Cafetería Celeste

By: Lita Wellington

Capítulo Cuatro

"Decisiones Familiares"

La discusión que vivió Rika con su padre hizo que ella tomará decisiones importantes, esa misma noche le pidió a su novio que por favor la llevará a casa de su amiga Naoko.

La pobre de Naoko se sobresaltó al ver a su amiga en un paño de lágrimas, le dijo a su ex profesor que se haría cargo de Rika, al día siguiente se reportó con Meiko informándole que no iría a trabajar que después le contaría de lo sucedido, paso todo el día en casa de Naoko, además que tuvo que esconderse cuando su mamá fue a preguntar por ella, no era momento para hablar con ella, los sucesos del día anterior la tenía aun afectada y no quería decir cosas que no venían al caso y al final se arrepentiría de haber dicho cosas innecesarias y más a su mamá.

- Rika, puedes quedarte el tiempo que desees, por mí no hay problema – ofreció Naoko mientras tomaban un poco de limonada

- Gracias Naoko, solo será un par de días mientras decido que hacer con la discusión que tuve con mi padre.

Horas más tarde aparecieron sus amigas, se enteraron de lo sucedido ya que la Sra. Sasaki fue a buscarlas y saber si Rika estaba con alguna de ellas, todas se ofrecieron en darle su apoyo incondicional que no se preocupara para eso estaban las amigas que se apoyan en las buenas y en las malas.

Quedaron en común acuerdo y era lo más factible y seguro que Rika se fuera a casa de Tomoyo, era más fácil contener al padre de Rika si trataba de hacer un escándalo, Rika tampoco fue a la escuela ese día, para evitar cualquier enfrentamiento si iban a buscarla, tenía muchos llamadas perdidas de su mamá, al igual que mensajes como "Hija necesitamos hablar, mamá", "Tu padre está arrepentido", "Por favor contesta el teléfono". Rika llamo a su mamá ya en la noche.

- ¡Hija mía!, ¿Dónde te encuentras? – la voz de la Sra. Sasaki era de preocupación.

- No te preocupes mamá me encuentro en casa de Tomoyo, me quedaré con ella.

- Por favor Rika regresa a casa, tu padre está arrepentido – suplicaba su madre.

- Lo siento mamá mi padre ya paso los límites, mi padre merece respeto eso lo sé, pero no le hace dueño de mis decisiones, si acepte a Yoshi es porque lo amo, solo dejamos que el tiempo pasara y soy muy feliz a su lado.

- ¿Dónde pasaste la noche? – pregunto su madre

- No te preocupes, no pase la noche con él, tu tranquila, es un caballero, le pedí que me trajera a casa de Naoko, ella tuvo que mentirte porque yo le dije que lo hiciera, ella es una persona correcta y formal – Rika escuchó que su mamá respiraba de alivio.

- Entonces es un hecho que no vas a regresar

- Por el momento no, tengo dinero ahorrado para comprarme algunos efectos personales, dame unos días y yo les llamo por favor es una petición a ti mamá

- Cuídate mucho mi niña – la Sra. Sasaki terminaba la llamada con su hija.

Eran las siete de la mañana del segundo día que Rika pasaba fuera de la casa paterna, escucho que tocaban a la puerta, se levantó para saber quién era, en el camino se colocó una bata que le presto Tomoyo.

- Disculpe Srita. Sasaki por despertarla, hace unos momentos vino una señora a dejarle esta maleta, me dijo que tomara el tiempo necesario – la chica del servicio metía una maleta en la habitación de Rika.

- Muchas gracias, no te preocupes por haberme despertado además tengo que ir a trabajar.

- Entonces voy a pedir que pongan otro servicio en la mesa, la Srita. Tomoyo ya despertó para irse a la universidad.

- Voy a arreglarme para desayunar con ella y nuevamente muchas gracias.

- ES un gusto servirle Srita. Sasaki

Rika cerró la puerta de la habitación, subió la maleta a la cama y reviso que llevaba varias mudas de ropa, objetos personales, además de un pequeño tuvo al abrirlo descubrió que era dinero.

Nuevamente tocaron a la puerta, en esta ocasión era Tomoyo, quien llevaba unas cosas para su amiga, la sonrisa que siempre la caracterizaba se ensombreció al ver a su amiga hecha un ovillo en la cama.

- Rika no me gusta verte así – Tomoyo se acercó para abrazarla.- ¿Qué te pasa?

- Es mi mamá – Rika seco sus lágrimas con el dorso de su mano derecha – hace unos minutos vino a dejar una maletas con algunas cosas, además de esto – le enseño a Tomoyo el dinero.

- Aunque la discusión fue con tu padre, no quiere dejarte desamparada, te ama demasiado eres su única hija.

- Me siento mal por eso, mi mamá no se lo merece, ella siempre ha velado por mí, lo de mi padre es un asunto muy aparte, no quiero que sufra

- Es mejor que estos días reflexionen lo sucedido y después hablen tranquilamente los tres.

- Gracias Tomoyo, eres mi mejor amiga.

- Lo sé soy adorable, ahora sécate esas lágrimas y quiero que bajes a desayunar con una sonrisa radiante – Tomoyo dejo a Rika mientras ella bajaba al comedor.

Media hora después ambas jóvenes desayunaban en la cocina, aunque la Familia de Tomoyo Daidouji pertenecía a la altas esferas sociales, ella era muy sencilla, defensora de las causas justas. Al terminar el desayuno salieron de la mansión a sus respectivas actividades.

Rika pidió que la dejaran en la parada del autobús más cercana para poder llegar a su trabajo, Tomoyo le dijo que la limusina pasaría por ella en la noche después de la universidad, sin embargo Rika le informo que su novio le envió un mensaje que pasaría por ella.

= o =

Meiko Namura esperaba a Rika en la entrada de su casa, el día anterior recibió una llamada telefónica de parte de la madre de Rika y saber si tenía alguna idea en donde se encontraba su hija.

- ¡Qué alegría!, ¿Estas bien Rika?, ¿Qué sucedió? – Meiko la bombardeo con muchas preguntas a la vez, mientras iban a su lugar de trabajo.

Rika le comenzó a narrar lo sucedido dos días atrás, la discusión de su padre, la ayuda de sus amigas y el gesto de su madre.

- La situación en tu casa es más complicada de lo que parece, tu padre no va a quitar el dedo del renglón hasta que dejes a tu novio.

- Mi padre, no es el dueño de mi vida, desde niña nunca ha recibido un NO por respuesta, ahora que lo hago, quiere ejercer su voluntad.

- Lo importante que tomaste una decisión sensata y si es posible que recapacite Rika.

- Eso espero Meiko – agradeció Rika, mientras terminada su taza con té de limón

- Cambiando de tema, ayer hable con el dueño de la "Cafetería Celeste" y acepto que se hiciera la firma de autógrafos del nuevo libro en el local.

- Eso es maravilloso – Rika estaba muy emocionada

- Te lo debo a ti, ahora es momento de trabajar, aún faltan cosas por detallar – Meiko le entrego a Rika una lista con las actividades del día.

La semana transcurrió con normalidad y ya el sábado por la noche le llamo a su mamá, antes de irse a dormir.

- Hola mamá – saludo Rika mientras se colocaba el pantalón de su pijama.

- Hola mi pequeña, hoy estuve viendo la televisión y conocí a tu jefa, es una mujer muy hermosa y elegante.

- Si mamá, además es una persona con un inmenso corazón que ayuda desinteresadamente.

- Comprendo – la voz de la madre de Rika detonaba un poco de tristeza.

- Mamá, llame para saber si no tienen planes para el próximo sábado, tenemos una conversación pendiente contigo y mi papá.

- En lo absoluto hija, vamos a estar en casa, voy a preparar tu platillo favorito

- Llegaré como a las dos de la tarde, te ayudo con la comida y llevo el pastel.

- Me parece perfecto hija, nos vemos el siguiente sábado, cuídate mucho

- Tú también mamá, te quiero mucho – Rika termino la llamada, dejo su celular en le buro cerca de la lámpara.

= o =

Midori Sasaki, subía las escaleras con dirección a su habitación, antes de llegar toco la puerta de la habitación de huéspedes, toco en tres ocasiones pero nadie contesto.

- Ryo, si te interesa "NUESTRA HIJA" vendrá a casa el próximo sábado – no espero respuesta, se fue a su habitación a descansar.

Del otro lado de la puerta, Ryo Sasaki abría su segunda cajetilla de cigarros, tomo su celular para enviar un mensaje: "LA HIJA PRODIGA REGRESA EL PROXIMO SABADO, NO LLEGUEN TARDE".

= o =

Aunque era domingo, Meiko se levantó muy temprano, trato de no hacer ruido ya que su esposo e hijo dormían plácidamente en la cama, recordó cuando niña y sus padres se llevaban bien, iba a dormir con ellos o que le leyeran un cuento, suspiró con nostalgia y cerró la puerta con mucho cuidado para no despertarlos.

Quedaban únicamente tres semanas, para el lanzamiento de "SUEÑOS", se dirigió a su oficina, necesitaba revisar nuevamente la póliza de daños a terceros que solicitó por si había algún accidente en el evento.

Su representante y amigo Tatsuya Sakai, ya tenía el libro en imprenta, un viejo lobo de mar en este negocio sabía el momento exacto para mover los hilos a su antojo, siendo agente libre, era buscado por las editoriales que le ofrecían nuevos escritores e hiciera lanzamientos por su batuta, sin embargo era muy selectivo, su ojo clínico le ayudaba a conocer a los futuros Best Sellers y ella era su favorita.

Observaba su oficina y los cambios de los últimos meses, todo lucía en orden, nada fuera de su lugar, fue una suerte conocer a Rika Sasaki, ambas se complementaban y tenían algo en común amar a un profesor.

- Disculpe Sra. Meiko, estaba por salir y me encontré con una señora que viene a buscarla – era Maya quien se asomaba por la puerta de la oficina.

- Te dio su nombre – pregunto Meiko recordando si había olvidado alguna cita para ese día con algún proveedor.

- Me dijo que se llama Ayami y que esperaba en la entrada de la casa.

Meiko se levantó de su sillón, tirando algunos documentos, estaba demasiado nerviosa, eran doce años de no ver a su madre y ahora estaba a unos cuantos pasos, le pidió a Maya que prepara un poco de té, café para la visita y después podía ir al mercado para las compras de la semana.

El trayecto de la oficina a la entrada principal no era largo, Meiko sentía que se encontraba en el Desierto del Sahara a una temperatura de 50°C, todo el cuerpo le pesaba, titubeo unos segundos antes de abrir la puerta.

- Buenos días Meiko – la saludo su mamá quitándose unos lentes oscuros –puedo pasar

- Claro adelante mamá – Meiko se hizo de lado para permitirle la entrada.

La llevo hasta la sala, tomaron asiento en los sillones, quedando frente a frente, Meiko la veía discretamente, la bebida ya le había pasado factura, lucía muy delgada y demacrada, su piel antes lozana y radiante, ahora era de tonalidades cenizas, su cabello antes negro ahora lucía canoso y sin brillo.

- Hija, necesito decirte muchas cosas, tenía ya tiempo de saber tu dirección, mas no me atrevía a venir por vergüenza.

- No debes sentir vergüenza mamá – Meiko una de las manos de su mamá y así darle confianza.

Guardaron silencio por unos momentos mientras Maya dejaba el servicio de café y salía de casa, ya estando solas…

- Por mi maldito orgullo te aleje de mi vida, yo soy la única culpable de mis desdichas, me refugie en el alcohol cuando descubrí que tu padre me fue infiel, compré el afecto de otros hombres para no sentirme sola, me cegué por las circunstancias, siendo que tenía a mi lado a mi mayor tesoro que era tu mi niña Meiko – Ayami Akizuki sentía un nudo en la garganta, tenía que terminar con todo lo que sentía en esos momentos – he venido a pedir tu perdón hija, no fui una buena madre para ti, al principio estuve en desacuerdo con tu matrimonio con el Sr. Namura, ahora veo que eres feliz.

Meiko escuchaba a su madre con mucha atención, ella necesitaba desahogar todo lo que llevaba dentro de su corazón.

- Sobre mi problema de alcoholismo, estoy un grupo de ayuda, quiero recuperar un poco de mi vida que yo misma destruí.

- Mamá, quiero que tú también me perdones no fui una buena hija – Meiko se acercó a su mamá para abrazarla - no estuve contigo cuando más me necesitabas, como familia fallamos al no hablar de nuestros problemas, la manera de resolverlos, cada uno vivió en su burbuja de cristal, solo eran gritos, insultos en aquella casa, las visitas esporádicas de mi padre en fin todos perdimos por nuestra intransigencia.

- Después que te fuiste de casa, tu padre me pidió el divorcio, mas nunca se lo da, en el fondo de mi corazón, aun amaba a tu padre, no perdía las esperanzas para que regresará conmigo.

- Dime ¿Cómo esta él? – pregunto Meiko con un poco de miedo.

- Tu padre en estos momentos se encuentra en Suiza, le detectaron cáncer en la medula espinal y es inoperable, decidió viajar como último recurso, para tener otra valoración médica.

- Hace cuanto lo saben

- Le diagnosticaron la enfermedad hace seis meses, tu padre fue a buscarme a la casa, ya no hubo gritos, ni insultos, solo conversamos, nos pedimos perdón y ahora nuestra relación es amena y cordial.

- Papá sabe que viniste a buscarme

- No hija, aun su orgullo no deja ver más allá de sus ideas, pero en cuanto te vea cambiara de opinión.

- Mamá, dame un momento enseguida regreso – Meiko salió de la sala con dirección a la planta alta, no tardo mucho bajo con hijo en brazos.

Ayami Akizuki, al ver a su hija y al niño, se levantó del sillón para acercarse a ellos.

- Soy abuela – pregunto con los ojos llenos de lágrimas

- Si mamá, es mi hijo Kenji.

El niño al ver a la mujer mayor llorar estiro una de sus manitas para limpiarle las lágrimas.

- Hola pequeño soy tu abuela Ayumi

- Umi – dijo el niño – ita umi

- Si soy tu "ita umi" (abuelita Ayumi)

Meiko le entregó el niño a su mamá, quien lo abrazo con mucho cariño, después de doce años madre e hija se pidieron perdón y el pequeño Kenji abrazaba a su abuela materna, ahora las lágrimas eran de alegría, comenzarían de cero a labrar un nuevo futuro, solo faltaba convencer a su padre Hayato Akizuki.

Shinichi Namura, estaba escondido en las escaleras para no importunar la plática de su esposa y su madre, tenían mucho que platicar, al escuchar a su hijo hablar decidió bajar de su escondite.

- Buenos días Sra. Akizuki – saludo Namura con una leve reverencia

- Buenos días profe… perdón Sr. Namura – la madre de Meiko tenían en brazos a su nieto quien estaba entretenido con sus aretes – espero no interrumpirlos.

- Al contrario señora, nos da gusto que allá venido – sonrió para darle confianza

- Hija, ya es momento de irme – la Sra. Akizuki le entrego el niño a su hija.

- Sra. Sasaki, es domingo porque no se queda con nosotros a comer, además así conocerá un poco más a Kenji

- Si mamá, además te puedo hablar de mi nuevo libro y juegas con tu nieto – Meiko entendió el mensaje de su esposo

Ayumi Akizuki, acepto quedarse con la familia de su hija, su nieto era un niño muy lindo y un poco travieso, tenía tanto tiempo que no reía, el ver a su hija y su esposo, añoro los primeros años de matrimonio cuando Hayato era un esposo amoroso y buen padre, se casó profundamente enamorada y se preguntaba cuando fallaron como matrimonio y como padre, mas no encontraba respuesta; ahora su trabajo era convencer a su esposo para que conociera a su nieto y además padre e hija volvieran a tratarse como familia.

Continuara…

Como prometí continuo con mis trabajos pendientes de este 2018, aquí dejo otro capítulo de "Cafetería Celeste", ya tenía escrito algunos capítulos con un tema a desarrollar al final cambie de opinión y haré unos cambios en la historia.

Les confesaré que este capítulo iba a ser más largo, al final decidí terminarlo en este punto.

Que tengan una excelente media semana.

Lita Wellington.