Especial de Kunita: Misión Calabaza
parte 1
-¿El cumpleaños de Rivy?- Dijo un hombre de rostro siniestro, cabello gris y ropas algo rasgadas, quien se encontraba sentado en la barra bebiendo algo de cerveza, frente a él, una niña de largo cabello castaño sujetado en cuatro coletas, quien lo veía con estrellitas en los ojos –Pues es difícil saberlo con exactitud, nuestra familia nunca celebra ese tipo de fiestas
-Pero eso es terrible- dijo la niña exaltada –Celebrar el cumpleaños es importante, porque ese día cumples un año más de vida
-Sí, ya me había hecho una idea con el nombre de la festividad- luego de dar un sorbo de la jarra que se encontraba bebiendo, vuelve a la conversación –Si mi memoria no me falla, creo que es en dos días
-Tan pronto- dijo Kunita sorprendida de que la fecha de nacimiento de su mejor amiga fuese tan pronto –No me da mucho tiempo para prepararle una buena fiesta
-Si quieres, te puedo facilitar el lugar y el ambiente, tu encárgate de que Rivy no se dé cuenta- dijo terminando de beber el líquido que había en su jarra –También puedes pedirle ayuda a Token si no sabes que regalarle, no puedo hacer demasiado debido al corto tiempo, pero creo que es suficiente como para una primera vez
-Me parece bien- dijo la joven con una sonrisa –Ahora sé porque supuestamente usted es el líder de los hermanos Quimera
-¿Cómo que supuestamente?- la expresión de Peter era de confusión absoluta
-Ah, no nada, solo un comentario de gratitud hacia el hermano de mi mejor ayuda- con halagos, Kunita logra superar este embrollo, sabía perfectamente que dijo algo indebido y trato de ocupar la inocente manera de pensar que tenía toda la familia Quimera
Tras haber escuchado que tenía tan poco tiempo para el cumpleaños de su mejor amiga, la joven maga de hielo comienza inmediatamente su búsqueda de un regalo, sabia a la perfección que Riven tenía una gran admiración hacia las muñecas de trapo, animales con apariencia tierna y gemas pequeñas y brillantes. Por Wicka, sabía que la opción que una mascota no sería una opción y las gemas estaban demasiado fuera de su alcance por asuntos monetarios, por lo que por decisión unánime, opta por una muñeca, podría encontrar alguna a buen precio en cualquier tienda, por lo que inmediatamente corre hacia la zona comercial de la ciudad.
Llevaba ya varias semanas viviendo en la ciudad, por lo que apenas podía ubicarse en el lugar, sin embargo, una vez que divisaba la catedral, podía saber en dónde estaba, por lo que no había manera de perderse. Sin embargo, cuando llega a la zona comercial, al momento exacto en que iba a revisar los fondos con los que contaba, un hecho irregular había ocurrido, se hallaba vestida con su fino vestido, cuando se dio media vuelta para comenzar a buscar su ropa, no tuvo que hacer mucho, ya que esta se encontraba volando por el aire hasta perderse de su campo de visión; una brisa sacude a una inmóvil Kunita que miraba hacia el vacío sin expresión antes de llevar ambas manos hacia los lados de su cabeza para juntar su pecho con sus rodillas y cambiar la expresión de su rostro a una en pánico
-Mi Maestro me va a regañar- dijo la joven de largo cabello castaño sujetado en cuatro coletas -¿Qué hago?, ¿Qué hago?, ¿Qué hago?, ¿Qué hago?
-¿Qué estás haciendo?- de pronto, la voz de un chico que ella conocía aparece como si algún dios se estuviese compadeciendo de ella
-Token- dijo ella mientras veía a su amigo de cabello rojizo y ojos dorados, nariz respingada y mirada astuta –Justo el zorro que quería encontrar…
-No dejare que toques mi cola ni mi suave y tupido pelaje otra vez- dijo el chico buscando a anticiparse a ella, la expresión que ella tenía solamente le daba escalofríos en todo el sistema óseo
-No tenía eso en mente, solamente necesito que… ¿Suave y tupido pelaje?, ¿No crees que eso suena demasiado narcisista?
-Nee, tengo de sobra para argumentar eso- dijo recuperando su relajada actitud –Y bien, ¿Qué es lo que quieres?
-Mi dinero se fue volando junto con mi ropa, ¿Me podrías prestar unos cuantos Jewels?
-¿Por qué no se los pides a tu maestro?- dijo mirando hacia otro lado para evitar la carita de cachorro arrepentido de su amiga
-Es por que no está en la ciudad por una misión y todo el dinero que me paso se fue junto con mi ropa- responde ella al ver que su método más efectivo no funcionaba con él –Lo peor es que no podre regalarle a nada a Rivy-chan por su cumpleaños
-Uh, ¿Sabes que nosotros los Quimera no celebramos los cumpleaños, verdad?
-Ya me lo dijo tu hermano de rostro malvado, pero está de acuerdo con hacerle una fiesta a Rivy-chan, incluso me ayudara con la fiesta
-Típico de Peter, en fin, si ese es el caso, ¿Por qué no haces una misión como los demás miembros del gremio?, aunque sea una local, estoy seguro que obtendrás una buena suma de Jewels si completas varias
-Eso es, gracias por la sugerencia- dijo Kunita antes de salir corriendo, solo para detenerse de repente y regresar a donde estaba antes –Por cierto, ¿Sabes dónde queda mi casa?- dijo ella con una expresión despreocupada mientras golpeaba su cabeza –Debido a que estuve corriendo de aquí por allá y como aun no me acostumbro a esta ciudad se me olvido
-5 calles al Norte y luego giras a la derecha- la expresión de Token demostraba absoluta irritación, luego ve como ella vuelve a correr y hacer lo mismo que había hecho anteriormente, solo que esta vez, lo coge dela mano y se lo lleva consigo -¿Qué planeas secuestrándome?
-Recordé que tu hermano me dijo que tu podrías ayudarme, así que no te dejare escapar tan fácilmente- dijo Ella corriendo a toda velocidad
-¿Por qué YOOOOO…?- dijo el con lágrimas en los ojos y aporreándose una y otra vez contra el suelo mientras la gente veía a esta inusual pareja
Una vez que Kunita pasa por su casa y se viste, junto a Token van al gremio a consultar el tablero de misiones, habían varias misiones, sin embargo, la joven toma una que se encontraba en las cercanías y el precio era suficiente para que la maga de hielo comprase el regalo para Riven y poder aguantar los días en que su maestro no estaría presente, mientras que a regañadientes, Token la acompañaba para evitar que esta última perdiese su ropa, una misión absolutamente difícil, por no decir irritante para el joven Quimera.
Después de notificar a Mira, caminan con dirección a una granja de calabazas que estaba por iniciar el proceso de cosecha, sin embargo, un grupo de ladrones se aprovechaba de esta ocasión e invadía el lugar antes de que la cosecha pudiese darse a cabo; Kunita se hallaba emocionada con lo que sería su primera misión con sin la presencia de su maestro en la escena, debido a esta emoción, no dejaba de hablar de todo tipo de temas, mientras que Token miraba al vacío con la mirada nublada y expresión aburrida mientras maldecía el momento en el cual termino siendo arrastrado por la maga de hielo.
Las calabazas eran casi del tamaño de un carrito de supermercado y la granja se extendía a varias hectáreas a la redonda, por lo que hacer de vigía era algo agobiante para ambos jóvenes.
-Calabazas y más calabazas, ya me estoy aburriendo de esto, ¿Qué tal si…? ¿Qué haces?- fue lo que dijo al ver a su compañera que estaba agujereando una calabaza con un cuchillo hecho de hielo
-Matando el tiempo- dijo ella como si lo que estaba haciendo era lo más normal del mundo
-Se supone que tenemos que vigilar las calabazas
-No veo que se haya movido de aquí, así que no hay problema
-Creo que tu lógica esta algo turbia- dijo el joven mientras su vista presencia una ligera silueta –Creo que ya los encontré
-¿Estás seguro?- pregunta la chica mientras decoraba con las hojas de la calabaza
-No al 100%, aun así, es mejor asegurarse de que lo que haya visto o sea algo malo
-Bien, eso es suficiente como para creerte, dime, donde lo viste- dijo mientras juntaba sus manos pidiendo una dirección
-Por allí, por la velocidad que llevaba lo más probable es que este por ahí
-Gracias… Ice Maked: Catapult- dijo ella creando una catapulta de hielo y usando la calabaza que había decorado, la arroja donde su amigo había señalado
-¿¡SE PUEDE SABER POR QUE ARROJASTE UNA DE LAS CALABAZAS QUE TENEMOS QUE PROTEGER!?- dijo el con voz iracunda
-Era lo único que tenía cerca- dijo ella disculpándose con una mano en la nuca –En fin, no hay tiempo que perder, vayamos a comprobar si es que le di- dicho esto, comienza a correr por encima de los vegetales, rompiendo varios de ellos sobre la marcha
-A este paso vamos a deber dinero- dijo Token transformándose en zorro para pasar entre las calabazas
Ya en el lugar y después de 10 calabazas destruidas, Kunita llega solo para encontrarse con un par de bandidos, uno delgado y otro gordo que vestían ropas simples y baratas cubiertos con ligeras armaduras oxidadas, las armas se encontraban en mejor estado, pero era un hecho que se veían ya desgastadas
-Bueno, no se puede esperar mucho de unos ladrones de calabazas, aunque yo esperaba algo mejor- dijo Kunita sintiéndose decepcionada al ver a los ladrones que tenía que enfrentar –En fin, trabajo es trabajo
-No te fíes demasiado, mocosa- dijo el hombre flaco con una voz tan aguda que sonaba igual que un ratón, mientras que el hombre gordo sostiene una sonrisa desquiciada, confundiendo a la joven maga de hielo, cuando un golpe contundente golpea su nuca y pierde la consciencia en el acto.
Token llega unos momentos más tarde, pero se detiene antes de salir solo para ver como meten a su amiga a un costal solo para que el hombre que parecía ser el líder, un sujeto alto y corpulento con una cicatriz que cruzaba ambos ojos, su cabello estaba alborotado y era de color gris, sus vestimentas estaban en mucho mejor estado que la de sus subordinados, en su espalda, una enorme espada del tamaño de una persona estaba enfundada con orgullo. Después de hacer una señal con la mano, los bandidos toman una calabaza y después de cargar el costal, salen de la escena del crimen.
Mientras se maldecía a si mismo por su cobardía, lentamente el astuto cerebro del joven Quimera comienza a actuar, logrando divisar el rastro que los bandidos habían ocultado muy bien, sin embargo, los agudos sentidos con los que estaba dotado no le significaban el más mínimo problema, sin embargo, había un sobrante que evitaba que se pusiese manos a la obra de inmediato y era que no sabía qué hacer en ese momento, de entre sus hermanos, él era el más débil, además no tenía la más mínima experiencia en combate cuerpo a cuerpo, en todo lo que llevaba de vida, jamás ha hecho nada más que leer libros e inmiscuirse en la política de la familia, con estos pensamientos, comienza a arrancarse el cabello en desesperación
-¿Qué demonios hago, maldición?, si voy, solo recibiré una paliza de parte de los bandidos y si me voy, recibiré una paliza de parte de mi hermana, ¿Qué debo hacer?- francamente, tenía opciones limitadas, después de meditarlo y perder una ligera cantidad de cabella, opta por la opción menos peligrosa, ir y hacerle frente a los bandidos
Corriendo en su forma humana, para ahorrar la forma de su estado y tener una mejor oportunidad, en su camino, analizo todos sus contras al compararse con sus hermanos, su sentido de altruismo no era tan alto como el de Peter, por lo que si el momento lo ameritaba, dejaría a su suerte a Kunita; tampoco tenía tanto orgullo como Arthur, por lo que no dudaría en arrastrarse para salvar su propio pellejo, no era tan amable como Liza, por lo que apenas sentía simpatía por la maga de hielo y tampoco era fuerte como su hermana menor, por lo que si intentaba algo lo más probable es que culminaría en la mayor paliza en su historia; sin embargo, había algo que solo el tenia y sus hermanos no, y eso era cerebro y no tenía la más duda en usarlo a su beneficio.
Mientras que Token llevaba a cabo su resolución, en otro lugar, los ladrones de calabazas llegan a lo que sería su guarida, arrojando el costal en donde estaba Kunita a un costado, despertándola de su letargo, aprovechando que había un agujero en el costal, se mantiene alerta de lo que ocurría a su alrededor, tal como su maestro le había enseñado tan animosamente durante su entrenamiento afuera del reino, gracias a su experiencia, sabía perfectamente que hacer en ese momento, evitando y controlando su ansiedad por salir al ataque, pero si quería salir bien parada de esta, debía evitar plantarle cara a un grupo, más aun si estos están armados, necesitaba idear un plan, pero su cabeza no procesaba nada que le pudiese ayudar
-En momentos como este solo me queda confiar en Token- dijo tratando de hablar lo más bajo posible para que sus captores aun creyesen que estaba dormida
-¿Qué hacemos con la mocosa?- dijo uno de ellos, por lo aguda que sonaba, se sabía que era la del hombre flaco
-Una vez que entreguemos esta calabaza a Monsieur Ruminoth, arrojaremos el costal al rio, no tenemos tiempo ni espacio para cuidar a una mimada- dijo el líder, como si ya había planeado desde el principio lo que pasaría
-¿Por qué todo el mundo me tilda de mimada?- se queja para sus adentros Kunita mientras apretaba los dientes por el enojo
-Sin embargo, cada vez me entre más la curiosidad de saber qué es lo que planea hacer Monsieur Ruminoth con tantas calabazas
-No preguntes, solo hazlo- fue lo que dijo el líder y se marchó de la sala, el resto, se observan antes de seguirlo, afortunadamente, habían dejado el costal en ese lugar, por lo que una vez que se asegura que no hay moros en la costa, la maga de hielo sale del costal
Lo primero que hiso, verificar que no había nadie del otro lado de la puerta, su maestro se había esmerado en que aprendiese a escapar de este tipo de situaciones, como si fuese a pasarle de manera seguida, pudo haber escapado por la ventana, congelando los oxidados barrotes y volver a la granja de calabazas, pero sentía que debía saber un poco más acerca de los bandidos, sobre todo acerca de ese sujeto a quien facilitaban las calabazas
-Y yo que pensé que sería una misión sencilla- se queja la maga mientras avanzaba sigilosamente por el lugar –Creo que golpeare a Token por decírmelo de esa manera
En los alrededores dl lugar, un joven de cabello anaranjado, casi rojizo, siente un fuerte escalofrió recorrer su espada, mira hacia todos lados algo nervioso antes de analizar la casona que se encontraba frente a él. Una vez que se arma de suficiente valor, se abre paso y entra sin problemas, el momento de descubrir los sucesos en aquella misión.
Mientras tanto, adentro del lugar, los tres bandidos se encontraban en una sala oscura, la cual solo estaba iluminada por el débil halo de luz que se había infiltrado por la puerta, en el fondo, unos enormes ojos rojos destellan, causando que el pánico se haga presente en los rostros de los bandidos, quienes dejan la calabaza sobre una alfombra y una sombría garra la toma en un pispas, seguido del sonido de unas fauces triturando algo y una saco con dinero aparece.
Con nerviosismo, el líder del grupo toma la recompensa y se disponen a salir del lugar, cuando de pronto, una sombría voz de ultratumba, la cual hela los huesos de los bandidos recorre la columna vertebral de tal manera que sentían que se les saldría por la boca
-Las calabazas que me han dado son muy deliciosas, pero para poder completar mi propósito, necesito algo para poder caminar en el mundo una vez más, tráiganme el inocente y delicioso cuerpo de un niño, lo más recomendable… vivo
-Como usted lo ordene, Monsieur Ruminoth- luego de estas palabras, salen de la sala, cerrando la puerta con mucho cuidado mientras escuchaba la macabra risa de quien era su empleador –Ya oyeron, traigan a la mocosa que capturamos hace rato
-Entendido- dijeron los dos súbditos a las órdenes de su líder
Cerca de ellos, Kunita había escuchado las órdenes del empleador de los bandidos, tras observar como los bandidos se dispersan alrededor de la mansión, sonríe con gran confianza, en algún momento, la misión de proteger un huerto de calabazas de unos bandidos, se había convertido en una misión para evitar el renacimiento de una especie de monstruo, sin embargo, esa es una historia para un nuevo capítulo.
Continuara
Eso es todo por ahora, espero les haya gustado, el siguiente saldrá aproximadamente en dos meses, asi que os pido ser pasientes
Este especial es para conmemorar los 100 comentarios en la historia principal, la segunda parte saldra para conmemorar los 100 capítulos
Se despiden atentamente, Horus, Seth y Sobex
