Cáp. 7 "Una nueva vida" (primera parte)

Los mayores no dijeron nada, ni siquiera Shippo-kun quien no se callaba nada, nosotros (Sora, Haru, Shaoran y yo) tratamos de que hablasen pero fue inútil, solo Miroku-sama habló después de un rato…

- será mejor regresar a la aldea- dio un vistazo a los demás- Kaede-sama debe preguntarse en donde nos metimos-

- pero aun no responden mi pregunta!!- exigí

- te diré lo que quieras cuando lleguemos allá- expreso mi padre

- pues ya que!!- los mire resignada

- entonces, se van?- pregunto el líder de la manada

- así es- dijo mi madre- pero nos volveremos a ver, eso tenlo por seguro- sonrió- Shaoran-kun arigatou por ayudar a mi hija-

- no tiene nada que agradecer señora, ella ya lo hizo- me miro con autosuficiencia esto molesto a mi padre…

- que quieres decir sarnoso- … y a mi

- ignóralo, es un engreído-arrogante- le di una mirada amenazadora -ya me las pagaras-

- entonces andando- dijo aun molesto mientras deba media vuelta y se dirigía a la salida

- arigatou Ayame-sama y Kouga-sama nos retiramos…- hice una reverencia- Haru-chan nos vemos cuídate-

Nos despedimos de la manada de lobos y emprendimos nuestro viaje de regreso a la aldea de Kaede-sama (que no estaba muy retirada); al llegar mis padres me contaron lo que había pasado con mis abuelos por parte de mi padre y que mi tío Sesshomaru vive en las tierras más al oeste. Mi padre también me cuestionó sobre el uso del arma a lo que hábilmente respondí, así que me reto…

- veamos que puedes hacer contra mí- se puso en pie

- no, no podría…- dije nerviosa- okaa-san di algo- la mire con suplica y ella solo sonrió

- demuéstrale que eres fuerte y que te supe educar bien- me puse en pie

- esta bien que más da- di un suspiro resignado

- vamos niña salgamos- indico

No estaba preparada para pelear con él, pero aun así lo hice salimos de la cabaña y nos dirigíamos a un claro junto al bosque, desenfundó su arma, Tetsusaiga (como el la llama), que se transformó en una gran espada; yo desenfundé a yagai 野 外, que a comparación de la otra espada se veía delgada e insignificante, comenzó la prueba…, me atacaba, yo solamente me defendía, no era por que tuviera miedo sino que le debía respeto ante todo era mi padre aunque no se hubiese presentado a mi lado cuando lo necesitaba siempre estuvo ahí…

- vamos es lo único que sabes hacer- atacaba con agilidad mientras lo evadía

- yo…no quiero pelear contigo- el se detiene

- esta bien veo que por lo menos sabes defenderte- dijo con desprecio, agache el rostro

- lo siento no era mi intención- mi madre se acerco para apoyarme

- no te preocupes todo esta bien- el envaino su espada y se acerco a nosotras

- a partir de mañana te enseñare a utilizar tus garras y sentidos- menciono mostrando sus garras

- al fin los encuentro, por que se alejaron- kaede sama se acercaba a paso lento

- solo queríamos caminar un rato- excuso mi madre

- Izayoi te sientes bien? Te veo algo pálida- dijo en tono preocupado, sonreí agitando mis manos en negativa

- solo estoy algo cansada eso es todo-

- no debes esforzarte demasiado, recuerda que de eso depende tu recuperación-

- lo se- empecé a caminar- paseare un rato más-

- te esperamos en la cabaña no tardes- dijo mi madre

- no te preocupes okaa-san!!- grite alejándome mas

- que le pasara se supone que el conjuro resulto- menciono la anciana miko

- solo esta confundida, como yo lo estaba a su edad- dijo el albino- pero ya se le pasara es cuestión de que se acostumbre- observo el rumbo que había tomado

- eso espero, no soporto verla así- unos brazos la rodearon protegiéndola

- ya deja de pensar en eso y regresemos a la aldea-

- Inuyasha tiene razón Aome, ya veras que pronto será la misma de antes-

Me interne en el bosque, caminaba sin rumbo y comenzaba a atardecer, de pronto frente a mi ví el árbol sagrado, me senté en una de sus ramas en lo alto para observar la caída del sol…

- es un hermoso lugar no lo crees?- me sorprendí mucho al ver a Sora ahí

- que haces aquí Sora!-

- todos los días vengo aquí para ver al sol morir-

- ya veo-

Hubo unos minutos de silencio mientras observábamos al cielo tornarse de mil colores hasta llegar la noche, a mi cabeza llego recuerdo y sin querer solté un suspiro…

- pasa lago?-

- no, es solo que recordé a alguien- sonreí

- así que recordando a una persona especial- esos ojos acusadores me daban miedo

- no es lo que tu piensas- evadí

- a no, entonces que es- golpeo mi nariz con su índice- por que ese suspiro da mucho más que pensar, quien es… acaso Shaoran-kun?-

- QUE!- parlotee molesta- Jamás me fijaría en alguien tan atrevido y molesto como ese lobo- cerré mis ojos simulando ver el cielo- además mi Yûki es mas lindo…-

- aha! Con que tu Yûki, eh-

-hay no por que lo dije soy una tonta- me reprimí mentalmente- no espera entendiste mal él…él….- intente defenderme, ella sonrió picadamente

- no lo niegues, ahora háblame de él-

- es que…yo…él….es…- intentaba explicarle pero me daba mucha pena

- vamos cuéntame prometo no decir nada- levanto su mano derecha solemnemente

- esta bien pero esto quedara solamente entre nosotras-

- claro, dime como es él?- puso toda su atención en mis palabras

- ok, el es un chico simpático y atento conmigo, es un año más grande que yo, pero eso no tiene importancia, es ayudante en el templo Tsukimidera ("templo en admiración de la luna") 1

- y como lo conociste?- mordi mi labio inferior intentando recordar

- fue hace más o menos un año, en el festival de primavera…

.:o: Flash Back :o:.

Aun tenia 14 años, ese día asistimos mis amigas, Sayo y Ayumi, y yo al festival de primavera del Templo Enmei-in; nos divertíamos en grande en los puestos de juegos cuando lo ví, aquel joven alto de cabello corto negro, ojos azul tinta, vestía un yukata con figuras en tonos azules y negros. Se veía tan apuesto…

- que haces Izayoi no te quedes ahí, vamonos- me saco de mis pensamientos ayumi

- claro, claro ya voy-

- eres tan distraída- menciono sayo

- no es cierto, es solo que a veces observó demasiado- dije en mi defensa

- claro, como tu digas- dijo ayumi en un tono de "te creemos"

Todas reímos y avanzamos hacia el templo mayor, ahí se encontraban las demostraciones de las artes tradicionales (kendo, aikido, arquería, ikebana, etc.…) mi madre participaría como cada año ya que es la mejor; para estos festivales siempre usamos el kimono o yukata pero ella siempre vestía el aori de sacerdotisa, algunas flechas fueron lanzadas dando en el blanco..

- es usted muy buena Miko-sama- dijo uno de los ancianos

- se lo agradezco, pero como esta tan seguro de que soy una miko-

- solo una Miko puede proteger la Shikón no Tama- indico a su cuello donde pendía una perla liliácea

- como sabe eso?- pregunto con sorpresa, yo me acercaba a felicitarla

- okaa-san eso fue estupendo- mencione con emoción

- hija, te estas divirtiendo?- pregunto ella sin quitar la vista del anciano

- si okaa-san y mucho- sonreí con alegría

- al parecer no es la única con poderes sobre naturales- comento el anciano mientras se alejaba

- que quiso decir con eso okaa-san?- ese comentario me desconcertaba

- no le prestes atención- me miro sonriendo- quieres intentarlo?- me ofreció su arco

- por supuesto!- lo tome junto con una flecha

- apunta, fija tu blanco y después suelta- me indico perdiéndose en sus pensamientos –ese anciano sabe demasiado, hasta se dio cuenta del estado de Izayoi-

Estaba practicando con el arco cuando lo volví a ver, esa vez estaba observando la demostración cuando nuestras miradas se cruzaron, yo iba a soltar aquella flecha q preparaba así que trate de concentrarme pero él aun me miraba, lo cual me hizo fallar

- falle que mala suerte- dije desanimada

- no te preocupes con el tiempo lo dominaras- menciono, ayumi y sayo se acercaban

- estuviste cerca- dijo ayumi

-¡ LA DEMOSRACIÓN DE KENDO ESTA POR COMENZAR!- se escucho al anunciador, mis ojos se iluminaron con estas palabras

- que bien vamos- no podía contener mi emoción

- como puede gustarte eso Iza?- reprocho sayo

- no lo se pero siempre me han atraído el uso de las katanas-

- pues que más podemos hacer, vamos- dijo ayumi resignada

Nos acercamos a la demostración, pidieron voluntarios y no pude evitar ofrecerme, me pusieron las protecciones, no sabia con quien me enfrentaría pero era bueno ya había derrotado a varios guerreros. Nos paramos frente a frente, saludamos adecuadamente y comenzamos el combate. Rechazábamos cada ataque…

- debo admitir que eres buena- con voz ronca menciono

- lo mismo digo- dije completamente confiada

- pero no lo suficiente- ataco de nuevo

- eso crees- espere a que estuviera cerca -esta es mi oportunidad- Rechacé el ataque y de un movimiento lo puse en el suelo a mi merced- al parecer he ganado-

- creo que me confié, ¿Cuál es tu nombre?- pregunto, retire mi casco

- Izayoi Higurashi- le ayude a levantarse- cual es el tuyo?- se quito lentamente el casco y sonrió

- me llamo Yûki Ikeda mucho gusto- extendió su mano, era el mismo chico que había visto entre los puestos

- el gusto es mío- dije nerviosa, mis amigas se acercaban, sayo pregunto preocupada

- te encuentras bien Iza?-

- no te hizo daño?- ayumi me reviso

- no deben preocuparse, nunca lastimaría a una joven tan hermosa- su comentario me apeno mucho, pude sentir mis mejillas incendiarse

- gra…gracias- fue lo unico que se me ocurrió decir

- y quien es él?- pregunto observándolo a detalle- es muy guapo-

- oh disculpen mis modales- hizo una reverencia- mi nombre Yûki Ikeda cual es el nombre de estas dos lindas jovencitas?-

- ellas son mis amigas Sayo y Ayumi- indique y ambas respondieron

- mucho gusto Yûki-kun-

- que les parece si les invito un helado?-

- genial- las tres estábamos encantadas

Convivimos todo el resto del día, fue uno de los mejores, y al paso del tiempo nos volvimos muy buenos amigos…

.:o: Flash Back End :o:.

- hace un mes me pidió que fuera su novia y acepte- nuevamente suspire

- creí que eran buenos amigos, por que aceptaste?-

- él me quiere tal y como soy, además también lo quiero mucho- sonreí sintiendo mis mejillas calentarse

- me alegro por ti- ella también sonrió y ambas miramos al horizonte

- y cuéntame, tienes novio?- me tocaba cuestionar

- pues no- miro al cielo y contemplo las estrellas, un deje de tristeza se hacia presente en su rostro

- algún pretendiente o alguien que te guste?- volví a cuestionar

-pues…- mordió su labio inferior como meditando su respuesta- no puedo decirle- un leve sonrojo apareció y dijo- nadie…nadie por el momento- me miro y sonrió nerviosa

- estas segura?- la mire acusatoriamente- algo oculta lo se-

- si, muy segura- una risita nerviosa salio de sus labios, entonces cambio el tema- ya es noche por que no mejor regresamos a la aldea?-

- esta bien, pero… una última pregunta-

- que es lo que quieres saber?-

- mi madre dijo que cruzamos a esta época por el pozo de lo huesos, sabes donde esta?-

- claro, a veces entrenábamos cerca de el- mi rostro se ilumino

- perfecto, me puedes llevar a ahí, necesito ir por unas cosas a mi casa-

- lo siento pero Aome-sama dijo que no debía decirte ni llevarte a él- esto me desilusiono bastante

- pero que dices!! Mi madre te lo prohibió por que no quiere que regrese?-

- es por tu bien hasta que no te recuperes totalmente volverás, ahora vallamos a la aldea que deben estar preocupados por nosotras

- esta bien, que mas da-

De un salto bajamos del árbol y nos dirigimos a la aldea, ahí estaban todos divirtiéndose, nunca había visto a mi madre tan feliz, nos acercamos e integramos al grupo; todo parecía como un festival, había comida, bailes hasta juegos. Ya la noches estaba avanzada cuando todos nos fuimos a dormir, al acostarme no pude evitar pensar en Shaoran y aquel beso… aun no entendía el por que pero nunca había sentido nada igual, ni siquiera con Yûki. Pronto me quede dormida y comencé a soñar….

Continuará…..

1.- Información tomada de: http://www.tourism.metro.tokyo.jp/spanish/route/009/09map.html