Cáp. 10 "La miko y los taijiya"

.:o:-Sora-:o:.

Me interné en aquel campo de energía, no muy lejos divisé el jardín de flores, me acerqué y en una pequeña bolsa que nos había proporcionado Kaede-sama comencé a recolectar algunas flores. Se escuchaba el sonido de la cascada, cuando terminé mi labor, fui a beber un poco de agua, fue una sorpresa el encontrarme a una joven, de cabellos negros y piel blanca, bañándose, al parecer una miko, por las vestimentas que se encontraban en la orilla. Ella me miró y repentinamente me habló…

- Sora-chan, eres tú?- pregunto con sorpresa y admiración

- quién eres y cómo sabes mi nombre?- era muy confuso que la miko me llamase por mi nombre

- que ya no te acuerdas de mí- se acerco a sus ropas para vestirse- soy Sayo, la aprendiz de Kaede sama-

- Sayo!!- exclame viéndola detenidamente- En verdad no te reconocí, estas muy cambiada, te ha crecido mucho el cabello- dije notando su larga cabellera oscura

- ya se- sonrió trenzándolo- yo he crecido un poco, en cambio tú, mírate ya eres una jovencita- menciono rodeando por completo

- tienes razón- reí- y que te trae por aquí?-

- me dirijo hacia la aldea de los artesanos y…- se detuvo al ver mi expresión- por que pones esa cara?-

- fue destruida totalmente- dije finalmente agachando mi rostro

- QUE DICES!! Cuándo, cómo?- esto la había tomado por sorpresa

- esta mañana, al parecer el único sobreviviente es Makoto del templo-

- ya veo…-

El silencio nos envolvió, cada una sumida en sus propios pensamientos, Sayo continuo vistiéndose. Una vez hecho esto ambas caminamos de regreso a donde se encontraban los demás, tras meditar un poco seguimos conversando…

- y tú que haces aquí sola?- pregunto contrariada

- no estoy sola, Izayoi y Makoto me acompañan- sonreí- pero por tu campo nos tuvimos que separar-

- así que Iza-chan a regresado- dijo con alegría

- sip, pero su situación es algo delicada aun…- hice una pausa notando un humo en el ambiente, todo indicaba que era una veneno paralizante- debemos darnos prisa, ellos están en peligro!!- mencioné al tiempo que corría a toda prisa

- pero se supone que Izayoi es hanyou, no debería tener problemas-

- pero esta clase de problemas los causamos los exterminadores-

Seguimos corriendo hasta llegar al lugar donde había dejado a los demás pero no encontramos a nadie, no muy lejos de ahí se escuchaban gritos de Makoto, no entendía mucho lo que decía pero nos apresuramos a llegar. Vi a Iza-chan y Kirara inconscientes en el piso y al pequeño tratando de evitar que les hicieran daño. Había dos hombres, vestían de exterminadores, uno de 28 y el otro de 17 años aproximadamente, ambos altos de tez morena, cabello chocolate corto, el mayor de ojos castaños y el otro de ojos azules, su complexión algo atlética. El mas joven alejó a Makoto dejando indefensas a mis amigas, estaban apunto de degollar a Iza con una kusarigana, no lo iba a permitir lance uno de mis abanicos logrando tirar al piso el arma….

- QUE DEMONIOS CREES QUE HACES!- dije exasperada, el ojiazul me miro

- como te atreves a interferir- se disponía a atacarme

- DETENTE!!- ordeno el mayor de ellos -se parece a alguien que conocí…pero no recuerdo a quien-

- pero…- objetaba confundido por tal señalamiento

- se parecen a mi padre y madre, pero…como- estaba totalmente perpleja entre mis desvaríos pedí- Sayo ayúdalos por favor- ella comprendió y se acerco a mis amigos

- tu cara me es familiar, acaso nos conocemos?- se acerco y pregunto con toda la amabilidad del mundo

- tal vez… sean familiares- pensé de pronto- no lo se, si me dijeran sus nombres, tal vez…- nuevamente el chico de ojos azul tinta me interrumpió, estaba molesto

- nuestros nombres no tienen importancia, mejor dinos por que defiendes a estos asesinos?- señalaba hacia Iza

- ellas no han hecho nada, por que dices eso?-

- hace unos momentos pasamos por la aldea de los artesanos y estaba totalmente en ruinas, a simple vista es obvio que por ser… -

- que por ser youkai es culpable- dije totalmente ofendida- yo las conozco y no son capaces de dañar a…- nuevamente interrumpió esta vez con un grito de furia

- MENTIRA!!!-

- ya basta Shon- pidió el castaño- ella es uno de nosotros… y si dice que no fueron ellas, no fueron- esto desconcertó al joven

- pero… pero…- intentaba articular palabra sin lograrlo

-Shon?…Shon…-ese nombre resuena en mi cabeza como un eco, me es conocido pero… de donde… aun no entiendo que pasa aquí- tal vez lo vi hace tiempo pero no lo recuerdo…-Sayo esta atendiendo a los demás mientras trato de conversar un poco con ellos…

- mi nombre es Kohaku y el es Shon- señalo al mas joven

- mucho gusto, el mío es Sora y como ya lo notaron, al igual que ustedes soy exterminadora-

- entonces por que te acompañas de ellos?- dijo disgustado Shon

- mis amigas no son malas- les di un vistazo- al contrario ayudamos a las personas que lo necesitan, tal fue el caso del pequeño Makoto- regrese mi vista hacia ellos- y díganme de que aldea son?-

- te parecerá extraño, pero no lo recuerdo- menciono e l mayor- hace tiempo fuimos acogidos por los artesanos-

- entonces…quien los entrenó como exterminadores?- me pareció muy extraño ese detalle

- yo entrene a Shon….pero a mí….no lo se-

- ya veo-

- y ustedes que hacen en estos rumbos?- pregunto el ojiazul con indiferencia observando a la miko

- solo venimos por unas flores que nos encargaron- intente ser amable- fue como encontramos al niño y lo salvamos de unos onis que lo atacaron-

- ven yo les dije la verdad- insistió el pequeño que se acercaba a nosotros, me extraño que les hablara con mucha confianza

- acaso los conoces Makoto-chan?-

- así es, vivían en el templo antes de que perdiera a mis padres y nos mudáramos ahí- dijo sin quitar la vista de ellos

- si y fue cuando decidimos viajar por la región exterminando a los youkai- correspondió el joven

- ah! Por eso cuando mi madre y yo visitamos la aldea ustedes ya no estaban- comente, vi a Sayo acercarse con preocupación

- lamento interrumpirlos pero- hizo una pausa para tomar aire- Sora-chan necesito que me ayudes con Iza- la sorpresa inundo su rostro al detener su vista en aquel joven de castaños ojos- es…Kohaku, después de tanto tiempo…-

- vamos entonces- me puse en pie y tome camino- Sayo-san?- despertó de su estupor siguiéndome

- puedo ayudarles en algo?- pregunto Makoto

- lo siento pero es algo… difícil- respondió la miko- que te parece si cuidas las cosas de Iza- extendió la mochila que llevaba en sus manos

- esta bien- resignado tomo las cosas

- oh! Kohaku-sama podrían cuidar a Makoto en lo que volvemos- pedí al exterminador

- ehem… claro, no te preocupes por él- dijo no muy convencido con la idea

- arigatou Kohaku-kun- Sayo hizo una leve reverencia antes de seguirme aun clavada en sus pensamientos- en verdad será él-

Seguimos caminando hacia donde se encontraba Iza, la observe moverse con ligereza, al acercarme note su entrecortada respiración el rubor de sus mejillas, tenia algo de fiebre provocada por el veneno, sujete su mano para ver el pulso que estaba cada vez mas débil…

- ya utilice todo remedio que conozco y nada sirve- de pronto menciono la miko a mi lado, un silencio nos rodeo, me sentí muy mal par la situación, entonces recordé un detalle

- tal vez las flores que recogí funcionen- de mis ropas saque unas florecillas púrpuras

- como conseguiste eso?- dijo tomándolas rápidamente

- estaba cerca de la cascada entre la maleza-

- entonces apresurémonos con la medicina-

.:o:- Shon-:o:.

Las señoritas se alejaron dejándonos solos, Kohaku esta muy pensativo, y yo me dedico a vigilar al joven Makoto; quien no paraba de preguntarnos sobre las "aventura' que teníamos, pero me preocupa mi compañero su vista es fija en dirección a las chicas, pero su mente parece vagar por algún lejano lugar…

- algo le pasa a Kohaku-sama, ha estado muy callado- menciono makoto en un susurro

- solo esta asimilando lo que pasó, ya veras que al rato estará como antes- dije intentando reconfortarlo, entonces mire a mi sensei que seguia con su vista perdida en un mundo inexistente - al menos eso espero-

- Kirara!! Ya estas mejor, que bien!!- dijo el niño extendiendo sus brazos al ver a una gatita de dos colas- ven vamos a jugar-

La neko-youkai siguió avanzando ignorándonos, el niño la miro inquisitivamente llevando sus manos de nuevo a su regazo, ella se dirigió a donde se encontraba Kohaku, sentándose a su lado. El la miró y se limitó a acariciarle la cabeza, pareciera que la pequeña gatita ya lo conocía y se dejaba mimar por el que hace unos momentos intentaba matarla…

- que extraño, por que se le acerca?- dijo el niño

- no lo sé- respondí sin dejar de ver aquella escena

- hola pequeña, lamento lo de hace un rato- hablaba mi senpai, disculpándose con aquella criatura, un maullido se escucho y un intenso ronroneo emanaba de su cuerpecito al acercarse a él- acaso tu me conoces?-

- senpai ya la conocías?- pregunte con curiosidad

- a quién?- dijo extrañado

- a Kirara- señalo el pequeño observando como la gatita trepaba a su hombro y lamía su rostro

- ki..ra..ra- dijo muy pensativo mirando de nuevo el horizonte…

--Flash Back--

Un joven se encuentra entrenando con el kurasigama haciendo leños cuando una chica se acerca junto con su singular mascota: una gatita de dos colas…

- Kohaku! Al fin te encuentro- mencionaba una chica de ojos chocolate y largo cabello castaño

- anue, solo estaba practicando- decía el joven que a diferencia de ella poseía unos ojos castaños- kiarara- menciono al ver a la gatita subir hasta su rostro y lamerlo

- kirara no seas traviesa- regaño la joven a su mascota- haces bien Kohaku, pero ya es tiempo de regresar a la aldea los demás nos esperan- en su voz la dulzura se identificaba

- claro anue, sólo recojo la leña y listo- menciono e inmediatamente comenzó a levantar los trozos de madera

- vamos te ayudo- ella tomo también algunos, atándolos juntos con una cuerda

--Flash Back End--

- senpai?- llame de nuevo al ver su ausencia

- no… no lo se… no recuerdo bien- contesto confundido, sacudiendo con su mano el cabello

- pero al parecer ella dice lo contrario- la observamos de nueva cuenta y ahí estaba ronroneando chocándose contra su mejilla

- tal vez tengas razón- dijo dubitativo ante la situación

Todos nos sentamos a la sombra de aquel árbol mientras platicábamos sobre lo sucedido, el tiempo transcurría y pronto entro la tarde, el hambre se hizo presente así que comenzamos a buscar algo que comer. Lamentablemente no encontramos nada, ni siquiera moras silvestres, estábamos rodeados por variedad de confieras así que nos resignamos a esperar un poco hasta que volvieran las chicas, quienes ya se habían tardado bastante…

.:o:- Izayoi-:o:.

Me encuentro de nuevo en aquel lugar oscuro, al parecer estoy sola, pero de pronto todo se ilumina. El lugar esta totalmente devastado, mi familia y amigos están muertos. Aquel ser emana veneno los a matado; hay alguien mas a mi lado, es muy parecido a mi padre, pero no es él. Posee una extraña arma, algo me dice y ambos atacamos a la criatura pero una energía incandescente choca con nosotros…

- Izayoi, te encuentras bien?... Izayoi….-

Una voz me llama a lo lejos, no la reconozco pero aun me llama, cada vez se escucha con más cercanía y claridad, pero sigo sin reconocerle. Poco a poco noto que mi cuerpo se siente pesado y no pedo moverlo. Algo me han dado a beber, caigo nuevamente en una pequeña oscuridad donde las imágenes de mis amigos y conocidos de "mi época" comenzaban a pasar frente a mi, en un momento todas se quebraron dejándome nuevamente a la deriva… por fin he logrado abrir mis ojos, pero me encuentro aun en el bosque, una miko se acerca a mi…

- ya despertaste- sonríe muy feliz- me alegra que estés bien-

- así que ella era quien me llamaba- pensé mientras me incorporaba lentamente, observando a mi alrededor- donde esta Makoto?- pregunte rápidamente al notar la ausencia del pequeño

- él se encuentra bien, los muchachos lo están cuidando- respondió la miko muy calmada

- que muchachos?- sorprendida ante tal afirmación, entonces vi a sora acercarse con una paño en la mano

- unos amigos de Makoto- tomo lugar junto a mi- al parecer los confundieron con los atacantes de la aldea-

- ahora entiendo- dije elevando mi vista al cielo- había un extraño humo en el aire, lo aspire y mas tarde caí del árbol donde estaba-

- eso que espiraste era veneno especial para atrapar "youkai" e inmovilizarlos para después matarlos pero logre detenerlos-

- arigatou Sora-

- no me lo agradezcas a mi sino a Sayo, ella te atendió- observe de nuevo a la miko

- arigatou gozaimazu Sayo-san…- entonces note su gran parecido- Se parece a… mi amiga…Sayo-

- no tienes nada que agradecer Iza-chan- contesto con una gran sonrisa

- acaso ya nos conocemos?- me sorprendió que me hablara con tanta familiaridad

- claro, soy la aprendiz de Kaede al igual que Aome-onee-sama lo fue- comentaba- y cuando ustedes se fueron me quede muy triste sin mi pequeña sobrina- con su mano revolvió el cabello de mi frente

- tu eres… mi tía?- pregunte desconcertada ante lo que había dicho

- pues se puede decir que si-sonrió nuevamente- ya que tu madre me acepto como su hermana hace bastante tiempo- inesperadamente me abrazo- las extrañe tanto- me dejo perpleja no sabia como reaccionar

- tengo una gran familia aquí y todos… me quieren tal y como soy- pensé en un momento, era tan calido aquel sentimiento que me inundo, sin dudar mas correspondí a su gesto- me alegra saber que tengo mas familia aparte de mis padres, abuela y tío Souta…-

- no te olvides de mi- dijo sora sintiéndose excluida

- claro que no, si ya eres casi mi hermana- argumente, de pronto mi estomago protesto por la comida y rompimos el abrazo

- será mejor ir con los demás para comer si no alguien se nos muere de hambre- todas reímos del comentario

- no exageres Sora, por cierto donde esta mi mochila?-

- se la encargamos a makoto-

- uff! Que bueno- dije aliviada- oba-san vendrás con nosotros a la aldea?-

- pues… no lo se… aun…-

- vamos oba-san, mi madre se alegraría de verte- rogué con mi mejor carita de ternura

- es cierto- afirmo ella llevando su índice a sus labios- Ahome como estarás?- finalmente soltó- esta bien iré con ustedes-

- perfecto!!- dijimos al unísono brincando de un lado al otro

Comenzamos a caminar, apenas note que ya era tarde y teníamos hambre. Después de unos minutos entre charlas y risas encontramos a Makoto y Kirara platicando con unos jóvenes, ambos se parecían mucho entre si. Lo que me hizo pensar en que eran parientes. Al vernos Makoto se acercó…

- se encuentra bien Izayoi-sama?- pregunto el pequeño inspeccionándome con sus ojitos celestes

- si Makoto, lamento haberte preocupado- revolví su oscuro cabello

- es muy dulce para ser youkai- el me devolvió una sonrisa

- me alegra que se encuentre bien- comento el mayor de los jóvenes- lamentamos haberlos atacado- me miraba fijamente como si hubiese visto un fantasma - otro rostro familiar, acaso podré recordar de donde somos-

- Iza-chan ellos son Kohaku y Shon, al igual que yo son exterminadores- menciono sora hábilmente

- ya veo el por que de sus acciones- dije con un poco de resentimiento

- los confundimos con los atacantes de la aldea, y nos dejamos llevar por la ira sin escuchar razones- nuevamente hablo el muchacho

- le pedimos una disculpa por ello- el otro joven hizo una reverencia, se veía arrepentido

- esta bien- di un suspiro- lo pasado, pasado es- dije con alegría

- se lo agradecemos mucho- dijo el joven con un singular brillo en sus pupilas, entonces otro estomago protesto

- veo que no soy la única con hambre…- dije soltando una leve burla logrando que el chico de ojos tinta se sonrojara

- lo que pasa es que no encontramos comida en este bosque, no hay nada- salio a su defensa el mayor

- ni siquiera moras?- pregunto extrañada Sayo

- nada, Sayo-sama- contesto el mas joven- no hay mas que confieras y árboles sin frutos-

- esto si que es grave, no comeremos hasta llegar a la aldea- dijo con decepción sora, resignándose a marchar con el estomago vació

- no se preocupen- dije muy tranquila- Makoto, tú tienes mis cosas, verdad?-

- asi es- fue en busca de mi mochila llevándola hacia mi

- genial!!!- exclame tomándola

De ella comencé a sacar lo que traía, mientras los demás solo veían con asombro y extrañeza todo lo que tenia; mi madre sabia perfectamente que iba a necesitar. Me empaco desde golosinas y agua hasta sopas instantáneas y una tetera, que bueno que me dio la mochila antes de partir…

--Flash Back--

- esperen- decia mi madre saliendo a toda prisa de la cabaña- lleven esto- extendió su vieja mochila de estudiante

- que hay en la mochila?- pregunte con curiosidad al ver semejante paquete

- la mando tu abuela, les servirá en su viaje- sonrió ampliamente poniéndola en mis manos

- esta bien, nos vemos…- la coloque sobre mi espalda y comencé a alejarme

--Flash Back--

- al parecer es todo….- dije al terminar de sacudir la mochila

- y se puede saber que es todo esto?- dijo con extrañeza el joven ojiazul mientras con una vara movía las cosas

- es comida, lo único que falta es encender una fogata- mire a todos lados buscando con mi vista

- entonces traigamos leña…- dijo sora alejándose a juntar unas varitas de madera

Encendimos la fogata con algunas ramas y tronquillos secos que encontramos, puse agua en la tetera para preparar las sopas, no eran suficientes para todos pero las compartiríamos, mientras se cocían, comíamos algo de golosinas - mi madre me hubiera matado por ello, pero no estaba ahí jeje-

- segura que esto se puede comer?- sostenía en sus manos una barra chocolate

- claro, y si no te gusta el chocolate también hay dulce de leche- le contestaba mostrándole unos paquetitos pequeños

- esto esta delicioso!!!- aseguro la miko

- tiene razón, que dices que son?- preguntaba sora mordiendo la pasta

- son galletas con chispas…- revisaba las sopas que se pendían en medio de la hoguera- bueno la sopa esta lista, ya podemos comerla-serví en los mismos vasos en que venían y los repartí

- arigatou Izayoi-sama- tomo el vaso probando un poco de su contenido- este sabor, ya había comido esto… pero donde- lo saboreaba con insistencia como si quisiera recordar algo

- pasa algo kohaku-san?- pregunte intrigada

- no, nada, todo esta bien- sonrió ampliamente continuando la labor

- por cierto, aun no me han dicho a donde irán ahora?- pregunto el pequeño makoto a los taijiya

- pues no lo sabemos- respondió shon- por el momento seguiremos exterminando a los onis y youkais que estén por los alrededores-

- suena bien- sora sorbió un poco de sopa- al menos para mi, podría…-

- ni lo pienses- la interrumpí al instante- Sango-sama me mataría si no regresas con migo-

- eres una aguafiestas- menciono bajando su rostro, me ataco con mis propias palabras

- Sango…- dijo kohaku en un susurro casi inaudible

- acaso la conoces?- pregunto la miko a su lado

- no lo se…- contesto del mismo modo- su nombre me suena pero… no la recuerdo- vi a Sayo san mover su cabeza de un lado a otro

- como lo imagine…- revolvió el contenido de su vaso antes de volver a hablar- y por que no viajan con migo a veces necesitamos exterminadores en las aldeas que visito- invito con su vista fija en el vaso

- tal vez...- él hizo lo mismo- de todos modos nos servirá de entrenamiento-

- que bueno, serán de mucha ayuda entonces…- ella sonrió ampliamente, al parecer le agrado que aceptara su invitación

- que tanto traman ustedes dos?- pregunto picadamente sora-chan haciendo que sayo se sonrojara

- nada, solo platicábamos si nos acompañarían en el viaje- dijo en un solo respiro la miko

- y que ha decidido?- pregunto el niño ansioso por saber su respuesta

- pues si Shon no tiene objeción iremos con ustedes- miro al chico de ojos tinta que casi se atraganta con los fideos en su boca

- por mi no hay problema- dijo tosiendo un poco y dándole un pequeño codazo a su senpai- será emocionante-

- esta decidido entonces- sentencio finalmente- y que les parece si comenzamos ahora-

- es muy buena idea, ya nos hemos demorado demasiado- le daba el ultimo sorbo a mi vaso- y además nos alejamos de mas, no crees Sora?-

- si eso parece- respondió mirando los alrededores

- entonces no se diga más…- el joven exterminador se puso en pie

Ya comenzaba a oscurecer, seria difícil avanzar de noche, así que recogimos las cosas y apagamos la fogata –ya que no queríamos causar un incendio- pronto nos dispusimos al camino, iríamos a pie ya que somos demasiados y kirara no soportaría el peso. Mientras avanzábamos, platicamos para conocernos mejor. Según Kohaku hace 14 años fue encontrado a orillas del río con un niño en brazos y llevado a la aldea de los artesanos donde fueron recibidos por el patriarca para permanecer ahí, no recordaba mucho solo sus nombres y que había caído por un precipicio protegiendo al pequeño… ya muy entrada la noche, todos estábamos cansados así que improvisamos un campamento, yo me ofrecí para tomar la primera guardia mientras todos dormían…

Continuara….