Digimon no me pertenece y ésta historia es solo para entretener.

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EL SACRIFICIO DE UN DESTELLO

La atmosfera en el departamento de Izzy era de inmadurez y diversión por donde se viese, gracias a la sugerencia de Mimi la actividad principal del grupo de amigos era la ridiculización del pobre dueño de la casa.

¡Vamos Izzy sal, que te hemos escogido un conjunto precioso! — Gritaba Tai a través de la puerta que daba a la habitación del pelirrojo.

Te lo prometo, después de ti va Matt — Secundaba Mimi mientras veía al aterrado rubio hundirse aún más en el sillón sobre el que veía televisión.

Si Sora estuviese aquí ya habría puesto orden… — Se lamentaba Izzy mientras abría la puerta mostrándose ante sus amigos vistiendo un saco enorme cortesía de su padre junto a un traje de baño y un mandil rosa encima — El primero en tomar una foto va a ser el primero en morir.

¡Vamos! Te dije que te verías bien – Decía entre risas la autora de la idea — Además apenas me regales un video tuyo diciendo "Soy Izzy el elegido más hermoso" le tocará a Matt ser víctima de la moda.

Estas loca si crees que me humillare de esa forma ¿Soy un artista reconocido sabes? — Habló el rubio mientras cambiaba una y otra vez de canal.

¡Ni en tu barrio te conocen payaso! — Respondió Tai mientras veía las fotos que Mimi había tomado — La parte buena Izzy es que el mandil resalta tus ojos, te quita los pocos puntos de masculinidad que tienes, ¡Pero nadie quiere ojos opacos!

Como los odio… — Retirándose el mandil Izzy regresó a su habitación — Apenas TK vuelva espero sea él el que se ponga la ropa ridícula.

¿Crees que solo porque es más joven que todos va a remplazarte así nada más? — Preguntó Tai mientras cruzaba sus brazos — Pues de hecho es una fantástica idea.

¡Ese es el espíritu! — Vitoreaba Mimi aplaudiendo con emoción — No como otros que se quedan mirando la televisión y arruinan la tarde de chicos…

¿Qué? ¿Estás consciente de lo que me acabas de decir? — Respondió Matt irritado mientras soltaba el control remoto — Además yo tenía mejores planes para ésta tarde.

¿Y esos planes eran? — Preguntó Tai con genuina curiosidad.

Eh… Pues yo pensaba en… Improvisar — Contestó el rubio ligeramente avergonzado antes de tomar nuevamente el control remoto.

¡Espera! ¡No le cambies! — Gritó Izzy mientras salía de su habitación con sus usuales prendas.

Es el canal de noticias, ¿Qué esperas ver? — Preguntó Matt acatando la orden del pelirrojo.

Nada en especial, pero leí que lo mejor para una fiesta era ver las noticias pues los temas de conversación fluyen más fácilmente — Contestó Izzy con orgullo ganándose el silencio de los presentes.

Tenemos que salir más Izzy… — Habló Tai mientras apoyaba su mano sobre el hombro de su poco social amigo.

¿Qué carajo? ¡Chicos vengan a ver esto! — Los llamó el rubio con una preocupación clara.

Al instante los elegidos se acercaron a Matt el cual con un gesto les señalo la televisión, al prestar atención a lo que se informaba Izzy sintió que la sangre abandonaba su cuerpo. En la televisora se mostraban imágenes de un muro de policías abriendo fuego a un vehículo detrás del cual un hombre de identidad desconocida estaba cubriéndose.

¿Un tiroteo? No son nada comunes en Odaiba — Comentó Mimi manteniendo su atención en la pantalla.

No eso, miren con atención al sujeto al que le disparan — Habló Matt mientras se acercaba aún más a la televisión.

No entiendo qué esperas que veamos — Respondió Tai confundido, pero puso en duda su visión cuando por un momento vio que unos relámpagos rodeaban al objetivo de los oficiales — ¡Esperen! ¿Qué fue eso?

Yo no veo nada — Se quejó Mimi al no entender la preocupación de Matt — Con ésta lluvia no sé cómo pueden ver lo que está pasando.

Creo que no estamos viendo un tiroteo normal, podría tratarse de un Digimon salvaje — Sugirió Matt tomando una actitud más seria.

¿Qué? ¿En que te basas? ¡Luce como cualquier persona! — Se quejó una vez más Mimi siendo detenida por un ademan de Tai — ¿Qué?

Yo también lo creo, si vi lo mismo que Matt entonces ese tipo no puede ser un humano normal — Dijo Tai dando su apoyo a Matt — Tú eres el más listo Izzy, ¿Qué opinas?

El elegido del conocimiento estaba inmóvil con el rostro pálido mirando atentamente la televisión, él no era estúpido, sabía perfectamente quien era el individuo que aparecía en las noticias. Por más que el impermeable impedía ver el rostro del personaje él sabía muy bien que ese sujeto era TK — Yo… Bueno… Creo que no tenemos pruebas de que sea un Digimon y ya saben que a la policía no le gusta mucho la idea de que nos aparezcamos con nuestros compañeros a destruir la propiedad pública, además la lluvia no permite ver la situación correctamente — Por dentro Izzy se felicitaba a sí mismo, no tenía ni idea de que había hecho TK pero si lograba evitar la intervención de sus amigos seguramente el rubio podría huir sin problemas — ¡Hasta no tener pruebas definitivas de que no es humano no podemos intervenir!

Apenas terminó de hablar observó como TK prácticamente lanzaba el vehículo con el que se cubría a los oficiales obligándolos a dispersarse causando una explosión.

Y ahí está nuestra prueba, ¡En marcha! — Ordenó Tai sacando su Digivice apuntándolo a la computadora de Izzy.

En marcha… — Susurró Izzy mientras sacaba su Digivice maldiciéndose por dentro.

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TK no podría estar más aterrado ni enfrentándose a los Amos oscuros con un tenedor, tan bien que le estaban saliendo las cosas y por razones que ni el terminaba de entender parecía que todo el departamento de policía estaba abriendo fuego contra él.

No tenía tiempo para pensar, no podía revelar su habilidad al mundo, jamás lo dejarían en paz. El rubio se dedicaba a correr por la calle a velocidad normal usando su poder para esquivar el ocasional disparo que pasaba cerca de su cuerpo, apenas veía un civil a riesgo de ser alcanzado por las balas se apresuraba a alejarlo lo más posible antes de regresar a su posición original logrando así mantener su súper velocidad en secreto. La torrencial lluvia era de mucha ayuda para su causa.

Agotado por el constante uso de sus poderes TK se lanzó al costado de un vehículo para descansar un poco medianamente a salvo de la policía, trató de contactar a Izzy pero para su mala fortuna su celular no encendía. En un acto de desesperación su brazo se envolvió en relámpagos y sin pensarlo golpeo el automóvil lanzándolo contra los oficiales, lo único que detuvo el avance del vehículo fue una de las patrullas que al contacto con el automóvil estalló junto a éste.

"Perfecto, ¿Se puede poner peor?" — Pensó para sus adentros el encapuchado rubio mientras observaba el helicóptero que seguramente estaba filmando todo lo que éste hacía.

Antes de poder pensar en otra cosa una luz lo cegó a él y a los presentes, al recobrar la vista todos pudieron observar a 4 jóvenes junto a una criatura pequeña y verde aparecer delante de una tienda de electrónicos.

¡Son los elegidos! — Gritó una señora a lo lejos apuntando a los recién llegados causando un vitoreo general de los civiles.

TK observaba con asombro la llegada de sus compañeros, por un momento se alivió al verlos, una entrada así solo se hacía en casos de emergencia y al ver a Palmon entre ellos supo que se trataba de algo relacionado con Digimon, volteó en todas direcciones buscando al Digimon salvaje, era la costumbre, pero su rostro se ensombreció cuando entendió su situación. Él era la amenaza.

¡Central! ¡Envíen apoyo! ¡El objetivo se resiste y los elegidos han hecho aparición! — Gritó a su radio un oficial manteniendo cobertura, una inútil cobertura pues de la nada su objetivo apareció frente a el obligándolo a sacar su arma.

¡Quieres dejar de llamar refuerzos! — Gritó el rubio lleno de frustración arrebatándole la pistola en un chasquido — Esto es demasiado… — Apenas le lanzó el arma al oficial que tenía enfrente sintió como algo se enredaba en sus pies y lo obligaba a caer antes de arrastrarlo hasta levantarlo.

Habiendo reaccionado, TK vio como Palmon lo había sujetado con sus lianas y ahora colgaba de cabeza frente a Mimi, Matt, Izzy además de Tai, los cuales tenían una expresión seria, la misma expresión que todos los elegidos aprendieron cuando se vieron forzados a enfrentarse a criaturas de otro mundo.

¡Muy bien Palmon! — Felicitó Mimi a su compañera — Ahora quítale esa capucha, veamos que Digimon se escode bajo ese atuendo — Ordenó Mimi haciendo que segundos después varias lianas se dirigieran directo al rostro de TK.

Sabiendo que debía ocultar su identidad uso su abrumadora velocidad para sujetar las lianas de Palmon y anudarlas antes de liberarse. Los elegidos lucían sorprendidos de que hubiese escapado, pensó en advertirles del volátil estado de la policía pero su voz sería fácilmente reconocida por lo que se limitó a negar con un ademan de mano.

¡Miren! ¡Se saludan! Es uno de los monstruos de esos mocosos — Gritó un oficial apuntando a los elegidos.

Molesto, TK tomó una piedra del suelo colocándola entre su pulgar y su índice disparándola contra el oficial, el cual al recibir el impacto cayó víctima del dolor.

Una nueva luz se hizo presente, TK había alcanzado su límite. Frente a él se encontraba Togemon, nunca había visto al ridículo Digimon de Mimi de forma tan aterradora como lo veía en ese momento, posiblemente se debía a que Togemon nunca había levantado su puño contra él, hasta ahora.

A centímetros estuvo de que el inmenso puño del Digimon cactus lo impactase, rodando al momento exacto había logrado evitar el fatal puñetazo, el cual golpeó fuertemente el suelo agrietándolo causando pánico en los espectadores.

¡Ése monstruo también es hostil! ¡Prepárense! — Ordenó el oficial que dirigía al resto causando que todos los elementos se pusieran en formación y apuntaran tanto a TK como a Togemon, la poca visibilidad que provocaba la tormenta le impidió ver a los elegidos detrás del Digimon.

El Digimon cactus al estar centrado en su objetivo no vio como los oficiales que se encontraban al fondo detrás de su oponente se preparaban para abrir fuego, detrás de ella se encontraban sus amigos, no podía arriesgarse a recibir un ataque de su oponente, debía acabar rápido esa pelea — Serás muy ágil, pero nadie puede esquivar esto — Dijo preparando su ataque insignia.

TK reconoció la postura de Togemon, la había visto incontables veces, sabía lo que se venía. Pensó en huir pero apenas dio la vuelta descubrió a los oficiales listos para disparar, solo había una opción.

¡Fuego! ¡Ataque de Espinas! — Se escuchó e inmediatamente el rugir de un relámpago ahogó cualquier sonido.

Tanto los oficiales como los elegidos observaron sorprendidos como en medio de esa lluvia de proyectiles el "Digimon" que se mantenía en el centro parecía tener múltiples brazos y una apariencia borrosa. Segundos después tanto los oficiales como Togemon detuvieron sus ataques observando como la borrosa figura retomaba su claridad y los múltiples brazos desaparecían. Se quedaron atónitos mientras veían como la figura impactaba una de sus rodillas en señal de cansancio, normalmente habrían usado esa oportunidad para someterlo, pero nadie logró mover un musculo. El "Digimon" estaba envuelto en una tormenta eléctrica, tan salvaje y con tantos relámpagos que opacaba a la feroz lluvia que llevaba azotándolos todo ese tiempo.

Agitado, TK abrió lentamente ambas manos dejando caer su contenido, en una había liberado múltiples balas y en la otra una cantidad absurda de espinas.

Es… Es imposible… — Susurró Tai mientras caía de rodillas — ¡Es imposible hacer eso!

Está en otra liga, necesitamos a los demás — Habló Matt consternado — ¡¿Cuánto falta para que nuestros compañeros lleguen?! — Preguntó ansioso.

Es cuestión de tiempo, Agumon y Gabumon deben de estar en posición, solo necesitamos abrirles la puerta — Informó Izzy inconscientemente aun asombrando de la proeza del rubio.

¡Haberlo dicho antes! – Gritó Tai que inmediatamente apuntó su Digivice a la tienda por la que anteriormente ellos habían salido.

Habiendo logrado escuchar su conversación un alarmado TK se levantó listo para impedir la participación de más Digimon. En un parpadeo desapareció, los presentes no entendían que había pasado hasta que junto a una ligera explosión apareció frente a la tienda de electrodomésticos mostrando la inutilización de éstos.

¿Qué? No me digas que acaba de… — Habló Tai incrédulo.

¿Eliminar nuestra única forma de traer a Gabumon y el resto? Sí, eso acaba de hacer — Respondió Matt claramente preocupado.

¡Maldición! ¡Estamos quedando como unos ineptos! ¡Elegidos ésta es su última advertencia! ¡Retiren a las criaturas y entréguense! — Ordenó el oficial al mando.

¡Nosotros estamos de su lado! — Gritó Izzy levantando las manos, pero su voz fue ahogada ante el escándalo de la lluvia.

TK observó cómo apuntaban a sus camaradas, tenía que atraer su atención a él — "Eres un Digimon, has recibido cosas peores, seguro esto ni te rasguña… Espero" — Pensó para si antes de lanzar un auto directo al Digimon verde, el cual sin ningún esfuerzo destruyó el vehículo con un puñetazo haciéndolo explotar y generando un involuntario aro de fuego alrededor de los elegidos. El choque del fuego y la lluvia causó una enorme pantalla de humo, generando aún más caos en los presentes.

¡Comenzaron a atacar! ¡Formación! — Gritó el capitán desesperado por proteger a los civiles.

El rubio apareció justo a tiempo para detener un par de disparos que algún oficial con mano indisciplinada había efectuado. TK ya no sabía qué hacer para detener todo eso, por su culpa sus amigos estaban en peligro y él era el que lo había provocado, cualquiera lo podría acusar de villano y tendría razón. Entonces su agotada psique tuvo una idea, no pudo pensarla a fondo pues la adrenalina y el cansancio ya estaban haciendo efecto en él.

En un instante apareció frente a Mimi, la cual apenas logró reaccionar antes de que éste la tomase en brazos y desapareciera de la vista antes de reaparecer en la azotea del edificio más cercano con la pelirosa colgando de su brazo.

No tenía mucho tiempo, necesitaba atraer la atención de todo aquel que pudiese verlo, recordando su aprendizaje matutino levantó el brazo y chasqueó lo más fuerte que pudo los dedos logrando un estruendo que atrajo la atención general, incluyendo la del helicóptero de noticias que valientemente había cubierto el acontecimiento, inseguro y con la voz más gruesa que pudo hacer gritó — ¡Pueblo de Odaiba! ¡Niños elegidos! — Dio un último vistazo al panorama que había creado, fuego y lluvia colisionando entre sí, humo opacando las calles, personas heridas, oficiales apuntando sus armas contra sus amigos, ya había hecho su elección — ¡Yo soy su enemigo! ¡Nunca lo duden! — Con infinita tristeza volteó a ver a Mimi, su corazón se estrujó fuertemente al ver la mirada de terror que ésta le dirigía, al notar que aun la sujetaba del cuello instintivamente la soltó asustado, solo para atraparla al recordar su situación. Era demasiado tarde, ya no había marcha atrás, había elegido ese camino por ellos — ¡Ésta es mi ciudad ahora! ¡Elegidos, conozcan la desesperación! — Gritó una última vez antes de fortalecer su espíritu y soltar el brazo de Mimi.

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NOTAS DE AUTOR:

Muchas gracias por leer, espero sus comentarios pues son el único medio que tengo para mejorar y poder entregar una historia de mejor calidad.