Lori se dirigió a la cocina aun con la herida en su brazo abierta, Lincoln y Leni la apoyaron mientras Luna iba hasta el teléfono para llamar a la policía pero por más que intento no podía comunicarse, nadie contestaba del otro lado.

- ¡chicos la línea está muerta!

-no digas muerta-dijo lisa mientras limpiaba la herida de Lori.

-lo siento sister, ¿Qué hacemos? –pregunto la roquera mientras colgaba el teléfono

-hay que salir de aquí e irse de este maldito pueblo-dijo Lynn mientras entraba en pánico.

-no podemos salir-dijo Lincoln-podría estar ahí afuera.

-¿y qué tal si se quedo adentro genio?

-¡chicos! ¡Chicos!, cálmense-dijo Lori mientras tranquilizaba a sus hermanitos-nos quedaremos aquí hasta que pueda llamar a la policía, solamente no se separen y yo me encargare del resto.

Una larga noche de vigilia por delante le esperaba a Lori y aun cuando el sol saldría pronto por dentro ella sospechaba que debía permanecer vigilante.


La mañana llego con el cielo cubierto de nubes, el amanecer en Oldscastle era pálido en comparación con Royal Woods pero aun así fue un alivio para ella ver como los rayos del sol barrían las sombras de la noche y mientras sus hermanos seguían durmiendo a sus pies ella miro nuevamente su celular y por centésima vez trato de llamar a la policía para su completa alegría por primera vez alguien le contesto.

-Estación de policía de Oldscastle, ¿en qué puedo ayudarlo?

-¡ayuda fuimos atacados en nuestra casa!

-tranquilícese, ¿en donde se encuentra?

-en el 250 de la 52-dijo Lori apenas siendo capaz de recordar la dirección en la que estaban.

-¿la mansión Loud?-dijo el operador dando una pausa-alguien ira de inmediato.

-gracias, no tarden por favor-dijo Lori colgando de inmediato.


La patrulla se detuvo a un lado de la propiedad dejando bajar de ella a un hombre mayor enfundado en un gastado uniforme de policía, se trataba del oficial Wilson, un veterano dentro de la comisaria de Oldscastle que probablemente había conservado demasiado tiempo el puesto, aun con sus muchos años en la policía no podría decir que hubiera visto mucha acción, este era un buen pueblo, tranquilo y pacifico si respetabas las reglas, el hombre miro a su alrededor mientras caminaba hacia la entrada, esta casa le traía malos recuerdos, la familia Loud quizás no lo supiera pero su nombre estaba grabado en la historia de este pueblo, aunque no siempre haya sido por algo bueno.

Al golpear la puerta el oficial fue recibido por una muy nerviosa jovencita de cabello rubio quien parecía muy asustada para abrir completamente la puerta.

-Buenos días señorita-dijo mientras lanzaba un tradicional saludo tocando bajando el ala del sombrero con la mano-me dijeron que aquí hubo un incidente anoche.

-Sí, pase, pase-dijo Lori mientras abría la puerta.

-Aquí estoy bien-dijo el policía antes de ser arrastrado adentro sin que pudiera evitarlo

Al entrar el oficial noto como la mansión había cambiado, en otro tiempo se veía completamente reluciente y llena de vida ahora parecía una carcasa pudriéndose desde adentro.

-¡¿Por qué tardaron tanto en llegar?!-dijo Lori casi en la histeria-literalmente llevamos horas esperando.

-Lo lamento pero no atendemos de noche.

-¡¿Qué?!

-Cálmese ¿Y bien que pasó aquí?

Con lujo de detalle Lori hablo largo y tendido de todo lo que paso en esa noche, de hecho hablo por más de media hora sin parar siquiera para respirar.

-Ok creo que ya entendí-dijo el oficial finalmente interrumpiendo a Lori-les diré lo que haremos, primero iré a la comisaria para boletinar a su atacante y después será mejor que ustedes vallan a un lugar seguro.

-¿Literalmente es necesario?-pregunto angustiada Lori

-Señorita Loud, quien sea que se halla hecho esto se atrevió a salir de noche y en este pueblo significa que va demasiado en serio, lo mejor para usted y sus hermanos es que salgan de aquí ahora.

Unos minutos después de que el sheriff saliera de la casa Lori se fue hacia donde estaban sus hermanos quienes la esperaban impacientemente en la sala.

-¿Qué paso?, ¿Qué te dijo?-pregunto Leni a su hermana mayor.

-Dijo que lo investigara pero que lo mejor que podemos hacer es irnos.

-¡¿Qué?! No podemos irnos-dijo Lincoln impresionado.

-No hay otra opción, no estamos seguros aquí.

-Pero

-No es una discusión quiero que los diez suban y hagan sus maletas, un momento-dijo notando la ausencia de alguien-¿en donde esta Lucy?

De inmediato todos los hermanos Loud comenzaron a correr por toda la casa tratando de encontrar a su gótica hermana perdida, era habitual en ella desaparecer pero en este momento era muy inconveniente.

-Es inútil, jamás la encontraremos, ella es muy buena para esconderse-dijo Lynn con gran frustración.

Durante quince minutos toda la familia busco como desesperada a Lucy sin tener ningún indicio de su paradero hasta que finalmente Lincoln escucho una monótona risa proveniente de una de las habitaciones del tercer piso, con sumo cuidado el chico de once años se dirigió hacia allá.

Al pasar por la puerta de roble tallada con temas florales carcomidos por el tiempo Lincoln pudo ver lo que en otros tiempos debió ser la habitación de una niña, las paredes pintadas con relieves de un atardeceres y praderas que ahora víctimas de la humedad y los hongos se veían distorsionadas y deformes, una colección completa de cadáveres de antiguas muñecas y osos de peluche que como prisioneros de sus estantes y anaqueles miraban hacia fuera añorando la libertad con sus ojos de botón vacios y sus entrañas de peluche desparramadas, un espejo roto sobre un destartalado peinador con una pata rota, un candelabro al que se le desprendían uno a uno sus cristales y ahora colgaba precariamente como la espada de Damocles amenazando con caer en cualquier momento y una descolorida alfombra que anteriormente debió ser de un tono rojo vino pero ahora aparentaba mas el color de la sangre y sobre ella su extraviada hermana que ni se había tomado la molestia de voltear a mirarlo pues se hallaba de espaldas mirando fijamente a la columna.

-También me gusta tu vestido-dijo Lucy mientras acariciaba los bordes tallados en la madera.

-¿Con quién hablas?-pregunto Lincoln mientras trataba de hallar lo que fuera que Lucy estuviera mirando.

-Con Leah-contesto Lucy como si fuera lo más obvio del mundo.

-No tenemos tiempo para esto-dijo Lincoln mientras levantaba a su hermanita del suelo-Lori quiere que nos vayamos.

Unos cuantos minutos después todos los hermanos Loud se hallaban en la planta baja con las maletas en la mano.

-Nos iremos ahora y esperaremos en la estación a que el tren nos devuelva a royal Woods, no tardara más de una hora en llegar, así que vámonos rápido.

-Pero no hemos resuelto lo de la carta-dijo Lincoln sosteniendo ese papel con fuerza.

-Además yo quiero quedarme con Leah-dijo Lucy sentada en el suelo y acariciándolo con la palma.

-Nada de eso importa ahora-dijo Lori molesta dirigiéndose a la puerta principal para salir de ahí pero en cuanto toco la manija de esta un profundo ruido se escucho en toda la mansión como si las tablas y tuberías de toda la casa comenzaran a rechinar al mismo tiempo, una especie de quejido molesto que retumbo estruendosamente haciendo que todo en su interior temblara violentamente.

-Esta casa no debe ser estructuralmente solida-dijo Lisa buscando una explicación

-Te equivocas-interrumpió Lucy-Leah no quiere que nos vayamos

-Pues despídete de ella porque no me voy a quedar más en este lugar-dijo Lola mientras caminaba hasta la puerta y la abría de golpe.

Uno tras otro los Loud salieron del viejo inmueble hasta que solamente quedaron en el Lincoln y Lucy quienes finalmente tuvieron que aceptar las ordenes de su hermana e irse también del lugar y como los dos temían no poder regresar pronto Lucy despedirse de la casa paseando la yema de los dedos por cada uno de los pasamanos que acompañaban el camino hacia la salido, sintiendo con suavidad cada borde y ranura, era extraño pero hacerlo la hacía sentirse tan cálida que una inusual y pequeña sonrisa apareció en sus labios así como un leve sonrojo en sus mejillas.

Para sorpresa de los Loud una multitud de personas se hallaba a las afueras de la mansión como si esperaran a que salieran

-Hola-saludo Lori con extrañeza

-Buenos días-dijo la anciana con la que se habían topado en el viejo restaurante-oímos lo que paso y quisimos saber como estaban.

A pesar de su aparente amabilidad los chicos Loud pudieron ver atraves de su falsa sonrisa y percibieron su hostilidad oculta.

-Estamos bien pero temo que tendremos que irnos del pueblo por ahora.

-Lamentamos oír eso-dijo la anciana sonriendo con su boca apenas poblada de dientes.

-Si bueno, literalmente fue un placer pero ahora tenemos que irnos-dijo Lori mientras levantaba su maleta del suelo y se alejaba junto con sus hermanos.

Había pasado más de quince minutos que ellos habían comenzado a caminar pero a pesar de esto los chicos Loud aun sentían como los pobladores los vigilaban, a cada parte que volteaban había alguien que los miraba, lo peor no era que fueran hostiles con ellos en alguna forma si no que eran insistentemente expectantes como si no esperar para verlos salir y como si vigilar sus pasos desde la distancia no fuera suficiente ahora una multitud se reunía tras de ellos para seguirlos aparentando hacer otra cosa.

Harto de ver a tanta gente observándolo Lincoln miro hacia otra parte y pudo ver el cementerio en donde se hallaba la sobrina del doctor Kubrick quien aguardaba con un vestido negro a un lado del ataúd de su tío completamente sola.

-Ahora que lo recuerdo prometimos ir a ese funeral.

-Genial-dijo Lucy emocionada

-Ustedes dos están pasando demasiado tiempo juntos-dijo Lori molesta-además no tenemos tiempo.

-Pero nadie más fue-dijo Lincoln señalando lo vacio que estaba todo

-Si porque todos los demás prefirieron seguirnos-contesto Lana.

Al ver que Lincoln tenía razón Lori se sintió conmovida.

-Bien pero que sea rápido

Caminando atraves de las lapidas viejas y el césped mal cuidado los hermanos llegaron hasta donde se hallaba la sobrina del doctor Kubrick con cuidado de no ser irrespetuosos o perturbar la paz del sepulcro de ninguna manera posible.

-Hola-dijeron de la manera más baja posible.

-Hola-contesto ella extrañada-¿Qué hacen aquí? Digo pensé que se irían del pueblo.

-Vaya que las noticias vuelan por aquí-dijo Luan alzando la ceja.

-Si, así es-dijo algo apenada.

-Pues sí, ya nos vamos pero antes quisimos mostrar nuestro pésame.

-Es muy dulce de su parte-contesto ella con una dulce sonrisa.

-Bueno, al parecer todo el pueblo tuvo la misma idea porque desde que nos despedimos han estado siguiéndonos hasta acá.

-Solo quieren asegurarse de que saldrán del pueblo-dijo ella mientras se acercaba a ellos y susurraba en sus oídos-no confíen en nadie, a muchos en este pueblo no les agradan los Loud.

-¿Pero por que nos odian si ni siquiera nos conocen?-pregunto Leni quien no estaba acostumbrada a ser odiada.

-Si, por lo general la gente nos odia después de habernos conocido-alego Luna.

-Es por la mina-dijo la chica-antes les pertenecía a los Loud y todo el pueblo trabajo para su familia de uno u otra manera pero desde que su padre la cerro el pueblo se ha venido a menos y también hay algunos otros asuntos además de eso.

-No teníamos idea, papa nunca nos conto nada de esto-dijo Lincoln.

-No debió ser algo fácil para el-dijo ella tratando de entender la situación.

A pesar de que no querían ser groseros los Loud contaban con poco tiempo, Lori le hizo una señal a Lincoln de que debían irse.

-Tenemos que irnos pero antes de hacerlo me puedes contestar algo.

-¿Qué?

-Tu tío le mando una carta a papa antes de morir disculpándose por no haber logrado hacer algo, ¿sabes de qué se trata?

-Mi tío siempre se culpo por no haber podido salvar a Leah-contesto ella bajando lentamente la cabeza con pesar.

-¿Leah?-pregunto Lincoln volteando a ver a Lucy quien lanzaba una pequeña pero sínica sonrisa.

-Si Leah, ya saben, la hermana muerta de tu padre.


-No lo puedo creer-dijo Lynn consternada mientras sujetaba su cabeza con ambas manos- no puedo creer que papa nos ocultara tantos secretos.

-Ya lo sé-dijo Lori atónita mientras acomodaba el equipaje en el maletero del tren.

Habían pasado pocos desde que se habían subido al tren, estaba hartos de Oldscastle y sus secretos y deseaban irse o al menos la mayoría, Lincoln no se hallaba del todo satisfecho con la explicación de la sobrina de Kubrick había algo que aun no cuadraba pero la mas melancólica, aun mas de lo usual era Lucy quien aun miraba hacia la mansión desde la ventanilla, la contemplaba en calma hasta que repentinamente y sin explicación alguna todas las ventanas de esta se abrieron de golpe como si despertara de un repentino sueño lo que hizo sonreir a Lucy de manera siniestra y sin que los Loud se dieran cuenta un pequeña vibración hizo presencia en el tren en el que viajaban, una pequeña vibración que se hizo mas fuerte hasta hacer que todo dentro de el comenzó a rebotar de un lado a otro.

-Leah no quiere que nos vayamos-dijo Lucy justo antes de que el tren se descarrilara.