14.
—Hace calor, Choromatsu-niisan.
La voz cantarina de Todomatsu le hizo aumentar la velocidad para llegar lo más pronto posible a Jyushimatsu, dejar la bandeja con la limonada helada a sus pies, tomar un abanico e ir al lado del menor de todos para empezar a refrescarlo.
—Oe, Choromatsu. Mi gato tiene calor también—dijo Ichimatsu, señalando al minino que tenía dormido en su regazo—. Tráeme agua así lo mojo un poco, aunque no muy fría, ¿entendiste? No me hagas castigarte otra vez.
Choromatsu se estremeció al oír la palabra castigo, a diferencia de Todomatsu a quien le causó curiosidad. Miró hacia el cuarto hermano, habiendo parado la oreja.
—¿Castigar? ¿De qué me perdí?
—¡Ichimatsu-niisan castiga a quienes se portan mal!—exclamó Jyushimatsu, luego de haber dado un gran sorbo a su limonada al punto de vaciar el vaso.
—Nada, nada importante—respondió Ichimatsu restándole importancia, aunque en un momento pareció meditarlo antes de esbozar una sonrisa sádica—. ¿Verdad, Choromatsu?
El tercer hermano comenzó a abanicar aún más fuerte. Le bastaba con oír el aire que provocaba antes que seguir escuchando los sadismos del cuarto.
Se preguntaba cuando volverían los mayores. Desde que los habían dejado solos, los menores lo forzaban a ser su sirviente.
Bien merecido lo tenía.
Pero es que ellos se pasaban.
—Eww, Choromatsu-niisan—Pero fue Todomatsu el que no tardó en volver a tomar la palabra—. Estás todo sudado—El mayor había pensado que le daría una patada, al fin y al cabo nadie quiere tener a alguien cerca con unos charcos bajo el brazo, pero Totty le sonrió con afecto.
O eso parecía.
Porque seguíamos hablando de Totty.
—Tengo algo que te aliviaría mucho. Espera aquí.
Y sin decir más, se levantó de donde estaba, dejando a los tres con curiosidad (a Choromatsu también con un poco de miedo) y a la expectativa de lo que se le había ocurrido.
No tardó ni cinco minutos en aparecer con un traje de baño.
En la mano.
De chica.
Choromatsu empezó a sentir como su cara ardía.
—¿Q-Qué… rayos…?
—Digamos que cuando Osomatsu-niisan le robó esto a Totoko-chan yo vi donde lo escondió. Es hermoso, ¿verdad? Casi no cubre el trasero y tiene estos hermosos volados en el sostén. Además, te gusta el naranja, ¿no, Choromatsu-niisan?
—¡Y-Yo no voy a…!
—Oh, sí que lo harás—dijo sombrío Ichimatsu desde atrás, yendo con él y tomándolo de los brazos para inmovilizarlo—. ¡Jyushimatsu! ¡Desnudo rápido!—Pareció decir en una especie de orden, que el quinto hermano no tardó en obedecer.
Choromatsu literalmente sintió un remolino antes de percibir la temperatura del ambiente en la piel.
Lo había desnudado por completo.
—¡N-no! ¡D-¡Déjenme, estúpidos! ¡Esto ya es pasarse!
—Claro, porque acusar a tus hermanos menores de tu cambio de look horrible no es pasarse—recriminó Ichimatsu al oído, disfrutando luego de como Todomatsu colocaba la parte inferior del traje por sus piernas.
—¡N-No…! ¡No me pongas eso!—Empezó a mover frenéticamente sus piernas, pero Jyushimatsu lo detuvo con tanta fuerza que supo que era mejor dejarse a luchar y que le rompiera algún hueso.
Pronto su entrepierna fue cubierta por el traje de baño de Totoko y no tardó mucho tiempo para que también le pusieran el sostén.
Sintió con un sudor frío como Ichimatsu se lo ataba a la espalda, antes de percibir como delineaba la línea de su columna.
—Tienes una piel realmente fina, Choromatsu-niisan—susurró.
—¡N-No me digas "niisan" ahora! ¡Oscuromatsu! ¡Asquerosomatsu! ¡Cuando Osomatsu-niisan y Karamatsu-niisan se enteren de esto ya verán lo que les espera!—gritó, revolviéndose a todos lados.
Y a pesar de los exagerados movimientos que estaba haciendo, pudo notar como Todomatsu extendía una dulce sonrisa como la más pura venganza.
—¿Crees que no nos vamos a encargar de ellos, también?
Choromatsu supo que todo estaba perdido.
Pueden tomarlo como incesto o simple molestia fraternal (?)
Choro se pasó de puto, jaja.
Gracias por leer :)
Bel
