N.A.: Oh por Deus, han pasado años... Toc, toc... ¿Hay alguien que sigue leyendo esta historia?

Bueno, adelante...


Capítulo 6: Memorias e integraciones.

No había pasado más de unas pocas horas desde su esperada llegada a su hogar. En medio de las alegres pláticas entre los presentes Koron no pudo aguantar el sueño y terminó durmiendo en el sofá de la sala de estar. Su madre lo había asignado para que la llevase a uno de los cuartos de la mansión, y no sería ninguna molestia hacerlo, así que rápidamente la hospedó en una habitación cerca de la suya.

Aprovechando el tiempo libre que poseía, fue junto con Dendé al templo donde anteriormente habitaba el anterior Kami-sama, justo para que el namekiano pudiera acceder al puesto. El viaje fue incómodamente silencioso, era preferible estar así, no deseaba mencionar palabra alguna hasta que llegue el momento necesario para hacerlo; pues, su mente aún daba vueltas intentando procesar la historia de Koron.

Había algo en eso que lo vinculaba a él… A los androides y su pasado…

Finalmente pudieron divisar un lugar concreto en medio del azul del cielo y las grandes nubes que ellos atravesaban sin dificultad. Descendieron hasta llegar a las baldosas del territorio, un sentimiento nostálgico lo abrumó de inmediato, por alguna razón recordó todo lo que vivió en aquella época en el pasado. Todas esas imágenes de lo que vivió en aquel lugar se volvían a formar como flashes en la realidad que ahora él estaba presenciando, podía ver la luz grácil de Gohan caminando junto con Piccoro hacia los árboles o a su padre regañando todo lo que encontraba a su paso.

Tenues recuerdos…

-Con que este es el templo de Kami-sama- indicó con sorpresa el chico que lo acompañaba, eso hizo que Trunks perdiera el hilo de sus pensamientos rápidamente -Se ve acogedor.

-Te aseguro que te sentirás cómodo aquí.

-¿Quiénes son ustedes?- se escuchó una voz chistosa y rara a lo lejos captando la atención de ambos muchachos. La figura poco a poco se aproximó a ellos, Dendé retrocedió ante tal hombre extraño, en cambio, Trunks se mantenía firme y relajado -¿Qué hacen aquí?

-Tú debes ser Mr. Popo... ¿O me equivoco?- Trunks cambió el gesto serio por uno alegre, ver de nuevo a tal hombrecillo hacía que renazcan aquellas memorias que tanto apreciaba.

-Sí, el mismo- colocó los brazos tras la espalda e inició un recorrido alrededor del chico -Y tú... debes ser Trunks ¿Verdad? No te he visto desde que eras sólo un niño pequeño.

-Tú… ¿Cómo me conoces?- cuestionó con sorpresa, eso no se lo esperaba, no tenía ni la más mínima idea de aquello.

-Tú eres el hijo de el saiyajin Vegeta, la última vez que los he visto fue poco antes de que todos murieran- suspiró pausadamente y continuó -Cuando los androides estaban atacando a Piccoro, tu madre y tú estaban refugiados tras unos escombros hasta que Gohan los salvó trayéndolos hasta aquí- dio media vuelta y observó el mundo fuera del templo desde esa posición -Piccoro y Kami-sama murieron, cuando Gohan volvió después de tres días los había llevado a sus hogares y desde entonces no volví a saber nada de ustedes.

-Eso no lo sabía- murmuró manteniendo la mirada al suelo. Entonces Mr. Popo los había refugiado a su madre y a él mientras Gohan peleaba, además, lo que captó más su atención fue lo de la muerte de Piccoro, se preguntó cómo había sucedido y cuál fue la reacción de Gohan.

¿Fue cómo la de él cuando lo vio morir hace cuatro años? Quizás… pero el tema se esfumó de inmediato.

-Gohan siempre fue una buena persona- susurró el namekiano, levantó su puño hacia la altura de su pecho con la seguridad de decir algo pero ninguna palabra logró expresar.

-Bien… ¿A qué han venido?- preguntó el de apariencia chistosa mientras, nuevamente, volteaba hacia ellos -Quiero saber la intención de haber venido hasta aquí.

-Bueno, nosotros...

-He venido a este lugar para ser el Kami-sama de la Tierra- sin pensarlo Dendé interrumpió a Trunks. Éste comprendió la intención del chico, no lo culpaba para nada, seguramente estaba emocionado al emprender su nuevo rol en este planeta.

El hombre quedó sorprendido, no dijo nada por unos segundos. Trunks pudo descubrir el porqué de dicha reacción, estaba seguro que Mr. Popo había pasado bastante tiempo solo y tener de vuelta un nuevo compañero parecía algo imposible, hasta para él. El sujeto logró salir de su trance, colocó sus manos tras la espalda de nuevo.

-¿Será este chico el nuevo guardián?- preguntó observando fijamente a Dendé. Trunks asintió con seguridad, pronto el namekiano lo siguió.

-Sí, también crearé unas nuevas esferas del dragón.

-Me sorprendes- admitió paseando su mirada por todos los ángulos del chico -Traes mucha confianza contigo- Dendé asintió nuevamente -Y dime chico… ¿Qué necesitas para crear las nuevas esferas del dragón?

-Sólo necesito un modelo del dragón de la Tierra, pero mi intención es crear unas esferas del dragón más poderosas que las anteriores para revivir a Gohan y los demás- explicó con mucha alegría y seguridad. Trunks sólo observaba como los planes iban saliendo a la perfección, justo como lo había planeado con el chico en Namekusein.

-Tengo un modelo del dragón tallado en madera, iré a buscarlo- sin más que decir se marchó hacia las habitaciones del templo dejando con la ilusión a los dos muchachos visitantes.

-Me parece genial- el saiyajin se cruzó de brazos -¿Cuánto tiempo te llevará hacer para que sean más poderosas que las anteriores?

-Depende del modelo…- dejó las palabras en el aire -Como unos tres años…

A Trunks casi le dio un infarto al oír aquello.

-¿¡Tres años!?- gritó sorprendido, antes de volverse loco una nueva idea se cruzó por su cabeza -Son tres años de Namekusei… ¿Verdad?

-Son tres años completos de la Tierra- admitió negando con la cabeza, esta vez Trunks cayó de la sorpresa -Necesito recaudar energía desde este momento, no sabes cuánto podré necesitar para poder crear algo de esa magnitud- fue su consejo. Trunks deseaba contradecir aquello pero, en ese momento, sus deseos por volver a ver con vida a Gohan superaban todo lo que existiese.

-Está bien- aceptó la propuesta -Pues, yo necesito regresar a la Corporación Cápsula hay mucho que hacer, el soporte del laboratorio no se construirá solo, nos veremos después- se despidió con un ademán a la par que despreocupadamente caminaba hacia el borde del templo.

-Bien, cuídate- asignó el namekiano.

-Despide a Mr. Popo de mi parte.

-Sí, no te preocupes.

Y entonces, con una tranquila sonrisa, saltó del suelo de las baldosas directo a un infinito mortal, ascendió nuevamente con el poder de su ki y pronto desapareció entre las nubes viajando más allá del horizonte; mientras que en su mente divagaba el sueño de algún día poder estar de vuelta con el hombre que siempre admiró.

Asomó su azulada cabeza hacia el umbral de la puerta dejando caer así sus largos cabellos, centró su vista hacia aquel cuerpo que reposaba tan cómodamente en aquella cama. Lentamente ingresó a la habitación con una impresionante destreza para no crear algún que otro sonido.

Se acercó a la pequeña joven que dormía tan cómodamente entre las sábanas, era bastante adorable desde su punto de vista, pero en el fondo sabía que dentro de aquella saiyajin se escondía una de las más brutales fieras. Sus manos se guiaron hacia las sonrosadas mejillas de menor y las acarició maternalmente, se sentía bien hacerlo aunque era bastante raro que esté interactuando con una saiyajin dormida.

Pero la curiosidad la mataba.

La chiquilla giró con un gesto de molestia dando así la espalda a la mujer, Bulma se espantó ante tal reacción pero al ver que las cosas se calmaron salió de su trance. Sus ojos se fijaron en la espalda de Koron, algo que resaltaba en una parte desnuda de su espalda baja, lentamente levantó la tela que cubría eso y sus ojos se horrorizaron al ver aquello.

Salió del cuarto sin hacer ruido nuevamente. Quedó en silencio intentando borrar esa imagen de su mente, esa imagen que la llevaba a otros recuerdos nostálgicos que la abrumaban por completo. Y pensar también que Koron es apenas una pequeña, frágil física y emocionalmente, para poder tener algo de esa magnitud.

Ella ya lo sospechaba, sabía que había visto algo cuando Koron se desvistió para ir a ducharse, pensó que su mente le estaba jugando una mala pasada de angustia sólo por el hecho de que ella fuese de la misma raza que su marido. Pero lastimosamente se equivocó.

Poco después Bulma oró en nombre de Kami para que todo le vaya bien a la saiyajin.

Unas horas después ya se hallaba trabajando con su hijo en el laboratorio intentando poder reparar aquella nave hecha trizas, aunque sonaba difícil hacerlo sin planos podría tener una que otra idea para poder construir un nuevo modelo. Observó que Trunks fue a buscar una caja de herramientas pero no le prestó casi atención, su mente aún seguía perdiéndose en ese recuerdo mezclándose con los cálculos que ella estaba anotando en un cuadernillo.

Un silencio extraño se presentó, no le dio importancia hasta que, suavemente, sintió como Trunks se aproximaba hasta ella.

-¿Madre?- oyó la voz embrollada de su hijo al llamarla.

-¿Encontraste la caja de herramientas B-10?- preguntó sin ni siquiera verlo, prefería seguir postrada sobre sus cálculos y concentrarse de una buena vez -Sin esa caja no podremos…

-¿Qué es esto?- Trunks la interrumpió algo confundido. Finalmente ella levantó la vista para fijarse en cómo el chico observaba una y otra vez los grandes papeles que tenía consigo -¿Alguna vez construiste esto o es un plano fallido?

Dejó de lado su trabajo para prestarle atención a su hijo pero al ver lo que tenía en manos quedó helada, sus recuerdos llegaron como un golpe en el estómago nuevamente y en el peor momento. No tenía palabras, quedó totalmente en blanco mientras su mirada no paraba de fijarse en esos papeles viejos que sostenía Trunks tan inocentemente.

-¿Qué sucede?

Bulma volvió a la realidad rápidamente y, tomando valor, tomó los folios para revelar la verdad.

-Esto, hijo, son las instrucciones de una Cámara de Gravedad que construí para tu padre- apretó con fuerza uno de los papeles -Era para que tu padre entrara y se volviera mucho más fuerte- rió unos segundos, Trunks la vio confundido ante eso -Aunque primero mi padre le hizo una a Goku.

-¿Al señor Goku?- profirió asombrado, Bulma pudo ver una parte de Vegeta en esa reacción -Entonces esto es un sitio para entrenar.

-¿Por qué sonríes Trunks?- mencionó luego de ver esa sorpresiva mueca en el muchacho.

-Madre.

-¿Sí?

-Yo lo voy a construir.

Lo dijo tan de repente que casi Bulma cayó de su silla. No podía comprender por qué lo mencionó así nada más, además no era una pregunta, más bien, lo estaba afirmando tan seriamente. Y eso que aún no borraba esa adorable sonrisa de niño pequeño, realmente su hijo estaba dispuesto a cumplir lo que ahora se estaba proponiendo ciegamente.

-Si Koron entrena lo suficiente mientras que permanece en la Tierra podrá derrotar a ese tal Redice- colocó una de sus manos en la mesa y la otra levantaba una de las hojas a la altura de su pecho -Además yo entrenaré junto a ella, de ninguna manera dejaré que muera a manos de un ser maligno.

Era increíble lo que estaba oyendo y viendo. ¿Acaso…?

-No sé si quieres volverte más fuerte también o…- dejó la sílaba en el aire mientras lo observaba de pies a cabeza, juntó sus manos a la altura de su barbilla e inclino tiernamente su cabeza hacia un costado, Trunks levantó una ceja esperando respuesta; ella sonrió ante aquello -Creo que te estás enamorando.

Trunks dio un gran brinco hacia atrás tropezándose con algunas que otras herramientas esparcidas por el suelo.

-Mamá… P-pero…- la observó y luego frunció el ceño mientras se cubría la boca con una mano -¡¿Pero qué cosas dices?!

Sin decir más dejó los papeles en la mesa y salió del laboratorio en zancadas. Bulma empezó a carcajearse ante dicha reacción, era la primera vez que su hijo actuaba de esa manera, finalmente encontró una manera para poder molestarlo casi siempre.

Oh Trunks… Eres igual a Vegeta, no te gusta demostrar tus sentimientos.

Ahora que se sentía mejor se encaminó directamente hacia su cuarto de baño, merecía una buena ducha después de todo lo sucedido.

Comenzó a caminar por los pasillos de manera agresiva, se sentía humillado y bastante molesto, su madre no podía cerrar la boca nunca, siempre encontraba alguna manera de fastidiarlo y él no podía hacer nada para reprimir aquello. Bueno, de qué se quejaría, era su madre después de todo; tanto tiempo pasaron sufriendo por los androides que nunca se tomaron tiempo para hacerse bromas o algo así.

No estaría mal tener que soportarla un tiempo.

Algo captó por completo su atención, un ruido que provenía de la cocina. Fue corriendo a ver qué pasaba pero, para su sorpresa, no era nada más ni nada menos que la escurridiza y pequeña Koron parada sobre la mesada, revisando en todos los estantes. Fijó su vista hacia dicha mesa, notó que una butaca estaba al frente. No podía ser…

¿Era en serio? Esa mujer tiene la capacidad de volar pero se molestó en colocar una butaca.

-Esto se ve delicioso, esto también y esto...- Trunks pudo captar como la saiyajin murmuraba mientras revisaba cajas o frascos y los colocaba sobre la mesa -Corc… cea…

-Es cereales- interrumpió luego de que ésta tomara una caja de los mismos, la pequeña pegó un grito e intentó cubrir todo lo que había apartado -¿Tienes hambre?

-No exactamente…

-Bueno, suerte con tu búsqueda, espero que mi madre no te regañe- luego de sacar un jugo del refrigerador decidió marcharse sin decir nada más.

-Espera… ¡Espérame, Trunks…!

Como si todo pasara en cámara lenta, y eso que sabía que sólo pasó como un solo segundo, el caos se desató. Koron intentó colocar nuevamente la caja en la estantería pero, por el apuro para alcanzar a Trunks, resbaló y tiró todas las cajas y frascos que tenía en su poder. Trunks corrió para atraparla pero, lastimosamente, llegó tarde.

Los frascos se hicieron añicos y las cajas desparramaron todo en su interior. El híbrido se detuvo antes de pisar los vidrios rotos mientras la mujer de raza pura se detenía a pleno vuelo a unos milímetros del piso.

Ambos se miraron en silencio, hasta que Trunks se percató de la gravedad de la situación.

-¡Pero mira lo que has hecho!

-¿Qué?- volvió a equilibrarse en el aire hasta quedar firme -¡Tú no me esperaste!

-En primer lugar tú no deberías haber sacado todo de su lugar.

-Yo sólo quería algo para comer.

-Si sencillamente esperabas la hora de la cena como debe ser esto no habría pasado- desvió su vista hacia el desastre y, como si fuese consumido por el fuego de su ira, su energía se disolvió para sustituirlo por escarmiento -Ahora yo tendré que limpiarlo…

-Bien- descendió hasta un suelo seguro y empezó a encaminarse hacia el exterior de la cocina -Suerte con ello.

-Pero…- la tomó del brazo, ella se giró para encararlo valientemente; él se conmovió por tal reacción, pero aún así logró mantener su gesto de seriedad y superioridad -Tú me ayudarás.

-¿Qué gano con eso?

-Esto no se trata de ganar o perder, se trata de lo justo- la soltó y se dirigió hacia el otro lado de la cocina -Iré por la escoba.

¿A qué venía esa actitud tan rebelde? A unos pasos logró encontrar las herramientas, entre ellas algunas escobas. Esa saiyajin se estaba comportando de una manera intolerante, quizá sea por la idea de que ya no esté liada a los problemas con sus enemigos y que por fin esté libre, pero aquello no era ninguna excusa para tal conducta. O al menos eso él pensaba

Volvió a la cocina encontrándose con la pequeña juntando los restos de cereal nuevamente en su caja.

Vaya, por lo menos se arrepentía. Pero… aquello a no servía y aún así lo estaba recogiendo migaja por migaja. ¿Para qué seguía intentándolo?

-Auch…- resaltó de repente y en voz baja, Trunks logró ver un brillo rojo en el dedo de la saiyajin.

-Déjame ayudarte- la ayudó a levantarse y luego la llevo hacia el grifo para lavarle la mano, era increíble que un simple trozo de vidrio podía lastimarla -Voy a barrer y lo vamos a tirar, ya no sirve para que lo pongas en la caja- tomó la misma en donde estaban los restos, seguramente con los vidrios, y lo tiró en el bote de basura.

-¿Qué te pasa?- se sorprendió luego de ver como él tiraba la comida a la basura -¿Cómo que ya no sirve?

-Cayó al suelo, entre los frascos rotos- explicó mientras comenzaba a barrer -No te preocupes, mañana compraremos más.

-No lo sé…- murmuró luego de cerrar el grifo de agua -Pero de alguna forma esto me hacer sentir culpable.

-Sí, definitivamente es tu culpa- afirmó inalterable mientras continuaba con su labor, pues, era cierto.

-¡Me haces sentir peor!

-Eso es bueno, debes sentirte mal por lo que acabas de hacer- giró ante ella y la vio cabizbaja, bueno, tampoco debería estar levando toda la carga -Aunque también tengo algo de culpa por haberte gritado.

-Ya no importa…

Un estruendo interrumpió la conversación de ambos chicos, aquel ruido provenía del estómago de la pequeña saiyajin, ésta coloreó sus mejillas cuando un silencio se presentó luego de aquello. Trunks terminó con su limpieza y se cruzó de brazos sorprendido.

-Vaya, sí que tienes hambre- antes de que Koron pudiese responder ante aquello él continuó -¿Vas a cocinar algo?

Ella siguió manteniéndose en silencio, incluso desvió su mirada luego de unos cuantos segundos. Entonces el chico comprendió lo que sucedía... Tan orgullosa era para realizar una simple petición.

-¿Qué quieres que te prepare?- abrió la puerta de uno de los tantos estantes y comenzó una pequeña búsqueda -¿Panqueques? ¿Arroz con queso? ¿Ramen con huevo? O tal vez Un caldo de verduras...- observó a Koron buscando alguna respuesta -De hecho, eso es lo único que podemos preparar, casi no hay suministros luego de todos estos años en guerra.

La pequeña saiyajin llevó uno de sus puños a la altura de la barbilla mientras colocaba un gesto pensativo. Trunks quedó en silencio hasta que finalmente Koron se decidió con una gran sonrisa incluida en su pequeño rostro.

-¡Todo!

-¿Todo?- repitió encorvándose un poco, un recuerdo de su padre y el señor Goku resaltó en su mente luego de aquello; bueno, si ella era una saiyajin de raza pura seguramente que comía al igual que ellos, o más, ojalá que no sea más -Bien, pero también prepararé para mi madre y para mí.

-¿Cómo una cena familiar?- cuestionó con un gesto entre emocionado y melancólico.

Esta era la primera vez que Trunks escuchaba algo como esto…

-Sí, como una cena familiar...- repitió desviando la mirada hacia las hornallas vacías -Como una familia…

Momentos después la mesa del comedor estaba llena de deliciosos platos de comida, para especificar, todo lo que Trunks había mencionado antes. Bulma estaba asombrada por aquello, sostenía sus palillos sin mencionar nada, pero aún así se notaba la expresión clara en sus azules ojos. En cambio, Koron tenía un rostro de extrema felicidad, hasta parecía babear por todo lo que había frente suyo.

-Hacía años no cenaba con varias personas en una misma mesa- mencionó luego de enderezarse nuevamente en su asiento, se podía notar la concreta felicidad estampada en su rostro -Y menos en una casa.

-Pero… si sólo somos tres personas- explicó Bulma luego de salir de su trance momentáneo.

-Sí…- murmuró la saiyajin en forma de respuesta, luego bajó la mirada pero aún así mantenía esa honesta sonrisa -Pero hay más personas con quienes puedo compartir que antes, es imposible creer que hacía unos días solía comer restos en un refugio simplemente no comía nada hasta ser rescatada por mis hermanos.

Madre e hijo cruzaron una rápida mirada, ambos sabían perfectamente lo que era sobrevivir en esas situaciones, sin comida ni resguardo, sin siquiera dormir por las tragedias. Lo peor de todo era pensar que no eran los únicos que tuvieron que pasar por esta pesadilla y que en otros planetas estaban pasando por peores situaciones.

Los tres realizaron una reverencia antes de empezar a comer.

Pero lo bueno ahora es que están a salvo y que, por lo menos, había salvado a una persona de esta vida miserable. No estaba para nada mal tener que integrar a Koron a su pequeña familia.

Y esta fue su primera y mejor cena familiar.


N.A.: Aws, dulce y pequeña Koron...

Una vez mas quiero decir a esta página que nO BORRE MIS GIONCINTOS, amo a mis guioncitos para que los borren al subir el cap. D:

Bueno, basta de juegos, los amoh y nos leemos luego. c: