Digimon no me pertenece y ésta historia es solo para entretener

0

0

0

UNA CHISPA AHOGADA EN SANGRE

¡Es ridículo! ¿Qué rayos sabemos sobre nuestro enemigo? — Se quejaba Matt mientras observaba un artículo sobre el digimon maligno que continuaba fastidiando la ciudad.

¿Que lleva 2 meses burlándose de nosotros y no tenemos ni la más mínima idea de cómo detenerlo? — Preguntó Tai desganadamente mientras giraba su digivice sobre la mesa.

Nunca nos había pasado algo así, usualmente si un digimon nos atacaba le echábamos montón y destruíamos el objeto maligno de turno, ahora estamos atorados con un solo digimon que para colmo parece tener por objetivo hacernos quedar mal — Respondió Matt sujetando su frente — Se está burlando de nosotros, continúa destruyendo la propiedad pública y no podemos evitarlo porque siempre esquiva nuestros ataques.

Debe ser algún tipo de habilidad digo, ¿Recuerdas esa escenita con Togemon no? Si logró detener esas espinas entonces cualquier ataque más lento que eso será inútil — Habló Tai levantándose de su asiento hacia la cocina — Supongo que debemos subir el nivel, intentar alejarlo de las áreas concurridas y usar la etapa perfecta para someterlo de un buen golpe.

¿A eso nos vamos a rebajar? ¡Vamos, somos los elegidos! Se supone nosotros somos protectores de digimon, no podemos ir por ahí atacando a cualquier digimon descarriado. Se supone debemos contenerlo, no lanzarle a Omnimon directo a la cara — Respondió Matt agitando la mano restándole importancia al asunto.

¿Y si hacemos eso? Llamamos a Omnimon, con un dedo regresa el trasero de ese tarado directo al digimundo y el mocoso del vecino no vuelve a llamarme inútil en su vida — Propuso Tai mientras maldecía internamente al pequeño, sin embargo su idea no tuvo tiempo de desarrollarse, pues un fuerte ruido se escuchó en el departamento seguido de TK saliendo agitadamente de su habitación.

¡Ni se les ocurra! — Gritó el rubio mientras sujetaba los hombros de Tai.

¿Estás bien? Estas muy pálido… — Preguntó Tai al ver de cerca a su amigo.

¡¿Tú estarías bien si escuchas que te vas a pelear con Omnimon?! — Preguntó agitado TK, apenas vio las extrañadas expresiones de sus superiores buscó arreglar la situación — Digo…, hablo de… ¡Pobre tipo! Imaginen que a ustedes los quieren golpear con lo que hasta ahora es lo más poderoso del mundo solo porque si. Eso está mal, Matt lo dijo, son los, somos los héroes, debemos medir nuestra fuerza.

Relájate, no era enserio, ¿Te imaginas el nivel de destrucción que generaría un digimon de nivel mega si fallara un solo tiro? — Habló Matt dándole un ligero golpe a TK — Aunque no sé si ese digimon pueda detener un ataque de nivel mega.

No no puede… — Respondió TK mirando al infinito — Digo, si calculamos que es un digimon en su etapa… ¿Aduta? Entonces su escudo o lo que sea eso que evita que los ataques lo impacten debe ser eliminado con un ataque más potente, eh… supongo.

¿Entonces el plan es pegarle más duro? ¿Así de simple? — Preguntó Tai observando a ambos rubios.

En esencia… Sí — Respondió Matt — Deberíamos consultarlo con Izzy y Ken, ellos deben saber más.

Yo consultare a Izzy, ustedes vayan con Ken — Con una tranquila sonrisa se despidió de sus acompañantes y una vez fuera exhaló con desgano — "Péguenle más duro" Eres brillante TK — Se aseguró de que no hubiese ojos que lo observaran y desapareció.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Al otro lado de la ciudad Kari y Mimi se encontraban dando un pequeño paseo con sus respectivos digimon, ante la actual amenaza los elegidos habían intentado pasar más tiempo juntos en caso de que ese digimon apareciese.

¿Segura que por aquí venden los mejores helados del mundo? — Preguntó Kari cansada debido al largo tiempo que llevaban caminando.

¡Te lo aseguro, hace unos cuantos años por aquí había un pequeño local con helados exquisitos y créeme amiga, debes probarlos! — Contestó animada Mimi mientras jalaba la manga de su acompañante — Pero si no te das prisa puede que ya no alcancemos, entonces apúrate.

La plaza de por aquí suele tener helados bastante decentes, puede que esos sean los que estás buscando — Respondió Kari intentando compartir el buen ánimo de su peli rosa amiga, sin embargo al dar vuelta en la esquina sus ojos chocaron con la imagen de la anteriormente nombrada plaza siendo consumida en gran parte por las llamas.

Por su parte Mimi observo preocupada como múltiples patrullas y un par de camiones de bomberos llegaban al lugar, al notar que las unidades se limitaban a acordonar el perímetro se preguntó por qué no actuaban, eso hasta el momento en que reparó en la figura encapuchada entre las autoridades y el fuego — Es… Está aquí — Volteó a ver a su acompañante descubriendo que está ya había sacado su digivice lista para enfrentar a su enemigo, respirando hondo procedió a hacer lo mismo y segundos después las figuras de sus respectivos digimon hicieron aparición.

Por su parte un estresado TK intentaba centrarse en los hechos actuales mientras discretamente se colocaba un auricular en su oreja cuidándose de no bajar la capucha del impermeable que desde su primera obra pública se había encargado de llevar consigo — Eem… ¿Esto esta prendido?

Al otro lado de la línea un relajado Izzy jugaba en su computador mientras contestaba su "llamada" — Sí, más que confirmado, el auricular funciona así que cuídalo, no hay dinero para más — El sonido de las sirenas alertó al pelirrojo por lo que dejando su juego a un lado le prestó toda su atención a la conversación.

Si bueno… No estoy seguro de que pasó pero una plaza se está incendiando y muy posiblemente es por causa mía — Respondió el rubio mientras los oficiales tomaban posición y apuntaban sus armas contra él.

¡¿Pero tú expulsas relámpagos o llamas!? ¡Siempre hay un incendio! — Se quejó el pelirrojo mientras buscaba en todos los noticieros el incendio del que hablaba TK — En todo caso no eres bombero, si estas a salvo lárgate de ahí.

Bueno… Ése es el problema, ya me vieron y ahora estoy siendo encañona… — Una enorme figura cubrió la visión de TK obligándolo a alejarse unos cuantos metros salvándose así de un muy buen puñetazo de Togemon.

Izzy por su parte habiéndose recuperado del fuerte estruendo en su oído logró encontrar un noticiero cubriendo el evento, logrando así mapear mejor la situación de su rubio amigo — Ya entendí el problema, aunque te recomiendo lo mismo… ¡Lárgate de ahí! — Izzy sabía que gracias a la velocidad técnicamente TK no estaba en ningún peligro, pero seguía siendo un Digimon atacando a un humano y eso nunca estaba equilibrado.

Desde que Izzy se había enterado de su conflictiva manera de manejar su velocidad había decidido a obedecer ciegamente las instrucciones del pelirrojo, le gustase o no él era más listo; Esquivando un último puñetazo de Togemon se dispuso a huir pero el grito de una mujer lo detuvo al instante "¿Por qué no han apagado las llamas?" Se preguntó al notar que los bomberos seguían petrificados en su lugar y entonces lo entendió, tanto su presencia como su "combate" con Togemon impedía el avance de los profesionales. Se había propuesto ser un villano, pero la parte de dejar morir a inocentes por su causa no entraba en su plan de carrera por lo que comenzó a liberar sus característicos relámpagos, señal que Gatomon esperaba.

Ojos de gato… — Susurró Gatomon colocándose al frente de su oponente que de inmediato sintió los efectos de su ataque — ¿Tu fuerte es la velocidad cierto? Bueno ahora sabes lo que es estar paralizado, buena suerte para correr estando así — Orgullosa observo a Kari que muy animada le aplaudía a la distancia, ahí estaba su recompensa.

Has sido una piedra bastante molesta, pero con éste puñetazo tus fechorías se acaban — Declaró Togemon mientras se acercaba amenazante a su presa tronando sus nudillos.

¡No le des muy fuerte! — Gritó Mimi frenando el avance de Togemon y ganándose múltiples miradas de desconcierto — ¡Ah! ¡Se mueve!

TK tenía demasiadas cosas en su cabeza, evitar atacar a Togemon y Gatomon, ellas no sabían que eran amigos pero el sí, luego liberarse de lo que sea que le hubiese hecho Gatomon, se sentía muy pesado, aun con su velocidad apenas había logrado mover ligeramente los brazos, para colmo eso había alertado a sus oponentes por lo que debía actuar rápido si quería ayudar a la mujer que escuchó segundos antes, todo manteniendo su máscara de villano. "Fácil" pensó sarcásticamente y empleando toda su energía logró correr, nada sobrehumano pero si lo suficiente para superar la velocidad de Togemon y Gatomon.

Al ver que su presa escapaba Gatomon se forzó a salir del estupor y perseguirlo adentrándose en el fuego, no sin antes indicarle a Togemon que esperara afuera pues su tamaño ponía en riesgo la delicada estructura de la plaza.

Con Gatomon no muy lejos de él TK logro encontrar a un hombre abrazando a un pequeño en un intento de protegerlo de las llamas, al notar la llegada de Gatomon inmediatamente tomo a ambos civiles y los sujeto fuera de la ventana en un acto que Gatomon tradujo como amenaza, pues era un tercer piso y los humanos no resistían esas caídas.

El cerebro de TK estaba dando más que su tenso cuerpo, al ver a Togemon encontró la solución que buscaba y con un gran esfuerzo lanzó a sus rehenes hacia el digimon boxeador, mismo que dando un par de pasos logró salvar la distancia y atraparlos.

Gatomon asomada sonrió a su compañera y dio media vuelta observando con odio a su ya lejano objetivo — ¡No vas a escapar!

TK comenzaba a sentir un fuerte dolor, probablemente era la manera en que su cuerpo le recriminaba el amplio esfuerzo que estaba realizando, pues había tenido que repetir su acto del rehén por cada persona que había encontrado en su camino lo cual implicaba mantenerse corriendo, levantar el peso de la persona, llevarlo a la ventana más cercana y lanzarlo cerca de Togemon, todo con la constante presencia de Gatomon, misma a la que superaba en velocidad por solo un poco.

TK sintió que parte del peso que cargaba desaparecía una vez encontraba a la última persona atrapada en las llamas, la misma mujer que sollozo por auxilio, esforzándose una última vez cumplió su rutina a la perfección esperando así poder por fin escapar del acecho de Gatomon, sin embargo su estrés alcanzo límites insospechados cuando dio media vuelta y se encontró a una temblorosa Mimi mirándolo fijamente a unos pasos de distancia. "¡¿Qué rayos haces aquí?!" Se preguntó el rubio, mismo que ante el estupor no notó que Gatomon había logrado alcanzarlo.

¡Te dije que no escaparías! — Gritó Gatomon preparándose para atacar, deteniéndose solamente al notar la presencia de Mimi — ¿¡Pero qué haces aquí!?

TK pensó que ese era su momento de escapar, bajo la guardia de Gatomon nada le pasaría a Mimi en ese sitio pero antes de poder tomar la energía necesaria para retomar su limitada carrera notó como una enorme lámpara sobre Mimi se soltaba dejándola a merced de su peso, sin dudarlo ni un segundo y sintiendo un dolor inmenso en sus piernas corrió lo más rápido que pudo hacia su rescate.

Gatomon ignorando la amenaza observo al encapuchado abalanzarse hacia su amiga por lo que se lanzó hacia él lista para protegerla.

Fue todo cuestión de segundos, TK golpeando la lámpara sobre Mimi, Gatomon impactando su puño contra el brazo de su oponente, el impermeable rompiéndose revelando una articulación sangrante a Mimi y TK siendo proyectado a una ventana.

Mientras tanto Izzy se había mantenido pegado al televisor gritando una y otra vez el nombre de Takeru, el cual llevaba tiempo sin responder, el miedo lo ahogo cuando observo como las cámaras lograban captar como éste salía con violencia de una de las ventanas del lugar y caía fuertemente en una fuente — ¡Takeru! ¡Takeru! — Un fuerte lamento le hizo saber que su amigo seguía con vida — ¿Éstas bien?

¡Izzy! ¿¡Dónde rayos te habías metido!? ¡Agh! Gatomon me golpeó, no sé si me rompió el brazo pero duele mucho — Respondió un agitado TK que intentaba incorporarse mientras Kari y Togemon se plantaban frente a él.

¡TK, escúchame, huye! ¡Si no puedes moverte distráelas, voy en camino! — Gritó Izzy por el comunicador mientras rápidamente tomaba su digivice y salía de su departamento a toda velocidad.

Si bueno… Se te acaban de adelantar… — A TK no le sorprendió la aparición de Davis, suponía que eventualmente Kari o Mimi pedirían ayuda, pero no pensó que alguien llegaría tan rápido — Si aún me escuchas, creo que aún está bajo control, mi brazo duele pero puedo moverlo, quiero creer que entonces no está roto, el ataque de Gatomon está pasando, ya no siento restringidos mis movimientos, así que…

¿Davis está ahí? Eso es malo TK, tienes que largarte ahora — Suplicó Izzy mientras se esforzaba por reducir la distancia entre su espacio y el lugar de los hechos.

La última vez que nos encontramos te burlaste de Flamedramon por ser demasiado lento, pues vale, éste es nuestro round y ésta vez la estrategia es diferente… — Exclamó Davis mientras tanto su Digivice comenzaba a brillar — veamos si puedes decir lo mismo de Raidramon.

¿Raidramon? ¡Esto es malo TK, Raidramon puede alcanzar velocidades similares al rayo! — Gritó una vez más Izzy mientras veía la plaza a la distancia.

Está bien, está bien… Estoy seguro de que soy varias veces más rápido que un rayo, solo necesito juntar energía y… — TK no pudo continuar hablando, un frio inmenso cubrió su cuerpo y su sangre le gritó peligro. Instintivamente entro en su estado de híper velocidad solo para ver la enorme figura de Raidramon a milímetros de su pecho, no tuvo tiempo de reaccionar, solo se limitó a sentir un indescriptible dolor en el pecho al mismo tiempo que el Digimon eléctrico impactaba contra él.

Los elegidos presentes observaron entusiasmados como el ataque de Raidramon era efectivo y la figura encapuchada salía despedida varios metros atrás hasta impactar contra un árbol, aunque no tuvieron tiempo de festejar su victoria pues su enemigo liberó algo que jamás vieron venir: Un grito, el grito más fuerte, agobiante y desgarrador que se ha escuchado en un Digimon, pero lo que más los sorprendió fue el hecho de que ése profundo lamento se había escuchado muy humano.

Izzy apareció justo en el momento en que TK era impactado contra el árbol — ¡TK! — Afortunadamente su grito fue opacado por el de TK haciendo que nadie reparara en su presencia, al observar a su rubio amigo arrodillarse para vomitar lo que fácilmente se podía reconocer como sangre inevitablemente el llanto lo ahogó. Se sentía mal, asustado, preocupado por el estado de TK, por más superpoderes que éste tuviese seguía siendo el chico que debía cuidar, él era mayor, era su responsabilidad mantenerlo a salvo y ahora el hermano pequeño de uno de sus mejores amigos, su mejor amigo se encontraba arrastrándose desapareciendo y apareciendo a los pocos metros hasta finalmente lograr el escape que tanto le había costado.

Los elegidos finalmente recuperaron la compostura y comenzaron a lamentarse el no haber capturado a su enemigo mientras que Mimi se limitaba a llorar en silencio, el digivice de Izzy sonó, era una señal de auxilio de parte de Davis, probablemente estaban llamando a todos los elegidos para reportar los recientes acontecimientos pero lo único que Izzy tenía en la mente era a TK y que debía encontrarlo cuanto antes, no parecía estar bien y no contestaba por el comunicador por lo que asumió que no debía encontrarse lejos. Después de algunos minutos habiendo recorrido el perímetro escuchó un llanto en un callejón a un par de calles de la plaza ante lo cual inmediatamente se adentró encontrando a un muy malherido TK llorando a lagrima viva con una enorme mancha de sangre cubriendo todo su pecho.

¡TK! ¡TK! ¡Resiste, todo va a estar bien! — Gritó Izzy mientras hábilmente llamaba una ambulancia — ¡Quédate conmigo, todo va a estar bien! — Velozmente le retiró el impermeable y lo ocultó tras un basurero pues poco a poco la gente comenzaba a notar la escena, al darse cuenta que el llanto había parado dirigió su vista hacia TK el cual para su terror simplemente estaba inmóvil con los ojos cerrados mientras poco a poco su sangre iba formando un charco — ¡Takeru! ¡No, Takeru! ¡Auxilio! ¡Alguien ayúdeme! ¡Takeru!

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

0o0o0o0o0o0o0

0o0o0o0o0

NOTAS DEL AUTOR:

Muchas gracias por leer, espero sus comentarios pues estos son el único medio que tengo para mejorar y así entregar una historia de mayor calidad.