¡Hola a todos!

Este es el capítulo que más risa me ha dado escribir. Les juro que a medida que iba escribiendo, me tiraba carcajadas que mi madre pensaba que estaba loca (bueno, sí lo piensa, pero...)

Espero que les guste el capítulo.

¡Disfruten la lectura!


Silver llevaba una lista de supermercado bastante detallada: tomates maduros, queso fontina (rebanado, no en trozos. "Por Dios, Sonic, ¿cómo vas a traer de otro queso? Olvídalo, yo voy a hacer las compras mejor"), spaghetti fino ("el grueso no se coce adecuadamente... prefiero el fino), orégano, tomillo, cebollas, una botella de vino ("anjou o merlot, cualquiera de los dos está bien… no, no quiero vino tinto, el mejor es el rosa. Sí, el merlot también puede ser tinto…")

— Y es por eso que yo tengo que encargarme de esto —murmuró Silver mientras con su poder de telekinesis ponía los elementos de su lista en el carrito de súper.

— Haces que Faker suene más insoportable de lo normal —dijo Shadow caminando al lado de él. El plateado se sobresaltó levemente. Había olvidado que llevaba al erizo oscuro con él.

Los tres erizos estaban en la sala, jugando una partida de Halo. Silver vio la hora y se dio cuenta de que debía ir a comprar los insumos para su cena de la noche. Por fin había invitado a Blaze a cenar y quería preparar algo perfecto para la felina.

Lo siento, chicos, me voy —dijo el más joven de los tres y dejó su control sobre la mesa de centro.

Pero si estamos a la mitad de algo —dijo Sonic con un leve quejido.

Regreso en un rato, es lo que te dije que quiero comprar —continuó Silver y un leve sonrojo pasó por su rostro.

Voy contigo —dijo Shadow seriamente.

Puedo ir solo, Shadow, gracias.

Necesito comprar algunas cosas… y te puedo dar un aventón.

Silver no iba a mentir, desde que vio al azabache llegar en su Jeep, había tenido ganas de subirse en él. De los tres, era el único que sabía manejar y, aunque no lo necesitaran, ir en un automóvil era muy cool y le daba un toque muy edgy.

Y contrario a lo que pensaba, Shadow manejaba de manera cuidadosa. Aunque podía notar que, dentro de él, las ganas de matar se hacían presentes cuando estuvieron detrás de una viejecita que manejaba a menos de 20 km/h.

— ¿llevas lo que necesitas? —preguntó Silver y Shadow le mostró un tarro gigante de café—. Perfecto, ahora, solo nos falta el vino… y el pasillo está —comenzó a buscar por todos lados y vio, al fondo, el pasillo número 8, el de vinos y licores—… allá. Es lo último de la lista.

Los dos caminaron por el largo pasillo de los vinos y, mientras el más joven terminaba de elegir una botella, una botarga en forma de vaca se les acercó, llevaba una charola con muestras gratis de queso. El plateado la miró y agarró un pedacito, mientras que vio a su compañero quedarse en su lugar, viéndola con los ojos muy abiertos.

— Tome una muestra, es nuestro nuevo queso "vaquita feliz" —dijo alguien desde adentro de la botarga.

— No —respondió Shadow secamente.

— Ande, está muuuuy delicioso —agregó imitando el mujido de las vacas.

— No.

— Me pagan por pedazo, así que, tome uno y todos seremos felices —insistió la persona.

— Shadow, solo toma un pedazo y…

— ¡ALÉJATE DE MÍ, MALDITA VACA! —gritó el erizo y sacó un arma.

— ¡VIEJO, CÁLMATE, ES SOLO UNA BOTARGA! —gritó Silver tratando de hacer que las cosas se calmaran. La botarga dejó su charola sobre los vinos y extendió los brazos.

— ¿Quiere pleito? Venga, que no te tengo miedo.

— T-te voy a volar la cabeza.

— Shadow.

— Anda, hazlo, esta cosa aguanta hasta un piano —la botarga se golpeó el pecho.

— Shadow…

El erizo apuntó a la cabeza de la botarga y jaló el gatillo, pero nada sucedió. Silver suspiró aliviado y, con su poder, elevó el carrito y jaló a su amigo.

— Lo siento, gracias, eh… pase bonito día —dijo el plateado tomando otro pedacito de queso—. Vámonos, Shadow.

Los dos pagaron, y se subieron al Jeep sin decir palabra alguna. Shadow arrancó y avanzó lo más rápido posible.

— Shadow, me has dejado en vergüenza… y mira que he pasado peores vergüenzas en mi vida —Silver parecía muy ofendido.

— Esas cosas, son el mal viviente.

— ¿Sabes que dentro de ellas hay personas comunes y corrientes, verdad?

— ¡¿TÚ COMO LO SABES?! ¡BIEN PODRÍA SER EGGMAN DISFRAZADO! —gritó mirando a Silver y agitando su puño.

— ¡Pon las manos en el volante, por todo lo que es bueno! —gritó Silver aferrándose a su cinturón de seguridad.

— ¡DEJA DE GRITAR COMO NENA, MALDITA SEA!

Una vaca se cruzó en el camino, y, en un momento, Silver hizo un campo de fuerza que evitó que se mataran.

— Esta es la última vez que te traigo al supermercado —masculló el plateado y se talló las sienes.


— Silver, ¿por qué tienes esa cara? —dijo Blaze mirando al erizo, mientras estaban comiendo.

— No es nada…

— Está bien… oye —dijo ella tratando de hacer que su compañero estuviera de mejor humor—… ¿sabías que el queso "vaquita feliz" es muuuy delicioso? —agregó imitando el tono que había usado la botarga.

Silver miró a la felina fijamente mientras un tic nervioso se dejaba ver en su ojo y dejó caer su cara sobre el spaghetti.


Y bueno, espero que pasen un buen inicio de año en compañía de sus seres queridos. Les deseo lo mejor y mucho mucho éxito en el 2018.

Hay tacos de pavo para todo el que quiera servirse ;)

¡Nos vemos!