Disclaimer:Snk no me pertenece, escribo sin ánimos de lucro.
Pareja: Riren
Advertencias: Violencia, muerte de personajes.
Valentía es admitir tus temores
y enfrentarlos cara a cara.
Es tener la fortaleza de pedir ayuda
y la humildad de aceptarla.
-Caroline Kent
Capítulo 6: Al fin puedo respirar.
-Descansa cariño- Ver de nuevo mi cuarto me conforto, por fin era libre.
Pero mi mente no lo sabía, puesto que, no pude dormir casi nada y cuando lo hice desperté llorando, gritando por el miedo de ser entregado de nuevo a Erwin. Mis padres me dijeron una y mil veces que ya no lo vería en mi vida, yo dudaba eso, era como un gran estigma en mi vida.
Aun puedo ver, como su cuerpo se balancea hacia mí, se cierne sobre mi cuerpo para hacerme dañó.
-Eren, come algo- Me rogó mi madre, yo mire mi plato ¿Hace cuánto tiempo me había perdido en mi mente? Supe que bastante, mi mama se veía perturbada.
-Lo lamento, enseguida comeré- Le prometí, sin una pizca de agrado, no tenia apetito.
-Es tu comida favorita, la hizo tu nana- Yo mire los alimentos con aburrimiento, de verdad no tenia nada de hambre, podía dejar de comer por dos días, estaba acostumbrado- Sabe delicioso.
Me sentí mal por los intentos de mi madre, yo estaba mentalmente muy dañado y ella intentaba repararme.
Mire el bonito plato de porcelana ¿Cuantas veces Erwin me los había arrojado en la cabeza? ¿Cuantas veces me había desmayado de hambre? Eso no lo podía olvidar, nunca, no con dos años de maltrato. Cuando escuché el estallido de mi vaso al tirarlo comencé a chillar aterrado, cubriéndome de inmediato para que no me pegaran. Mi madre se aferro a mi, diciéndome que era ella, que no me haría daño, ella lloro, yo también lo hice, mi padre estaba furioso y mi valentía se había escapado por la puerta. Yo no seria el mismo a partir de ese momento.
Agradecí el hecho de que me dejaran solo, quería pensar en lo que de a partir de ese momento me pasaría. De ante mano sabia que me debía casar rápidamente o el gobierno haría cosas más atroces conmigo. Estaba en la esquina de mi cama, mirando un punto fijo en mi habitación, recordando a ese chico valiente que no se dejaba por nadie.
-Yo también te extrañó- La mandíbula me tembló, solté algunos sollozos ¿Cómo podía olvidar tantas cosas en tan poco tiempo? Aun me aterraba la idea de dormir sólo sin recordar a ese hombre.
Me levante, dispuesto enfrentarme a mi mismo, sería valiente, poco a poco, pero lo sería. Abrí la puerta con miedo, ese que se había convertido en mi mejor amigo. Me puse delante del espejo, al principio solo vi oscuridad, una que me seguía a todas partes, con dedos temblorosos y ojos cerrados encendí la luz de esa habitación.
-Lo lamentó- Me disculpe conmigo mismo, mirando mi labio roto, un ojo morado y los moretones que coloreaban horriblemente mi cuello- Lamento no haberte protegido. Pero ya no sientas miedo, estamos a salvo, el no te hará daño.
Esa noche llore hasta quedarme dormido, repitiéndome que todo estaría bien, que Erwin ya no estaba en mi vida. Podía ser libre, ya no me ataba nada a ese jodido imbécil de porquería.
Al fin podía respirar.
Cuando baje a desayunar mi mama me miro preocupada, sabia que mis ojos estaba hinchados de tanto llorar, pero cuando se percató de esa pequeña sonrisa que pude esbozar me atrajo a sus brazos, feliz de volver a verme.
-Lamento decirte esto tan temprano pero…- cerré los ojos, no más malas noticias por amor de Dios. No quería sufrir más- Tu nuevo prometido estará aquí en unas horas.
Quise llorar de nuevo, largarme a otro lugar, ser otra persona, pero no podía, debía enfrentar mi vida para seguir adelante. Estaba preparado.
-Entonces me vestiré- Susurré, no muy seguro de continuar con esto.
Mis manos tiemblan al escribir esto, espero que no sea peor que Erwin, mi cuerpo ya no lo soportaría, ojala fuera más valiente, ojala hubiese nacido como un alfa. Deseo tantas cosas en este momento, unas muy hermosas y lejanas, espero Dios me cumpla alguna, se lo ruego con todo mi ser.
Nos vemos el 4 de marzo
Con todo my love: Harye Lee
