¡Hola! Estoy flipando con el recibimiento que ha tenido este fic:
¡25 reviews, 47 favs y 68 follows!
Muchisímas gracias por darle una oportunidad a esta loca idea que ha salido de mi cabeza por ver demasiadas cosas sobre la mafia.
Espero que os guste este nuevo capítulo, estaré respondiendo vuestros reviews en un rato :)
Disclaimer: Todo lo reconocible de Harry Potter es de JotaKá.
-Dark paradise-
Capítulo 2.
Pasaron varias noches sin que Malfoy y sus chicos pasasen por el local, una parte de Hermione estaba agradecida por eso, después de lo ocurrido con Carrow la atmósfera se volvió tensa dentro del lugar y hasta los clientes más habituales miraban con miedo la puerta. Pero otra quería verlo y romperle las piernas, porque a la mañana siguiente de levantarse, cuando volvió a ver las rosas, se dio cuenta de que el muy bastardo había averiguado donde vivía.
Como un acosador.
Sin embargo fue seis días después del incidente, cuando Draco volvió al local. A las cuatro de la mañana entró con dos hombres y se dirigió directamente a uno de los reservados del lugar; no sin antes lanzarle una intensa mirada a Hermione.
La mujer intercambió miradas con Ron y éste le hizo un gesto hacia el reservado con la cabeza, alentándola a ir a tomar los pedidos en su lugar. Con un bufido, la castaña se encaminó hasta la sala y entró con su pequeña libretita en mano.
Draco se encontraba sentado en el centro del gran sofá que rodeaba la sala, el par de chicos que lo acompañaba sentados cada uno a un lado de él. Hermione compuso su mejor mirada aburrida y miró a Draco fijamente.
—¿Qué desean tomar? —preguntó y, por alguna razón, el rubio pareció divertido con su pregunta.
—Yo tomaré un whisky doble —pidió Malfoy y miró a los dos hombres que iban con él—, ¿y ustedes?
—Vodka con limón —respondió uno de ellos, y el otro asintió—. Que sean dos.
Hermione apuntó las tres comandas con rapidez y se dio la vuelta, dispuesta a salir de la sala.
—¿Sigues sin estar en el menú, morenita?
El sonido de la puerta al cerrarse con fuerza fue la única respuesta que el rubio recibió a su pregunta.
Ron observó divertido como su compañera preparaba las bebidas con rapidez, un ceño fruncido y un rictus amargo en sus labios acompañándola durante todo el proceso. Se apoyó en la barra con una sonrisa y miró fijamente a Hermione mientras ésta colocaba las copas sobre una bandeja de acero.
—¿Se te ha vuelto a insinuar? —inquirió y ella le lanzó una mirada venenosa—. Es guapo, no sé porque le dirías que no. Hace tiempo que no follas.
—Primero de todo, eres un guarro —Ron rodó los ojos ante eso—, segundo, no te interesa mi vida sexual y tercero, es un gilipollas.
—¿Y? Hermione, te quiero y por eso me preocupo por ti.
—¿Acaso me ves mal por no haber echado un polvo recientemente? —preguntó ella incrédula.
—No, creo que estás mal por decir que no me interesa tu vida sexual —Hermione frunció el ceño—. No me puede interesar algo que no tienes —señaló y la mujer le lanzó un paño mojado con agua sucia.
—Que te den —murmuró antes de coger la bandeja y dirigirse al reservado.
—¡No seas muy repelente! —gritó el chico antes de que compañera se perdiese por la puerta de la sala.
Hermione sirvió las bebidas y colocó la bandeja debajo su brazo, dispuesta a irse después de servir las copas para Malfoy y sus dos esbirros.
—¿No quieres sentarte un rato con nosotros, morenita?
—No, gracias. Estoy trabajando —replicó y abrió la puerta—, además, tengo cosas mejores que hacer que compartir minutos de mi vida a tu lado.
Hermione oyó las risas ahogadas de los dos chicos y el bufido de Malfoy, sus labios curvándose en una sonrisa de satisfacción cuando lo oyó regañar a los dos hombres por reírse.
—¿Segura? No me has dado una oportunidad para demostrarte la buena compañía que soy —volvió a decir Draco y Hermione se giró para mirarle—. Morenita, si no me das la oportunidad no podrás conocerme.
—¿Qué te hace creer que quiero conocerte? —Él arqueó una ceja—. Sabes, me parece que asumes cosas que no son, como el otro día, cuando confundiste mi interés en que te largarás del local con otro tipo de interés. Sin contar con el hecho de que eres un maldito acosador, dime, ¿cuánto tardaste en mandar a uno de tus esbirros a averiguar dónde vivo?
Se volvió a escuchar el sonido ahogado de las risas de los otros dos hombres mientras los ojos grises de Draco brillaban con malicia. El rubio estiró su mano y alcanzó su copa de whisky, dándole un largo sorbo antes de responder a las palabras de Hermione.
—No creo que haya confundido nada, no dudo de que posiblemente con lo sucedido ese día quizás tuvieras ganas de verme desaparecer —afirmó y dio otro sorbo—, pero sé que te gusto y cuando te lo dije no lo negaste. Eso confirma que quieres conocerme —indicó y luego se encogió de hombros—. Y sobre lo de tu dirección, sí, tienes razón sé dónde vives. Pero fue por una buena causa, ¿no crees? ¿O me dirás que no te gustaron mis flores?
—¿Mis palabras que fueron para ti entonces? ¿Una invitación para volver a molestarme con el mismo tema? —inquirió ella con una ceja arqueada—. Y te puedes meter tus flores por el culo.
El hombre sonrió ante esto último; una sonrisa de bastardo que causó un escalofrío a Hermione.
—Una forma de evadir la verdad —contestó a sus dos primeras preguntas.
—La verdad —repitió ella y negó con la cabeza—. ¿La verdad según quién?
—Según yo, y créeme que siempre tengo la razón.
Hermione rodó los ojos y se acercó en dos pasos hasta la mesa, cogiendo las copas vacías que los dos hombres que estaban con Draco habían dejado sobre la superficie después de bebérselas mientras observaban divertidos el intercambio de palabras.
—¿Ahora no solo eres un jefe de la mafia, sino también un predicador de la verdad? —La mujer se echó a reír—. Ciertamente, tengo que admitir que eres gracioso. ¿No has pensado en ser comediante? Quizás así tendrías más éxito entre las mujeres que como jefe de la mafia.
Draco frunció el ceño durante unos segundos antes de recomponerse y levantarse, arreglando ligeramente las mínimas arrugas de su traje negro. Miró a Hermione con la misma mirada depredadora que le había dedicado noches atrás y sonrió.
—Quizás tome tu consejo, pero antes respóndeme una cosa —Hermione lo miró interrogante—, ¿si me hago comediante me podré meter en tu cama?
La chica le lanzó una mirada asqueada y se giró con brusquedad, dispuesta a abandonar la sala como debería haber hecho minutos atrás.
—Pero no te ofendas, morenita. Es una pregunta inocente.
—¿Inocente? Tu concepto de «inocente» difiere mucho del mío —replicó—. Y ahora si me disculpas, tengo más clientes que atender.
—¿No me vas a responder? Eso es una falta de respeto.
—No estoy obligada a contestar las preguntas de clientes pervertidos y cansinos —dijo ella y sonrió—. Aunque pensándolo mejor, sí te voy a contestar.
La sonrisa de depredador del rubio se hizo más grande y Hermione hizo un baile en su interior al saber que esa expresión que tenía el chico no iba a durar mucho más.
—No, no podrías meterte en mi cama —contestó y él no pareció sorprendido—. Porque el problema no es tu ocupación, es tu cara.
Salió del reservado con una sonrisa victoriosa después de ver como la expresión del tipo se estropeaba, siendo reemplazada por un ceño fruncido y un brillo peligroso apareciendo en sus ojos. Las risas de los otros dos hombres que estaban en la sala acompañándola como música de fondo mientras la puerta se cerraba detrás de ella.
Llegó a la barra con pasos felices ganándose una mirada extrañada de Ron cuando llegó a su lado, la sonrisa todavía decorando su rostro.
—¿Qué has hecho? —preguntó.
—Ponerlo en su sitio —respondió con simpleza.
Ron simplemente negó con la cabeza y se concentró en lavar las copas sucias que Hermione había traído.
A las siete y media Hermione se encontraba cerrando el bar con llave y preparada para bajar las rejas y largarse a su casa a dormir hasta pasado el mediodía. Después de cerrar las rejas y asegurarse de que todo estuviese en orden, se giró y comenzó el camino hacia su casa.
Llegó a su apartamento con pasos pesados y cabeceando por el sueño; sus ojos cerrándose lentamente. Se tiró a dormir en su cama, inhalando el aroma a suavizante que había en la funda de su almohada antes de caer en los brazos de Morfeo.
Cuando se despertó, eran las dos y media de la tarde. El sol estaba en lo más alto del cielo y el olor a pollo al curry llegaba desde el restaurante de comida china que había debajo de apartamentos, recordándole que su estómago llevaba vacío demasiadas horas.
Se levantó con gestos lentos y se dirigió a la cocina dispuesta a prepararse su almuerzo. Mientras cocinaba la pasta vio a su vecina asomarse por la ventana que daba al patio común y saludarla efusivamente, llamándola con un gesto de su mano. Bajó el fuego de la cocinilla y se acercó hasta el balcón, asomándose por este para ir a ver que necesitaba la chica.
—Buenas tardes, Hermione. Espero que hayas dormido bien —le saludó la rubia con una sonrisa que la castaña correspondió con rapidez.
—Buenas, Luna. ¿Necesitas algo?
—Oh, no nada. Sólo quería decirte que esta mañana pasaron a dejarte un regalo a tu casa, pero como estabas durmiendo me lo dejaron a mí para que te lo diese.
—¿Un regalo? —inquirió extrañada.
—Sí, y uno bastante grande.
Hermione frunció el ceño, contrariada, y le pidió a Luna que se lo diese. Salió al rellano y vio como la puerta del apartamento de Luna se encontraba abierta y la mujer caminaba de un lado a otro buscando algo.
—¡Aquí! —Pocos segundos después volvió a aparecer en el campo de visión de Hermione cargando lo que parecía una caja envuelta en papel de regalo—. Es esto, pesa mucho así que ten cuidado.
Hermione cogió el paquete y tras intercambiar unas palabras de agradecimiento con su vecina se volvió a meter en su casa. Tras dejar el paquete en mitad de su salón, fue corriendo a apagar el fuego para que no se le quemase la comida. Con sus manos rompió el papel que envolvía la caja y frunció el ceño al toparse con una caja de cartón con el logo de una cafetería cercana de su lugar de trabajo.
Con manos ansiosas terminó de abrir el paquete y se echó a reír al ver el contenido. Con paciencia sacó todas y cada una de las pequeñas macetas que había en el interior de la caja, colocándolas en la mesita de café que había frente al sofá. Pegada debajo de todas las macetas había una carta con su nombre, la sacó y con una sonrisa la abrió, leyendo las palabras con rapidez y rodando los ojos ante lo escrito.
Morenita,
aunque tendría que estar cabreado contigo por insinuar que soy feo, o algo parecido, no lo estoy, porque sé que es mentira y simplemente te estás haciendo la dura conmigo. No podrás seguir negando tu indudable deseo por mí durante mucho tiempo, bebé, y lo sabes.
De cualquier manera, como muestra de mi interés por ti, te envío este pequeño regalo. No me quedó del todo claro si las rosas fueron de tu agrado, por eso he decidido enviarte estas macetas, cada una con un tipo de flor diferente.
Espero que la próxima vez que nos veamos me digas cual te gustó más en vez de pedirme que me las meta por el culo ;)
-D.M.
PD: ¿Cuánto crees que tardarás en caer en mis encantos, morenita? Yo estoy seguro de que falta poco para que aceptes tu deseo por mí, pero no te preocupes: soy bastante paciente.
Esa noche Hermione decidió salir con sus amigas aprovechando que tenía el día libre en el bar. Fueron al Lumos, un bar que se había puesto de moda últimamente y en el que sus amigas (Ginny, mayormente) afirmaban que había tíos realmente guapos.
La noche transcurrió entre risas y copas de ron, bailando con sus amigas y coqueteando con algunos chicos que no estaban para nada mal. Lo que no se esperaba es que a las cinco de la mañana estuviese contra una pared besándose de una manera demasiado caliente y obscena con el idiota de Draco Malfoy.
¡Y ya está! ¿Qué os ha parecido? ¿Me merezco un review?
Esta Hermione es una loquilla, ¿no? xD Y Draco no se queda atrás n.n
Nos vemos en el siguiente cap. que no sé cuando será jajajaja
Respuesta a los reviews sin cuenta:
Guest 1: ¡Hola! Me alegra que te gustara y muchas gracias por comentar :D
Guest 2: ¡Hola! No te preocupes que no me olvido de las otras historias, pronto habrá más actualizaciones. Muchas gracias por comentar :)
Reich: ¡Hola! Me alegra saber que te encantó, trataré de actualizar pronto, pero no prometo nada :D
Toka: ¡Hola! Me alegra verte también por aquí xD Espero que te guste el nuevo cap. y gracias por comentar :)
Guest 3: ¡Hola! JAJAJAJA, paciencia, una actualiza cuando puede, pero espero que no pasan años entre cap y cap xd Gracias por leer y comentar :D
Besos y abrazos,
AliciaBlackM.
PD: ¡REVIEWS y GO!
