Cáp. 13 "Recuerdos, Tristeza y amargura" 2° parte

En un claro artificial una batalla se esta llevando acabo, el mas despiadado hanyou esta enfrentando a las únicas personas que han podido desafiarle y salir con vida en varias ocasiones...

- donde esta el fragmento de Shikón!!!- ordenaba respuesta

- nunca lo encontraras, esta protegido por un poderoso campo- respondía la exterminadora con su arma en mano

- nada es imposible para el gran Naraku- atacó con varias de sus espinas a lo cual el grupo se disperso para hacerle frente

El pequeño Shippo se mantenía cerca de Aome, pues era su deber salvarla en caso de que Inuyasha no pudiera, además con ella se sentía más seguro de si, Sango y Miroku montaban a Kirara tratando de atacar a su oponente desde los aires, mientras el joven hanyou se mantenía cerca haciéndole frente con su Tessaiga.

- no lograras nada con eso- dijo el albino y emprendió su ataque- kongôsô ha- y las puntas de diamante se desprendieron de la espada, a lo que su adversario se protegió en un campo- maldición-

- busquen el fragmento de Shikon y tráiganlo- ordeno el malvado hanyou mientras una oleada de youkai se desprendió de su cuerpo

- no lo permitiré- dijo el monje extendiendo su mano derecha

- morirás en el intento- rió, mientras un enjambre de Saymôyôsô avanzaba con el ejercito

- si crees que no podremos detenerlos observa- dijo la colegiala apuntando con una de sus flechas al cielo- VE!!!-

La flecha voló por los aires purificando la atmósfera a su alrededor, no cabía duda que sus poderes espirituales habían incrementado bastante. Desde un lugar prudencial la miko de barro observaba la batalla...

- así nunca podrán vencerle- dijo al viento

Todos se esforzaban al máximo y usaban sus mejores técnicas, pero nada podía derribar al oponente, además era apoyado por su nuevo fiel sirviente Byakuya era imposible acercársele por el cielo. La batalla comenzaba a estar muy dispareja, ya que Inuyasha no podía concentrarse totalmente en la pelea a causa de su amada y esto la aprovechaba el enemigo al máximo poniéndola en peligro a cada momento posible. El kitsune se mantenía alerta y rogaba al gran Buda que su fuego mágico no le fallase si no estaría perdido. De un momento a otro la miko fue capturada por uno de los tentáculos de Naraku y arrojada mas tarde contra un árbol. Inuyasha corrió a su lado haciéndose blanco fácil para el enemigo quien ni tarde ni perezoso utilizaría una de sus afiladas puntas para intentar atravesarlo. De entre el bosque una enorme presencia se acercaba a toda velocidad en forma de haz luminoso, una esfera negra fue lanzada desapareciendo el tentáculo en el acto...

- oh! Sesshomaru-sama, por fin hace su aparición- dijo sarcástico el maldito

- Naraku- menciono el príncipe en su acostumbrado tono avanzando entre los árboles

Todos estaban sorprendidos, el hermano mayor de Inuyasha le había salvado, y se unía a la batalla por su causa: la destrucción del engendro Naraku. Pero como siempre no falto el insulto de saludo que acostumbraban hacerse

- que estas haciendo aquí maldito Sesshomaru- agredía el menor de los hermanos mientras ayudaba a su mujer

- Inuyasha no baka- menciono el mayor con arrogancia- como te atreves a deshonrar más la sangre que posees-

- fhe!! Ahora no estoy para eso-

- que conmovedora reunión familiar, pero lamento importunarlos- el engendro atacó

La contienda seguía, ambos hermanos atacaban al par, aunque en veces se empujaban o atacaban entre si, daban una buena pelea. Por los aires Sango y Miroku no le daban tregua alguna a Byakuya mientras la joven miko solo buscaba la oportunidad de lanzarle una flecha al malvado. El hanyou araña comenzaba a perder sus energías ya que la constante creación de protecciones a causa de los hermanos era demasiado. El príncipe youkai con su elegancia y agilidad avanzaba más rápido en sus ataques, aunque su hermanito no se quedaba atrás. Entre ambos lo pusieron a su merced con escasas energías. Sin embargo Naraku tenía un as bajo la manga...

- ríndete maldito, estas acabado, entrega la Shikón no tama- ordeno el hanyou albino

- huhuhuhu, eso crees tu- en un abrir y cerrar de ojos se había transportado a unos metros de ellos- esto me ayudara a recuperarme- tras el una telaraña le reabastecía de energía.

Los ojos de Sesshomaru se abrieron desmesuradamente al observa a su protegida atrapada en la telaraña, su pequeño cuerpo iba aumentando de tamaño conforme su energía era robada. Ya se encargaría de Jaken una vez que esto pasase, se suponía que el debería haberla cuidado, y ahora estaba en peligro. Ambos hermanos intentaron rescatar a la pequeña pero un campo se interponía entre ellos y su oponente que ni siquiera la Akai-Tessaiga pudo quebrantar...

- Shippo-chan, necesito que te acerques al campo sin que te vea, lanzare una flecha, tendrás que entrar y sacar a Rin-chan- daba instrucciones la miko mientras preparaba su arma

- es...esta bien- respondía el kitsune con nerviosismo, tomo una hoja un extraño ser diminuto apareció en su lugar

- una rata, es perfecto para colarse- sonrió la joven

- soy una ardilla- rectifico el kitsune

- esta bien ahora ve y esta preparado- una gota surco su frente

El pequeño kitsune avanzo con miedo, pero se armo de valor pues de él dependía salvar a la acompañante de Sesshomaru. Naraku estaba tan concentrado en recuperar sus energías y mantener el campo que no percibió la leve presencia del kitsune.

- Ahora!!!!- grito la miko mientras la flecha avanzaba y penetraba en el campo incrustándose en el hombro derecho del hanyou dentro, a lo que el kitsune aprovecho para entrar pues la protección fue levantada nuevamente.

Una vez dentro se acercaba a la telaraña por medio de los árboles, pero nunca imagino lo que pasaría al soltar a la presa que esta poseía. Al fijar su vista en el bulto del telar, descubrió a una joven de ébanos cabellos luchando por permanecer conciente...

- Sesshomaru-sama ayude a Rin- una fina voz se escuchaba suplicando por su amo en murmullos

- estarás bien, yo te salvare- susurro al oído de esta, quemando las ataduras que la mantenían presa- ahora huye, esto es peligroso- a duras penas la chica corrió intentando salir del campo

- arigatou- palabras que en el viento se quedaron

Esto no paso desapercibido para el creador de la tela, que atrapo al kitsune en su jugada...

- tu tomaras su lugar- aprisiono al pequeño Shippo- la energía de un youkai será mejor- rió maléficamente

- SUELTAME!!!- trataba de defenderse el cachorro pero le era imposible soltarse de su agarre y así perdió el conocimiento siendo atado a la tela

- SHIPPO!!!- gritaba la ojiazul preparando una nueva flecha que por la energía acumulada en su desesperación desvaneció totalmente el campo y fracciono el cuerpo de su oponente, quien segundos mas tarde se regenero.

Era demasiado tarde los que alguna vez fueron pequeños ahora no lo eran, yacían en el suelo tratando de recuperar la fuerza de vida. Los hermanos estallaron, como se atrevía a lastimar a "sus protegidos", los ataques a distancia continuaron, los árboles caían, la energía se aprovechaba al máximo y seguían avanzando en el bosque que nunca notaron cuando llegaron tan cerca del refugio. Hubo una gran sacudida por uno de los ataques, inevitablemente los niños salieron asustados con el temor de ser aplastados. La presencia del fragmento fue detectada por la mayoría y una oleada de youkais fue liberada para traerlo.

- los niños!!!- menciono atemorizada la exterminadora dirigiendo su mirada al horizonte- Houshi-sama- el trío toco tierra

- date prisa, ve!!!- el monje bajo del mononoke- yo me quedare a ayudar en lo que pueda- sonrió

La exterminadora partió a toda velocidad sobre el nekoyoukai, su amiga le encargo a su pequeña cachorro; mas ninguno contaba que los niños sentían sus presencias y corrían despavoridos a los brazos paternos que los protegían siempre. El bosque se era devastado con la cruel contienda cuando un pequeño de castaño cabello y ojos azules salía de entre los árboles deteniéndose por el asombro al ver la horrible batalla. Naraku lo notó y de inmediato lanzo sus púas, pero un joven le salvo, vestía la ropa de un taijiya...

- Kohaku-kun- susurro la miko

- me has ahorrado el tiempo de buscarte al venir aquí- dijo el hanyou araña evitando los ataques

- váyanse de aquí!!!- ordeno el monje al verlos

- es demasiado tarde- varios youkai intentaban atrapar al joven- no tienes escapatoria- río

- di lo que quieras, pronto será tu fin- menciono el príncipe del oeste arremetiendo contra el- no me importa-

El chico corría entre el bosque con la criatura en brazos, huyendo de sus perseguidores youkai, era hábil, pero el camino pronto se le corto al llegar a un barranco, y al esquivar una envestida resbaló y callo por el precipicio abrazando fuertemente al pequeño que lloraba.

En un claro del bosque una pequeña de cabellera plata-azulada llora cerca de su madre que se encuentra herida a consecuencia de protegerla. La joven madre es atendida por su amiga que trata de ponerlas a salvo igual que su esposo lo hace con el kitsune y la protegida del príncipe youkai llevándolos junto con su hija que es cuidada por una pelinegra jovencita y un mononoke entre los árboles. Pronto a las manos de Naraku callo el ultimo fragmento de Shikon, que provoco las sorpresa y rabia en algunos de los presentes...

- por fin, la Shikon no tama es mía- menciono a los cuatro vientos fusionando la joya y un haz de luz y maldad de esparció por el lugar

- maldición- dijo para si el hanyou albino mientras su hermano solo emitía un leve gruñido

Todos miraban expectantes lo que ocurriría ahora que ese desgraciado poseía toda la joya.

- primero me desharé de ustedes insignificantes basuras- lanzo un rayo de miasma que cubrió la zona donde se refugiaban. Un grito casi ensordecedor se escucho por parte de una pequeña.

Los herederos del lord del oeste estaban totalmente furiosos, era imperdonable lo que había hecho, primero atacar a sus protegidos, y ahora mandarlos al mundo de la muerte de donde algunos ya no regresarían. Un enorme canino blanco hizo acto de presencia estaba totalmente descontrolado mientras un híbrido dejaba atrás su alma humana abriendo paso al sanguinario youkai que controlaba. Byakuya fue totalmente descuartizado por el enorme can que procedería a asesinar al manipulador que alguna vez lo utilizo. El descontrolado híbrido arremetía tremendamente contra su adversario que mantenía la preciada joya pendiendo de su cuello. Naraku fue mandado a volar por los aires.

- Sesshomaru-sama- una joven clamo por su amo, tranquilizando a la bestia que tomaba forma humanoide, y la buscaba con la vista, pero entre tanto polvo no veía nada solo podía sentir su aroma. Una pequeña silueta se acercaba al hanyou y cuando estuvo a unos pasos de él, este volteo y le gruño asustándola, al percatarse de que su cachorra estaba viva el alma le vuelve a la vida pero la niña le huye escondiéndose detrás de un árbol.

- es tiempo de acabar con ese mal nacido- menciono una joven de azulada mirada

- hoy pagara por todas sus fechorías- dijo con determinación una taijiya

- hagamos lo que Kikyo-sama aconsejo- apoyaba el monje

- se tardaron mucho en decidirse no lo cree- menciono una fémina que se acercaba con arco y flechas a la espalda

- Kikyo- dijo el de ambarina mirada

- no hay tiempo que perder- dijo la aludida- es ahora o nunca-

La tarde estaba cayendo en los cielos, Naraku flotaba en su campo de energía, planeando la forma en que de una vez por todas liquidaría a aquel grupo, hasta el momento sus artimañas no habían funcionada, y esos dos eran demasiado para el solo, mientras su cuerpo no asimilara totalmente la joya sus poderes aun eran limitados.

- tendré que utilizar mi ultima técnica aprendida- dijo para si mismo el pelinegro y comenzó a soltar miasma que se incendio a su alrededor. Mientras tanto en suelo firme...

- recuerden, los ataques deben ser uno tras otro y una vez que pierda la perla...- decía la miko de barro

- será mandado al infierno por mi ataque- interrumpió fríamente el señor del oeste, acercándose con su ahora joven acompañante envuelta en la estola.

Así fue dispuesto, una vez que los niños estaban en un lugar apartado y a salvo cuidados por el kitsune y Rin. El grupo se dispuso a la batalla, mientras su oponente preparaba lo que seria su última carta. Y comenzó el ataque, el monje y la taijiya llamaron su atención en los aires y las miko lanzaron dos flechas para abrir el campo pero fueron tomados por sorpresa al ser atacados por el miasma incendiado que neutralizo las flechas, si no es por la intervención de Sesshomaru y su Meido sangetsu-ha que trago el fuego hubiesen sido incinerados. Las flechas comenzaron a agotarse la última seria lanzada por Kikyo...

- no debo fallar- concentraba su energía y apuntaba hacia su blanco, un nuevo ataque fue lanzado por parte de Naraku

- CUIDADO!!!- la empujo Aome cayendo ambas al suelo- estuvo cerca-

- AHÍ VIENE DE NUEVO- aviso la taijiya pasando cerca de ellas

- es nuestra ultima oportunidad, tienes que dar en el cuello- dijo Kikyo- ya no tengo energías para purificarla- entrego la flecha a Aome- todo esta en tus manos Aome-

La chica tomo el arco y apuntaba a Naraku mas no lograría nada desde ese punto necesitaba estar más elevada. Subió sobre kirara y con ayuda de Sango esquivaban los ataques en un punto estable la soltó

- VE!!!- libero la flecha

- esta es nuestra oportunidad BAKURYU-HA- ataco el albino detrás de esta, logrando su cometido- AHORA MIROKU- el monje atrajo la joya con el kazaana antes de que el monstruo se regenerara

- MALDICIÓN- grito Naraku al ver aproximarse el meido sangetsu-ha de Sesshomaru

La perla cayó al suelo ante la desaparición del viento proveniente de la mano del monje, un enorme silencio se generó, por fin habían terminado con esa amenaza. La taijiya y el monje se miraban incrédulos…

- por fin, la maldición se termino- decía entrecortadamente el monje

- así es Houshi sama- menciono Sango dejando al hiraikotsu descansar en el piso

Aome tomo la Shikon no tama, que al contacto con ella se purifico. La miro y se derrumbo de rodillas ante el cansancio, pronto su amado hanyou se acerco a abrazarla, mientras la miko de barro veía la escena y se retiraba sin más palabras del lugar…

- tu vida será tomada por mi y nadie mas- pensaba mientras se perdía en la espesura del bosque junto con sus cazadoras de almas.

Mientras tanto un yoikai miraba hacia el cielo, sumido en sus pensamientos…

-nadie utiliza al gran Sesshomaru- una pluma blanca bailaba en el aire dejándose llevar- Kagura…- una joven de ébanos cabellos avanzaba hacia su protector

- se encuentra bien Sesshomaru-sama?- le miraba con curiosidad y angustia

- …- una mirada le otorgo antes de darle la espalda- vamonos-

- hai- sonrió la joven siguiendo a su amo- arigatou gozaimasu- miro al grupo que dejaban atrás agitando su mano en despedida

- donde estará ese Jaken- el lord tendría que planear una buena reprimenda por poner en riesgo a su protegida

- Kohaku… Shion!!!- menciono la taijiya con horror- debemos buscarlos- la preocupación carcomió su alma

- Quedence con las niñas, nosotros iremos- dijo el hanyou mientras le hablaba con la vista a su amigo- andando Miroku, Shippo cuida de ellas- un joven kitsune asintió-

Las mujeres buscaron a sus pequeñas y esperaron el regreso de sus "hombres". Mientras estos buscaban rastros del joven taijiya y el niño, sin embargo se toparon con varios cuerpos de youkai destrozados y un acantilado…

- hasta aquí llega su olor- menciono el hanyou

- crees que habrán caído?- pregunto angustiado el houshi

- …- el albino solo le dio una mirada desoladora y agacho su cabeza

- NOOOOOOOOOO!!!!!!!- el hombre de azulada mirada rompió en llanto y furia, que le diría a su esposa respecto a su familia

La noticia llego a oídos de las mujeres, que no creían lo ocurrido. La taijiya era la más destrozada por esto, había perdido a su primogénito y a su hermano al mismo tiempo. Todos se sentían culpables por no haber podido cuidar bien a sus cachorros. Ahora regresaban a al aldea con el triunfo de la batalla y la perdida vivida. El dolor se agudizo en el hanyou cuando su pequeña princesita no se acercaba a él por miedo, y cuando él lo hacia lloraba a todo pulmón al punto de quedar inconsciente del terror que le padecía.

-o-o-o-o-o-o- Flash Back End-o-o-o-o-o-o

.:o:-Shon-:o:.

- por ultima vez Naraku había hecho daño- continuaba la anciana miko- separo las familias, un tiempo siguieron la búsqueda con esperanza de encontrar por lo menos los cuerpo para darles sepultura, pero nunca tuvieron éxito- la mujer suspiro- Aome e Izayoi atravesaron el pozo y allá permanecieron, Inuyasha siempre las visitaba- miro a la familia- Sango y Miroku cuidaron a Sora con sobreprotección, no querían perderla- los miro- a ustedes- dijo a Shon y Kohaku- siempre los mantenían en sus plegarias-

El silencio inundo la habitación, algunas lagrimas recorrían las mejillas de algunos de nosotros, la historia que nos había sido revelada era impresionante, un solo ser basto para destrozar nuestras vidas.

- bueno será mejor que durmamos, mañana hay muchas cosas que hacer- menciono Sayo sama, nos dispusimos a las respectivas habitaciones, de ahora en adelante nada seria igual…

Continuara….