hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas estén bien y logren limpiar el polvo de esta historia, tengan un nuevo capi.

Ok, había congelado esto,porque la secuela, quedó muy congelada, ya se, somos pocas las que lo amamos, pero pensé que tendría mas acogida y por eso la congelé,pero, me pidieron que la continuara y acá estoy.

Di: muchas gracias por leer y por pedir el seguimiento, no es que no lo pensara hacer, pero como tenía otras que quería y debía llevar al complete, quería esperar pero gracias a ti, desemplvaré la trama y le daré un bello complete a esta secuela que será un poco bisarra y gore jejeje.

¡déjenme saber su parecer!¡con un hermoso REVIEW!.

Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, quiero ver a un herótico Diamante.

Mi princesa en la tierra y mis otros 2 hijos.

Mi princesa se había quedado en la tierra, no quise que fuera conmigo, por si acaso la maldición del yo pasado de Endimiun se hiciera efectiva, había disfrutado de sus mieles, de su cuerpo, en noches de pasión y deseo, jadeo y placer, mi princesa y yo, habíamos sido tan felices, tanto, que no estaba dispuesto a perderla, con Black Lady enamorada de mi yo de este tiempo y entregados, uno en el otro, no había nada que temer, pero soy muy previsivo y me gusta tenerlo todo bajo contról, además…ya se acercaba la fecha en la que el maldito adivino y yo nos conocimos.

Estaba con mi amada Rini, veía la curva de su hermosa espalda, su cabello como cortina, la cubría, parecía una pincelada de amanecer, adoraba la blancura de su piel, le besé el hombro, me levanté y me dispuse a arreglarme, salí del cuarto, dispuesto a tomar un paseo, cuando lo vi, era ¿un fantasma? No lo sabía con certeza, parecía una sábana negra, con una esfera de cristal, lo miré, creo que el me miró porque se detuvo.

-príncipe Diamante. Me dijo - ¿te conozco?. Pregunté anonadado.

-desde luego que si, nos conocimos en un tiempo muy lejano y el muno, vuelve a reencontrarnos. Dijo el con calma,meneé la cabeza.

-no te conozco, nunca te he visto. Dije.

-verás que si nos conocemos, mas de lo que piensas. Dijo el.

-se donde está tu verdadero amor, no es la princesa Black Lady. Dijo desapareciendo y dejándome mudo.

Mi niña llegó a mi habitación, terminaba de desayunar, cuando la vi, estaba muy serio su semblante, sus ojos rojos parecían 2 rubíes.

¿Qué pasa cariño?. Le pregunté –papá, dime ¿recuerdas que hace años te ayudé con mamá en el siglo XX?. Preguntó.

-así es,lo recuerdo. Le dije con calma.

El adivino interceptó a mi novio. Dijo la peli rosa.

-no lo entiendo ¿Cómo lo hizo?¿como lo sabes?¿donde lo viste?. Pregunté sintiendo un escalofrío en mi espalda.

Lo busqué porque me dejó una nota y cuando lo encontré, estaba hablando con el. Dijo ella con calma.

-ya veo. Dije por fin, me acaricié el mentón.

Debes impedir que se afiance su lazo a toda costa. Dije, ella asintió.

-lo haré papá, te lo prometo, nadie va a acabar con lo que hemos construido. Dijo ella, la abracé, ella me abrazó igual, le besé la frente, ella me sonrió.

-voy a volver a buscarlo. Dijo con entusiasmo, asentí.

-ve con bien hija. Dije con calma, mientras ella salía.

Tenía tantas ganas de verla, de ver a mi princesa, a mi reina que no podía esperar en regresar a casa, así que: desaparecí al Tokio de Cristal, ella estaba sentada en el jardín, tarareando y deshojando una margarita.

-"y mientras yo, deshojo la margarita". Cantaba con dulzura, me senté a su lado.

-"y mientras yo, soy el peor estudiante del salón". Ella se dio la vuelta, me lanzó en el césped.

- ¿mi príncipe!¡mi príncipe!. Exclamó abrazándome, la besé –hermosa, te he extrañado mucho, de verdad. Dije.

-yo mas. Dijo ella, nos besamos dulcemente, encendiendo mi llama, sus dulces labios, su presurosa lengua, mis manos, comenaron a recorrerla con la ropa puesta.

- ¿Dónde están los chicos?. Pregunté –se fueron con tu padrino y las 4 hermanas de la persecución. Dijo, sonreí.

-eso se oye tan maravilloso , bajé por su cuello, hasta suspechos.

-desnúdame, desnúdame ahora. Suplicaba gimiente, reí con calma,diversión y seducción.

- ¿y que nos véa la servidumbre? No lo creo princesa, deberemos ir a otro sitio. Dije, ella asintió, la cargué ydesaparecimos al cuarto, hicimos el amor como siempre, de forma arrebatada y enamorada, apasionada, dulce y tierna una mezcla entre dureza y suavidad exquisita.

-te amo, cuanto te amo hermosa. Dije besando su hermosa luna negra.

-y yo a ti mi príncipe, y yo a ti. Dijo ella acariciando mi espalda y las marcas de sus uñas, sonreí, la besé una vez mas, con dulzura y amor, ella me abrazó con fuerza

-te amo mi princesa, te amo mi hermosa besándola.

-y yo a ti, mi amado príncipe. Dijo ella y comenzamos a besarnos una vez mas.

Volví a Némesis feliz, de haber estado con mi hermosa princesa, los años la habían hecho mas bella, hermosa y suculenta que nunca, vi a nuestro principal tesoro ,mi adorada Black Lady, la que un día herearía mi cristal.

¡papá!¡ya volviste!. Exclamó abrazándome.

- ¿Dónde estabas?. Preguntó –ah, estaba viendo a tu madre. Dije feliz, ella sonrió.

-eso me alegra papá. Dijo.

- ¿Dónde está tu prometido princesa?. Le pregunté.

Tomando un baño. Dijo con calma.

Me iba a bañar, de verdad iba a hacerlo, pero lo que me dijo el fantasma, me había dejado muy pensativo ¿como era eso posible que Black Lady no fuera mi verdadero amor? La amaba con locura, la adoraba con pasión, me sentía afortunada por haber hecho el amor con ella, habernos entregado esa pureza total y dejado la normal, no lo podía entender, salí por uno de los pasadizos hacia las caballerizas y ensillé mi hermoso caballo, relámpago, fui al bosque y comencé a pasear.

¡adivino sal!. Exclamé, el apareció de la nada.

-así que: te dejé pensando. Sobre lo dicho. Asentí.

-me dejaste pensando adivino, Black Lady es mi verdadero amor. Dije no muy convencido.

- ¿seguro? No te noto muy convencido. Dijo el con calma, miré su bola de cristal que se había encendido, la neutralidad del esférico, dejó de ser tal, para mostrar a una hermosa ubia de ojos azules, peinada de una manera muy similar a la de mi Rini, de traje blanco con dorado, con mangas en los ojos y unas alas que supuse, eran de adorno, me sentí flechado por ella.

-hermosa, que hermosa es. Dije.

-ella es la reina Serena y es tu verdadero amor. Dijo el fantasma, con algo que a mi me pareció malicia pura.