Digimon no me pertenece y esta historia es solo para entretener.
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UNA ENERGIA DEMASIADO HERMOSA PARA SER OLVIDADA
En una cafetería sencilla una chica de cabellera morada se acercaba cargando un par de tazas de café a una mesita donde una peli rosa se encontraba sentada.
Oye Mimi, ¿Vas a querer algún pastel? — La chica de anteojos espero en balde una respuesta y al ver el estado de distracción de la peli rosa insistió — ¿Mimi? ¡Mimi!
¡Sí! Este… ¿Qué? Oh claro, si quiero pastel — Recuperándose de su previo estado de aletargamiento Mimi se centró en su compañera — Disculpa Yolei, hoy ando en las nubes.
¿Pero estas bien? Andas muy distraída — Preguntó Yolei dándole un sorbo a su café.
Si, simplemente no dormí muy bien hoy — Respondió Mimi mirando su café mientras lo mezclaba con un poco de azúcar.
No me digas que te quedaste hasta tarde hablando con algún chico ¡Que escondido te lo tenías! — Habló Yolei mientras golpeaba con su codo el brazo de Mimi
No, tristemente no es nada de eso — Contestó Mimi mientras se reía de la actitud de su acompañante — En realidad fue solo un mal sueño.
¿Un mal sueño? ¿De qué tipo o qué soñaste? — Preguntó Yolei mientras sujetaba el dorso de la mano de Mimi en señal de apoyo.
Creo… Creo que volví a soñar con el día del accidente — Respondió la peli rosa insegura de sus palabras.
¿Qué? Pero Mimi creí que ya no tenías esos sueños — Yolei mostró claramente su preocupación, los primeros meses después del accidente ella tuvo que cuidar a la peli rosa y constantemente despertaba a mitad de la noche empapada en lágrimas debido a las pesadillas que la atormentaban — ¿Qué soñaste exactamente?
No estoy segura… Era todo muy borroso — Contestó Mimi comenzando a relatar su sueño — Estaba recostada, creo que en el suelo. Todo a mi alrededor se movía y polvo caía a mí alrededor. Entonces lo escuche, creo que era un chico. Estaba a unos pasos de mí pero no pude reconocerlo, el polvo no me permitía ver bien. Estaba llorando, pero no se escuchaba como un llanto lleno de tristeza, era más bien un llanto lleno de ira ahogado en la desesperación. Golpeaba fuertemente la pared, una y otra vez. Algo en mi quiso ayudarlo, quise hablarle pero no podía, era como si estuviese congelada. Creo que él me vio, tal vez solo volteo a mi dirección pero inmediatamente volvió a golpear la pared cada vez más fuerte y entonces… Vi algo increíble. Una luz envolvió nuestro entorno, era bellísima. Tan blanca como las nubes en el cielo y brillaba tanto como el sol. Solo cuando perdió intensidad pude verla con algo de detalle, eran pequeños y agresivos relámpagos rodeando el brazo de aquel chico el cual usando esa energía golpeo una última vez la pared derribándola en el proceso. Eso fue lo último que recuerdo.
Yo… No sé qué decirte… — Habló Yolei impresionada por lo que había escuchado — ¿Segura que está relacionado con el accidente? No quiero faltarte al respeto pero eso parece más delirios de una princesa que leyó demasiada fantasía.
No sabría decirte si en realidad pasó, si soñé con el accidente o solo fue un sueño más — Respondió la peli rosa mientras veía el panorama a través de la ventana del local — Pero puedo decirte que fuese lo que fuese… Se sintió demasiado real.
Una vez terminadas sus respectivas bebidas ambas chicas abandonaron la cafetería y estando ya en la calle Yolei preguntó por su siguiente destino.
Pues hace tiempo que no vamos a la casa de Sora, podríamos pasar a saludar — Sugirió la peli rosa — Además tenemos que…
¿Tenemos qué? — Yolei cuestionó.
Nada, vamos pues — Respondió Mimi con una sonrisa mientras comenzaba a caminar, se arrepentía de haber narrado su sueño de forma tan vívida, su imaginación la había hecho ver una chispa blanca desaparecer en el rabillo de su ojo.
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En la residencia Yagami una castaña se divertía escuchando música mientras preparaba unos aperitivos para su hermano.
¿Galletas saladas con jitomate? Pero eso no me gusta — Se quejó Tai mientras se asomaba a la cocina.
Una pena, a mi si — Dijo Kari mientras mordía una de las galletas.
¡O vamos! ¿No podías haber hecho pastelillos? — Volvió a quejarse Tai haciendo un puchero.
Cuando tú hagas los aperitivos entonces podrás hacer todos los pastelillos que quieras — Respondió Kari mientras mostraba su lengua en un infantil gesto — Además no se hacer pastelillos…
¿No será que estas preparando ese tipo de bocadillos para no engordar y lucir ante cierto rubio? — Preguntó Tai con una mirada socarrona.
Al instante el rostro de la castaña enrojeció causando la burla de su hermano — ¡Claro que no! Es solo que es bueno estar saludable y… ¿¡A ti que te importa!? — Gritó mientras comía varios bocadillos de un solo golpe.
Kari, yo sé que me ves como un hermano sobreprotector y que crees que apenas sepa que te gusta alguien… Alguien o sea TK, me pondré como una fiera y armare toda una escena, ¡Pero nada que ver! Ya estoy bastante grandecito para ponerme celoso de mi hermanita — Habló con voz firme el líder de los elegidos mientras picaba el estómago de su hermana — ¡Además todos saben que te mueres por el!
¡Hermano! — Gritó Kari mientras avergonzada corría a su habitación — ¡Eres horrible!
¡Animo Hikari! ¡Déjate ir como gordo en tobogán! — Gritaba Tai entre risas.
¡Cállate! — Gritó aún más Kari mientras cerraba la puerta de su habitación y una vez en la privacidad de su recamara liberó una ligera sonrisa agradeciendo las palabras de Tai, si bien en el fondo sabía que todo era verdad aun le avergonzaba admitirlo.
Caminó tranquilamente por su habitación hasta topar con su closet, apenas lo abrió retiro un vestido liso color rosa con un cinturón negro ancho e ilusionada se miró al espejo, a su juicio se le veía bien pero la opinión que más le preocupaba era la de su rubio amigo, deseaba con todas sus ganas impresionarlo. Desde que abandonó esa prisión con forma de hospital la castaña había recuperado las esperanzas de hacer todo lo que creyó se le había arrebatado. Quería salir con el rubio, hablar con él, reír con él, bailar junto a él, tomar su mano, quería…
Avergonzada de sus propios pensamientos la castaña comenzó a bailar suavemente con la música de fondo feliz de sus propias metas, sus movimientos eran ligeros y estilizados, casi hipnotizantes, comenzaba a relajarse hasta que súbitamente dio media vuelta y ahí lo vio.
El rubio que ahogaba sus pensamientos se encontraba al otro lado de la habitación con la mirada clavada en ella y con el pecho ausente de toda prenda, el cual mostraba una respiración agitada mientras el sudor resbalaba lentamente de éste, cualquiera podía aceptar que el elegido de la esperanza era atractivo, ella lo sabía perfectamente y creía estar acostumbrada a su imagen pero lo que tenía ante sus ojos superaba por mucho la clásica imagen inocente que tenía de TK, frente a si tenía en resumidas cuentas a un hombre definitivamente sexy.
Incrédula ante lo que sus ojos veían los talló fuertemente y al abrirlos no encontró nada que no estuviese normalmente en su habitación, después de parpadear un par de veces tomó su celular lentamente y marcó un numero esperando en silencio hasta que una voz familiar la saludo — ¿Sora? Si… Muy bien, muchas gracias, Si, ¿Estas ocupada? Necesitamos hablar… — Decía Kari mientras se abanicaba el rostro — Verás… Creo que esto de la pubertad se me está saliendo de las manos.
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Por su parte Izzy se encontraba en la habitación de TK investigando en su computadora ejercicios para mejorar la coordinación entre movimiento y reacción, claro que todo lo que encontraba era minúsculo en comparación con lo que el rubio podía hacer, apenas hace unos minutos lo había mandado a tomar una foto de los elegidos sin que estos se dieran cuenta, tarea que involucraba encontrarlos por la ciudad, ser lo suficientemente coordinado para detenerse, tomar la foto y desaparecer antes de ser notado. Buen entrenamiento creía él.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando un rubio envuelto en relámpagos apareció en la habitación sin camisa y con una expresión de terror — ¿TK? ¿Qué paso? ¿Terminaste lo que te pedí? Una vez más, ¡¿Qué haces sin camisa?! — Preguntó el pelirrojo mientras buscaba en la habitación una prenda para su amigo.
No tienes idea del problema que acabo de pasar… — Respondió el rubio sudando frio – Yo… Kari… No tenía nada encima…
¡¿Viste a Kari sin nada encima?! Bueno… Sigo sin ver el problema — Contestó Izzy con una sonrisa de complicidad antes de chocar con los ojos centellantes de TK — Vale, comentario fuera de lugar, una disculpa, joder que das miedo a veces…
Creo que no pasara a mayores, me fui antes de que pudiese reaccionar, de cualquier manera ¿Qué rayos le pasa a mis camisas? — Preguntó TK mientras se ponía la playera que el pelirrojo le había otorgado.
Pues… Aun no se — Respondió Izzy mientras pensaba en diferentes posibilidades — Tal vez tus relámpagos afectan tu ropa, a ver envuélvete.
De inmediato — Saludando como un militar TK procedió a adentrarse en su cama y taparse con las con las cobijas hasta las orejas — ¡Listo!
¡Así no imbécil! Que te envuelvas de relámpagos o lo que sea que liberas al correr — Gritó irritado el elegido del conocimiento.
Y yo que quería hacerte reír… Vale pues ¿Y ahora? — Preguntó TK una vez los rayos comenzaron a salir de su cuerpo.
No se… Continúa así, mientras más mejor — Contestó Izzy fijándose atentamente en la camisa del rubio — No, sigue intacta…
¿Entonces? ¿Alguna otra idea? — Preguntó el rubio deteniendo su carga.
De hecho si, mueve tu brazo lo más rápido posible por favor — Pidió Izzy mientras daba unos cuantos pasos hacia atrás, apenas un minuto después el brazo de TK se envolvió en llamas causando pánico en éste y una alegría inmensa en el pelirrojo — ¡Sí! ¡Justo lo que esperaba!
¡¿Justo lo que esperabas?! — Gritó TK mientras agitaba torpemente su brazo tratando de librarse de las llamas, un segundo después el rubio ya estaba en el baño lanzando su camisa al inodoro antes de regresar a la habitación — ¿Qué rayos Izzy?
Disculpa, ¡Pero ya descubrimos el problema! — Gritó Izzy lleno de alegría.
¿En serio? ¿Y cuál es? — Preguntó TK lleno de curiosidad.
¡Que Kari si tenía ropa encima! – Izzy se había llevado un buen coscorrón pero la expresión del rubio lo había valido — No ya enserio, el problema es el movimiento, a mayor velocidad mayor fricción ergo tu corres, la fricción de cuerpo con el aire quema tu ropa y terminas así.
Déjame entenderlo, ¿Cada que eh salido corriendo a habido una gran posibilidad de terminar desnudo en algún lado de la ciudad? — Preguntó incrédulo el rubio.
Pues… si — Contestó Izzy mientras recordaba la primera interacción que había tenido con el rubio después de su despertar — De hecho lo hiciste ¿Recuerdas? Cuando destruiste mi apartamento terminaste desnudo en el suelo.
Vale…, todo lo que tenías planeado olvídalo, no más entrenamientos, no más teorías de como recibí mi velocidad. Todo o que necesito es que tú y ese cerebro tuyo piensen en cómo o qué debo vestir para no estar en constante exhibicionismo, por favor — Pidió TK mientras sujetaba el hombro de Izzy
Por fin… ¡Por fin! — En un instante Izzy se puso a brincar por la habitación sorprendiendo al rubio con su actitud — Había estado esperando éste momento desde hace mucho, ¡Todo nerd sueña con este momento! —Gritó eufórico el pelirrojo — ¡Voy a diseñar tu traje de superhéroe!
¿Qué? Izzy no, nada de trajes de superhéroes, nada de emblemas y trajes de neopreno, es ridículo — Habló TK mientras negaba con los brazos — Solo quiero ropa casual para poder correr sin preocuparme.
Pero ya tenía un diseño genial… Era como un mecha e ibas a usar un casco… — Se lamentó Izzy — También te iba a poner una capa y tu escudo iba a ser la cara de Tentomon.
Todo eso deséchalo, yo no planeo andar por ahí jugando al superhéroe, ni siendo un niño elegido ni salvando el mundo múltiples veces me he sentido un superhéroe y mi estado no va a cambiar ese pensamiento — Habló TK con voz firme — Simplemente no es mi estilo.
El sonido de la puerta detuvo su conversación por lo que Izzy fue a abrir mientras TK se ponía una nueva playera.
¿Davis? ¡Pasa! — El pelirrojo se hizo a un lado para permitir la entrada del recién llegado castaño.
Gracias, Me alegra encontrarte — Contestó Davis mientras saludaba al rubio que salía de la habitación.
¿Me buscabas en el departamento de Matt? — Preguntó Izzy curioso — ¿Y para que soy bueno?
¡Para nada! — Gritó el rubio entre risas.
Después de reírse a costa del pelirrojo Davis tomo la palabra — Bueno, en si solo te buscaba, no exactamente aquí pero vine cuando Matt me aviso que andabas por acá
Ya veo, aunque aún no se para que me buscas — Respondió Izzy – ¿Pasó algo?
No exactamente, simplemente quería asegurarme que estuvieses bien — Habló Davis con preocupación — la última vez que fui a verte pase un muy mal trago
Bellísimo, siempre supe que eras un conquistador Davis — Se burló TK mientras el castaño le lanzaba un cojín.
No empiecen a pelear que aún tengo dudas — Dijo Izzy mientras se ponía en medio de ambos — ¿Cuándo me fuiste a ver?
En realidad no te fui a ver a ti, quería ver a TK — Contestó Davis de forma sincera.
¡Andas con todo Romeo! — Volvió a burlarse TK — Vale, ya me burle lo suficiente, continua por favor.
Claro… — Respondió ligeramente irritado el castaño — Hace un par de días salí en tu búsqueda, vine aquí pero Matt me dijo que estabas con Izzy por lo que me dirigí a su apartamento y cuando estaba por llegar…
¿Qué? — Preguntó Izzy esperando que el castaño continuase su relato.
Tuve una visión rarísima, podría jurar que te vi a ti siendo atacado por un hombre con un arma — Continuó Davis su habla mientras TK e Izzy se ponían pálidos — Claro que debió ser mi imaginación, te vi desaparecer y eso no pasa a menos que tengamos un televisor cerca.
Claro… Bueno solo para que estés más tranquilo, a mí nunca me han apuntado con nada — Dijo Izzy sudando ligeramente — Fue tu imaginación.
Seguramente, aunque eso no explica lo del tipo medio muerto — Respondió Davis abriendo la puerta — ¡Bueno!, eso no tiene importancia, vamos por un helado.
¡Espera! — Gritó TK con un tono de preocupación — ¿Cual hombre medio muerto?
Oh, pues justo al lado de donde creí ver a Izzy un sujeto estaba incrustado en una camioneta, ¿Pueden creerlo? Dijeron que un auto lo había atropellado pero yo no vi ningún auto. Tal vez el golpe fue tan violento que me hizo ver cosas — Contestó Davis tratando de ordenar los eventos que vio junto a su propia línea de pensamientos — Curiosamente ese sujeto se veía igual al de mi visión de tu asaltante, coincidencias de la vida, bueno, no de su vida. Según escuche ese tipo estaba realmente mal.
Davis… ¿Qué tan mal estaba ese tipo? — Preguntó Izzy temeroso de la respuesta.
Muy mal la verdad, según escuche los paramédicos pocas veces habían visto un impacto así, ni idea de qué tipo de vehículo lo impactó pero ese tipo seguramente no paso de esa noche — Respondió Davis con una expresión de lastima.
Izzy apenas estaba procesando las palabras de Davis cuando a su lado vio como TK caía fuertemente de rodillas por lo que inmediatamente se inclinó en su auxilio — TK, ¿Te sientes bien?
Izzy… — Susurró TK con un nudo en la garganta — No soy un superhéroe.
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NOTAS DEL AUTOR:
Ridículamente éste fue uno de los episodios más difíciles de escribir, no tengo ni la más mínima idea de cómo es una charla de chicas ni de cómo piensan en sus respectivos enamorados, aunque hice mi mejor esfuerzo
(Si, seguramente el vestido de Kari es horrible pero es lo que mi masculina mente entiende por "bonito").
Una vez más gracias por leer, espero sus comentarios pues son la única forma que tengo de mejorar y poder así entregarles una historia de mejor calidad.
