazo derecho, la detuvo también.
-¿Qué pasa?
-Quiero que dejes de pensar que yo estoy buscando a Kikyou.
-Pero es la verdad, has estado muy callado desde que supiste que ella también esta aquí.
-¿Y como quieres que este¡No he sabido de ella desde hace más un de año!
-¿Entonces aun sientes algo por ella!
-Claro que no. – murmuro Inuyasha mientras abrazaba con fuerza a Kagome, esta solo se sollozo al sentir el calor del hanyou. Así se mantuvieron por varios minutos hasta que…
-Muchachos – exclamo Miroku.
-¿Qué sucede? – pregunto Inuyasha mientras soltaba a Kagome.
-Tenemos compañía – murmuro Sango mientras tomaba su Hiraikoutzo y Kirara aumentaba su tamaño. Inuyasha y Kagome miraron hacia delante del camino y se sorprendieron de ver un enorme cíclope. Su piel amarillenta y quebradiza daba al monstruo una sensación de repulsión total.
-¡Ustedes tener fragmento de Shikon¡Dar fragmento al gran Goshi! – exclamo entre bramidos, el enorme gigante.
-Lo que nos faltaba, un demonio sobrealimentado – refunfuño Inuyasha al mismo tiempo que desenfundaba a Colmillo de Acero. Kagome se armó con su enorme arco y sacando tres flechas, las apunto contra el enorme youkai. Este dejo escapar un terrible rugido y con un feroz movimiento, dejo caer sus enormes puños sobre la pareja. Una gran nube de polvo cubrió el lugar al mismo tiempo que el cíclope dejaba escapar una ronca carcajada.
Pero la risa desapareció al momento de levantar sus manos y vio con odio que el hibrido y la joven no estaba. – ¿Me buscabas? – murmuro una voz al mismo tiempo que un Viento cortante chocaba contra el rostro del youkai. El impacto produjo que el demonio cayera de espaldas al mismo tiempo que un gemido de dolor se expandió por todo el bosque.
-Fue muy fácil – exclamo triunfante Inuyasha al acercarse al cadáver del cíclope. No se inmuto al ver el cráneo destrozado del youkai. - ¡Hey Chicos¡Podemos seguir! – grito el hibrido al mismo tiempo que guardaba la enorme espada cuando una enorme garra lo atrapo.
-¡No será tan fácil derrotar a Gran Goshi! – se escucho una escalofriante voz decir. De pronto el cíclope se levanto y para sorpresa de todos los presentes, su cráneo comenzó a regenerarse al grado que hizo que surgieran dos cabezas en lugar de una. Con mucha fuerza, lanzo a Inuyasha haciendo que este se estrellara contra el suelo provocando un gran cráter. Estaba a punto de pisotearlo cuando el Hiraikoutzo chocaba salvajemente contra el pecho del cíclope haciendo que este retrocediera. Inuyasha aprovecho la oportunidad y dando un gran salto, salió del agujero. Rápidamente desenfundo su espada y estaba a punto de atacar cuando ambas cabezas abrieron sus bocas y dejaron escapar un terrible chorro de fuego. El ataque choco contra la humanidad de Inuyasha, arrojándolo varios metros de distancia.
-¡Inuyasha! – grito Kagome al mismo tiempo que tensaba las flechas. Apunto hacia el pecho del cíclope y tras un ágil movimiento, los proyectiles salieron disparados en contra del youkai. Este al ver las flechas acercarse peligrosamente, puso sus brazos en forma de equis, protegiéndose del impacto. –Maldición – murmuro Kagome al mismo tiempo que volvía a tensar otras 3 flechas más.
- ¡Hiraikoutzo! – grito Sango al mismo tiempo que el enorme bumerang de hueso chocaba repetidamente contra el youkai. Este rápidamente tomo con su garra derecha el Hiraikoutzo y lo lanzo contra la exterminadora. Esta logro esquivarlo gracias a la ayuda de Kirara y en un hábil movimiento lo atrapo.
-¡Jajaja humanos no poder vencer al gran Goshi! – exclamo el cíclope al mismo tiempo que se abalanzaba sobre Kagome. La joven se petrifico al ver como ese descomunal monstruo se lanzaba al ataque contra ella, pero rápidamente fue salvada por Sango.
-¡Agujero Negro! – grito Miroku al mismo tiempo que dejaba al descubierto la maldición de su mano derecha y la apunto contra Goshi. Este comenzó a dificultarse a mantenerse en equilibrio ante el vortice que lo atraía poderosamente.
-¡Es el fin de esa bestia!- exclamo feliz Shippo al ver como Goshi comenzaba a acercarse al agujero negro del monje. Pero su alegría se esfumo cuando el cíclope golpeo salvajemente el suelo, haciendo que enormes pedazos de tierra y roca fueran absorbidos por Miroku. Este al ver lo que sucedía, cerró el puño al mismo tiempo que retrocedía.
-¡Hey Goshi¡Tengo algo para ti! – exclamo Inuyasha al mismo tiempo que saltaba por encima de Miroku y blandía violentamente a Colmillo de Acero. - ¡Viento Cortante! - grito con fuerza el hibrido al mismo tiempo que el poderoso ataque chocaba contra el pecho del cíclope. El monstruo grito de dolor al ver como su cuerpo era partido a la mitad verticalmente.
-Miserable, te daré el tiro de gracia – murmuro Inuyasha mientras Colmillo de Acero preparaba otro ataque. Pero ante la mirada de todos, las dos mitades se regeneraban por su cuenta dando como resultado a dos cíclopes. -¡Demonios esto no es posible! – vocifero el hanyou al ver como los dos youkai se acercaban torpemente hacia el y los demás.
-¡Inuyasha encárgate del cíclope derecho¡Sango y yo nos encargaremos del otro! - exclamo Miroku al mismo tiempo que la exterminadora dejaba descender a Kagome.
-¡Ustedes morir! – gritaron en coro los cíclopes al mismo tiempo que se lanzaba al ataque. Sango lanzo su Hiraikoutzo contra el cíclope de la izquierda, haciendo que retrocediera al mismo tiempo que Inuyasha luchaba frenéticamente contra el otro cíclope.
Sango sobrevolaba alrededor del cíclope izquierdo, atacándolo furtivamente con su Hiraikoutzo provocando la furia de este quien a fuerza de manotazos, buscaba derribar a al exterminadora y a su gato. De pronto un viento soplo al mismo tiempo que se sintiera arrastrado hacia algo. Rápidamente se dio la vuelta y aterrado descubrió al monje que lo apuntaba con la palma extendida. El cíclope dejo escapar un fuerte bramido y abriendo su bocaza, lanzo un chorro de fuego contra Miroku. Este dejo escapar un gemido de dolor al sentir como su mano absorbía aquel ataque pero pese al dolor de la quemadura, no detuvo su ataque.
Un sonido metálico retumbo en los oídos de Kagome al ver como la espada del hanyou chocaba contra los brazos del monstruo, provocando que cientos de chipas se esparcieran por el aire. Rápidamente tenso un par de flechas sobre el arco de madera y apuntando hacia el rostro del cíclope, las disparo. Los proyectiles fallaron en su objetivo y chocaron contra el hombro derecho del youkai. Este dejo escapar un grito de dolor y tras un salvaje movimiento, golpeo el suelo haciendo que Inuyasha cayera al suelo.
-¡Su Excelencia! – grito Sango al mismo tiempo que el cíclope aumentaba el ataque de fuego pero con resultados inútiles. En medios de bramidos fue succionado por el agujero negro del monje. Este cerró la mano al ver como el cíclope desaparecía y tras cerrar los ojos, cayo hincado en el suelo. Rápidamente la exterminadora descendió y corrió el auxilio del monje, quien termino de caer en los brazos de la joven.
-¡Miserables¡Ustedes pagar por muerte de mi hermano! – vocifero el Cíclope que aun quedaba en pie. Su enorme ojo se poso sobre la humanidad de Kagome, esta rápidamente tenso una flecha para disparara pero un rugido del monstruo hizo que dejara caer el arco. El cíclope estaba a punto de dejar caer sobre la joven, una bola de fuego pero Shippo salto sobre su cabeza al mismo tiempo que gritaba - ¡Fuego Mágico!
Una bola de fuego azul cubrió la cabeza de Goshi al mismo tiempo que Shippo saltaba a un lado de Kagome, con el fin de protegerla. Este al verse cegado por el ataque, se tambaleo y estaba a punto de caer sobre el kitsune y la joven. Inuyasha trato de incorporarse pero debido al ataque del cíclope, se le dificultaba levantarse del suelo.
-¡Inuyasha! – grito Kagome al ver como Goshi amenazaba con caer sobre ella y Shippo.
El hanyou se levanto del suelo y rápidamente corrió en auxilio de la joven al mismo tiempo que el cíclope caía sobre ambos inocentes. -¡Kagome! – grito asustado Inuyasha al mismo tiempo que dejaba caer su espada para poder salvar a Kagome y Shippo. Pero de pronto el sonido del viento al cortarse, detuvo al hanyou al mismo tiempo que una flecha se clavaba sobre el ojo de Goshi. Este dejo escapar un terrible grito de dolor al mismo tiempo que comenzaba a disolverse en el aire.
-¿Qué sucedió? – pregunto aliviado Shippo al ver como el cíclope desaparecía ante sus ojos. Kagome miro al hibrido, quien se mantenía inmóvil y con la mirada entremezclada de sorpresa y melancolía. La joven giro su rostro hacia donde Inuyasha había posado su vista y con una disimulada tristeza descubrió a la dueña de dicha flecha.
-Kikyou – fue lo único que salio de los labios de Inuyasha al mismo tiempo que recogía a Colmillo de Acero. Lentamente camino hacia Kagome, extendiendo su mano hacia la joven para poder ayudarla a levantarse pero Kagome silenciosamente se negó a recibir su ayuda y sola se levanto. A paso firme y sin mirar a Kikyou, camino en dirección al monje y la exterminadora, seguida por Shippo.
-Vaya, al parecer nos volvemos a encontrar Inuyasha – exclamo fríamente la miko al mismo tiempo que sus ayudantes se colocaban a su lado. – Supongo que buscas a Naraku o ¿me equivoco?
-Supones bien, estamos en su búsqueda. ¿Lo has visto? – pregunto Inuyasha.
-Si, hace unas noches tuve un enfrentamiento con el. – respondió la sacerdotisa.
-¿Qué¿No te lastimo ese miserable? - pregunto preocupado el hanyou ante la mirada triste de Kagome.
-No y aunque eso hubiera pasado, eso no te concierne – respondió Kikyou al mismo tiempo que se daba la vuelta y comenzaba alejarse.
-¡Espera¡¿A dónde vas! – exclamo Inuyasha. La miko se detuvo y sin darse la vuelta, contesto a viva voz – No te importa, Inuyasha. Agradece el hecho que salve la vida de tu adorada Kagome y déjame en paz.
-Órale, que agresiva – exclamo Shippo ante la respuesta de miko.
-Se lo merece – respondió molesta Sango al ver la insistencia del hanyou.
-Tienes toda la razón Sango – repuso Miroku quien se había recuperado. Kagome prosiguió con su silencio, la presencia de Kikyou había ocasionado un gran caos en mente al igual que en su corazón.
Inuyasha también se quedo callado, aquellas palabras le habían caído como un balde de agua fría. Lo único que hizo fue ver como la sacerdotisa se alejaba acompañada de Asuka y Kouchou al mismo tiempo que un frío viento soplaba sobre el bosque. Lentamente se dio la vuelta y a paso lento se acerco a Kagome y los demás, un simple "Vamonos" fue lo único que salio de los labios del hanyou al mismo tiempo que comenzaba a caminar en dirección contraria a la tomada por la sacerdotisa.
A paso lento, el grupo comenzó nuevamente su recorrido, en absoluto silencio, aquel encuentro con Kikyou había provocado un ambiente muy tenso. Ya habían recorrido ya un largo trecho cuando Kagome, harta por aquel incomodo silencio, exclamo todo pulmón¡Abajo Inuyasha!
Un golpe seco retumbo en los oídos de todo el grupo al mismo tiempo que una nube de humo salía del pequeño cráter originado por el peso de Inuyasha, este con gran dificultad se levanto y con un tono de molestia exclamo - ¡Maldita sea¡¿Porque hiciste eso!
-¡Por haber tardado tanto para rescatar a Shippo y a mi¡Y principalmente a Shippo quien apenas es un niño! – respondió Kagome.
-¿Qué cosa¡Ya ese mocoso esta grandecito para cuidarse solo¡Yo no soy su niñera! – respondió Inuyasha al mismo tiempo que miraba cara a cara a Kagome.
-¡Oigan¡No se peleen! – exclamo Shippo al ver lo que sucedía.
-¡Tu cállate! – exclamaron en coro el hanyou y la joven mientras proseguían con su pelea. – Ya me gritaron – murmuro el kitsune mientras dejaba caer una lagrima y chocaba sus dedos índices.
-Su excelencia ¿Cree que es conveniente dejarlos que peleen así? Y más con esa tontería sobre Shippo – pregunto Sango al Monje Miroku.
-Yo creo que si, es una buena manera de desestresarse además es muy divertido verlos pelear jejeje – respondió Miroku mientras el y la exterminadora se sentaban sobre una gran piedra que se encontraba a lado del camino.
-Señorita Kikyou ¿Se siente bien? – pregunto Asuka al ver como la miko caminaba en absoluto silencio.
-Si, si lo estoy – respondió Kikyou con una leve sonrisa. Aquel gesto hizo que Kouchou y Asuka se preocuparan. - ¿Qué les pasa? – pregunto la miko al ver la reacción de sus compañeras.
-Es que usted esta sonriendo. – exclamo Kouchou.
-¿Y que con eso?
-Pues es que son raras las veces que usted sonríe. Además con lo que acaba de pasar, no imaginamos el motivo de su sonrisa. – respondió Asuka. Kikyou no respondió, lo único que hizo fue sonreír más. Ambas jóvenes no supieron que decir y en silencio, prosiguieron su caminata.
Ya había pasado algunas horas y las tres mujeres se había detenido en un pequeño arroyuelo. Ahí, Asuka y Kouchou lograron atrapar unos pescados y tras realizar una fogata, los comenzaron a asar. Mientras eso hacía, Kikyou se mantenía impasible frente a las aguas, observando con cierta curiosidad su propio reflejo.
De pronto, un enorme puño cayó sobre las tranquilas aguas al mismo tiempo que Kikyou era arrojada a unos metros por el impacto. Rápidamente se incorporo y tomando su arco, apunto una flecha hacia el agresor. Asuka y Kouchou hicieron lo mismo y apuntaron sus armas contra el enemigo. El puño lentamente se separo de la tierra e impulsado como un resorte, salio disparado hacia el bosque.
Una escalofriante carcajada resonó en los oídos de Kikyou al mismo tiempo que entre los arbustos comenzó a emerger una energía maligna. Lentamente una sombra negra comenzó a caminar hacia ellas al mismo tiempo que un fétido olor se impregnaba por todo el lugar.
-Naraku – murmuro Kouchou cuando el atacante se poso frente a ellas.
-Por fin te encontré Kikyou – exclamo el ser ante la mirada encolerizada de la sacerdotisa.
-¡Señorita Kikyou¡Será mejor que escapemos¡Naraku puede matarla! – grito Asuka al ver como el atacante caminaba lentamente hacia Kikyou.
-El no es Naraku – respondió la miko al mismo tiempo que tensaba la cuerda y disparaba la flecha contra el agresor, este solo hizo un lado su cuerpo, esquivando fácilmente el proyectil, que se impacto contra el tronco de un enorme árbol. -¿Quién eres y para que me buscas!
-¿Qué quien soy? Jejeje que descortés soy, se me olvido presentarme. – Respondió burlón el monstruo a la pregunta de la miko – Mi nombre es Yang y he venido a asesinarte.
-¿Asesinarme? No digas tonterías – exclamo molesta Kikyou mientras Asuka y Kouchou apuntaban sus flechas hacia Yang. Este sonrió al mismo tiempo que un aura negra comenzaba a emerger de su cuerpo. Con desagrado, la miko miro como de la espalda de aquel ser, eran expulsados dos enormes ogros de piel verdosa de 4 brazos que cuyas enormes pupilas rojas se posaron sobre Kouchou y Asuka.
-Maten a las chicas, déjenme a mi a la miko – ordeno Yang al mismo tiempo que los enormes monstruos se abalanzaban sobre las jóvenes ayudantes. Kikyou intento ayudarlas pero Yang se interpuso entre ella y sus compañeras. – Deberías de dejar de preocuparte de ellas, ya que tienes tus propios problemas.
Kikyou llena de rabia, tenso un par de flechas y las disparo contra el enemigo. Este abrió su boca y dejo salir una enorme nube de gas venenoso que al contacto con las flechas, se purifico. Rápidamente la miko retrocedió al mismo tiempo que tensaba otras tres flechas mientras que Asuka y Kouchou sobrevolaban encima de los enormes ogros, dejando caer sobre ellos miles de flechas. Estos respondían dejando salir de sus enormes bocazas, gigantescas bolas de veneno que chocaban contra las flechas provocando que el cielo se cubriera de destellos púrpuras.
-¡Muere Zorra! – grito Yang al mismo tiempo que sus brazos se transformaban en enormes tentáculos que salían disparados contra la humanidad de la sacerdotisa. Esta lograba esquivar los embates y disparaba sus flechas, que chocaban contra el cuerpo del monstruo pero pese a los ataques infringidos por la purificación, se regeneraba rápidamente.
-¡Demonios! – exclamo Naraku al mismo tiempo que se levantaba frenéticamente de la cama.
-¿Qué sucede? – pregunto Ying mientras flotaba en el aire.
-Tuve una pesadilla.
-¿Una pesadilla¿El gran Naraku tuvo una pesadilla? Eso es raro ¿Qué fue lo que soñaste? – exclamo sarcástico el ser.
-Que Yo atacaba a Kikyou y a esos espíritus que la acompañan. No lo entiendo, pero ese sueño me perturbo.
-¿Es eso? Eso no es un sueño, es una visión.
-¿Una visión¡¿De que demonios hablas! – vocifero Naraku.
-En estos momentos, Yang esta atacando a la miko, es muy posible que intente asesinarla, ella es la culpable de que yo este aquí, de lo que sucede en tu cuerpo, bueno eso es lo que piensa el. – explico Ying mientras se recostaba suavemente en una pequeña montaña de almohadas. Naraku dejo escapar una maldición al mismo tiempo que abría las ventanas de su cuarto.
-¿A dónde vas? – pregunto entrecerrando los ojos Ying al ver que un campo de energía cubría el cuerpo del Hanyou.
-Voy a buscar a Kikyou. – respondió Naraku al mismo tiempo que saltaba de la ventana y se elevaba rápidamente por los cielos. Ying simplemente sonrió al sentir como un fuerte viento entraba a la habitación.
-Bien hecho Yang, muy bien hecho – murmuro el ser mientras movía lentamente su mano y la ventana se cerraba.
Un grito paralizo a Asuka y a Kouchou al mismo tiempo se refugiaban en un campo de energía espiritual que las protegía de los ataques de los ogros. Un tentáculo había herido la pierna derecha de la sacerdotisa, provocando su inmovilización.
-Miserable – musito Kikyou al mismo tiempo que sacaba entre sus ropas, un pergamino sagrado y tras decir un conjuro, hacia que un escudo espiritual la cubriera.
-Eso no te servirá – murmuro Yang al mismo tiempo que sus largos tentáculos golpeaban sin piedad el campo de protección. Un feroz viento soplo sobre el campo de batalla y se extendió por todo el bosque.
-¿Ya se sienten mejor? – murmuro Miroku al ver como Inuyasha y Kagome dejaban de pelear. Estos simplemente respondieron con un unísono suspiro y asintieron con la cabeza.
-Que bueno, ya me había provocado dolor de cabeza sus gritos – exclamo alegre Sango. De pronto Kirara quien estaba tranquila sobre el regazo de la exterminadora, se levanto y se transformo ante la mirada perpleja de todos.
-¿Qué le sucede? – pregunto Shippo pero al olfatear el viento, supo la respuesta.
-Naraku – murmuro Inuyasha mientras su mirada reflejaba un absoluto odio.
-¿De donde proviene esta presencia? – pregunto Miroku.
-De aquel lugar donde nos topamos con Kikyou – murmuro Kagome mientras miraba preocupada al hanyou. Este rápidamente tomo al a joven y la poso delicadamente sobre su espalda. – Vamos por el – murmuro Inuyasha con una leve sonrisa, provocando una sutil sensación de confianza a Kagome. Rápidamente Sango y Miroku se montaron sobre Kirara, que en cuya cabeza estaba sentado Shippo. Una vez listos, el grupo partió en dirección a aquella presencia maligna sin imaginarse de la gran sorpresa que se encontraría.
¿Que les parecio¿Que creen que pase cuando Naraku llegue ante Kikyou y Yang¿Acaso iniciara una batalla entre alter egos¿Y que sucedera cuando Inuyasha descubra la existencia de Yang? Estas y otras dudas que tengan, seran resueltas en el proximo capitulo de este emocionante fic. Gracias por su inagotable paciencia y por favor dejen reviews ejem (Aviso: Pueden dejar reviews anonimos)
