Ohaio!!!
Bueno aquí esta el Capitulo 3 espero y les guste. Tratare de ir alargando los capítulos poco a poco
Cáp. 3 "Un chico extraño"
…un remolino rodeo a la bestia de tal forma que la sofocó, pero por la ventisca salí expulsada hacia el río, me resigne a caer en las aguas pero fui interceptada por un chico vestido en pieles, alto de cabello caoba y unos ojos tornasol. Descendió junto al río, me tenía en sus brazos…
- miren lo que trajo el dragón…- un joven de cabellos caoba mencionaba a un grupo de lobos, con calma le pedí
- me podrías bajar, por favor - tenia que ser cortes, en agradecimiento por rescatarme, pero el fue arrogante
- que si no quiero, yo te encontré, ahora me perteneces- sorpresa me he topado con un loco
- disculpa?- dije con sorpresa- Yo no pertenezco a nadie, ahora suéltame- le golpe con fuerza en la cara y ambos caímos al piso
- se encuentra bien Shaoran-sama?- pregunto otro de ellos acercándose
- no te preocupes Okami, esto no se queda así- dijo poniéndose de pie, lo imite, entonces una chica se acerco
- pero Shaoran es una chica- decía apuntando hacia mi- recuerda lo que ha dicho otou-san no debes golpearles-
- no tiene por que enterarse a menos que le digas algo Haru nee-chan- amenazo el descarado y esto sorprendió a la joven
- yo solamente decía nii-san-
- asi que piensas golpearme?- dije altanera y preparándome para ponerle una paliza
- ya veras niñita, quedaras irreconocible- hizo sonar sus nudillos
Comenzó a atacarme, pero era algo lento para mi ya que mi madre me llevaba a clases de karate desde pequeña y en la escuela soy la capitana de Kendo femenil no había mucho que me pudiera hacer, al menos eso pensaba. De una patada baja me derribo y sus compañeros, nada tontos, me capturaron. Estaba apunto de patearme y…
- ya basta nii-san!!- interfirió- Llevémosla con otou-sama y que el decida que hacer con ella- pidió, resignado el lobo acepto
- esta bien, pero no le digas nada- se fue alejando
- Okami!- llamo la joven
- dígame Haru-sama- un joven de oscuro cabello se acerco haciendo reverencia
- levanta a nuestra prisionera, quítale sus armas que la presentaremos a mi padre- dijo dándome una ultima mirada, mientras intentaba deshacerme de mis captores
- como usted diga Haru-sama-
- en que lío me he metido, que haría mi madre en este caso- miraba como me ataban.
Me levantaron y me llevaran hasta su guarida. Mientras tanto comenzaba a atardecer, en la cabaña de Kaede alguien esta impaciente…
- aun no regresa le habrá pasado algo?- su voz preocupada sonaba en la habitación
- no te preocupes, iré a buscarla- el albino se disponía a salir
- voy con usted, tal vez necesite de mis conocimientos- mencionaba la chica de esmeraldas ojos
- no será necesario, Sora, puedo yo solo- dijo tajante el albino
- vamos orejas de perro no seas así- menciono el kitsune recibiendo un golpe en la cabeza
- ya les dije que iré solo- menciono algo molesto, mientras su amigos entraban con los trajes de batalla
- eso no lo permitiremos InuYasha, también iremos con tigo- decía el monje mientras se acercaba a su amigo
- así, es InuYasha- la mujer le apoyo
- se los agradezco, también iré yo- mencionaba la azabachada sonriéndole al grupo
- pero Aome…tu…- intentaba oponerse a que le siguiera pero fue interrumpido
- si vamos todos más rápido la encontraremos- ya había tomado la decisión solo quedaba resignarse
- esta bien, como quieran, vamonos-
Todos salieron en busca de la joven perdida, se adentran en el bosque, el albino podía detectar su aroma, que seguía impregnado en el aire con insistencia, pronto llegaron a un acantilado…
- hasta aquí llega su aroma- indico el hanyou
- no creerás que se haya caído al río, o si- el kitsune se asoma al acantilado mientras Aome se reprendía
- no debí dejarla que se fuera- un sentimiento de desesperación inundo su pecho
- no se preocupe Aome-sama, ella se ha de encontrar bien- intentaba reconfortarla pero nota unas rasgaduras en en terreno- aquí hubo una batalla- señala al piso
- huele a lobo- indica el hanyou poniendo mala cara
- a lobo, dices, entonces Kuoga puede saber algo- menciono la exterminadora
- bien pensado, amor- felicito el monje
- si esos lobos le hicieron algo, me las pagaran- en su voz furia contenía
- vayamos a ver al joven Kuoga- dijo finalmente Aome
Comenzaron a alejarse del lugar, mientras nosotros llegábamos a la guarida de los lobos, en lo alto de las montañas, ya había oscurecido la luna llena bañaba con su luz a todo el valle.
- vaya sorpresa, no se encuentran mis padres- menciono ironico el joven lobo
- no deben tardar en llegar, esperémoslos- imploro su joven hermana
- lleven a la prisionera a mi refugio- ordeno con malicia
- que pensara hacerme-
- si, joven señor- menciono uno llevándome con ellos
- que le piensas hacer nii-san- menciono la chica preocupada mientras le respondía con indiferencia
- no lo se Haru, pero ya pensare en algo- dijo desapareciendo en la oscuridad de las cuevas dejando a su joven hermana muy preocupada
- no cometas tonterías nii-san-
En una zona más pequeña de la cueva, los lobos me arrojaron sobre un montón de paja, vestía un short de mezclilla, una blusa azul entallada y unos tenis blancos, no podía moverme por las ataduras, de pronto de entre las sombras apareció ese condenado lobo…
- que mala suerte tienes híbrida, aquí no podrán defenderte- se acerco presuntuoso
- no me llames así- me molestaba el tono que ocupaba- aléjate, o si no…- interrumpió ante mi amenaza
- o si no que- acaricio mi rostro- me acusaras- mofo
- que quiere con migo- en cierta forma estaba intimidada- ya veras, cuando mi padre me encuentre me las pagaras caro-
- realmente es bonita, me servirá por un tiempo- algo cruzo por su cabeza pues su sonrisa lo anuncio- dudo que te encuentren, estamos en la alto de las montañas donde es difícil respirar, nosotros estamos acostumbrados-
- es cierto, aquí el aire es más pesado- comenzaba a respirar con dificultad - tarde o temprano el vendrá- volvio a mofar
- veamos, que puedes hacer si te suelto- rompió mis ataduras esto me tomo por sorpresa
- por que me sueltas, en verdad quieres que te sigua apaleando- dije con incredulidad
- si es que puedes- frunció el seño mientras sonreía
Intente golpearlo, pero se me dificultaba respirar, a cada movimiento que hacia él se adelantaba, arroje un golpe hacia su rostro y detuvo mi mano, de pronto dijo…
- no cabe duda eres perfecta- me jalo hacia él atrapándome entre sus brazos, me sorprendió mucho, pero quise soltarme, me sujeto con mas fuerza- lo he decidido serás mi mujer- robo un beso fugaz
- eres un… - lo abofetee- atrevido, no me vuelvas a besar-
- acaso no te gusto?- dijo cínicamente mientras en su mejilla la marca de mi mano comenzaba a aflorar
- descarado, sinvergüenza- mencione molesta- claro que no me gusto, pero…- me interrumpió con un tono engreído mientras su rostro denotaba molestia
- como si alguien lo hiciera mejor-
- quieres ver- dije fuera de mi, lo estaba retando
- eso quiero ver…- no lo deje continuar pues selle sus labios con los mios
Continuara…...
Izayoi-san
El destino es escrito por tu corazón.
