Digimon no me pertenece y ésta historia es solo para entretener

0

0

0

BUENAS DECISIONES MALOS CAMINOS

Poco a poco sus pesados parpados fueron abriéndose, la abundante cantidad de luz que recibió fue abrumadora, se sentía confundido, aturdido, como en una mañana de desvelo pero con un suave dolor invadiéndolo. Comenzó a observar a su alrededor para ubicarse pero toda intención de exploración se vio pausado cuando descubrió el torso de Kari apoyado en el lateral de lo que ahora descubría era una cama, sonrió e intentó incorporarse pero un notable dolor se lo impidió. Atar cabos no fue difícil, habitación blanca, sabanas azules, algún tipo de herida en su cuerpo y su mejor amiga con evidencia clara de haber estado llorando, estaba en un hospital.

Se mantuvo inmóvil un par de minutos para aclarar su cabeza, una vez logró recordar los últimos eventos y la obvia razón por la que se encontraba en ese lugar procedió a levantarse lentamente acostumbrándose poco a poco al dolor. Estando ya sentado sobre la cama extendió su brazo hasta Kari para después comenzar a acariciar suavemente su cabeza, liberó una sonrisa al notar como Hikari se mostraba más irritada conforme más intentaba despertarla hasta que finalmente la castaña abrió sus ojos y de un manotazo apartó el brazo que tanto la estaba molestando.

¡Que me dejes! — Gritó la castaña recordando a su molesto hermano mayor, pero una vez descubrió al rubio observándola su expresión cambio a una de total alegría — ¡TK! ¡No sabes lo doloroso que ha sido verte dormir!— Y sin esperar más lo abrazó.

¡Agh! ¡No sabes lo doloroso que está siendo despertar! — Respondió TK al ser abrazado por la castaña, misma que inocentemente había presionado la herida en su pecho.

¡Perdón! No fue intencional, me ganó la emoción — Exclamó Kari soltando rápidamente al rubio — Es que ha sido bastante estresante estar cuidándolos, además aún tengo malos recuerdos de ver…

¿Los? ¿Yo y quien más? — Preguntó confundido, al voltear descubrió una segunda cama en la habitación donde un inconsciente Izzy reposaba — ¿Izzy? ¡Izzy! — Gritó alarmado mientras torpemente intentaba salir de su cama logrando únicamente gemir de dolor al sentir como su herida se abría. Sin darle tiempo a nada más, Kari lo obligó a recostarse mientras llamaba a la enfermera a cargo. Ante el equipo médico interviniendo lo único que logró el rubio fue caer una vez más en la inconciencia.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

La castaña por fin respiraba tranquila, ya hace una hora que la crisis de TK se había resuelto y éste dormía tranquilamente bajo su supervisión, hasta donde recordaba su único trabajo era cuidar a sus amigos en caso de que se necesitara llamar a algún medico mientras Matt regresaba con su hermano y los elegidos que se encontraran disponibles, trabajo que no incluía acariciar suavemente el pelo del rubio, acción misma que realizaba de manera involuntaria. Al notarlo hizo un apenado ademan e intentó detener sus caricias pero al observar que la tranquila expresión del rubio se esfumaba repitió sus acciones ahora de manera consciente, estaba honestamente preocupada por el estado de su mejor amigo pues al mirar los vendajes de TK sintió su corazón oprimirse.

Con cuidado deslizó sus dedos suavemente sobre el pecho del herido, intentando de alguna manera aliviar el dolor que seguramente éste sentía. Le tomó varios segundos darse cuenta de que en algún momento había dejado de sentir los vendajes y ahora simplemente se dedicaba a acariciar lentamente el torso de su inconsciente paciente, con un fuerte sonrojo se alejó de la cama dando media vuelta para regresar a su asiento, acción misma que no pudo realizar a causa de una vista que la dejó paralizada. Frente a ella se encontraban Tai, Matt, y Mimi, todos aplaudiendo silenciosamente con burla en sus rostros, todos excepto Mimi la cual simplemente le daba una mirada que toda mujer entendía "Estas jugando sucio".

¡Chicos! Que bueno verlos — Dijo TK con toda tranquilidad logrando asustar a los presentes.

Enano ¿Cómo te sientes? — Preguntó Matt acercándose — Apenas escuché de tu estado vine corriendo pero estabas dormido así que aproveché la oportunidad para buscar a los demás — Miró sobre su hombro a sus acompañantes y añadió — Ellos son los únicos "demás" que encontré.

Siempre tan amable — Respondió sarcásticamente Tai mientras apartaba de un empujón al rubio mayor — ¿Hace cuánto que estabas despierto? — Preguntó socarronamente.

Al escuchar la pregunta de su hermano la castaña palideció — ¡¿Estabas despierto?! — Preguntó inmensamente apenada.

¡No! ¡Yo no! — Contestó TK con los mismos signos de alarma.

Está rojo, sí estaba despierto — Añadió Mimi juzgando a su joven amigo — Pensé que tu hermano era el mañoso — Sonrió al notar como había logrado fastidiar a Matt.

Kari observó al rubio abochornada, el mismo al cruzar miradas se sonrojo aún más e intentó desviar el tema.

¿Alguien por favor puede preguntar por Izzy? Él también está en cama y nadie me ha dicho por qué — Pidió TK esforzándose por mantener un tono firme de voz.

¿Izzy? Ah, él solo es muy dramático. Mira — Contestó Tai mientras se acercaba al "enfermo" y simplemente pellizcaba su pierna hasta que su víctima despertó con un fuerte grito.

¡¿Qué rayos te pasa?! — Preguntó el pelirrojo molesto al razonar la causa de su dolor, sin embargo no tuvo tiempo de seguir quejándose pues su cerebro lo aturdió con los últimos eventos que recordaba — ¡TK! ¿Cómo está TK? — Preguntó aterrado mientras que el castaño simplemente apuntaba en una dirección.

Está bien, bastante bien atendido yo diría… — Respondió burlonamente Matt, logrando que los más jóvenes recuperaran sus respectivos sonrojos.

¿Qué fue lo que pasó? — Preguntó de nuevo el castaño al no entender su estancia en el hospital.

¿Qué fue lo que paso? ¡Eso quisiéramos saber nosotros! Lo único que nos dijeron es que una ambulancia recogió a TK y que al llegar lo único que se te ocurrió hacer fue desmayarte — Contestó Tai.

Vale, en su defensa los médicos dijeron que fue una crisis nerviosa — Habló Matt abogando por su pobre amigo — Lo importante es que ya ambos están despiertos así que pueden explicarnos qué carajo le pasó a TK.

Bueno…, en realidad no sé exactamente que decirte — Respondió Izzy mirando discretamente a TK — Debes entender que…

¡Alto! Yo les explicaré, pero antes… — El herido rubio hizo una pequeña pausa y con una seria expresión apunto a la peli rosa — Quiero hablar con la señorita.

¿Qué? ¿Y eso? — Preguntó Kari visiblemente confundida — Deberías explicarnos primero que te sucedió y después…

Quiero hablar con Mimi ¡Ya! A solas por favor… — Ordenó Takeru liberando cierta presión en el ambiente, a excepción de Mimi todos los presentes abandonaron la habitación.

¡No tenías que sacar a Izzy! Además no veo que puede ser tan urgente para que te comportes así de grosero con los demás — Reclamó Mimi con los brazos en jarra, sin embargo su semblante se redujo cuando vio que la expresión molesta de TK no lo abandonaba.

Solo necesito saber una cosa ¿Qué carajo hacías ahí? — Preguntó tranquilamente el rubio mirando fijamente a Mimi.

La peli rosa no entendió la pregunta en un principio pero después de atar algunos cabos preguntó — ¿En el incendio? ¿Cómo lo sabes? — Al entender que no recibiría una respuesta, la peli rosa comenzó a explicarse — Llevo tiempo investigando a nuestro enemigo, grabo todos los noticieros donde el aparece, voy a cada sitio donde el apareció, registro cada acción que puedo de su comportamiento — Al notar la sorpresa en TK prosiguió — Todo con un fin… Revelarles la verdad.

¿Qué? ¿De qué estás hablando? — Preguntó el rubio visiblemente confundido.

Mimi sabía que el terreno había cambiado por lo que segura de si misma inició su improvisada exposición — Desde su primera aparición en aquel lluvioso día todos lo han tachado de villano, ha realizado actos vandálicos y se ha expuesto al odio de las masas, pero él tiene un secreto… — Miró fijamente a TK en una pausa que ella creyó necesaria para su relato — Y yo conozco ese secreto.

TK se puso tenso al instante, tal vez no había sido la mejor idea sacar a Izzy, él era el listo, pasando saliva preguntó — ¿Y cuál es ese secreto?

Una sonrisa victoriosa apareció en el rostro de Mimi, misma que retomó su habla — Él no es malo, es todo una farsa ¡Alguien debe estar manipulándolo o lo hace en contra de su voluntad! Lo que te voy a decir solo lo sabe Sora: Él me salvó, la misma noche que todos vieron como me soltó de lo más alto de un edificio, sé que suena estúpido e irreal pero te juro que el mismo me atrapó. Si esto que pienso es real entonces no estamos frente a un enemigo, sino ante una víctima que necesita nuestra ayuda y así me exponga de nuevo al peligro yo nunca dejaré de buscarlo, soy una elegida — Terminó victoriosa su explicación, su sonrisa poco duro al descubrir la mirada sombría de Takeru clavándose en su persona.

Trae a los demás… — Solicitó TK sin ningún ademan — Hay algo que debo decirles.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

El pelirrojo se encontraba en una tensa situación, sentado sin hacer ningún gesto esperaba ansioso que TK terminara de hablar con Mimi, mientras que a su alrededor sus amigos clavaban su vista en él, esperando aun una explicación de lo sucedido, misma que se había negado a otorgar, necesitaba tiempo para pensar en una buena coartada y la misma era imposible de generar sin hablar antes con el rubio.

Izzy continuaba en su mundo cuando la puerta de la habitación se entreabrió mostrando a una nerviosa Mimi — Dice TK que pasen… — Susurró la peligrosa, misma que regresó sobre sus pasos dejando entrar a sus amigos.

¿El señor importante ya terminó sus asuntos? — Preguntó Matt molesto por la espera, no había pasado ni medio año que TK había despertado del coma, el verlo en un hospital no era precisamente agradable.

Lo que estoy por revelarles es algo sumamente importante, ustedes se encargaran de transmitirlo a los demás pues no quiero repetir mis palabras — TK inició su habla con un semblante tranquilo pero autoritario, lo suficiente para que todos en la habitación le pusieran toda su atención — Hay algo que no les he dicho sobre "El digimon de los rayos" y es que yo…

Izzy sudó frio y comenzó a respirar agitadamente ¿Sería ese el momento en el que su amigo por fin les revelaría sus habilidades? No tenía ninguna duda, si lo hacía él lo apoyaría con todo lo que tuviese, así tuviera que enfrentarse a Matt y Tai juntos él se encargaría que TK pudiese explicarse correctamente, ellos entenderían, solo necesitaba darle la oportunidad de explicar sus acciones tal y como se las explicó a él. Se encontraba listo para cualquier cosa que dijera su rubio amigo o por lo menos eso creyó.

La verdad es… — Continuó TK negando discretamente en dirección a Izzy — Fue él el que me atacó. Estaba caminando con Izzy y de la nada ese maldito apareció frente a mí y me atacó con alguna especie de arma que me causo ésta herida — Al ver las reacciones incrédulas y sorprendidas de la mayoría entendió que no había vuelta atrás — Y no solo eso, él fue la razón por la cual desperté, seguro recuerdan que un Digimon destrozó el departamento de Izzy y yo simplemente aparecí despierto. No fue así, esa criatura me secuestró y supongo gracias a la energía del digivice de Izzy o de la puerta yo desperté; Si Izzy no me hubiera rescatado de las manos de ese desgraciado no sé si podría estar hablando con ustedes en este momento.

¿Qué? Es… ¿Es enserio? — Preguntó Matt aturdido por semejante revelación — ¡¿Por qué no nos lo dijiste antes?!

¡De haberlo sabido te habríamos protegido! ¡Te pudo haber matado! — Le reclamó Tai molesto por a su juicio haber fallado como líder.

Discúlpenme, no estaba seguro y no quería preocuparlos — Respondió TK fingiendo sentirse afligido — Pero creo que algo queda muy claro, ese digimon no tiene buenas intenciones, tal vez vino por mí pero eso no significa que sea el único en peligro, debemos entender que todos corremos riesgo y NADIE debe acercarse a él — Continuó fijando su vista en Mimi, misma que apenas reaccionó ante el estímulo esquivando su mirada — Ahora por favor váyanse y comuníquenselo a los demás, necesito descansar — Finalizó apuntando a su herida.

Hablando entre si Matt y Tai fueron los primeros en salir, seguidos de Mimi e Izzy.

¿Qué pasa? — Preguntó TK al notar que la castaña no había dicho palabra alguna y no abandonaba la habitación.

La elegida de la luz simplemente le dirigió una mirada que mostraba una enorme decepción y en pocas palabras logró estrujar el corazón de TK — Entiendo que no los quisieras preocupar, pero que no hayas tenido la confianza de decírmelo a mí, en verdad me ha dolido — Sin dar tiempo a nada más la castaña abandonó el lugar dejando a un TK liberando discretas y silenciosas lágrimas.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Ya habían pasado varias horas desde que la noche había caído en el Digimundo, pocas criaturas mantenían sus actividades y en su mayoría predominaba el típico silencio que la luna tría consigo, sin embargo a la distancia se escuchaba claramente el martilleo de unos picos en el interior de una cueva, misma que estaba poblada por docenas de Gotsumon que sin descanso picaban las paredes de la mina.

Uno de esos tantos Gotsumon entró a paso rápido a la mina y sin detenerse accedió a una especie de oficina donde su jefe lo esperaba — ¿Señor? Le tengo malas noticias, no logré reunir a mis hermanos, poco caso me hicieron cuando les pedí que nos ayudaran, a éste paso no creo que logremos nuestro objetivo…

La figura a la cual el Gotsumon se dirigía se levantó lentamente y se acercó al rostro del pequeño Digimon — Entonces tienes que pedírselos más insistentemente, esto es un asunto muy importante para mí, y deberías recordar los digimon nos deben… — El inocente digimon comenzó a sudar frio, el ser frente a si tenía una leyenda detrás y sabía que una figura tan importante estaba muy por encima de él, demasiado como para oponer resistencia.

¡Pero ya bastantes hermanos míos están trabajando para usted! No necesitamos ser más, en un par de semanas seguramente ya habremos encontrado el material que nos pidió — Contestó el Gotsumon intentando tranquilizar a su jefe.

Dime una cosa, en esas dos semanas ¿Cuánto material esperan conseguir? — Preguntó el hombre con tranquilidad.

Calculamos que la misma porción que la última vez, señor — Contestó Gotsumon esperando complacer a su interlocutor.

Ahí está el problema, necesitan ser más — Respondió el ser humano colocando su mano en el hombro de Gotsumon y regalándole una leve sonrisa — Necesito unas 30 porciones como la última vez en una semana — Al notar la desesperación en el rostro de Gotsumon continuó — ¿Ahora entiendes?

Pero… ¡Eso es un abuso, tendríamos que ser cientos trabajando día y noche para conseguir esa cantidad! No puede pedirnos… — El Gotsumon guardo silencio cuando un Digimon color rojo hizo acto de aparición.

Dime ¿Sabes quién fue Devimon? ¿Etemon? ¿Los Amos oscuros? ¿Sí? — Al recibir una afirmación de parte del digimon roca el sujeto continuó — Todos ellos capaces de destruir la mitad del Digimundo, ahora ¿Sabes quienes los derrotaron? — Un nuevo asentimiento se formó en Gotsumon — Exacto, los elegidos son los héroes del Digimundo y probablemente las criaturas más poderosas en éste, por lo que todos los digimon deben estar sumamente agradecidos, el que no decidan controlar el Digimundo es una suerte, así que si uno de ellos requiere un favor no debería haber peros ¿Cierto? — El Gotsumon asintió con terror una última vez — Excelente, entonces ve y consigue más personal —El pequeño Digimon abandonó rápidamente la estancia dejando a humano y digimon a solas.

¿No crees que te excediste? — Preguntó el digimon rojo — Me dijiste que todo era por un bien mayor y yo siempre voy a creer en ti, pero me extraña verte así.

Efectivamente me excedí — Contestó mientras observaba su reflejo en un charco de agua, avergonzándose de lo que veía — Pero es necesario, solo intimide a un simple Gotsumon y ya me siento como la peor basura del mundo, no puedo ni imaginarme la carga que él está llevando — Sonriendo hacia su digimon, sacó su Digivice — Eso es algo que está fuera de mis manos, aunque por otro lado hay un campo en el cual puedo darle mi apoyo, uno en el cual fracasé, por mi culpa mis manos se empaparon en la sangre de mi mejor amigo, una visión que no puedo olvidar, pero créeme — Apuntó su Digivice a una televisión y abrió fácilmente la puerta — De mi cuenta corre jamás verlo así otra vez…

El pequeño digimon le dio un par de palmadas a su compañero y respondió — Esta bien, no entiendo del todo pero pase lo que pase te estaré apoyando Izzy.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

0o0o0o0o0o0o0

0o0o0o0

NOTAS DEL AUTOR:

Una vez más gracias por leer, espero sus comentarios pues estos son el único medio que tengo para corregir mis errores y poder entregar una historia de mayor calidad.