13 de diciembre 2010.
– Tengo hambre, tengo hambre, tengo hambre – Decía Mimi buscando algo de comer en alguna de las alacenas, pero no, no había nada que viniera previamente hecho, solo verduras e ingredientes para preparar algo. ¿Por qué no tomó esas clases de cocina en la escuela? – Bien Ishida, creo que tendremos que ir al pueblo a comer… a esos raros restaurantes que hay allí.
Yamato solo la miró. Llevaba todo ese tiempo observando su cuerpo. Aquel cuerpo que tantas veces había tocado, recorrido, saboreado. Sabía dónde estaba exactamente cada peca, sabía su punto débil. La conocía perfectamente. Había tenido varios años para descubrir aquellos misterios. Y esperaba ser todavía el único que los hubiese descubierto.
– ¡Sí! – El grito de la chica lo sacó de sus pensamientos. Ella saltaba con una bolsa de papas fritas en sus manos. – Comida cocinada – Él solo se le limitó a reír por lo bajo, tenía razón, ella aún conservaba el espíritu de una niña por muy "madura" que sea exteriormente. Eso lo tranquilizó un poco, la idea de que la chica que amaba hubiera cambiado lo perturbaba.
– ¿No piensas darme papas? – preguntó cuándo notó que ella las devoraba sin siquiera fijarse en que él seguía allí, y que también estaba hambriento. – Anda dame – Pero al parecer ella no estaba dispuesta a compartir pues enseguida escondió la bolsa en su espalda negando con la cabeza. – Malvada – Susurró poco antes de lanzarse sobre ella y hacerle cosquillas hasta que soltó las papas. – ¡Ja! – Él tomó lo poco que quedaba dentro de la bolsa y se lo comió mientras Mimi seguía bajo el peso de su cuerpo.
No estaban seguros de cómo habían llegado a aquella posición. Ella acostada en el suelo y él sobre ella haciendo presión contra su cadera. Bien… aquello era algo incómodo.
- Lo… lo siento. – Sí, estaba nervioso. Llevaba demasiado tiempo sin tener contacto tan cercano con una mujer. Mucho. Luego de haber terminado no estuvo con ninguna otra chica pues él sabía que volvería, pero tenía una duda. Ella, ¿habrá tenido a otro hombre mientras él no estuvo? Lástima que no pudo preguntarle ya que en menos de cinco segundos ella se había levantado y desaparecido de la cocina.
"Bien Ishida, este es el plan. Saldrás de la casa y atravesaras el patio hasta llegar debajo de la ventana de Mimi. Luego, con la ayuda de las cuerdas que pusiste previamente, subirás por el árbol que esa cerca de allí hasta llegar a la ventana, entrar a la habitación… y violarla. Ok, no violarla, solo hablar con ella. Suerte" Dejó su móvil en el sofá, los planes de su hermano eran realmente estúpidos.
Pero si quería hablar con ella tendría que hacer caso al mensaje de Takeru y escalar por la muralla de la casa, pues por la puerta no entraría, eso le había quedado claro con los intentos anteriores.
Salió de la casa e hizo todo lo que decía el mensaje pero a la hora de tener que escalar todo falló. No podía hacerlo, temía por su seguridad. Quizás podría caerse el árbol y romperse una pierna o cosas peores. "No seas miedoso Ishida", se reprendió mentalmente. Tomando aire y una de las cuerdas comenzó a subir el alto árbol hasta llegar a un punto cercano a la ventana. ¡Maldición!, estaba cerrada. No tuvo otra alternativa que tocar la ventana esperando que ella no se molestara por la "sorpresita".
- ¿Qué haces aquí? – Su tono era una mezcla de sorpresa, intriga y preocupación, era algo difícil de definir, en especial en circunstancias como esas.
- Quería hablar contigo – Mierda, pensó ella, con esa mirada y esa voz era fácil derretirla. ¿Por qué era tan lindo? Mimi estaba experimentando un debate interior y para mala suerte, aunque yo diría que buena, su lado enamoradizo ganó. Abrió las ventanas por completo y dejó que Yamato entrara, él solo le agradeció regalándole una de las más sinceras y hermosa sonrisas que había visto alguna vez. – Gracias –
- Si quería entrar deberías haberlo hecho por el balcón. – Dijo señalando obvia el gran palco de vista panorámica. Él no dijo nada, se había dado cuenta de lo tonto que había sido, ¿cómo no se le había ocurrido entrar por allí? ¡Maldito TK! Una vez que ambos estuvieron sentados ella decidió romper el silencio. - ¿Qué querías hablar?
– ¿Estás molesta? –
– No, ¿debería estarlo?
– No.
Era una conversación vana y aburrida. Él debía ser muy idiota, tenía la oportunidad de enamorarla y ni siquiera abría la boca.
– ¿Por qué te fuiste? – Ella no lo miraba, miraba el horizonte a través de la ventana abierta del balcón, pero él podría jurar de que tenía los ojos brillantes y llorosos.
– Necesitaba hacerlo… –
– Entonces no me dirás y punto. Al igual que hace un año. Quizás si hubieses sido honesto y me hubieses dicho la razón por la cuál te ibas no hubiésemos tenido que terminar - Mimi lo miró pero Yamato mantenía la vista en el suelo. – Ya veo, no hablaras. – Se levantó y salió de la habitación. Él lo sabía, cada vez la cagaba más.
Llevaba ya un rato mirando por el balcón, ya que era pleno invierno atardecía más temprano así que a eso de la cinco el sol ya se estaba ocultando en el horizonte por entre las montañas que se alcanzaban a ver. Se podría decir que aquel día había sido otro día perdido. Solo le quedaban diez días ya que según Mimi el primer día no contaba y su trato partía el doce de diciembre. Sintió una presencia a su lado, era obvio que era ella, aunque podría ser un fantasma, de todas formas prefirió pensar que era su Mimi.
– ¿De verdad me amas o solo estás haciendo por mi apellido? –
¿Qué cosas insinuaba? ¿Acaso creía que solo la quería por su posición social? ¿Por su familia? La mera idea lo hacía sentir mal. ¿Acaso él parecía esa clase de persona?
– Meems… yo te amo, nunca te dejé de amar. Siempre serás la única, siempre serás mi primer amor –
Ella lo miró, ¡Cuánto le gustaría creerle! Pero era difícil confiar cuando el mundo estaba lleno de mentiras. Él se veía sincero… pero ¿cómo saber lo que realmente ocurría en su corazón?
– ¿Tú me amas? ¿Por lo menos me quieres un poco? ¿Me estimas? Porque si la respuesta será no, mejor dilo ahora y me iré de una vez. No quiero perder mi tiempo con una chica que sé que siempre será imposible.
¿Qué debería responder? Ella lo odiaba o por lo menos ese fue el último sentimiento que pudo reconocer al verlo. Pero si lo odiaba, ¿por qué le dolía tanto verlo así? Cerró los ojos y trató de no pensar en aquellos ojos grandes, esos ojos que en ese momento estaban brillando.
– No lo sé –
– Sé honesta, dilo de una vez. Si me romperás el corazón mejor que sea rápido y así no me haré ilusiones –
¿Qué debía decir en circunstancias como esta? Era algo difícil de decidir o quizás ella se estaba confundiendo sola. Un nudo comenzó a nacer en su garganta junto con un escozor en los ojos.
– No lo sé… – Volvió a musitar. Él solo la miró y se fue de la habitación antes de decir o hacer algo de lo que luego se arrepentiría. ¿Tanto le costaba decir que lo amaba? O por lo menos que le dijera que lo odiaba, pero ella estaba cerrada, no diría nada.
– Ma… –
– Nada Keisuke, vamos a ir a verlos para pasar navidad y tu cumpleaños juntos, sin excusas jovencito –
– Claro madre, nos vemos – Cortó antes de que su madre pudiese seguir hablando. ¡Maldición! Sus padres tenían planeado ir a visitarlos eso arruinaría toda la semana de: "Yamato y Mimi". Fue enseguida donde Koushiro para que le advirtiera a Yamato sobre la próxima llegada de los Tachikawa, podrían aparecer en cualquier momento
– El plan A ha fallado, es hora del plan B. – Todos miraron a Keisuke y asintieron. Enseguida sacaron sus móviles y comenzaron con las llamadas, Yamato y Mimi tendrían su semana a solas costase lo que costase.
– Mimi… Meems… Suke está en el hospital. – Dramatizó Takeru con una voz llorosa y convincente. Lo que hacían era cruel, hacerle creer que su hermano estaba mal, preocuparla y seguro hacerla llorar era demasiado, pero como habían dicho, ellos estarían juntos costase lo que costase. – Ven rápido a Kioto, tus padres y hermanos ya están aquí, ven rápido por favor. – Cortó y miró a los chicos, se sentía mal por la mentira, pero ya estaba hecho.
Capitulo 3 listooooooooo, espero que les guste, subire el 4to capitulo el lunes o el martes, ya que debo estudiar para mis examenes:c un beso para todas! nos leemos!:3
