Digimon no me pertenece y esta historia es solo para entretener

EL DOLOR SE VIVE EN UN INSTANTE

¡¿Dónde está mi hermano?! — Gritó un irritado Matt al primer doctor que vio en la recepción, el cual aumentando su molestia simplemente lo ignoro continuando su apresurado caminar — ¡Maldición! Usted, habitación 312, ¿Dónde está mi hermano? — La nueva dueña de la ira de Matt era la recepcionista del hospital, la cual a pesar de estar ahogada en llamadas puso atención a las palabras del rubio.

¿Disculpe?, No entiendo de que habla, si necesita ver a su hermano regrese mañana, el horario de visitas finalizó hace 2 horas y en éste momento el hospital está en medio de una de las crisis más grandes que hemos enfrentado — Habló la recepcionista antes de volver a contestar los múltiples teléfonos a su alrededor.

De un solo manotazo Matt aventó los variados teléfonos que la recepcionista atendía y con una mirada salvaje le susurro — Lo único que necesito es que me diga porque mi hermano no está en su habitación y por qué ésta parece haber sido destruida por un huracán. Hasta que no obtenga las respuestas que quiero usted va a estar a mi completa disposición o la más grande crisis que éste hospital atraviese seré yo, ¿Entendió?

Asintiendo, la amedrentada recepcionista comenzó a teclear la información de TK en su computadora mientras Matt se alejaba y comenzaba a hacer una llamada.

¡Matt!, ¿Tan pronto me extrañas? Ya te dije que te vería el fin próximo — La voz de Tai colisionó en el interior de Matt causándole tranquilidad y ansia de una ilógica manera, por un lado el que su mejor amigo contestara le había liberado un gran peso, uno siempre podía confiar en Tai cuando los problemas llegaban, por otra parte los gritos del castaño no le permitían pedir la ayuda que tanto deseaba y eso lo hacía enojar más — Bueno, ¿Por qué la llamada? ¡No! No me digas que el gran Matt Ishida se espantó con un simple apagón ¿Quieres que envíe a Kari? Ella te protegerá bebe Matt. Ahora que recuerdo estoy molesto contigo bien pudiste darnos un aventón, pero no, el señor cantante viaja solo…

¡Tai cállate ya!, esto es importante, junta a todos y regresen — Gritó el rubio logrando que el futbolista le pusiese atención — Estoy en el hospital con Yolei y Mimi — Al nombrarlas observó como ambas estaban sentadas a lo lejos, la peli violeta abrazaba a Mimi en un intento de tranquilizarla pues ésta parecía sufrir un ataque de ansiedad — Tai, tráelos lo más rápido que puedas, esto se me está yendo de las manos.

¿Pero qué es lo que pasa? ¿Están bien? — Preguntó Tai mientras al fondo se escuchaba la voz de Kari preguntando qué pasaba — ¿Por qué regresaron al hospital?

Estamos bien, bueno no, a Mimi le afecto mucho y Yolei está tratando de tranquilizarla. Nadie nos dice nada y mis padres no contestan. — Respondió Matt rascando su cabeza en señal de estrés — No sé qué hacer.

Matty, tranquilízate que estaremos ahí lo más rápido posible pero dime ¿Qué paso? — preguntó Tai comenzando a compartir la ansiedad del rubio.

Tai se quedó viendo la oscura pantalla de su celular, solo reacciono cuando Kari lo llamo indicándole que estaba lista para salir, preguntándole porque lo hacían el castaño respondió — Takeru desapareció.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Bajo la protección de una manta, TK se encontraba atrapado por los temblorosos brazos de Izzy, el cual a lágrima viva y con una sonrisa no paraba de repetir su nombre.

Vale, sí, soy yo, ¡Izzy! — Al ver que el nombrado le daba toda su atención, el rubio continuo — Necesito comer, ¡Lo que sea!

¿Qué?, ¡Oh! Claro, debes morir de hambre, ¡Ya regreso! — Minutos más tarde Izzy le entrego un plato con pasta, mismo que TK devoro en segundos.

Perdona, no tienes idea del hambre que tengo — El elegido de la esperanza entrego el plato vacío al pelirrojo y con la mirada le indico que esperaba poder repetir, al ver que su mensaje era recibido, continuo — Te juro que no he comido nada desde…

¿Hace un año?, sí, me imagino que tienes hambre — Hablo Izzy interrumpiendo al rubio.

¿Que? No, no seas exagerado, fueron 3 días…, fueron 3 días los que estuve sin comer…, 3 días desde que lo último que logre comer fue ése estúpido queso…, fueron 3 días los que no pude dormir… — Izzy contuvo un grito cuando vio al rubio quebrar una loza de un golpe — Fueron 3 días los que estuve atrapado en… esto… — Terminó TK observando lentamente su ahora relampagueante brazo antes de mostrárselo a Izzy.

El pelirrojo observó los destellos saliendo del brazo de Takeru un tiempo antes de poder reaccionar a las palabras de su rubio amigo — Cierto… También tenemos que hablar de ése asunto… ¿Espera qué?, ¿Dijiste 3 días? ¿De qué hablas?

Si bueno, en realidad tal vez solo fueron 2, no tenía manera de saber cuánto tiempo había pasado, pero considerando todo lo que estuve haciendo seguro no fue un rato — Dijo TK mientras terminaba su quinto plato – Pero sabía que venir contigo era la mejor opción, eres el más listo, sabía que entenderías la situación.

En realidad no lo hago, estoy tan perdido como tú, y lo que me has dicho no tiene ningún sentido — Respondió Izzy acercándole un vaso de agua a su acompañante — Creo que lo mejor es escuchar a detalle tu versión.

Lo intentare, pero algunas partes simplemente no las sé, es como si tuviera alguna especie de laguna, recuerdo estar en el concierto, había entrado a buscar a Mimi… ¿Dónde está Mimi?, ¡¿Esta bien?! — Preguntó Takeru esperando ansioso una respuesta de Izzy.

Tranquilo, ella ésta bien, todos lo estamos, continua — Pidió Izzy amablemente.

Me alegra que todo haya salido bien, bueno, buscaba a Mimi y entonces…, no sé, estaba corriendo en algún parque de Odaiba, todo a mi alrededor estaba quieto y éstos relámpagos rodeaban mi cuerpo. Intente pedir ayuda pero nadie me escuchó, los busque Izzy, pero nadie estaba en casa. Matt, Sora, Kari, Joe, a ninguno encontré. Los teléfonos no servían y mi Digivice no funcionaba — Al decir esto extendió su mano hacia Izzy, el cual después de unos segundos se agito en su sitio y sacó el Digivice del rubio antes de entregárselo — Gracias, entonces, la verdad no sé cuánto tiempo los estuve buscando, caminé por toda Odaiba hasta que pensé en buscarte a ti.

Me halaga ser tu última opción, pero sigo sin entender por qué no pudiste comer — Respondió Izzy intentando darle sentido al relato de TK — ¿Quedarte quieto no era una opción?

No, es eso lo que intento explicarte, si me quedaba quieto el suelo a mi alrededor se prendía en fuego, el dormir era imposible precisamente porque cada que comenzaba a quedarme dormido algo se encendía y me despertaba el dolor de la quemadura, aprendí que lo único que se movía rápido era yo, al comer cada bocado se atoraba en mi garganta, no podía tragar. Sinceramente creí que moriría cuando intente beber un poco de agua y ésta no bajo por mi garganta — TK hizo un pausa y comenzó a llorar silenciosamente — En verdad creí que había muerto, que tal vez no había salido de ése teatro y estaba siendo castigado por no salvar a Mimi.

Te lo repito, Mimi está bien, todos lo estamos. No mereces ningún castigo, al contrario, desde aquel día tú te convertiste en el más grande héroe dentro de los niños elegidos — Izzy sujetó gentilmente el hombro de TK tratando de tranquilizarlo — Pero está claro que algo sucedió ése día y necesito saber que fue para poder ayudarte.

No, ya no quiero hablar de ése infierno, quiero ver a mi familia, ¡Quiero ver a los demás!, ¿Dónde están? — Izzy observó al rubio levantarse rápidamente antes de impactar fuertemente contra la pared más cercana — ¡Maldición!

Corriendo, Izzy fue en su ayuda observando como de las piernas de TK desaparecían los relámpagos blancos que Izzy empezaba a reconocer — Vale, ésta es mi teoría: Algo te paso, tal vez una extraña reacción al impacto de aquel rayo acelero algo en ti, pero es obvio que tu velocidad es sobrehumana. Ahora el problema es que no puedes controlarla, ésa es nuestra prioridad. Sé que tienes muchas ganas de ver a los demás y no tienes idea de lo mucho que los alegrara verte pero el controlar esto es importante — Señalándole los destrozos existentes en el departamento, Izzy continuó — Porque en éste momento tu eres peligroso.

TK observo el lamentable estado del lugar, al darse cuenta de que todo había sido obra suya inclino rápidamente su cabeza hacia Izzy antes de disculparse múltiples veces.

¡Eso no es necesario!, Ya veré yo que le digo a mis padres — Dijo Izzy sentándose seguido de TK — No te pediré que me expliques que tanto hacías mientras estabas… ¿Acelerado?, bueno ya encontraremos un nombre, pero si necesito que me expliques como mi casa termino así, no para culparte, sino porque ésa es la prueba de que tienes algún tipo de control sobre ti mismo en ése estado. ¿Te parece? — Al recibir una afirmación de parte del rubio preguntó — De acuerdo, primero: ¿Porque todos los aparatos electrónicos fallaron cuando llegaste?

No lo sé, de hecho no sabía que eso pasaba — Respondió Takeru.

Vale, luego averiguamos eso. ¿Por qué mi celular está incrustado en la pared? — Preguntó Izzy mientras se levantaba e intentaba desincrustarlo.

Oh bueno, cuando note que habías sacado tu celular creí que podría usarlo para dejar un mensaje, pero por alguna razón… — Takeru guardó un pequeño silencio antes de impactar su mano contra su frente antes de continuar – Por mi culpa no servía tu celular y en mi desesperación lo lancé.

Perfecto, digo, me debes un celular pero eso significa que no solo tú eres rápido, tus sentidos también lo son, entonces debe haber forma de "conducirte" si te mueves muy rápido. Ahora, ¿Qué rayos le paso a mi mesa y a mi pared? — Preguntó una vez más Izzy.

Algo parecido, intente escribirte en la nota de la mesa. Por cierto, ¿Cómo es que no sabes encender la estufa y cómo entra Sora en todo esto? — Preguntó ésta vez TK con una mirada burlona.

¡Eso no es relevante!, Además yo hago las preguntas… — Respondió Izzy agitadamente mientras movía sus manos con nerviosismo — ¡Además aún no me dices que paso con la mesa!

Pues eso, intenté escribir pero la mesa se quebró al recargarme en ella. Debes entender que a esas alturas no pensaba bien así que… — TK le regalo unas de sus más inocentes sonrisas antes de continuar — Me puse a golpear tu pared hasta que aprendí a nivelar la energía, con eso pude pedirte auxilio.

Entiendo, de cierta forma tiene sentido. Entonces esto es lo que tenemos: Eres muy rápido, de forma inconsciente aprendiste como funcionabas y entrenaste para controlarte en segundos. Eso significa que no es una tarea imposible y que puedes controlar tu velocidad. Mis padres llegan dentro de unas 20 horas, ése es el tiempo que tenemos para que controles esos impulsos de velocidad. ¿Alguna duda? — Preguntó Izzy mientras veía al rubio con la mirada de un científico listo para experimentar.

Si…, ¿Por qué aún no me has dado ropa que ponerme?, ¿Tienes algo que decirme?, No te juzgare por tus preferencias pero probablemente sea una violación a mi privacidad… — Contestó TK resistiendo el impulso de reír mientras el pelirrojo negaba agitando su sonrojada cabeza antes de salir corriendo a su habitación.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Habían pasado apenas unas 10 horas cuando Izzy escuchó su puerta ser violentamente golpeada, ante esto volteo a ver al rubio que envuelto en relámpagos respiraba profundamente como si el mero hecho de hacerlo le costase un gran trabajo.

¡Apágate!, Alguien viene — Izzy se acercó a la puerta asegurándose de que los relámpagos que el rubio liberaba se hubiesen esfumado antes de abrir, al hacerlo sus ojos se abrieron en señal de pánico y azoto la puerta pegando la espalda contra ésta.

¿Quién es? Y aclaremos que yo no me "apago" — Preguntó el rubio confundido por la actitud del pelirrojo; No tuvo tiempo de reaccionar cuando el anterior mencionado corrió hacia él y de un empujón lo derribó justo encima de lo que antes era el comedor.

¡Izzy!, ¡Abre maldición! — Gritaba una voz fuerte al otro lado de la puerta.

Apenas el pelirrojo abrió la puerta se vio empujado por los elegidos que velozmente entraron al departamento.

¿Qué rayos Izzy? ¿Por qué no abrías? — Preguntó Matt con enfado, al ser el último en entrar chocó con el cuerpo de Sora la cual junto al resto estaban completamente congelados — ¿Qué pasa? — Preguntó al no entender por qué era el único hablando, al asomarse obtuvo su respuesta.

Ahí en medio de un destruido apartamento se encontraba el menor de los rubios, con las ropas raídas, sudoroso, con la respiración agitada y viéndolos con un brillo de infinita alegría en sus ojos. En cualquier otra situación los destinados habrían preguntado por el estado del lugar o dónde había estado el rubio, pero en ése preciso momento solo una cosa importaba, por primera vez en mucho tiempo los elegidos estaban reunidos frente a un consiente Takeru.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

0o0o0o0o0o0o0

0o0o0o0

NOTAS DEL AUTOR:

Una vez más gracias por leer, espero sus criticas pues éstas son el único medio que tengo para mejorar y corregir mis errores.