Capitulo 4
Un nuevo día inicia... la ruta nos espera.
Nick POV
¡¿Quién diablos prendió la luz?! Oh, cierto... estoy en una carpa al aire libre... y no es luz, es el sol. ¿Sol? Uy, ya es de mañana... y no muy temprano.
Me intente levantar pero había algo que sentía extraño. Contra mi pecho, hecho un ovillo, había algo, más bien alguien. Se veía tan tierno ese momento que me dio lastima romperlo, pero debía hacerlo. No nos quedaríamos a vivir ahí, aunque ciertamente no me molestaría; el ritmo de la ciudad no es lo mío. Me crie en una casita en las afueras de la ciudad, que no era ni la mitad de grande ni ruidosa de lo que es hoy, y la verdad nunca me adapte a vivir en ese estilo de vida tan... tan... no sé cómo definirlo... tan rápido y sin sentido. Todos corriendo por ganar unos billetes, y los billetes se van corriendo. ¿Quién lo entiende? Yo no, en absoluto.
Bueno, luego de mi reflexión, aunque me dolió en el alma, llamé a Pelusa unas cinco veces por lo menos...
-Peluuuuuuuusaaaaa... es hora de levantarnos- dije pero nada... se ve que dormir al aire libre calma a los conejos. Bueno, no solo a los conejos, debo admitir que yo también dormí como un bebé, no me desperté ni una sola vez. Pero bue, de vuelta a intentarlo...
-Pelusa, ya nos tenemos que levantar, debemos irnos- dije moviéndola un poco pero me gane algo que no esperaba... una patada... y no como la de alguien normal dormido, sino una de karateka en torneo internacional. ¡DIABLOS! ESA CONEJA PEGA Y PEGA.
-¡PELUUUUUUUUUUSAAAAAAA! EL JEFE TE SUSPENDIO POR UN MES- grite a todo pulmón como me enseñaron a gritar para detener a los delincuentes.
-¡No jefe, puedo explicarlo!- dijo dando un salto que casi atraviesa la carpa.
-¿Explicar qué, Zanahorias?- consulté socarronamente -¿Acaso hiciste algo inapropiado en la comisaria que yo deba saber?- quise saber.
-Maldita sea, Nick. Casi me matas del susto. Acaso no sabes que los conejos somos los únicos que, literalmente, pueden morir de miedo. Eh? Nos revienta el corazón, Zorro Bobo.- dijo con una cara de susto mortal, valga la redundancia.
Yo me sentí terrible. Pensé en qué sería de mí si Judy muriera, y más por culpa mía. ¿Qué haría yo? Es lo único que tengo en mi vida. Mi madre murió dos meses antes de que yo conociera a Pelusa. Finnick será muy cercano a mí pero no pasa de un compañero de juergas y tretas. Sin embargo Judy es muy diferente. Es comprensiva, es dulce (aunque jamás se lo diría si no quiero amanecer muerto en una alcantarilla), es capaz de morir por mí, un torpe y estúpido zorro.
-Ay, Judy, lo lamento muchísimo. Que idiota que fui. Perdóname por favor, una y mil veces. ¿Qué haría yo sin ti?- me agaché a su altura y agaché la cabeza. Casi me pongo a llorar luego de pensar en todo lo que era esa coneja.
-Ay, Nick. No te quise hacer daño con lo que te dije pero, por favor no me vuelvas a asustar así.- dijo echando sus orejas para atrás, apenada.
-No te preocupes, Zanahorias. Prometo no asustarte mas, ni por broma. Peor hay algo que debo cobrarme- dije acercándome muy sigilosamente con ambas patas en alto y moviendo mis dedos.
-No, Nick. La patada no fue intencional- me dijo caminando hacia atrás en la carpa.
-¿Cómo sabes que fue una patada lo que me iba a cobrar?- pregunté muy interesado en saber su respuesta
-Uy... y-yo, no se. Dije por decir solamente. ¿Enserio ¡ahhhhh... jajajajjajaa! ¡Basta, Nick jajajajaja!.- dijo mientras me le tiré encima y le empecé a hacer cosquillas.
-Ah, no, Pelusa. De esta no te salvas.- dije y seguí haciéndole cosquillas.
Narrador POV
Luego de un rato ambos mamíferos salieron de la carpa acomodándose los ropajes... no mal interpreten, fue por las cosquillas.
-JAJAAJA eso estuvo loco, ¿No, Pelusa?- le preguntó Nick a Judy que venía tras él.
-Jeje, si. Algo así- dijo saliendo también de la carpa. -Oye, ¿trajimos algo para comer?- consultó la coneja.
-Nopitinop- respondió con simpleza el zorro intentando reavivar el fuego de la noche anterior con unas ramitas.
-¿Y qué haremos hoy, torpe zorro?- dijo Judy estirándose un poco
-Por ahora esperar a que se despeje un poco la niebla. Sería un suicidio salir así a caminar por la ruta- dijo sentándose con una sonrisa de suficiencia. Había logrado prender el fuego. -Luego saldremos a caminar al costado de la ruta un rato, creo que a no mucho hay un pueblo o una estación de servicio, no estoy muy seguro de cuál de las dos opciones sea pero por lo menos podremos sacar la camioneta de la ruta- aclaró luego de unos segundos.
-Oh, genial. Y ya de paso llamaremos a Finnick y le diremos sobre su camioneta- dijo Judy conforme con la idea del zorro.
-Sip, es la mejor opción. Y luego de que hayamos desayunado algo, seguiremos viaje hacia tu amado hogar. Además sería bueno que llamaras a tu familia para decirle sobre el hecho de que vamos a llegar más tarde.
-Ashh... me había olvidado de mi familia. Cuando tenga señal de teléfono explotará de llamadas y mensajes el celular. Deben estar preocupados por mi.- dijo Judy asustada y preocupada por su familia.
-Ay, tampoco es para tanto. Solo tuviste un accidente con un coche, dormiste a la intemperie con mucho frio, con un zorro salvaje rondando la noche y además pasaste hambre, que te podrán decir al respecto, ¿No?- dijo Nick dramatizando todo con su inigualable estilo.
-Tampoco lo pongas asi, solo hay un problemilla muy pero muy pequeño...- dijo afinando la vos.
Nick POV
Debo admitir que estoy algo triste. Nunca creí que Judy no les dijera a sus padres que iba con ella. Esa no es la peor parte… eso fue cuando le pregunté las razones… el porqué.
-Eh yo… yo… no les dije porque tú sabes cómo son algunos conejos… y me dio algo de vergüenza decep…- dijo; pero no llegó a culminar la frase. Cuando dijo "Vergüenza" se me saltaron todas las chavetas de mi cerebro.
¡Tantas cosas dije que ahora me arrepiento! Oh, Judy. No encuentro palabras para pedirte perdón.
Bueno, tendré que volver. Me fui sin avisarle y debe estar preocupada, peor, está sola.
Tras 10 minutos de caminar, realmente no estaba muy lejos, llegué a nuestro campamento. Ella había desarmado la pequeña carpa que nos había dado cobijo durante la noche y ahora estaba sentada mirando fijamente una pobre llamita que parpadeaba. Paso y me siento a su lado, y no se da cuenta hasta que mi viento apagó su única fuente de entretenimiento.
-Lamento si dije algo que te ofendió, Nick- dijo aun mirando las brazas que quedaban presentes – aunque no me dejaste terminar la frase; iba a decir que tuve vergüenza de decepcionarte al no decirte que no les avisé que ibas. – terminó por decir.
Mierda, Nick, ¿Cómo pudiste ser tan, pero tan, estúpido? Ni siquiera la dejaste terminar de hablar… no te mereces su amistad siquiera.
-Lo siento, Judy. No sé cómo pedirte disculpas siquiera. – dije sin siquiera mirarla.
Cuando la miré, la vi de espaldas, moviendo sus hombros descontroladamente… estaba llorando.
-Oye, Zanahorias. Discúlpame, por favor…- dije arrepentido de existir siquiera. -… oye… date vuelta, hazme el favor. – dije tomándola del hombro. Cuando la vi casi muero. No lloraba, al menos no de tristeza. Se le caían las lágrimas… DE LA RISA.
Cuando paró por fin dijo:
-Si que eres un zorro tonto, apurado y con una gran imaginación-
Rayos, Nick, tiene razón, la orejotas.
-Ya, ya. Salgamos de aquí. El monte te hace mal, salvaje. – dijo agarrando la carpa ya enrollada bajo el brazo.
Bueno amigos. Aqui estamos con un nuevo cap, bueno, medio cap. Era muy largo y lo dividí en 2, pronto subiré la segunda parte. Espero les guste. Un saludo. Comenten, en serio. Sino les hackeo el face y les arruino la vida jajajaj
