3- Crisis en Z Infinitas.
El Rey de la Galaxia era una rara mescla entre un pulpo y una medusa, tenia una ridícula corona sobre su cabeza. Observaba desde la ventana de su nave espacial los trillones de Parademonios de ese planeta infernal que avanzaban hacia el combate por el vacío del espacio.
Hacia poco que habían rescatado a los tres patrulleros que se habían perdido en ese sector del espacio, sin embargo, lo que recibieron no fue nada bonito. El ejército de Parademonios era relativamente débil, pero poseían suficientes números como para invadir multiples galaxias al mismo tiempo, además de poseer armas sumamente poderosas en la superficie de ese planeta infernal al cual llamaban "Apocolips".
Ahora se encontraba en una reunión con las últimas fuerzas del casi extinto imperio de Freezer. Recordaba la primera vez que había conocido a Freezer y a su padre, lo dominaron con facilidad, a tal punto que las actividades ilegales de esa familia de mutantes se volvieron un taboo en la Patrulla Galactica, pero para escenarios desesperados, medidas desesperadas.
La puerta de la habitación se abrió y por ella entró un enano con nariz roja y armadura standard del ejercito de King Cold.
- - Sorbet
- - Rey Ginga
- - Dejémonos de tonterías, este ejercito amenaza a todo el universo. Zoan ya confirmo que están esparciéndose por los 4 sectores del universo. Muy pronto habrá que hacerle saber a los Kaios que el mundo de los muertos está en peligro nuevamente, pero esta vez por un ejército… wow, esto suena raro
- - ¿De qué hablas?
- - Por lo general quienes amenazan el universo son individuos, personas sumamente poderosas. Nunca antes habíamos visto que un ejército fuera una amenaza
- - ¿Estás diciendo que las fuerzas del Imperio de King Cold no eran…?
- - … Por supuesto que no eran una amenaza para nadie. El único que nos asustaba en ese lugar era la familia de Cold. Freezer en especial era aterrador
Sorbet cerró sus puños y dejo que una sola lágrima bajara por su ojo derecho.
- - Muy bien, muy bien, ya basta de los insultos. He de suponer que quieres que nos unamos para enfrentar a esta amenaza
- - No te equivocas. Pero ten por seguro que en cuanto esto termine, seremos enemigos nuevamente y me asegurare de continuar apoyando las rebeliones dentro de tu "Imperio", Sorbet
- - Ginga…- Sorbet sonrió un poco, lo que el Rey de la Galaxia no sabía era que tenía un plan para traer de regreso a Freezer-… muy bien, de nada sirve que discutamos, acepto tu oferta. Juntos pondremos fin a esto y…
Hubo una gran explosión y ambos observaron como un millar de naves explotaron y fue que observaron a un inmenso planeta de metal negra con cinco inmensos motores del tamaño de planetas que liberaban un fuego rojo que fácilmente funcionaba como medio de propulsión. Todo el planeta, desde el hemisferio norte al sur, estaba repleto de cañones, misiles y todo tipo de armas que nunca antes hayan visto… y por si solo estaba destrozando la flota de la Patrulla.
- - ¡¿Qué es esa cosa?!- pregunto Sorbet.
- - ¡Ya déjate de tonterías y llama a tus fuerzas!
Los tres se detuvieron por un momento y sintieron una presión inmensa sobre sus cuerpos. Al lado del gigantesco planeta de guerra, estaba una segunda del tamaño del Sistema Solar con una apariencia similar a la de una ballena con armadura purpura y tres pequeños círculos de luz azul conectados por dos líneas en forma de "V".
- - Sip, llamándolos. De inmediato
- - ¿Hacia dónde se dirigen?- El Rey Ginga trago saliva y reconoció el patrón de vuelo- Van hacia la Tierra.
Goku abrió sus ojos, sintió algo malo llegar a su mundo. No era Ki, era pura energía negativa, como cuando se había enfrentado a Freezer o a Cell, malicia en su forma más pura.
Se levantó de su cama y miró por su ventana para encontrar un inmensa explosión con la forma de un hongo que se elevaba por todo el horizonte. Se tiró por la ventana y juntó sus manos para evitar que las ondas de viento destrozaran la casa. Despues observó el cielo nocturno y encontró una segunda inmensa luna de metal que disparaba una enorme cantidad de misiles contra la Tierra y detrás de esta, una gigantescas ballena, tan grande que literalmente parecía abarcar todo el cielo con solo uno de sus ojos.
- - ¡¿Qué esta pasando?!- grito Goku.
La luna de metal disparó un total de mil misiles contra el planeta, un rayo de Ki detuvo las detonaciones en la atmosfera a tiempo, causando varias explosiones en el cielo nocturno. Era el Cañon de Haz Especial de Piccolo.
- - ¡Goku!
Goku volteo y encontró a su familia corriendo hacia él. Piccolo bajo del cielo con sus dedos liberando pequeñas chispas.
- - Hemos recibido un mensaje del Gobierno Mundial, al parecer están invadiendo el planeta entero- dijo Gohan ajustando sus lentes.
- - ¿Alguna información de quien?- preguntó Piccolo.
- - Ninguna, atacaron por sorpresa. De alguna forma ni siquiera nos dimos cuenta de que se acercaban. Sean quienes sean, no tienen un Ki potente y por ende, casi indescifrable- respondio Gohan.
- - Justo ahora que había calma después de lo de Bills- dijo Milk con sus brazos cruzados.
- - Gohan aun no esta en condiciones para pelear, pero ya hemos hablado de que daremos apoyó a los civiles de las Capitales- dijo Videl.
- - ¡¿No te refieres a…?!- dijo Gohan con una gran sonrisa.
- - Si- respondio ella levantando el puño.
- - ¡El gran Sayama estan de regreso!- dijo Gohan sonriendo.
- - ¡Videl!
La pareja de recién casado dejó de saltar por unos segundos y miraron a Milk asustados.
- - Recuerda que tienes a mi nieto ahí dentro. Trata de no ponerte en peligro-le dijo ella a ambos con mucha severidad.
- - ¡SI SEÑORA!- le respondio Videl con un saludo militar.
- - Muy bien. Piccolo y yo iremos por Vegeta, tenemos que detener a esa cosa-dijo Goku con una sonrisa, en cierta forma estaba entusiasmado- Sea quien sea, es un sujeto muy fuerte. Tengo ganas de conocerlo
- - De acuerod, llamare a Goten para que venga a proteger a mamá. Trunks de seguro ya esta en camino a la Corporacion Capsula- Gohan sonrio mientras sacaba su viejo reloj de superhéroe de su bolsillo.
- - ¿Lo tenías contigo? ¿Acaso lo llevas para recordar viejos tiempos?- preguntó Videl con una sonrisa traviesa.
- - Jeje, un poco
Todos se dispersaron a los vientos, mientras un pequeños drones redondos salían desplegados al resto del mundo. Los drones se transformaron en centeneras de robots color rojo con plateado que emanaba una energía naranja: Los Manhunters, los antecesores de los Linternas Verdes, despachados por los Oans ser genocidas.
En Apocolips, un símbolo gigantesco del Omega (el final del camino) estaba dibujado en la arena de uno de los interminables desiertos de ceniza que había en el planeta infernal. Demigra lo observaba con una sonrisa, realmente admiraba al sujeto que había dominado este mundo, el tal Darkseid era un dios en este lugar, sus esclavos lo amaban y odiaban al mismo tiempo; sus mentes y almas eran suyas. El sujeto era absoluto y en esa forma de pensar, encontró un poder tan grande, que podía cambiar el pensamiento de todo un universo con él: La Ecuacion Antivida.
Demigra había dominado la mente de todos en Apocolips con la intención de encontrar dicha ecuación, si la combinaba con el poder del flujo del tiempo, sería capaz de dominarlo todo y ser el Dios Supremo que sabía que estaba destinado a ser.
- - Amo Demigra
- - ¿Mmm?
Detrás de Demigra, una anciana gorda le veía con sus ojos purpura, señal de dominio mental del Rey de los Demonios.
- - ¿Sucede algo Abuela Bondad?
- - Mi Señor, Mundo de Guerra y la nave insignia de Brainiac ya han llegado a la Tierra
- - Mmm, más les vale ser capaces de destruir a esas pestes. No tengo tiempo de hacerme cargo de esas cosas
- - Bueno Señor, probablemente debió ir con ellos para asegurar la victoria
- - No habría servido de nada, no puedo controlar a un dios… aun- Demigra cerro sus puños furioso, nadie debería ser mas poderoso que él, NADIE será mas poderoso que él en cuanto el poder del Tiempo y la Ecuación Anti vida estén en sus manos.
La Abuela Bondad sonrió un poco y murmuro una palabra que Demigra no pudo escuchar: "Imbécil".
Universo DC:
Diana golpeo su cabeza contra una estatua de Atenea, su nuca estaba sangrando, su espada estaba rota en el suelo y las ruinas de Themyscira estaban pareciéndose cada vez más a las ruinas de la antigua Roma.
Un fuego cubrió el sitio, de entre las llamas Super 17 se cruzó de brazos y sonrió de forma presumida.
- - ¿Pasa algo? ¿No que ibas a detenerme?
Diana se puso de pie y escupió a su lado, tenía puesta su armadura tradicional, su traje que usaba para no alimentar un ambiente hostil en el "Mundo del Hombre". Se lanzó contra Super 17 y trató de golpear su rostro, pero el androide se movio mas rápido y golpeó el estómago de Diana, después la sujeto del cabello, la levantó por encima de él y la azotó contra el suelo con tanta fuerza que hizo temblar a la isla entera.
- - Vamos, estoy decepcionado
Puso su mano en el rostro de Diana y disparo una descarga de Ki tan grande que consumió la mitad de la isla.
- - Bueno, eso fue divertido
Super 17 se cruzó de brazos y levantó su mirada hacia un punto de la isla.
- - Ahí está, la entrada al Olimpo
Un lazo se sujetó del pie de Súper 17 y algo lo jalo al suelo. El androide golpeo su rostro contra el suelo y levantó su mirada, Diana aún estaba respirando, aunque parecía extremadamente lastimada, sangrando por doquier.
- - ¡Mi lazo te obliga a decir la verdad! ¡¿Quién eres?! ¡¿Qué quieres?!
- - Mi nombre es Súper 17, anteriormente me llamaba Lapis. Provengo de otro universo. Sirvo a mi amo, Demigra. Vine a esta isla para encontrar un pedazo del Enemigo
- - ¿Qué enemigo?
- - El Parasito Gigante, no conozco su nombre
Super 17 sujetó el Lazo de la Verdad y la atrajo hacia él, dándole un cabezazo en la frente y haciéndola caer al suelo.
- - Eres muy débil
El androide se quitó la soga del pie y se alejó caminando. Diana se limpió la sangre del rostro y se puso de pie, tomó aire y se quitó los brazaletes, sus ojos brillaron con energía azul y un aura turquesa se liberó de su cuerpo junto con pequeño destellos blancos y diminutas esferas negras que brotaban del aura turquesa.
Súper 17 se detuvo de golpe y miró a la mujer, estaba cambiando, ahora era más alta y el viento parecía agitar su cabello, su ropa también estaba cambiando a una armadura de oro puro con alas de grifo en su espalda y un casco con picos que cubrían su cabeza. La estrella rojiza de su tiara se imprimió con gran fuerza en la frente de su casco.
- - ¿Qué clase de poder es este?
- - Los brazaletes contenían mi poder…- Diana tronó sus nudillos-… el poder de la Diosa de la Guerra
Súper 17 no pudo reaccionar a un ataque que se movió tan rápido que por instantes rompió las leyes de la relatividad y fue ligeramente más rápido que la luz. El puño de la Mujer Maravilla impactó el estómago del androide y lo hizo escupir sangre. Diana sujeto a Super 17 de su largo cabello y le devolvió el favor, azotándolo contra el suelo y después lo arrojó al aire, una vez que ambos estaban en el aire, Diana lo golpeo en el rostro con tanta fuerza que hundio su puño en su interior como una bala.
Al chocar contra un pilar, Super 17 se acarició el rostro, la mujer estaba golpeando más duro que antes.
- - ¡Maldita!
Super 17 levanto su mano y disparó múltiples disparos de energía a fuego rápido. Cada granada de poder fue desviada por Diana y explotaron en el océano, formando domos de energía en el horizonte.
- - Rindete
- - ¡Perra!
- - Niño tonto
Diana sujetó el puño de Super 17 y le arrancó el brazo por completó. Super 17 se dejó caer al suelo y se tocó la herida.
- - ¡Maldita sea!
- - ¡RINDETE!
- - ¡Deja de decir eso!
Super 17 comenzó a cargar su energía con la intención de detonar toda la isla con un domo de energía. Diana juntó sus manos y lentamente comenzó a extenderlas, de cada punto de sus manos surgieron los extremos de una espada blanca que se llamaba "Paz". Más que un arma, parecía un haz de luz sólida.
- - No me dejas otra opción. Superman no es un guerrero, pero yo sí. Matarte es un asunto de justicia
Super 17 creo la esfera de energía, más Diana se movió a la velocidad de la luz y cortó por la mitad al androide, el cual se partió lentamente.
- - Eso es todo
Diana levantó su espada.
- - Le dedico esta victoria a mi padre y Viejo Dios muerto: Zeus y a mi Madre Hipólita.
