Cáp. 9 "La llave del mundo de la muerte"
Me acerque para observar mejor, era un niño de unos 9 ó 10 años, que indefenso suplicaba la ayuda de su hermana….
- SU ONEE-SAMA!! AYUDAME!! SU!!!- gritaba desesperado observando a todos lados
- esta vez nadie te ayudara, entrégame la joya!!- menciono con desprecio un oni que se había acercado
- nunca- dijo el niño con todo el valor que pudo reunir- esta joya esta bajo mi protección y la de mi familia, se nos fue encomendada por Kaguya-hime- una cadena pendía de su cuello, algo ocultaba bajo su camisa, me encontraba en un árbol cercano, observando todo
- para que querrán esa joya, acaso será mágica?- me cuestionaba mentalmente observando a aquel niño, pronto un resplandor púrpura llamo mi atención- no puede ser es el corazón de luna que se suponía solo poseía Kaguya-hime- la sorpresa era visible en mi rostro, Sora se acerco con cautela
- que pasa Izayoi- pregunto posando su vista en la misma dirección que yo- no puede ser!!- exclamo con sorpresa- Es Makoto de la aldea de los artesanos- aseguro al ver al niño
- lo conoces?- fije mi vista en ella, que no despegaba la suya de aquel niño
- hace unos días, cuando estaba en entrenamiento- respondió, volví mi vista ante el llamado molesto del oni
- se esta terminando mi paciencia, entrégame esa joya y te daré una muerte rápida y sin dolor- menciono sin piedad alguna, esto me molesto bastante
- como se atreve a decir eso- pensé, una voz preocupada susurro a mi lado
- debemos ayudarle-
- nunca!!- repitió el chico- jamás te daré la joya, tendrás que tomarla de mi cuerpo sin vida-
- tu lo has pedido- menciono el ogro ya sin paciencia atacando al pequeño con su arma
- NO!!- grito sora con desesperación, rápidamente fui en su rescate desenfunde mi arma y detuve el arma de aquel oni, que me miraba entre molesto y sorprendido
- que tenemos aquí, un grupo de débiles monstruos- mencione desafiante, una forma arrogante que aprendí de mi padre
- insolente como te atreves a interferir en nuestros asuntos- menciono aquel ser deforme y lo ignore
- te encuentras bien niño?- lo vi de reojo, se encontraba asustado apenas y asintió con su cabeza
- estupida chiquilla- ese tono aun mas molesto me divertía- no me ignores- intento atacarme pero lo esquive retrocediendo junto al chico
- eso es lo que mereces debilucho- se acerco un poco, de un golpe lo mande a volar- no pensé que fuera tan fuerte-
- Makoto estas bien?- pregunto la ojiverde acercándose, el niño al verla esbozó una feliz sonrisa
- Sora-sama, me alegra verle- la chica sonrió y lo levanto montándolo en el mononoke
- a mi también Makoto- nuevamente el ogro se acerco
- que te has creído híbrida!!- dijo en tono discrimínate- Atáquenlos hay que obtener la joya para el maestro-
- no me vuelvas a llamar así- dije totalmente molesta, odiaba ese termino
Los ogros comenzaron a atacarnos, los esquivamos como pudimos, eran demasiados y debo confesar que bastante agiles, pero nada comparado a nosotras. Cortábamos cuerpos al por mayor, conforme se acercaban, pero cada vez que nos deshacemos de uno aparecen mas, se han vuelto una gran cantidad casi duplicado su numero y eso no era nada bueno para nuestro estado. En un instante nos vimos rodeados por ellos…
- demonios si seguimos así se apoderaran del corazón- habíamos tomado un breve descanso, en el que todos nos mirábamos, aguardando el momento en que el oponente atacara. A mi cabeza vino el detalle de que Kirara podía elevarse por el aire- Sora, lo que quieren es la joya, ustedes aléjense de aquí- ella se sorprendió ante mi decisión y quiso objetar
- no podemos dejarte aquí sola podrían….-
- SOLO HAGANLO!!- grite exasperada, en algún punto me creí capaz de enfrentarme sola a ellos, era algo que nacía de mi corazón
- regresare a ayudarte…- monto al neko youkai y me miro con recelo- kirara vamonos…-
Sora y Makoto se alejaron en Kirara, mientras los ogros quisieron detenerlos, finalmente estaban atacando teniéndome rodeada. A pesar de mi gran habilidad con la katana no quedo de otra más que apoyarme de mis garras, de un golpe elimine a varios de ellos que, sin darme cuenta, ya no se regeneraron. Continué mi ataque hasta que cierto lobo vino a interferir, llego como un tornado aventando a los onis por doquier al igual que a mi, pero termine siendo atrapada por aquellos odiosos brazos…
- vaya, vaya- dijo en un murmullo- nuevamente terminas en mis brazos-
- tenia que ser él- pense molesta- que haces aquí sarnoso- me libere enseguida de su agarre
- solo vine a ver como se encontraba mi mujer- me recorto prácticamente- acaso eso es malo?-
- te lo tenias bien guardadito Izayoi!!- menciono una voz muy conocida mientras me miraba picara y acusadoramente
- no es lo que tu piensas Sora!!!- me defendí molesta y avergonzada- y tu lobo- comencé a empujarlo con mi dedo índice- pensé que había quedado claro que no soy mujer de nadie!!-
- precisamente- dijo- no eres de nadie mas que mía- sonrió cínicamente, esto me enfureció
- eres un odioso Shaoran!!!- mencione fuera de mis casillas
- vaya recuerdas mi nombre que halago- se mostró digno y orgulloso, sora nos veía con una cara incrédula y pensativa
- ya veo a lo que se refiere- un suspiro resignado salio de su boca- ya dejen de pelear- imploro- que lo trae por aquí Shaoran-kun?-
- estábamos de casería y detecte a los onis- menciono inocentemente- así que me separe del grupo y vine a divertirme un poco-
- pues ya lo hiciste- enfunde mi arma dándole la espalda- ya puedes largarte- entonces recordé- por cierto, Sora, donde esta Makoto-kun?-
- lo deje en la copa de un árbol junto con Kirara- dijo alegremente, moviéndose de un lado a otro sobre sus talones- solo tiene el tobillo lastimado y la herida en el brazo-
- me alegra que se encuentre bien- suspire aliviada y una sonrisa se formo en mi rostro
- quien es ese tal Makoto?- pregunto Shaoran totalmente celoso
- que te importa- respondí con indiferencia- vamos Sora tenemos que seguir con nuestra tarea- comencé a caminar de nuevo
- claro, claro vamos- podía sentir sus pasos seguirme- esto me huele a romance- así dejamos atrás a un pensativo lobo
- nadie me quitara a mi mujer- que no tardo en ofrecer sus servicios- la acompaño necesitaran quien las proteja- esto me dejo helada
- mira "macho"- espete molesta- nosotras no necesitamos de ti, será mejor que vayas a cuidar a tu hermana, ella si lo necesita- un ogro salio de entre los árboles atacándonos, pero alcancé a eliminarlo con mis garras dejando sorprendidos a los demás.- como puedes ver nos sabemos cuidar solas- di media vuelta y seguí mi camino- no te quedes atrás Sora- mencione a la lejanía
- si, ya voy- se escuchaba titubeante- elimino al oni por completo, ni siquiera le dio tiempo de dividirse, eso si que es extraño-
- si que es fuerte, con más razón será mi mujer, pero por el momento ya no la haré enfadar-
Nos dirigimos hacia donde se encontraba Makoto, pero Sora ya sospechaba algo y no tardo mucho en interrogarme sobre Shaoran, y sin más que decir tuve que contarle lo ocurrido en la cueva y el beso que le di, eso si, la hice jurar que no le mencionaría nada a mi padre pues por lo que me contaron es demasiado celoso mucho mas tratándose de esos lobos. También me hablo sobre Makoto y como lo conoció.
Según me cuenta a la hermana del chico la mordió una serpiente mientras recolectaban hierbas medicinales, ya que ellos ayudaban al monje de la aldea, en eso Sango-san y Sora pasaban por ahí y los ayudaron después de esto llegaron a esa aldea, ahí se quedaron unos días a entrenar y conocer mas sobre los alrededores. Llegamos al árbol donde estaba Kirara y Makoto, los cuales al reconocernos bajaron enseguida…
- Sora-sama, se encuentra bien?- pregunto el pequeño muy preocupado, ella le sonrió y se puso a su nivel
- estamos bien, y dime como esta tu pie?-
- ya no me duele y puedo pisar bien- dio unos golpecitos con su pie, me acerque para revisar su brazo
- tu brazo sigue herido déjame ponerte un poco de antibiótico- busque mi mochila con la vista
- eres… eres uno de ellos- dijo con temor mientras retrocedía- no te la daré, aléjate-
- no Makoto, ella es mi amiga y no te hará daño- intentaba tranquilizarlo, pero sus ojos azules mostraban un pavor inmenso- solo quiere curar tu herida-
- otra vez el rechazo- pensé decepcionada- déjalo Sora, no tiene importancia- saque el antibiótico y unas banditas que le entregue a mi amiga- me alejare para que platiquen- avance un poco antes de subir a una rama
- Izayoi…- la observe mirarme y después dirigirse al pequeño- Makoto, que paso por que te perseguían?- procedió a sentarse y aplicar el medicamento
- atacaron la aldea en busca del "corazón de la luna"- dio un suspiro agotado- destruyeron todo asesinando a los aldeanos, Su y yo escapamos con la piedra por ordenes del monje, pero nos descubrieron- su semblante era triste, miro hacia arriba- a si que nos persiguieron; en el camino nos separamos y…- unas lagrimas inundaron sus ojos celestes- mas tarde escuche un grito a la lejanía, seguí corriendo, fue cuando me tope con ustedes.-
- ya veo, no sabes si alguien mas sobrevivió?-
- no- sacudió su cabeza- tal vez ni mi hermana-
- malditos, mataron a muchas personas para obtener la joya- sentía mi sangre hervir, mis manos se cerraron en puños
- pero para que sirve ese "corazón"?- pregunto con toda inocencia mi compañera
- según mi profesor- mencione desde mi lugar- es la llave de los mundos, la que mantiene las almas en el infierno y en el paraíso-
- así es, y como ese lugar esta repleto de monstruos esperando su venganza es necesario evitar a toda costa que los youkai vivos se apoderen de ella si no todo se volverá un caos total- termino de explicar el ojiazul
- entonces debemos volver a la aldea para informar a los demás- choco ambas manos
- NO!- baje de inmediato- aun tenemos que encontrar la flor que nos pidió Kaede-sama-
- es cierto- trono sus dedos poniéndose en pie- debemos encontrarla-
- y que pasara con migo Sora-sama?- pregunto tímido y preocupado
- vendrás con nosotras- respondí sonriendo- no podemos dejarte aquí, podrían lastimarte- enmudeció ante tal comentario, sus ojos se abrían como platos viéndome fijamente
- como es posible que un hanyou se preocupe por mi?- parpadeo un par de veces antes de responder- pues…-
- no puedo creerlo- menciono sora molesta- Makoto-kun estas titubeando….-
- las acompañare y señorita- dirigiéndose a mi- arigatou por salvar mi vida- sonrió levemente- espero estar haciendo lo correcto-
- que niño tan extraño- pensé al verlo- no tienes que agradecer, ahora a seguir el rastro de esa flor- saque la bolsita y el niño dio un paso lejos
- esa es la "garasu no hoshi"?- pregunto sosteniendo su cabeza
- si, acaso la conoces?- pregunte incrédula
- mi hermana y yo las plantamos cerca de la cascada- indico
- en serio!!!- los ojos de sora brillaron como estrellitas
- pero se supone que ningún varón soporta su aroma- guarde la bolsa- como sabes donde están?-
- hace mucho tiempo las plantamos ahí para que no espíen a las mujeres mientras se bañen-
- ah!!! Con que para eso sirven- dijo con algo de malicia- eso alejara a los fisgones de las termas- sonrió ampliamente- perfecto-
- que tramas Sora?- la mire detenidamente, algo iba a hacer
- después te explico, ahora guíanos Makoto…-
Rápidamente Kirara cambio de forma y en ella se montaron Sora y Makoto, quien nos guiaba a la cascada, yo corría a su par, pronto nos internamos más y más en el bosque. Conforme avanzábamos comencé a escuchar el sonido del agua al caer y el olor a humedad se hacia mas fuerte. El niño nos aviso que las flores estaban cerca y una de nosotras se tendría que separar y traer algunas de ellas, me ofrecí a ser quien fuera, al avanzar una descarga eléctrica me rechazo haciéndome retroceder unos metros….
- te encuentras bien Iza-chan?- pregunto preocupada al acercarse
- Que es lo que paso aquí?- sobaba mi trasero, pues me di un duro golpe al caer
- no lo se… Makoto, sabias de esto?- el pequeño negó
- no, lo lamento Izayoi-sama-
- no te preocupes, ya encontrare la forma de entrar…- con determinación volví a avanzar siendo arrojada otra vez- Demonios!!!! – y lo volví a intentar
- espera… déjame a mi- dijo sora pasando junto a mi y llegando mas lejos- este lugar esta protegido contra demonios espérenme aquí no tardo- guiño antes de tomar camino hacia las profundidades
- maldición!!!- exprese frustrado dejando caer mi peso al piso
- espero que no le pase nada a Sora-san- el chico se sentó frente a mi
- ella estará bien, es fuerte- intente darle confianza- eso espero si no me mataran- kirara maulló sonriente
Un silencio nos envolvió, se podía escuchar hasta al mas insignificante insecto andar su camino en tierra, él lo único que hacia era mirarme como si me analizara, yo miraba a los alrededores tratando de relajarme ante la tensa situación. Todo parecía estar en total calma, a distancia detecte un aroma, alguien se acercaba sigilosamente, me puse alerta….
- alguien se acerca hay que escondernos- dije en voz baja- vi una cueva cerca de aquí-
- esta bien- respondió del mismo modo tomando a kirara en su brazos
Comenzamos a movernos cautelosamente, no me arriesgaría a que Makoto fuese lastimado, además mi madre me había dicho que siempre estudiara a mis enemigos antes de atacar, debía encontrar su punto débil. De pronto escuche como algo fue arrojado contra nosotros, una red callo la cual desgarre al instante, la cueva estaba hecha por las raíces de un árbol, envié al niño junto con el mononoke hacia ella y le pedí que ahí permaneciera pase lo que pase, subí a los árboles alejándome un poco de ellos para que no fuesen notados; de entre las sombras dos varones se acercaba a la red para inspeccionarla...
- demonios!!!- exclamo un sorprendido- La red no fue suficiente- arrojo el objeto
- no deben estar lejos- empuño la alabarda que cargaba
- ten cuidado Shon, pronto aparecerán- de entre sus ropas saco una bolsita que al contacto con el piso y el aire se expandió un humo espeso
- que rayos será eso?- pensé observando como el humo se propagaba por el lugar, el olor era insoportable y asfixiante, mi vista se torno borrosa y confusa, perdí el equilibrio cayendo de costalazo muy cerca de ellos…
Continuara…
