Que taaaaaal mis Nighters~? *w* I'm baaaaaaaaack!
Ok no pues :c He regresado de las profundidades de mi subconsciente para traerles una actualización x3! No crean que se me ha olvidado esta historia! D: Es solo que habia estado muy ocupada con unas cosas u-u
Luka: Si, jugando videojuegos 7-7
Luka... de TOOOOOOODAS las excusas que tengo, tenias que elegir la que mas se apega a la verdad? ewe Ademas! Eso ha sido solo en este mes! ;-; los demás fueron por otras cosas! Y si habia estado escribiendo! Nomas que solamente podía avanzarle un párrafo por día ;-;/ O una oración! Me desespere D:! Pero 'equis' :v Ya estamos de vuelta n.n
... Algo así ._. Creo que ya ni se acuerdan de mi o de esta historia xd
En fin u-u Espero que este cap sea de su agrado, y que algunas de sus dudas sean contestadas, y que otras mas surjan, amen :v lel xD Nos vemos allá abajito~
\~Soul Sacrifice~/
_.-~"Escucha. Calla. Piensa. Habla."~-._
– ¡D-dejadme en paz! –grité descontroladamente, tratando de zafarme de quienes me mantenían cautiva sosteniéndome de las muñecas– ¡Soltadme! –
– Miraaad que tenemos aquí, sheñores. Una linda, besha y muy bien formada joooven. Parce que la sssuerte está de nuessstro lado –dijo uno de los hombres mientras se tambaleaba. Él, al igual que los otros tres caballeros, estaba borracho; su horrible aliento apestaba a alcohol e incluso traían otras botellas de ese espantoso líquido con ellos.
– Hay que divertirnoss un rato con ella –habló el rubio del grupo.
– ¡No, no, no sheñores! Las damas no son juguetess, con ellas no se juegaa. Se les da placerrr, que es diferente –ante dichas palabras, sonrió macabramente junto con todos sus compañeros, riendo, pensando en quien sabe que tantas vulgaridades tenían planeado hacer conmigo y con mi cuerpo.
Era el fin. Iba a perder mi honra de la peor manera posible, en un callejón oscuro y vacío bajo las manos de unos degenerados que se hacían llamar así mismos los "Caballeros de la Corte". A mi opinión, sólo eran un montón de hombres hipócritas que querían ganar fama para hacerse con las doncellas. Pero yo no me iba a dejar tan fácilmente.
Como mi fuerza física era inferior a la que me mantenía presa, opté por darle un puntapié en el lugar donde se mantenía escondida su herencia y le mordí la mano que sujetaban mi muñeca. Soltó un sonoro grito de dolor y acto seguido se alejó de mí mientras decidía sobre si atender a su ahora sangrante extremidad o su honor, pudiendo finalmente liberarme de su agarre. Sus amigos dejaron de reírse y comenzaron a colorarse más sus ya sonrosadas mejillas ante la ira que iba creciendo dentro de cada uno de ellos; no les gustaba cuando las cosas se salían de su control.
Me abalancé sobre el primero que vi, tumbándolo al suelo y golpeando su rostro con toda la fuerza que tenía. Los otros dos tipos tomaron acción y me sujetaron por los brazos, separándome de su ahora inconsciente y ensangrentado compañero. Me aventaron contra una pared y comenzaron a golpearme el estómago; estaba perdiendo el oxígeno de mi cuerpo y mi vista empezaba a nublarse. Escupí sangre y caí al suelo sobre mis rodillas, por último, sentí como me daban una patada en el cráneo y fue cuando poco a poco perdí mi consciencia. Los desgraciados huyeron de la escena rápidamente, temerosos de que alguien estuviese rondando por el lugar y que llamara a la policía. Todo se veía negro, no sabía ni cuánto tiempo había pasado desde que salí del evento para la caridad. Estaba exhalando lo que sería mi último aliento hasta que alguien apareció frente a mí.
– Ow, pobrecilla. Teniendo un final tan trágico y para nada digno en esta vida –dijo la mujer que vestía un gran manto negro, parecía que estaba sosteniendo una especie de guadaña en una de sus manos–. Oh, bueno, perdonadme por esto, pero ya te estaban reclamando allá arriba. Al parecer tienen algo bueno que ofrecerte –su rara sonrisa fue lo último que vi antes de morir.
¿Saben? Morir no es tan malo, vas perdiendo el conocimiento de poco a poco, como un somnoliento que se está quedando dormido, o al menos así fue mi muerte. El dolor se disipó lentamente, cada vez mis respiraciones eran más cortas, más lentas, hasta que inhalé profundamente por última vez, cerrando mis párpados para nunca más volver a abrirlos. O al menos no físicamente.
Creí que al dejar de vivir mi conciencia desaparecería de la faz de la tierra, o que volvería a nacer, olvidándome de mi vida anterior. Cuál fue mi sorpresa al abrir mis ojos y encontrarme con un lugar bastante iluminado, donde vi a tres personas frente a mí, entre ellos estaba León observándome con simpatía. No recuerdo mucho después de aquello, sólo sé que desde ese momento me convertí en ángel guardián de una criatura que acababa de nacer, y desgraciadamente murió joven, ni siquiera puedo acordarme de su nombre. Pero lo que nunca olvidaré, es que murió por mi culpa.
– ¡Miku! – Gritó la madre de cabellos aquamarinas –Tu padre y yo iremos por unas cosas a la tienda. ¡Cuídate!
– ¡De acuerdo! –respondió.
La pequeña siguió surfeando la red en su computadora dentro la oscuridad de su acogedor cuarto, actualizando sus páginas sociales mientras escuchaba música de su reproductor. No encontraba actividad alguna que pudiera expresar mejor su total aburrimiento y no tenía nada mejor que hacer; había terminado la tarea hace tiempo y no tenía ningún examen próximo, por lo que no veía el caso de ponerse a estudiar por el momento. Así que decidió entretenerse un rato con el internet.
Su habitación estaba a oscuras, la única luz que la alumbraba era la que provenía de la pantalla de su ordenador. La peli-aqua estaba platicando con varias personas a través del chat, y se comenzaba a desesperar puesto que la mayoría de los temas de conversación eran sobre la tarea que debían de entregar para el día siguiente. ¿No podían escribir la tarea en sus cuadernos? ¿Acaso no ponían la suficiente atención en la clase? Bueno, tampoco iba a negarle su ayuda a aquellos que simplemente no entendían cómo resolver una ecuación o responder una pregunta, después de todo, ella también necesitaba que le explicaran algunas cosas de vez en cuando, y ayudarle a sus compañeros se sentía bien, sólo que algunos en verdad no tenían perdón por no escuchar siquiera al profesor cuando hablaba.
Aunque, ahora que estaba en ello…
"Buscaré a Luka para agregarla a mis contactos y poder platicar…" pensó inocentemente, sin que la frase fuese entendida completamente por su cerebro. Fue más como un acto instintivo creado por la rutina. Escribió el nombre de 'Luka Megurine' en el buscador de la página social conocida como "Faceloid", una red en la que había millones de jóvenes con los cuales platicar o compartir fotos, videos y demás, pero no obtuvo ningún resultado. Pareciera como si no existiera, o como si fuera alguien a quien se la hubiese tragado la tierra. Le parecía extraño que su nueva amiga no estuviera en faceloid y que nadie hiciera mención de ella o algo, ¡cuando ésa era la red social del momento!
Tal vez… no estaba interesada en este tipo de cosas. Pero si era así, entonces ¿cómo se podría comunicar con ella? No recordaba si tenía su número de celular… Tendría que preguntar mañana, porque probablemente no iba a tener tanta suerte de toparse con ella el fin de semana.
"Espera, ¿qué?" pensó mientras apagaba la computadora. ¿Acaso añoraba la compañía de Luka? Aceptó que hasta cierto punto, ansiaba volver a verla, pasar tiempo con ella, conocerla mejor; pero nunca se ha puesto a analizar lo que realmente sentía. Luka de alguna manera la hacía sentir relajada, pero a la vez nerviosa, es como si la conociera de toda la vida sin tener ninguna idea de quien es realmente. ¿Cómo es eso posible, siquiera? Nada parecía tener coherencia cuando estaba a su lado, y no sabía si eso era algo bueno o malo. "Mejor… dejaré de pensar en ello. No tiene caso."
Se acostó en la cama, dejando salir un profundo suspiro. Pensar en todo eso la mareaba, la confundía y hasta le provocaba divagar en más cosas. Cosas de las cuales probablemente jamás había cuestionado; cosas que antes habría ignorado, pero en este momento no podía hacerlo.
– Espero poder dormir aunque sea un poco esta noche.
Prendió el televisor para ver si así corría con la suerte de que algunos de los programas la dejara adormilada, pero no contaba con que el canal de las noticias captase su entera atención con un suceso del momento y del cual no tenía ni idea de que estaba ocurriendo.
– "… justamente hoy se acaba de encontrar lo que vendría siendo el décimo cadáver de un asesino en serie en potencia. El cuerpo estaba en las mismas condiciones que los anteriores, presentando igualmente alrededor de quince apuñaladas en la espalda, junto con dos cortadas horizontales que se cruzan justo en la espalda baja, formando lo que asemeja una 'V'. Todavía no se conoce con certeza el modus operandi del asesino y los policías no has podido descifrar el perfil que utiliza para seleccionar a sus próximas víctimas, puesto que parece que no hace distinción en género o edad. Por favor, manténganse fuera de las calles a altas horas de la noche y de preferencia vaya acompañado con muchas personas. Seguiremos informando…"
– Vaya forma de espantarte el sueño, Miku. Bien hecho –se reprendió internamente, con sus manos temblando y su respiración ajetreada. Su preocupación había pasado de simples cosas de adolescente a algo verdaderamente atroz.
¡Un asesino en serie estaba merodeando las calles como si nada! Pero… ¿Qué diferencia había entre él y otros tantos que también estaban libres e impunes ante la justicia? Y no sólo asesinos, también violadores, secuestradores, extorsionadores… Aunque en sí, lo único que en verdad era considerado un peligro para la sociedad era la famosa mafia de los Yakuza, que últimamente estaban dedicándose más bien a corrupciones bancarias y políticas, por lo que los habitantes podían casi tomarse un respiro. Sin embargo, ahora había llegado esta nueva amenaza. ¿Hasta qué numero planeaba llegar antes de retirarse? ¿Cuántas personas habría matado para cuando lo atraparan? ¿Luka estaría a salvo en estos momentos? ¡Demonios! Cómo odiaba el no tener su teléfono justo ahora, de ser así, podría marcarle sin motivo aparente y escuchar su voz, saber que estaba bien, que no le ha pasado nada. No podía hacer nada más que esperar que estuviera sana y salva. ¡Al igual que sus padres! "Creo que a ellos si les haré una llamada…" De hecho, en ellos debió de haber pensado primero, y luego en los gemelos. No en la peli-rosa, y eso la dejó pensando otro rato más.
Hasta que llegaron sus padres a casa, dirigiéndose a la habitación de su pequeña para ver si ésta todavía se encontraba despierta, pero Miku por fin había logrado conciliar el sueño.
– Bien, Meiko – dije secamente –, ¿de qué querías hablar que hasta me citaste fuera de la escuela a estas horas?
– Necesito que me ayudes – respondió sin rodeos –. Creo que podría interesarte mi propuesta de trabajo.
– ¿Desde cuándo la propia muerte pide ayuda para uno de sus trabajos?
– Sólo creí que sería divertido obtener nuevas ideas para la muerte de las personas –dijo hablando con emoción, sonriendo al último–. Ya me cansé de que últimamente todas mis nuevas adquisiciones mueran apuñalados– terminó con un puchero.
– Y crees que yo soy buena opción porqueee… –dejé que las palabras fuesen absorbidas por el viento, para ver si mi acompañante decidía completar la frase o simplemente por hacer las cosas más dramáticas– Te das cuenta de que no es muy inteligente de tu parte pedirle una cosa así a un ángel guardián, ¿verdad?
– … Jajaja –soltó una pequeña risa–, de acuerdo. Me atrapaste~
Ambas nos encontrábamos charlando dentro de un quiosco pequeño de madera, ubicado en el centro del parque que se encontraba justo enfrente de mi casa, a pedido de la castaña, quien de repente había aparecido de la nada frente a mi puerta sacándome contra mi voluntad para hablar un rato, a pesar de que ya habíamos quedado de vernos. Y ahora aquí estábamos. Yo vestía simplemente unos pantalones de mezclilla entallados, unos tennis negros y una sudadera blanca mientras ella usaba unos pantalones y chaqueta negros, recordándome el estilo gótico que hace algunos años estuvo de moda.
– En verdad Luka –soltó un ligero suspiro y se acomodó su cabello hacia atrás, puesto que le estaba estorbando la vista–, no quiero que me ayudes a planificar muertes –dijo seriamente, volteando a verme a los ojos–; quiero que me ayudes a pararlas.
– ¿Y yo cómo podría serte de ayuda con eso? –pregunté escéptica a lo que me estaba pidiendo– Sólo soy un ángel caído que se metió en un trato con quien menos debía de hacerlo; no soy una detective ni nada por el estilo. Además, creí que te encantaba la muerte… Ya sabes, tú eres su representante…
–Eso, mi querida Luka, es lo más interesante –volvió a sonreír–. ¡Y claro que me encanta! Pero a lo que vine. Mira, ¿has escuchado sobre el asesino en serie, verdad?
Asentí a su pregunta, sin tener idea de lo que vendría después.
– Pues no es nada más que un Desterrado haciendo de las suyas –soltó un bufido–. Cómo odio a ese desgraciado. Me ha hecho el trabajo muy aburrido e imposible de atender –se quejó ásperamente, borrando todo rastro de la sonrisa anterior–. Un apuñalado por aquí, un apuñalado por acá, y luego los deja moribundos para que no mueran al instante… ¡Es desesperante! Apenas me voy a llevar a la pobre alma a la Corte cuando ya anda dejándome más tarea que recoger –suspiró–. Sí que desterraron a uno interesante esta vez~. Parece estar muuuuuuuuy resentido, jaja.
– No creo que sea algo gracioso, Meiko. Ni interesante. Y sigo sin ver cómo te puedo ser de ayuda, yo solamente estoy aquí por mi protegida.
– Oh, siempre tan fiel a tu objetivo. Vamos Luka, sabes que cuando una persona muere antes de tiempo el alma se queda en el Limbo, y últimamente no hay muchos Intermediarios que los puedan ayudar a pasar al otro lado. A este paso, tanto arriba como abajo se van a quedar sin nuevos integrantes… –bostecé, mi vista captó a una persona que había pasado trotando cerca de nosotras pero no se inmutó de nuestra presencia–… ¿Y si te digo que tu objetivo está en la lista de objetivos de alguien más?
– … –sus palabras tardaron en hacer efecto y darme cuenta de lo que se refería, volteé mis ojos para verla y no me sorprendió que estuviese sonriendo de nuevo– No sabes cuánto te odio.
– Woh, oye, que no es mi culpa –levantó las manos, mostrando de alguna manera su inocencia sobre la situación–. El tipo se está deshaciendo de todos los que han sido postulados para ser un ángel o un demonio. Y pues… digamos que tu pequeña de coletas aqua-marina se coló en dicha lista…
– No sé por qué siento que esto es chantaje.
– ¡Es la verdad! Jajaja –rio maliciosamente.
– Tienes mi entera atención.
– ¡Yeih! Entonces, ¿si me ayudarás a atraparlo antes de que en verdad cause serios problemas? Ni arriba ni abajo están muy felices de lo que está haciendo…
– … Sólo porque Miku está de por medio. Y por las personas inocentes.
– Suficiente para mí~ Me han contado que eres excelente en batalla~
– Bueno… –respondí algo dudosa, ignorando su último comentario– ¿Y cómo sabré quién es?
– Oh… sencillo –dijo Meiko mientras salía del quiosco y comenzaba a alejarse–. Su nombre es…
– Namine Ritsukire –habló Meiko imponiendo que se le pusiera atención después de la introducción que dio el joven–, será su nuevo compañero durante lo que quede del siglo escolar. Por favor, sean buenos con él. Puedes tomar asiento.
Los ojos del aludido voltearon a ver a todos lados, inspeccionando el salón cuidadosamente, pasando por cada cara de los alumnos presentes, hasta que su vista se enfocó específicamente sobre cada alumno. Luego mi corazón se aceleró cuando sus ojos se posaron sobre Miku, sentí cómo la ira se empezaba a acumular dentro de mi cuerpo, forzándome a apretar mis puños para terminar golpeando la mesa o alguna otra cosa; no iba a permitir que pusiera una mano sobre mi protegida, de hecho estaba haciendo un esfuerzo para no ir y romperle la cara por atreverse si quiera a verla de esa forma, como si fuera inferior de quien podría deshacerse en cualquier momento.
– Luka –escuché que llamaban mi nombre–, ¿la respuesta es?
– Umm… ¿Podría repetirme la pregunta?
– Si, pero me da flojera –cerró el libro de historia que traía en las manos–. ¿Cuáles fueron los cargos de 'la Dama de Orleans'?
– Herejía.
– ¡Perfecto! –respondió Meiko– Menos un punto, ponga atención a mi clase.
– ¡Pero si…! Argh, de acuerdo –me recargué en el asiento y solté un suspiro de exasperación.
Meiko como profesora… Es excelente ángel de la muerte.
El nuevo estudiante de cabellera roja que le llegaba hasta la cintura tomó asiento detrás de Rin, quien le dirigió una mirada de odio no muy bien disimulada cuando pasó por su lugar. Al parecer los Kagamines sabían perfectamente quién es él. A lo mejor pueda sacarles información después de clases, al menos a Len, que parece ser que no me odia como su hermana. A lo mejor hasta me tiene simpatía, no sé.
Volteé a ver al Desterrado una última vez y luego presté mi entera atención a Meiko, antes de que se le ocurriera castigarme de alguna otra manera por andar cuidando su encargo. Simplemente perfecto.
Los demás módulos pasaron tranquilamente, el Desterrado mantenía un perfil bajo, respondiendo únicamente cuando los profesores le hablaban, pasando casi desapercibido como si fuera un estudiante tímido y retraído, evadiendo las preguntas de los curiosos y las miradas de las chismosas. Debo de admitir, que cualquier papel que se haya propuesto para ejecutar su plan lo estaba interpretando a la perfección.
Casi me tragaba su cuento.
De no ser por las veces en que sus ojos se volvían rojos, o por las miradas de odio que lanzaba hacia Shion, otra compañera del grupo y a Miku.
Desgraciado infeliz.
Sonó el timbre que indicaba la hora de salida. Por alguna razón, Miku no esperó a los gemelos esta vez y se retiró rápidamente, así que aproveché mientras se despejaba el aula y me dirigí a los gemelos rubios para cuestionarlos sobre el tema del nuevo estudiante, esperando que tuvieran más información sobre la situación y lo que podía hacer para terminarla. Por suerte, el Desterrado ya se había ido.
– Lo siento, Luka –habló Len cuando apenas me estaba acercando–, cualquier información referente a lo que sabemos sobre Ritsukire es clasificada.
– Órdenes de la Corte –fulminó Rin sin siquiera verme. Para entonces el salón ya se había vaciado completamente.
–… ¿Saben que tiene a Miku en la mira –pregunté molesta–, verdad?
Hubo silencio por algunos segundos que parecieron eternos, hasta que Rin decidió contestarme– Lo sabemos perfectamente, ángel caído. Pero no podemos decirte ni hacer nada, somos simples árbitros –agachó la cabeza y empezó a caminar hacia fuera del salón, completamente molesta al parecer.
– Ahh –escuché a Len soltar un suspiro–, perdona a mi hermana. Este trabajo al principio le parecía algo divertido, hasta que conoció a Hatsune. En ninguna de nuestras reencarnaciones se había preocupado tanto por una humana –explicó–. Y Rin se ha vuelto demasiado sentimental. ¿Sabes? A veces pienso –volteó a ver el lugar por donde salió su hermana momentos antes– que quiere renunciar al puesto…
– ¡Pero si ustedes han sido árbitros desde hace más de un milenio! –exclamé sorprendida.
– Parece que a Rin por fin se le está haciendo pesada la carga. Tal vez sea hora de que se consigan a otro par de gemelos; quizá ahora logren contratar a unos trillizos esta vez.
– Lo dudo, los trillizos son problemáticos –dije–. Demasiadas personalidades.
– Tal vez, en fin. Nos vemos Luka. Te deseamos éxito.
– Oye, espera –pregunté antes de que Len se fuera tras su hermana–, ¿dónde están Lily y Kiyoteru?
El rubio se me quedó viendo fijamente, mientras agarraba su mochila y se la colocaba sobre el hombro– Quien sabe, haciendo de las suyas con las nuevas adquisiciones, supongo, o buscando nuevos candidatos para los puestos que se están desocupando –respondió tranquilamente.
Pronuncié un "Ah, ya veo" a la vez que el Kagamine se alejaba y salía del aula. Decidí hacer lo mismo, antes de que cerraran la escuela puesto que ya solamente quedaban pocos alumnos y profesores platicando por los pasillos. Salí de la institución y lo primero que vi en las escaleras fue a Miku platicando con el estudiante nuevo muy animadamente. Tragué saliva pesadamente, intentando controlar mis emociones para que no se mostraran en mi rostro.
Me sentía prepotente: quería alejarlo de ella, que dejara de mirarla, que parara de hablarle, que no se atreviera a hacerle nada. Sentía ira, preocupación y tal vez… ¿celos? ¿Acaso estaba sintiendo celos? Era extraña esa sensación, nunca antes había pasado por eso, por más cliché que suene. Era un sentimiento ajeno y la verdad no me gustaba para nada.
Cuando menos me di cuenta, me encontraba justo al lado de Miku, quien reía junto con el estudiante nuevo sobre algún chiste o qué se yo. Creo que se me escapó un ligero gruñido para captar su atención.
– Hey, Luka. Ritsu está organizando una fiesta para este viernes. Todo el grupo está invitado–dijo Miku entusiasmadamente–. ¿I-irás?
– Emm… –miré al peli-rojo cuidadosamente, estaba sonriendo como si nada– probablemente… –después de todo, no te dejaré sola con este tipo en ningún momento.
– ¡Perfecto! –dijo él juntando sus manos– Me encantará tenerlas en la fiesta, sobre todo a ti, Miku. Me has caído muy bien –sonrió y luego le guiñó un ojo.
¿Alguna vez han reprimido la necesidad de partirle la cara a una persona? De golpearla hasta dejarla inconsciente, patearle en donde más le duela, y otras cosas por el estilo. ¿No? Pues yo lo estaba haciendo justo en ese momento; absteniéndome de quitarle esa estúpida sonrisa que se atrevió a dedicarle a mi protegida. Maldito sínico hipócrita.
– A mi i-igual, Ritsu.
"A mí no…" pensé amargamente, observando la reacción de Miku.
– Bueno chicas, fue un placer conocerlas. ¡Nos vemos!
– ¡Hasta mañana! –se despidió Miku sacudiendo una mano en el aire. Yo no hice más que asentir con la cabeza.
– Te acompañó a tu casa… –dije ya más calmada y tranquila.
– G-gracias, pero no es necesario…
– Insisto, no me gustaría que algo malo te pasara –le dediqué una sonrisa sincera. Aún si me decía que no, de todos modos la iba a seguir sin que se diera cuenta. No tenía ni idea de cuándo iba a atacar Ritsu, pero no le daría ninguna oportunidad para que lastimara a Miku.
– ¿Estás segura? –preguntó con la cabeza gacha– Digo, mi casa no está tan cerca de la tuya… y con el asesino suelto…
Palmeé su cabeza, desacomodando su flequillo peli-aqua, y después volteó a verme a los ojos – Tranquila, sé defenderme. Y no me molesta caminar, si con ello estaré segura de que vas a llegar a casa sana y salva.
Alcancé a ver que un ligero sonrojo hacia acto de presencia en sus delicadas mejillas antes de que desviara la mirada. Debo de admitir, que se veía demasiado tierna en ese momento.
– Vale, t-tu ganas.
Punto para mí.
– Así que Luka te trajo a casa, a pesar de que su propia casa está del otro lado… –hablaba la madre de Hatsune– Ya veo… Y dices que te acompañó con el pretexto de que llegases sana y salva a la casa… Excelente… –se llevó una mano al mentón– ¡Perfecto! Tienes mi permiso de andar con Luka, cuídala bien, no la cagu-…
– ¡Mama! –interrumpió la hija el dialogo de su madre– No quiero andar con ella. Es sólo una amiga.
– Por ahora...–la mayor de la peli-aquas fingió limpiarse una lágrima falsa de sus mejillas–. Ow, me siento mal por Luka. Si supiera que la estás rechazando antes de tiempo…
–¡N-no estoy haciendo e-eso!
– ¡Ja! Siempre tartamudeas cuando se trata de ella. ¡A mí no me engañas! –se acercó a su hija, hasta quedar cara a cara– Ella te G-U-S-T-A~
– ¡C-claro q-qu-que n-no!
– Como digas.
– Hoy llegó un alumno nuevo al salón –Miku cambió el tema de conversación rápidamente, antes de que su madre pudiera seguir incomodándola con falsas acusaciones (¿en verdad eran falsas?) o preguntas a las cuales no sabría si podría responder adecuadamente.
– ¿Un estudiante nuevo? –preguntó su madre mientras se dirigía a lavar los platos– Pero si ha pasado casi un mes… ¿Cómo es? –se empezó a escuchar el agua caer en el fregadero.
– Pues, emm… –empezó la descripción– Es alto, flaco, su piel es pálida, como si nunca hubiese sido tocada por el sol ni una sola vez; tiene un cabello rojizo que le llega hasta la cintura, y sus ojos son de color morado muy oscuro, me atrevería a decir que demasiado…
– Oh, espera… –la señora Hatsune de pronto había dejado de enjabonar un plato, su voz apenas cambiando a un tono de preocupación– ¿Ojos oscuros? Ten mucho cuidado con ese chico.
– ¿Qué pasa con él?
– Digamos que, pues… este… y-ya sabes lo que dicen –volvió a la tarea de enjuagar los trastes–, los ojos son las ventanas del alma.
– Supongo que tienes razón –contestó la hija–. De acuerdo, tendré cuidado.
Mika esperó a que su hija subiera a su habitación para luego soltar un suspiro. Terminó de lavar los trastos y agarró un trapo para secarse las manos, con sus pensamientos inquietos, recordando los sucesos de las últimas semanas e imaginando lo que todavía faltaba por pasar.
– Así que… tenías razón, ¿eh? –dijo a la nada, en voz baja– Sí, ya sé que me lo dijiste, pero ya sabes. La esperanza de una madre de que todo salga bien… ¿Segura que los gemelos no pueden hacer nada?
Hubo cinco segundos de silencio, diez, hasta que pasó un minuto sin que no se escuchara nada más que la respiración de Mika, quien había esperado con los ojos cerrados por alguna respuesta al parecer, pero todo se mantuvo tranquilo, hasta que pronunció de sus labios un "ya veo", asintiendo ligeramente con la cabeza.
Mientras tanto, en la habitación de Miku las cosas estaban calmadas, dejó su mochila en el suelo, al lado de su cama y luego se recostó en ella, cerrando los ojos y recordando lo que había hecho durante el día hasta ese momento, cómo salió rápidamente del salón de clases para evitar tener contacto con la bazofia azul puesto que durante clases trató de hablar a solas con ella (cosa que nunca se pudo gracias a sus técnicas evasivas de 'da la vuelta y corre'), y de pronto se acordó de algo importante…
– ¡Diablos! ¡Se me olvidó pedirle su número de celulaaaaar!
Estaba a punto de decidir dejar el cap hasta aquí, así ya no los dejaba con un cliffhanger (o tal vez si? ewe)pero a la vez torturaría a sus cabecitas pensando en lo que pasaría después~ :v pero no soy tan cruel y no me pareció justo dejarle hasta aquí después de la larga espera :c Así que continuemos pues~!
– ¡JAJAJAJAJAJAJA! –se escuchaba la risa psicópata de un joven por las calles abandonadas de la ciudad.
– N-no. ¡NO! ¡Aléjate, no m-me hagas daño! –trató de correr la peli-verde y huir del depredador, pero fue en vano puesto que tropezó con un tubo que estaba en el suelo.
La estudiante había estado siendo perseguida desde que las clases habían acabado, acechada desde las sombras sin darse cuenta, observada desde cierta distancia para que no notase la presencia que esperaría pacientemente por una oportunidad para atacar.
Y esa oportunidad, eventualmente, se presentó justo cuando a la joven se le ocurrió salir de su casa cuando el sol se estaba ocultando para ir a investigar, por sus propios medios (como había dicho anteriormente a sus padres policías), los asesinatos que estaban ocurriendo actualmente; habían estado pasando con rapidez y las autoridades no tenían ni una mísera pista del autor de tales atrocidades.
Megpoid Megumi, alias 'Gumi', es una joven peli-verde bastante terca y le encanta entrometerse en los asuntos que no le incumben. Por la misma razón, desde su infancia le había encantado la idea de empezar a resolver todos aquellos misterios dentro de una escena del crimen que no pudiesen ser explicados a primera vista; cómo adoraba la incertidumbre que abundaban en los asesinatos. Sus sueños siempre han sido pertenecer a un equipo forense, descubrir la verdad detrás de una historia a medio contar por las pistas sueltas dentro del incidente para luego encontrar al autor de la tragedia y finalmente apresarlo.
Sip, culpaba a la profesión de sus padres y las novelas policiacas por infundirle tales fantasías a su mente. Estaba tan horrorizada con este caso y a la vez entusiasmada, que no podía quedarse con los brazos cruzados sin hacer nada en cuanto se enteró que el gobierno estaba a punto de tapar los siguientes asesinatos que ocurrieran para que la gente pensara que 'por fin ya había cesado el asesino serial', sólo porque no tenían ni la más mínima idea de lo que estaba ocurriendo y no encontraban nada que los liderara hacia algún sospechoso.
Pero ella era diferente, tal vez no tenía suficiente experiencia para tratar con un asesino en serie, pero había ayudado a sus padres y a toda la estación de policías y detectives a resolver algunos de los casos más difíciles que se les presentaron (sin el conocimiento de alguien fuera del equipo, para no traer problemas a su vida estudiantil), por lo que estaba casi segura que encontraría algo con lo que poder trabajar.
Incluso hasta sentía que iba a dar con el asesino.
Sin embargo y para su desgracia, fue el asesino quien dio con ella. Y no precisamente por mera coincidencia, por cosas del destino ni nada por el estilo.
Sino porque Gumi era una de las personas por las que Ritsu se enroló en una preparatoria infestada de jóvenes inocentes que no tenían ni idea de lo que pasaría después con sus vidas.
Pero él se encargaría de ello. Él se encargaría de todo.
De la misma manera en que se encargaron de él, de quitarle todo lo que para él era preciado y adorado. Sus amadas alas, ya no las tenía. En vez de ellas ahora ocupaba su lugar una horrorosa cicatriz que le recordaba de su miseria. Una marca que se borraría con el tiempo, hasta que fuera completamente humano.
"A menos…" que le quitara a alguien su par de alas.
Es por eso que había asesinado a tantas personas cruelmente, apuñalándoles la espalda incontables veces, buscando algo que no encontraba. ¿Por qué? Si se supone que eran las personas correctas… Las personas que fueron elegidas para ocupar un puesto al lado de los Jefes, un puesto que antes le pertenecía y que era su mayor orgullo desde que se lo dieron. Pero se lo arrebataron…
"¿Por qué?", se preguntaba el peli-rojo mientras salían lágrimas de sus ojos maniáticos, mientras su sonrisa se retorcía cada vez más. Volteó a ver a su víctima, quien se había recuperado y volvió a echarse a correr. "Que patética especie de vida…"
Sacó un cuchillo militar y se preparó para la persecución, pero antes de que pudiera siquiera avanzar un centímetro fue empujado al suelo por una fuerza descomunal, interfiriendo con lo que vendría siendo su 50vo asesinato.
Nota para mí misma: no taclees con toda tu fuerza y peso a alguien que posee un cuchillo, aparte de que dolerá mucho la inminente caída, te puedes clavar el arma en una zona de vital importancia. Por suerte no me enterré nada. Ahora que lo pienso… ¿Por qué rayos lo tuve que tirar al suelo junto conmigo? Tsk, creo que hubiese sido mejor si le estrellaba el cráneo en la pared, tal vez no lograría romperle la cabeza pero lo hubiese dejado un poco aturdido para poder quitarle el arma con mayor facilidad. ¡Estúpida!
Bueno, ya que. El Desterrado afianzó el agarre de su arma con filo y antes de que pudiera levantarme decidió intentar un ataque lateral dirigido hacia mis costillas, pero pude detener el golpe a tiempo, desgraciadamente, con su otra mano jaló mi cabello hacia el otro lado y luego intentó usar su peso contra mí para quedar encima. ¡Maldito cabello! ¿Por qué cuernos lo tengo tan largo?
Antes de que pudiese posicionarse sobre mí, logré darle una patada y empujarlo lo suficiente de mi espacio vital para poder pararme. Sin demorar más tiempo, agarré la mano en la que traía el arma y luego apreté una parte de su muñeca -esperando que los nervios trabajaran de mi lado- para después patearle en el cuello y por fin hacerme con el cuchillo gracias a que flaqueó su agarre y aproveché mi fuerza para quitárselo.
Cayó de sentón al suelo, tosiendo y llevándose las manos a la zona afectada, intentando recuperar su respiración normal. Me vio con odio, y yo le devolví la mirada. Se recuperó unos pocos segundos después y consiguiente adoptó una posición de ataque.
Pero ahora yo tenía un cuchillo. ¡Toma eso! Ahora yo tenía ventaja en esta pelea.
Mi contrincante lanzó el primer golpe, pero yo lo esquivé como si nada. Vi en sus ojos centelleantes ira, desprecio y mucha desesperación. Me aprovecharía de todo eso en la pelea, puesto que normalmente ese tipo de sentimientos sueles cegar a las personas e impide que piensen con claridad su siguiente movimiento. Solían usar la fuerza bruta que les proporcionase su cuerpo gracias a la adrenalina en vez de usar alguna táctica de batalla o pensar en una estrategia para vencer al enemigo. Y eso era justamente lo que estaba haciendo el peli-rojo frente a mí.
Atacaba con movimientos torpes, intentando darme con alguno de los golpes que lanzaba con sus puños. Sus patadas tampoco eran precisas y de vez en cuando perdía el equilibrio. Yo simplemente me encargaba de esquivar o bloquearlo, a pesar de que sus ataques no eran tan buenos era muy veloz y su fuerza bruta era descomunal -puesto que cuando esquivé un intento de gancho a la cara terminó golpeando y rompiendo un tubo-.
Traté de encontrar alguna secuencia lógica o repetitiva de sus movimientos. Golpe por la izquierda, golpe por la derecha, golpe dirigido hacia la cabeza, una patada lateral, y demás. Tratando de leer su próximo ataque, me preparé para clavarle el cuchillo durante una patada, siendo este el caso logré enterrarlo entre la carne y el hueso de su pierna derecha, recibiendo un grito de dolor como respuesta. Con ello inmediatamente con mi mano libre alcancé su cuello para finalmente ahorcarlo.
Vaya, debo admitir que Namine eligió un buen lugar para pelear. Había oscurecido y el lugar estaba repleto de sombras, incluso si alguien pasaba por ahí nuestras siluetas se confundirían con otra cosa o al menos no podrían diferenciar nuestros rostros. A parte de que la mayoría de los edificios estaban abandonados y no se veía ningún policía por la zona, tal vez por eso era una de los lugares más infestados de maleantes…
– A-al…as –escuché que intentaban hablar con dificultad.
– ¿Hum? –murmuré, sin dejar de poner fuerza en mis manos. Pero los ojos morados todavía no mostraban ningún signo de que la vida de su dueño se estuviera esfumando lentamente. Estaban completamente enfocados en cierta zona en medio de mis clavículas.
Llevó una de sus manos hacia el frente, y me di cuenta que quería quitarme el collar que traía colgando justo a tiempo para alejarme y enseguida le di una patada al rostro, consiguiendo que cayera al suelo de rodillas.
– ¿Cómo… –escupió un poco de sangre– conseguiste esas… alas?
– No sé de qué me estás hablando, es sólo un dije de un colla-…
– Mientes –mi respuesta fue interrumpida–. MIENTES. ¡MIENTEEEEEES!
Tomé una posición defensiva levantando mis brazos para cubrirme de cualquier golpe que fuese dirigido hacia mi cara y poniendo mi pierna derecha hacia atrás para estabilizarme y tener más equilibrio al momento de atacar o de defenderme. El peli-rojo se sacó de la pierna el cuchillo que momentos antes había estado enterrado hasta el fondo en su carne, dejando escapar un gruñido muy molesto junto con un alarido de dolor. ¿Cuándo dijo Meiko que haría su maldita aparición?
– Esas alas… Son mías… ¡Dámelas! –se preparó para lanzarse contra mí– ¡DAMELAS!
Diablos, creo que lo hice enojar. La furia incontenible en sus ojos me lo decía claramente.
Justo cuando estaba a punto de recibir un golpe, algo se interpuso entre nosotros.
Algo parecido a una hoz muy grande.
Creo que ahora si ya -w-/
Luka: Pensé que no los ibas a dejar con cliffhanger 7-7
Si... pero cambie de parecer -w-U Perdonen! ;-; Me es inevitable no hacerlo! D': Muchos amigos han querido matarme por eso desde la primaria c: En fin, que les pareció el cap? Les gusto? Lo odiaron? Les dio igual? :I Me ayudan mucho comentando sus opiniones a través de un review~
Damn it que me costó horrores escribir este cap! D: No me dejaba escribirlo ;-; Espero que les haya gustado aunque sea un poquito u-u
REVIEW TIME! *-*/
Takogirl: Jjajajajaja xD me encanta tu entusiasmo! Así se habla! :D Suerte con eso xD
Fersi Lovedeath: Jjajaja xd lo se, lo se, lo siento! Y no se si eso sea algo bueno o malo xD Y me alegra que te encante cada vez mas *-* Ese es mi plan maquiavelico, al fin de cuentas -w- ok no pues xD
Sho también quería ver el beso u-u Estúpida Luka y sus indecisiones ewe)9 Well... veremos si tu censor tiene razón esta vez :3 Y bueno, creo que ya se descubrió un poquito de lo que le pasa a nuestra querida Rin xD Pero aun le falta mas... creo ewe
Emm... emm... ya se como iluminarte D:! -saca una linterna, la prende y le apunta a la cara- Listo -w-/ jajaj xD Creo que acabas de descubrir quien era el bendito ángel... BWAHAHAHAHAHA *-* Y vale xD cuando termine el fic te daré a Kaito para que SeeU-chan le haga lo que se le antoje nwn (si es que puede... cofcof) Muchísima suerte a ti también n.n/ Tranquila, se que si la vas a hacer el domingo ;D Te mando todas mis buenas vibras nwn/ (Y no, no quieres saber que pasa por mi cabeza, hablo enserio ._.)
Nos leemos después n.n/ Y sabes perfectamente que no te engaño con nadie! Dx Mucho menos con mi tarea! Solo tenemos una relación profesionaaal! ;-;
RO89: Jeje, creo que me has descubierto ewe Jjajajaja xD Luka tiene que aprender a aprovechar sus oportunidades u-u Muchas gracias! n.n Me fue bien *-* Nos vemos n.n/
Nekoloid-chan: jaja gomen xd y yeih~! *-* gracias, que a mi también me encanta leer fics tuyos xD Se te extraña! ;-;/ Y alguien me entiende *-* Pero tienes razón, Luka es la ley -w-
Y perdona por la demora! uwu Estuve ocupada con cosas de la escuela xd Y no te preocupes, no pienso eso, porque yo tampoco lo soy, para nada(?
Gracias n.n/ Suerte a ti también c:
Laabii262: Tranquila, que revivire este fic las veces que sean necesarias para ustedes xD Y me alegro que esta historia te paresca interesante *-* Y yo igual me quede con las ganas de ese beso :c Tal vez en el proximo si lo pongo ewe tal vez no y solo te estoy dando falsas ilusiones, lel(? Nos vemos despues n.n/
Marilinn: jaja xD te comprendo, y si, se va a poner interesante -w- Espero que te haya gustado el cap xD y que no te hayas muerto de la angustia! D: jaja seh, me recuerda a mi madre xD nomas que ella me apoya con un amigo... larga historia xd
Seven Minds: Muchisimas gracias! No sabes cuanto me alegra que te guste *-* jaja xD Espero haberte sorprendido en este cap ;-; Lo intente xd Y Meiko vino para hacer muchas cosas... muchas ;-; ajem... cofcof tal vez tengas razon con lo de Rin, tal vez no, tal vez escribi algo sobre ello en este cap, tal vez no lo hice(? ajaja xD
Diablos, perdona, me retrase mucho ;-;/! En verdad lo siento Dx!
Nos vemos n.n/
PD: tranquila, Meiko no me hara nada B) Siempre y que le de dinero para su sake semanal ewe)9
akemii-chan: No te preocupes n.n que para las fechas yo tambien soy bien mala xd Me alegra que te este encantando mi humilde fic *-* Espero que siga asi xD Nos vemos n.n/
Gracias! Si los pase *-*/
patricia: Lo siento! xd es que tengo un no se que que que se yo con dejar a las personas con la duda y la intriga de saber las cosas uwu
Luka: Por queeeee? ;-;
Exacto uwu Y no te preocupes, de que lo voy a seguir, lo voy a seguir hasta terminarlo! *-*/ ay ayy xD Muchisimas gracias! No sabes cuanto me alegra escuchar esoo! Nos vemos xD!
Bien~ Creo que eso fue todo por hoy xd
Vean el lado bueno! ...
Ya saben quien fue el nuevo 'caído' c:
Diablos, creo que acabo de complicar la historia ._.
Luka: y eso que todavía te falta un ligero detalle mas :v
SHHHH! No spoilers! D: Bueno, me despido! Se cuidan n.n/
Por cierto... creo que actualizare cada semestre... no estoy segura :c
En fin... Muchisimas gracias a esas personas que dejan review, a las que deciden poner esta historia entre sus favoritas, a las que la siguen y a las que simplemente se toman su tiempo para leerla pero no dejan sus comentarios por yo que se que cosas de la vida(? :v Sin mas, me despido n.n/ Les deseo lo mejor!
Reiken fuera -w-)7
