Día 22: uno en donde Sesshomaru sea él padre de Kagome (Zuleyma Min Yongi)
Después de la muerte de su esposa Kagura él se había armado de valor y se dedicó completamente a hacer feliz la vida de su hija que estaba próxima a los dos años de vida.
Se dedico a trabajar la empresa hasta que llegó a ser un imperio y su pequeña princesa cumplió los 13 y decidió quedarse en casa.
Kagome se había convertido en una adolescente y no quería que ella se saliera de sus manos.
Ocupaba la atención, no quería que ella se sintiera sola como él alguna vez lo estuvo. No, él no cometería los mismos errores que su padre.
Ese día en lugar de mandar a Jaken por ella a la escuela fue él a recogerla, le daría una sorpresa y le gustaba viajar en el Corvette así que decidió ir por ella en el deportivo.
Sus sentidos yōkai no fallaban su hija era la que estaba frente a él despidiéndose de un chico de un muy cariñoso beso en los labios sin saber que él estaba ahí.
¿Cómo es que no lo notó antes? Apretó el volante enojado.
Los ojos azules de ella brillaron al verlo ahí corriendo a subirse al auto.
"¿Quién era ese?"
Kagome parpadeo con asombro "Es mi novio Hojo"
"¿Desde cuando te he dado permiso de tener una rata de esas?" preguntó aún sin arrancar el auto.
"Papá nunca estás en casa, nunca me hablas, no salimos ni a tomar un helado, y, ¿ahora me sales con eso?" Dejó de mirarle para ver por la ventanilla enojada.
"Pues será algo que cambiaremos" soltó más relajado "Quiero que ese patán venga a pedirme permiso o de lo contrario no podrá verte"
"¿Porque eres así papá?"
"Porque eres lo más importante en mi vida, Kagome y entiende que quiero lo mejor para ti"
Kagome regresó a mirarlo y descubrió un nuevo brillo en sus ojos.
Le sonrió "Está bien papá, le diré y haremos las cosas como tu quieras" río "Mientras no quieras que sea monja todo estará bien"
Y por primera vez en sus trece años escuchó a su padre reír.
Fin
