Disclaimer: Snk no me pertenece, escribo sin ánimos de lucro.

Pareja: Riren

Advertencia: M-preg, violación, palabras mal sonantes.


Puedo volar alto sin tener miedo

Incluso si estoy encerrada en

la oscuridad.

-Amber: Beautiful


Capítulo 4: Matrimonio fallido

Comencemos a hablar de mi matrimonio, de las torturas que pase esos dos años de casado con mi querido esposo.

Los tres primeros días -en mi celo- no fue tan, tan malo. Básicamente fue porque nos basamos en tener sexo, en el que no me satisfacía para nada, Erwin fue rudo, pero lo atribuía al hecho de que en el celo a ambos se nos nublaban la mente.

Cuando regresamos Erwin me dio un tour por su enorme mansión, una que tenia que limpiar mas adelante junto a una pobre y vieja omega. Me explico qué le gustaba la limpieza, quería todo reluciente, que entre en una sonrisa superior y juguetona me dijo: no me importa que tus rodillas o manos sangren, quiero todo limpio. Más adelante tenía que vendar mis rodillas por la incomodidad y limpiarlas para que no se infectaran, incluso le molestaba que mis vendas se mojaran con la sangre, me decía que era una sucia escoria.

Hablemos de la comida, ese momento que me hacía llorar, si se quemaba o salía salada él me azotaba con una fusta. Yo no sabía cocinar, era un mocoso rico, apenas sabia como usar la cuchara. Lo único bueno de esto fue, ahora se cocinar muy bien, claro, a base de quemaduras, golpes y desplantes, mi ex marido me arrojaba la comida a la cara sin importarle que estuviera caliente.

En cada celo de mis dos años de casado fue peor, Erwin estaba desesperado por dejarme preñado, pero siempre era negativo, para mi fortuna la hoja decía un hermoso negativo. Estaba feliz ya que no iba a tener hijos para que me amarraran a ese horrible matrimonio, pero estaba triste ya que seguro nunca llegaría a tener hijos.

Estaba en una montaña rusa de emociones, donde parecía drogado, ya que me perdía en mi mundo, pero era mejor que mantenerme en el mundo real. Siempre estaba solo, pensando e imaginando miles de opciones.

Ahora les platicare de los engaños del rubio, sabia de ante mano que me engañaba, siempre lo supe pero quise callar. Como omega tenemos que soportar toda la mierda. Él se acostaba con alguna puta que se conseguía, con su secretaria y hasta con el chófer raro alfa que olía a todo mundo. De ese alfa hablaremos mas tarde, tengo muchas cosas que decir de él. Erwin se sentía un macho alfa -válgame la redundancia- en toda regla, era como le habían enseñado a comportarse, su padre había matado a la madre del rubio solo por darle un hijo, vaya imbécil, a lo mejor todo había sido culpa del señor Smith, la golpeaba tan a menudo que la pobre mujer apenas podía caminar. Por eso se creía merecedor de todo y todos, así lo habían educado, a comparación de mi educación, debía obtener con mi esfuerzo lo que quería, soy un omega, debo hacer mi lucha.

Él me golpeaba siempre y por todo, estoy pensando en que la simple idea de verme respirar le molestaba, no tenía idea de porque me había ganado su odio, no era malo con él, no le gritaba o le decía que tan mal era en la cama, aunque esto último seguro lo sabía. No entiendo como tenía a tantos alfas y omegas tras de él.

Tengo traumas -obviamente- no puedo escuchar un grito porque me alteró, no puedo ver que levanten la mano porque comienzo a llorar y me molesta que me sonrían con arrogancia. Esto me dejo mi feliz matrimonio, pero quiero superarlo, aunque no sé si lo haga.

Dejo el pequeño cuaderno, las hojas donde escribo todo esto son escasas, no dejare de usarlo hasta se me sienta a salvo de este infierno. Aunque no es como si quisiera escribir todas y explícitamente los daños causados por Erwin, prefiero olvidaros de a poco. Soy libre en mis pensamientos, él no puede entrar en ellos, tampoco en estas hojas desgastadas que me salvan de la locura.


Olvido por completo subir cap aquí, la uni no me deja, pero ya me pondré las pilas.

Gracias por leer.


Con todo my love: Harye lee