-Bueno-dijo la niña de 13 años-todo comenzó en un partido de futbol.
En aquel momento Lincoln volteo a ver molesto y ligeramente indignado
-Dijo que comenzáramos desde el principio-replico el albino con tono condescendiente y molesto-Yo le contare como empezó todo.
La doctora López miro con atención mientras el chico le comenzaba a contar una historia casi inverosímil acerca de un partido de beisbol, un rumor, una racha de mala suerte y un traje de ardilla y mientras el chico de once años sacaba todo de su pecho nadie en la habitación se atrevió a desmentirlo.
-Parece ser que todo se saco un poco de proporción, entiendo que estés molesto-dijo la doctora López mientras tragaba saliva.
-Molesto es poco-dijo Lincoln volteando el rostro para evitar que vieran como derramaba una lagrima.
-Se que nos pasamos-dijo Lori-pero después quisimos arreglar las cosas y el no nos lo permitió.
-¿Qué paso después?-pregunto la doctora ansiosa por una respuesta.
-pues vera….
Aquel lejano día de verano la familia Loud disfrutaba junta de un día en la playa y mientras todas celebraban nadando y jugando en la arena los padres de los chicos preparaban la comida y los cubiertos para la merienda.
-Que bien que pudimos venir todos a la playa-dijo Rita Loud mientras sacaba los sándwich de los niños.
-Si, por fin se arreglo el problema de la suerte de Lincoln, me hubiera sentido mal si seguíamos dejándolo de lado-dijo el padre del chico mientras sacaba los refrescos de la hielera.
-¿Crees que estuvo mal vender todas sus cosas viejas?-pregunto la madre.
-En internet dijeron que la mala suerte podía estar en alguna de ellas, además sé que a Lincoln le gustaran las cosas nuevas que le compramos.
-Tienes razón-dijo ella poniendo una sonrisa.
-¡Chicos hora de comer!-grito el padre llamando a toda su progenie.
Y todas acudieron al llamado, diez chicas aparecieron de pronto y comenzaron a devorar todo a su paso, parecía que todo había vuelto a la normalidad después de algunos días difíciles hasta que nuevamente lo evidente volvió a tomar por sorpresa a los despistados padres.
-Un momento ¿Dónde está Lincoln?-pregunto el padre al no ver a su hijo entre la multitud.
El chico albino había estado tan distante y callado todo el día que para ellos había sido fácil olvidarse de él y hasta ahora se percataron de su desaparición.
Con repentina urgencia sus padres comenzaron a buscarlo con la mirada pero no lograron ver nada, un pánico generalizado comenzó a propagarse en todos los miembros de la familia que a gran velocidad comenzaron a buscarlo, durante varios minutos la búsqueda fue infructuosa hasta que la pequeña Lola alcanzo a ver algo.
-¡Oigan encontré algo!-se trataba del traje de ardilla abandonado y medio tragado por la arena.
-Es el disfraz de Lincoln-dijo Luan preocupada.
-Pero ¿Dónde está Lincoln?-cuestiono Luna con un nudo en la garganta.
Para fortuna o desgracia ellas encontraron un camino de huellas que se alejaba del traje y lo siguieron hasta llegar a una parte alejada de la playa en donde se oía un leve pero penetrante sollozo, con forme se fueron acercando se dieron cuenta de que ese sollozo provenía de Lincoln, el pequeño niño se hallaba de rodillas en medio de la arena mientras mantenía baja su cabeza.
-Lincoln-dijo la familia entera se abalanzo sobre él y lo abrazo.
-Nos tenias preocupados-dijo su madre Rita tomando del hombro a su bebe pero este no levanto el rostro.
-¡No vuelvas a huir así!-dijo el padre en tono autoritario pero nuevamente el chico no se molesto en voltear hacia arriba.
-¿Fue por el traje? Sé que no te gusta pero es solo por un tiempo-nuevamente no hubo respuesta para la madre que se esforzaba por abrazar a su hijo-tal vez encontremos otra solución.
Repentinamente y con gran brusquedad Lincoln empujo a su madre quien fue a dar directo contra la arena.
-¡¿Lincoln que te pasa?!-pregunto Rita volteando a ver a su hijo quien por fin se atrevía a mirarla de frente pero había algo distinto en su mirada, no era la mirada del niño que ella conocía, era fría, distante y vacía.
-Tal vez sea hora de irnos-dijo el padre del chico reconociendo lo que estaba pasando.
-Pero papa-intento replicar Lana pero fue silenciada de inmediato por su padre.
De camino a casa el viaje en Vanzilla fue incómodamente silencioso con Lincoln en la parte de atrás con la mirada clavada en el vacio mientras el resto de sus hermanas lo veían sumamente preocupadas, parecía una bestia enjaulada a punto de saltarle a alguien.
Cuando finalmente llegaron a casa Lincoln se bajo de inmediato sin hablar con nadie y fue directamente a su habitación la cual cerro azotando la puerta con gran fuerza.
-Tal vez esta vez si nos pasamos-dijo Lori sintiendo una repentina oleada de culpa que la inundo por completo.
-Pero no fue nuestra culpa-dijo Lynn tratando de excusarse- fue mala suer…-callo de inmediato al ver la mirada casi homicida de Lori, pues le resulto amenazante a pesar de las lagrimas que empezaban a escurrirse por ella, con la sola mirada la rubia le dio a entender a su hermana que si volvía a mencionar algo con respecto a la suerte no terminaría como un pretzel humano si no como un tazón de queso picado.
Todas los miembros restantes se encontraban cansados así que se retiraron a sus habitaciones sin siquiera despedirse.
El día siguiente Lincoln fue a la escuela antes de que todos despertaran y se fue sin hablar con nadie, no se había molestado en tratar de desayunar con su familia después de lo que le habían hecho la ultima vez, se comportaba completamente distante como si no conociera a ninguno de ellos y no volvió a casa hasta muy entrada la noche solo para ir a dormir y aun cuando sus hermanas quisieron hablar el simplemente las ignoraba, este comportamiento se fue repitiendo durante toda la semana, era casi como si fuera un extraño viviendo entre ellos, además su estilo fue cambiando a uno más desalineado e incluso se había alejado de sus amigos como Clyde o Rosty.
Durante días Lincoln se fue distanciando más y más de su familia era casi como si ni siquiera siguiera ahí o al menos eso parecía hasta el día en que la señora Loud fue llamada a la escuela pues Lincoln se había metido en problemas.
Eran las 2:30 pm cuando la señora Rita entro en la oficina del director, el señor Huggins donde Lincoln con una apariencia sucia y la ropa arrugada y rasgada la esperaba.
-Señora Loud, tome asiento-dijo el director Huggins-iré directo al punto Lincoln está suspendido por una semana por pelear con otro chico.
-¿Una pelea?-pregunto impresionada
-Así es, una pelea con un tal Chandler
-Pero Lincoln tú no eres así-dijo la angustiada madre-¿Qué paso?-a pesar de sus suplicantes ojos Lincoln se mantuvo en un estoico y abrumador silencio-¿y cómo está el otro chico?-pregunto al director resignada.
-En el hospital señora Loud, en el hospital.
El viernes por la tarde todas las hermanas Loud se reunieron como todas las semanas y como era de esperarse Lincoln no estaba ahí.
-Como sea-dijo Lori con desanimo-empecemos con esto, Literalmente solo tenemos un tema del cual hablar.
-Sí, Lincoln nos ha estado evitando como… como… -comento Luan tratando de pensar en algún chiste sobre abandono-es tan triste ni siquiera puedo hacer un chiste de esto
-¿Creen que Lincoln este molesto con nosotros para siempre?-pregunto Lucy bajando la cabeza.
-No solo que aun no está listo para perdonarnos-dijo Luna tratando de sonar cool
-Quisiera agregar que desde que Lincoln se deshizo de él traje de ardilla no ha pasado nada, por lo que deberíamos descartar la ridícula teoría de la mala suerte.
-¿Y qué me dices de mi partido y-dudo durante un segundo-y del palo de Lori?
-Esas cosas pasan-dijo Lori- solamente fueron exageraciones.
-Bueno ahora resulta que todo fue mi culpa-Dijo Lynn sintiéndose repentinamente atacada.
-¡Si, por tu culpa Lincoln nos odia!-grito furiosa Lana.
-No todo fue su culpa-dijo una muy culpable Leni-no debimos seguirle el juego.
-¿Y qué haremos ahora?-pregunto Lisa.
-Pues para fortuna de todas tengo un plan y para mejorarlo todo puedo decirles que Lynn está involucrada.
-¿Qué?-pregunto ella confundida.
-Mañana iras a un partido de futbol y toda la familia ira a apoyarte incluso Lincoln.
-Eso fue lo que nos metió en problemas en primer lugar.
-Exacto por eso es la oportunidad perfecta para arreglarlo, todos juntos iremos juntos al juego como familia y le demostraremos a Lincoln que estamos arrepentidos por haberlo excluido en primer lugar.
-¿Pero qué pasa si vuelve a perder mi equipo?-pregunto furiosa Lynn hasta que volteo a ver la mirada siniestra de Lori.
-Pues lo lamento mucho pero qué prefieres perder un juego o perder a un hermano y de pasada la columna y el rostro-la voz monótona y fría de Lori era tan aterradora que fácilmente podría haber sido confundida con el mensaje final de un asesino en serie.
-Ok-dijo la castaña mientras tragaba saliva.
-Bueno está decidido-dijo la hermana mayor volviendo a su tono natural de voz-mañana llevaremos a Lincoln al juego y todo volverá a ser como antes.
Al día siguiente las hermanas Loud se levantaron temprano para tratar de evitar que Lincoln se les volviera a escapar y así obligarlo a ir al partido con ellas para desgracia de todos a pesar de haberse despertado a las 5:00 am cuando llegaron al cuarto de Lincoln se dieron cuenta de que el ya no estaba, no tenían idea de donde se encontraba pues ni siquiera les había dejado una nota así que sin más suerte las hermanas tuvieron que irse al partido sin él.
Y así se encontraban completamente desanimados sentados en las gradas, viendo el inicio del juego con Lynn en medio de este mientras miraba al espacio vacío donde se suponía que estaría su hermano, sintiendo el peso de la culpa en ella cuando el cronista lanza un anuncio.
-Y ahora entrando para el equipo de los tejones de Huntington Oaks el nuevo delantero...-todos los miembros de la familia se sorprendieron al ver de quien se trataba-Lincoln Loud.
