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Las palabras que se habían dedicado aún revoloteaban en sus mentes. Quizás no lo decían, quizás querían fingirlo, pero era imposible no aceptar a esas alturas sus sentimientos. Sentimientos que no deberían estar ahí, pero que de una u otra forma habían arribado en su corazón y no tenían intención alguna de irse de allí.
Si bien todos los hermanos se habían halagado entre ellos, algo en las miradas de Karamatsu y Todomatsu había sido diferente al momento de darse ánimos.
Porque además, no solo terminó ahí, sino que a la salida Karamatsu se acercó al menor -no solo porque no lograba mantener el equilibrio y necesitaba ayuda- para proponerle que ambos en un futuro trabajaran juntos.
Un modelo carismático y una celebridad famosa podrían ser muy buen equipo, tal como en los viejos tiempos.
Como cuando Karamatsu actuaba en el club de teatro y Todomatsu lo admiraba desde la primera fila, dándole ánimos sin necesidad de gritar, porque sus ojos transmitían todo. Y ese todo se transformaba en la confianza del mayor.
Como cuando Todomatsu era acosado por los bravucones del secundario y Karamatsu perdía un par de dientes por defenderlo, aunque no le importaban y se aseguraba de que su hermanito estuviera bien, sano y salvo entre sus brazos en cuanto podía abrazarlo luego del mal momento.
Y como ahora, cuando se apretaban el uno contra el otro, desesperados, cansados de aguantar y aguantar esa pasión desenfrenada que luchaba por salir hace años y ellos no la dejaban.
Se correspondían, se adoraban, se buscaban, ¿por qué no se aceptaban de una puta vez?
Las manos de Karamatsu se deslizaron por debajo de la ropa de Todomatsu, quien rompió el beso para gemir a propósito en su oído, logrando que el miembro del más grande creciera aún preso en su ropa interior.
Se presionó más contra el pequeño, haciendo que éste también se desesperara aún más cuando quiso sacarle las prendas y por la hipnosis del alcohol no podía.
Pero su pasión era más poderosa, más fuerte y fue así como en menos de diez minutos los dedos de Karamatsu se encontraban empujando y saliendo del interior de Todomatsu, quien acercaba y alejaba sus caderas solo para juguetear en un ambiente tan descontrolado.
Las miradas no mentían. Los gemidos menos.
Y el alcohol, tampoco.
PARA MÍ TODO ES ZAIMOKU, BYE.
Nah, mentira, antes de eso quiero anunciar que YA COMENCÉ MI VIDA UNIVERSITARIA (primer año, ay) y pues sí todo es muy nuevo y mucho más que antes y mi carrera -Licenciatura en Letras- tiene mucha lectura así que ya ando sacando textos y novelas enteras para leer y tener en una o dos semanas así que sepan disculpar si no me ven tanto~ ¡Pero~! Haré lo posible por tener mis recreitos para escribir para mis fechas especiales o, ya saben, los últimos dos drabbles que quedan 3
¡Besos!
Bel
