La sensual mujer con cabellos de fuego se enamoró de su mejor amigo, un hombre que lo único que le importa en la vida es el basquetbol, cuidar del atemorizante perro infernal, leer libros y los batidos de vainilla; básicamente es un tipo asexual, ya que no parecía sentirse atraído por nadie o al menos eso creía.

Tenía detalles de un caballero siempre era amable aunque la mayoría del tiempo su rostro era inexpresivo, ella desearía besarle con pasión desmedida para que se le quite lo estoico con el frenesí, imaginaba ese tipo de cosas ¿Cómo sería si el jugador fantasma se llenara de lujuria un día y le hiciera el amor allí en la misma cancha o en los vestidores de manera sucia? Pero eso era imposible tal vez en sus sueños más mordidos hasta le avergonzaba los pocos límites de su imaginación sin embargo en su mente era la única forma de violarlo y quitarle la ropa sin que lo supiera. ¡Después de pensar eso no le miraría a los ojos sin sonrojarse!

¡No debería pensar así! Estaba mal... ¿Qué diría el jugador fantasma de que abrigaba tales sentimientos por él?

Nunca le había interesado ese tipo de cosas hasta que Tetsuya decidió casualmente robar su corazón sin hacerse responsable. Porque él no sabía que le amaba en secreto, de forma clandestina suspiraba por este todo el día.

Bueno ya saben estar en el amor es complicado, verlo de largo en el silencio de un adiós y también de cerca cuando entrenaban, podía aspirar su aroma afrodisíaco tal si fuese acosadora... Era tan tierno de verdad quería comérselo a besos, abrazarlo con fuerza y no dejarlo ir nunca más, de seguro todos sabían que lo amaba menos él.

Así que decidió seguir los consejos de Himuro "El experto en seducción" quien le dio una manual que leyó para lograr su objetivo, se propuso a conquistar a Kuroko Tetsuya

¡Su sombra y amor platónico seria suyo!

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Desde el momento en que lo conoció en medio de una cancha se dio cuenta que sus sentimientos por el fantasma crecían cada vez más casi palpitando fuerte en su corazón, su estómago le dolía como si las mariposas mutaran en monstruos y al tocarlo su cuerpo se encendía hasta estremecerse por completo en un mar de éxtasis.

Probablemente no sabía trabajar en equipo, ni poseer ese enlace con alguien especial; fue aprendiendo con el tiempo a tener esa persona especial en la cual pensar... Siempre estaban juntos, en una cancha complementarse como si fueran uno tal si hicieran el amor de una forma metafórica... Suena hermoso ¿no? Cualquiera le gustaría tener una relación tan cercana, con un vínculo tan fuerte incluso empático.

Kuroko Tetsuya era su primer amor.

Es doloroso amar tanto a una persona y esta no te corresponda porque sabes que nunca podrás tenerlo, desearías tantas veces besarlo hasta te quedas como una idiota mirando sus desdichados labios llenos de vainilla.

Este chico no se da cuenta lo mucho que la seducía esas pequeñas cosas que inconscientemente hacia diariamente...Era tan dulce ¡Su adorable sonrisa calentaba su alma!

De igual forma el peli azul se comporta de amable con todas las mujeres sobre todo con su competencia, esa tetona peli rosada quien siempre se le anda restregando y tirando encima a Tetsuya ¡Que envidia! Ella no era capaz de hacer ese tipo de cosas por miedo a ser rechazara aunque Kuroko le ponía más atención a la generación de los milagros que a los atributos de la chica porque si no estaría perdida, ya había hecho apuestas con Momoi para ver quien conquistaba primero el corazón del jugador fantasma... Era una competencia bastante reñida sin embargo el peli azul le gustaba más estar cerca de sus amigos que con ellas ¡Que desgracia! A estas alturas era más probable que se hiciera novio de uno de ellos.

Este era un juego, ganaría la competencia por su amor imposible aunque su vida dependiera de eso.

El primer consejo que le dio su querido hermano Himuro era acercarse mucho, tener contacto físico pero por alguna razón a Lord corazón de hielo realmente no le afectaba que otros se le acercaran íntimamente o invadieran su espacio personal más bien resultaba ser demasiado educado, si a Satsuki quien siempre andaba encima no le funcionaba tampoco ese plan menos a ella.

Siguió con el siguiente paso, darle celos. Bien también resultó un fiasco porque con quienes coqueteaba parecían más interesados en Kuroko que en ella además el tipo no lo interpretaba así ahora de igual forma trato de seducirlo y ¿Adivinen que paso? ¡Nada! Es imposible este en realidad no se inmuta con nada, hasta se atrevió a tocarle la pierna o acercaste sugestivamente pero hizo la desdichada cara de pocker y se alejó.

¡No podía rendirse, debida luchar por él!

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Cuando termino el entrenamiento pasaba por los vestidores cuando lo observo sin camisa, no se daba cuenta que estaba babeando al ver el agua cayendo por ese pecho blanco quería pasar su lengua por su piel para saber cuál era el sabor hasta que Aida la sorprendió, esta simplemente se burló. ¡Qué avergonzada estaba! Si bien todos sabían que estaba perdidamente enamorada menos él... A veces le ayudaban haciendo que pasaran más tiempo juntos o dejarlos solos por largo tiempo.

La triste realidad es que había caído en la friendzone, ese día caminaron juntos rozándose las manos; al peli celeste no le molestaba así que se aprovechó en darle la mano, sus dedos se fueron enlazando y resulto maravilloso tal si estuviese en el cielo o en mismísimo paraíso. Se dirigieron al lugar donde solian comer hamburguesas, al menos tenía mucha hambre así que pidió una orden enorme, se supone las chicas deben cuidar su figura pero ocupaba energía para jugar básquet.

Parecía una cita al mantenerse juntos, las rodillas chocando por debajo de la mesa, las miradas cómplices sin embargo todo se arruino cuando Kuroko dijo "invite a unos amigos" y a los cinco minutos la generación de los milagros llego a truncar su hermoso día ¡Genial! Sarcásticamente hablando.

¿Qué podía hacer? Soportar a los chicos perfectos quienes robaban la atención de su amor, aquí había un derecho de antigüedad no podía ponerse celosa o posesiva haciendo que el jugador fantasma eligiera a ella sobre ellos... Pensándolo bien eso era lo justo, si le dijo a Kuroko "Entre el pasado con él y mi futuro contigo es obvio quien es más importante" Decidió dejar todo por su amor pero este no dejaba nada por su persona.

El amor no correspondido duele.

Lo amaba tanto pero no era suficiente, el que pierde es la persona la cual ama más.

Cayó la noche el bastardo al fin se despidió de "sus mejores amigos" y se dio cuenta que era muy tarde... La oportunidad llego de repente, no la desaprovecharía - Puedes quedarte en mi casa- dijo sospechosa sin embargo funciono el jugador fantasma se fue con ella

De vez en cuando se quedaba a dormir, eran las noches más hermosas de su vida teniéndolo tan cerca.

Bien no había de otra forma, era hora de confesar su más grande secreto ¡Le diría que lo amaba! Si era rechazada se iría a llorar al baño y probablemente se marcharía a los Estados Unidos con el corazón roto bueno no creía poder vivir sin el estoico cerca suyo sin embargo dolería verle todos los días más si de casualidad este tuviese alguna novia.

En la noche le hizo una deliciosa cena a la luz de las velas y música romántica. Posteriormente de disgustar esos platillos se fueron al balcón para ver las estrellas, él le sonrió con dulzura y como en otra ocasión susurro que le alegraba de haberla conoció.

¿Cómo no enamorarse de esa ternura?

¿Cómo no enamorarse de esos ojos azules?

La pelirroja se sonrojo, bajando la mirada- No digas cosas vergonzosas

Era el momento perfecto, había magia en el ambiente Taiga vio cómo se acercaba lentamente el otro chico, miro sus labios entre abiertos y cerró los ojos para besarle. Por fin el primer beso pero como si fuese un truco al abrir los ojos sin darse cuenta Tetsuya había desparecido en el aire cuando lo busco le vio sentado en el sillón mirando un partido de básquet ¡excelente! El orden de las prioridades...Ella estaba de último.

Como era difícil amar sin ser amada.

¿Qué queda? Se sentó a su lado como una más de sus cuates y se fue quedando dormida...A las tres de la madrugada despertó, apreciando un peso extra encima suyo ¡Vaya ya se estaba excitando! Era como una fantasía erótica, allí en el sillón sintiendo el organismo de su amor platónico rozar su cuerpo sensualmente, deslizo su cabeza para hundirse en el cabello celeste aspirando su aroma tal si fuese una droga y movió sus caderas para sentir más a su Kuroko casi como si pudiese robar su esencia... Sus labios eran tan apetitosos quería probarlos, morder su cuello marcandolo para que otros dijeran que tenía dueña, deslizar su mano por su cuerpo delgado y besarlo hasta que sus labios sangraran.

Si no podía tener un beso de su amor, lo robaría ahora que tenía la oportunidad conservaría ese momento en su memoria. Se acerco concibiendo su aliento caliente y unió sus labios ¡Se sentía bien! Era como si las estrellas coalicionaran, su ser completo se estremecía con frenesí, igual si un rayo le cayera, fue cuando el jugador fantasama despertó. Mala hora de levantarse cuando ella estaba sobre el en una posición incómoda mejor dicho intima e indecente.

Kuroko simplemente dijo al mismo tiempo acariciando su cabeza enredado sus dedos en el cabello rojo - Buenos días

- Buenos días- Le contesto mientras inconscientemente se lamia sus labios aun saboreando la vainilla, su amigo tenía un sabor exquisito como comerse un postre.

El jugador fantasma se levantó como si hace minutos no estuvieran pegados y encendió el televisor, ignorándola de una forma muy sutil si bien la miraba de reojo.

Al verle sentado allí, decidió era el momento para decirle la verdad... Es mejor saber si debía rendirse, necesitaba ser rechazada para superarlo aunque dudaba mucho que dejara de amarlo solamente esperaba seguir siendo amigos, tenía miedo de lo contrario, le bastaba tenerlo cerca al menos.

Lo que hizo fue bañarse quizás así se quitaría el pecado del deseo, el agua era relajante cuando estaba allí imaginaba a su amado complaciendola. Al salir se perfumo, se colocó el maquillaje en su rostro y se puso una falda corta con una blusa con escote así resaltar sus atributos para verse más hot, su cabello rojizo con ondas brillaba y caía por sus hombros. Se miró en el espejo con inseguridad, tenía miedo del rechazo pero Himuro había dicho que a los hombres les gusta las mujeres de las revistas que Aomine leía, esas mujeres atrevidas y espontaneas, si debida seducir a Kuroko necesitaba ser de esa manera.

Entro la habitación, de inmediato sintió la mirada del jugador fantasma sobre ella recorriendo su cuerpo, la encendía ser mirada así de forma hambrienta y libidinosa.

Taiga con seguridad camino moviendo su cuerpo sensualmente cuando estuvo frente a su amor platónico, abrió más los botones de la blusa resaltando sus pechos además alzo su enagua para sentarse encima de él, presionando su cuerpo totalmente.

El jugador fantasma no hizo nada parecía extrañado por ese comportamiento inusual de Kagami quien no solía actuar de esa manera pero no se emocionó. Con esa frialdad característica paso sus dedos por los labios de Taiga quitándole el lápiz labial- Sabes eres bonita tal y como eres, no es necesario ese maquillaje.

Taiga sentía que su corazón se saldría de su pecho en cualquier momento, temblaba por estar en esa posición, el cuerpo de su amado era caliente ¡Tan sexy! A la vez se mantenía decepcionada al menos Kuroko pensaba que era bonita.

Se erizaba un poco por la cercanía y tratando de hacer una voz llena de sensualidad murmurando al mismo tiempo que deslizaba sus manos por el pecho del peliceleste, coqueteando y seduciendo - Pensé que te gustaría mi apariencia. Himuro me dijo que a los hombres sienten deseos de las mujeres así y cuando le pregunte a Alex me contesto que las cosas suceden de forma natural sin ser forzadas, eso no lo entendí así que decidí seguir el consejo de mi bro.

- Yo creo que te ves bien con la ropa deportiva- dijo casualmente sin comprender las palabras de la chica.

- ¿En serio? Si tienes fetiches con algo puedo intentarlo...- dijo pero kuroko le interrumpió

- Te comportas muy extraño. Me gustas tal y como eres, no es necesario que cambies - replico el jugador fantasma

Al escuchar eso se arriesgó, cerrando los ojos la tigresa gritando confeso su amor- Kuroko estoy enamorada de ti ¿Quieres ser mi novio?

La pelirroja pensó que sería rechazada- No vas a decir nada

El silencio se hizo presente mientras sus lágrimas bajan por las mejillas, era lógico ese rechazo no quería ser patética, ni débil sin embargo dolía tanto. Se recostó al pecho del jugador fantasma llorando desconsoladamente, Kuroko levanto su barbilla, acariciando la mejilla con suavidad hasta colocar su mano en su nuca y atraerla a él en un beso.

La besaba de la forma más tierna del mundo, debía ser un sueño porque era imposible casi podía tocar el cielo en su boca sabor a vainilla, hundiéndose en su lengua y aroma afrodisiaco. Kagami abrió la boca atrayéndole más, lo que era un pequeño roce se convirtió en algo más profundo, salvaje juego de seducción.

- ¿Me amas en verdad o solamente juegas conmigo?- susurro con esa voz roca haciéndola temblar.

- Te amo tanto, mi amor ¡Si me vas a rechazar hazlo ahora para intentar olvidarte de lo contrario simplemente se mío!- añadió aferrándose a él sin querer dejar sus brazos.

- ¡Idiota! Bakagami... Yo también te amo- confeso de manera normal-

Eso en verdad le sorprendió - ¿What?

Todo su mundo se cayó, su cabeza era un desastre, se iba a desmayar ¿Cómo era posible eso?

Su amor era correspondido muchas preguntas surgían de su mente pero se encontraba tan feliz.

Kuroko añadió besando su mejilla luego el borde de su oreja- No pensé que una chica tan linda como tu pudiese enamorarse de alguien como yo

- Idiota, si me lo hubieses dicho antes - grito enfadada golpeando su pecho con fuerza

El jugador fantasma respondió-Te lo estoy diciendo ahora.

Taiga se aferró a la ropa para jalarlo agresivamente, besandole apasionadamente tanto que su lengua bailaba en la boca, siguió su camino con su mano en el cuerpo del chico, tirándolo al sillón. Tomando posesión hizo fricción sin saber bien lo que hacia sus caricias funcionan ya que el fantasma se mantenía enrojecido, siendo completamente dominante con esa criatura la cual amaba. - Maldita sea Kuroko- ¡Estas tan bueno! ¡Fuck me!

El jugador fantasma se separó para tomar aire puesto Kagami era un tigre tan salvaje que era difícil seguirle el paso, su ropa era un desastre además estaba lleno de pinta labios y el delicioso perfume aferrado a su piel -No deberías habla así

-¿Me vas a castigar? -Se burló mientras besaba su cuello lentamente dejando un rastro de saliva caliente, seguía moviendo sus caderas para que su amor gimiera y este por supuesto no era inmune al placer que le proporcionaba el vaivén de caderas - Te amado en silencio desde hace mucho tiempo, te he anhelado tanto hasta tengo miedo que desaparezcas

El jugador fantasma la siguió besando de forma suave como si ella fuese de porcelana - No me voy a ir a ningún lado, pertenezco a tu lado ¡Soy tu sombra!

Estaba nervioso porque nunca había hecho algo así. Nunca amo tanto a una persona como para entregarse a esta en alma y cuerpo,

Kagami era más ansiosa, impulsiva había imaginado tantas veces como sería ese momento que lo único que había era tocar por todos lados descuidadamente hasta las partes más íntimas de muchacho quien se empezó a excitar y fue tan raro verlo sonrojado pero era lindo.

De pronto se alejó y Taiga se preocupó -Hice algo mal ¿no te gusta mi cuerpo o lo que hago? Sé que me deseas...

- No sé cómo amar a alguien ¿Sabes? Nunca había sentido esto... Mi cuerpo te desea desde hace mucho tiempo también, me asustaba necesitarte tanto y te amo desde el fondo de mi corazón pero...- dijo repentinamente

Kagami puso sus brazos por el cuello del chico, juntando sus frentes- Yo tampoco sé amar a alguien, eres mi primer amor ¡Podemos aprender juntos! Es como ser una sombra y una luz en la vida, nos complementamos.

El jugador fantasma le abrazo con fuerza casi tal si quemara su piel ese contacto. Ella le susurro en sus brazos- ¡Hazme el amor! Seamos uno como la luz y la sombra en la cama. Siempre he esperado a la persona adecuada, quien me amara de la misma forma que yo y ese eres tú... Siempre fuiste tú, my love.

El jugador fantasma fue hacia la recama de manera torpe ya que la chica no lo dejaba respirar y puso una canción romántica de fondo, empezaron a bailar lento sus cuerpos se unían- Eres tu mi luz, la persona que me saco de la oscuridad parece como si estuviésemos destinados hasta juntos, eres mi alma gemela. Me siento afortunado de haberte conocido.

Taiga le abrazo con fuerza haciendo que tropezaran por accidente y cayeran de bruces a la cama Kuroko se mantenía encima asimismo se rieron por el incidente para luego mirarse con esa tensión sexual.

El jugador contemplo con amor a su preciada luz expreso su infinita adoración- Eres tan hermosa.

Ella no reacciono se mantenía en shock, era un sueño solamente esas cosas pasaban en las fantasías de su mente pero cuando este se inclinó a reclamar sus labios, ese calor de aquel hombre quemando su cuerpo simplemente se dio cuenta era real.

Kuroko acaricio con sus manos frías la piel que se erizaba al contacto, siguió quitándole la blusa con su boca, mordiendo sus senos chupándolos hasta bajar más y más, la lengua con maestría le daba placer a su cuerpo; gran sorpresa este chico inocente era un salvaje en la cama.

Para ser un fantasma tan callado, exótico, tímido resultaba un amante feroz, la complacía absolutamente hacia que su cuerpo temblara de pasión, ardiera y deseara más cada vez, los dedos que manejaban esas pelotas de básquet estaban educadas para el placer al tocar sus partes más íntimas de una manera que su cuerpo parecía seguir el ritmo.

Nunca pensó sería una realidad mantenerse debajo del peli azul mejor dicho el chico yacía entre sus piernas, parecía perder la cordura a la hora de estar juntos era el amante ideal, deslizaba su lengua por sus curvas tal si ella estuviese bañada de batido de vainilla le lamía y Kagami no se quedaba atrás insertando sus dientes en el cuello haciéndole gemir del dolor combinado con la lujuria, fue ruda y fuerte como era su actitud una tigresa, le rompió lo que quedaba de su ropa asimismo arrollo sus piernas en la cintura del hombre y se dejó llevar por el mar de sensaciones.

Fue ese día que por primera vez unieron sus cuerpos entre el sudor, la pasión desmedida y la lujuria.

Eran amantes, eran novios... Eran simplemente una luz y una sombra encontrándose, uniéndose en el frenesí de la luna.

Su vida estaba completa ¿Cuantas personas tienen la oportunidad de encontrar el amor verdadero con un ser que te ama de la misma forma intensa?

Mirando en la madrugada el cuerpo desnudo de su amado después de haber hecho el amor, recostarse a su pecho, escuchar su corazón latir y besarle en la clandestinidad de la noche, escuchando un "te amo" y juntos caminar por la vida tomados de la mano.

Estaban destinados a estar juntos.

En esa vida, en otras vidas y dimensiones existirían para amarse... Porque eran un almas gemelas unidas por el latido de un mismo corazón.