Capítulo 2: Recuerdos
En una pequeña cafetería, decorada con objetos antiguos, ubicada en la parte tradicional de la ciudad llega el joven de cabellos negros apresurado y agitado, observa su reloj, su mirada se relaja, había llegado 5 minutos antes de lo acordado, se ubico en una de las mesitas, pidió el menú y compro el diario y se puso a esperar.
- ¡Buenas tardes! - dijo una joven vestida de traje formal, de cabello liso y oscuro.
- ¡Buenas tardes! – respondió el joven, se puso de pie y le acomodo la silla para que se sentará.
- ¿UD debe ser el Sr. Taisho? – pregunto con impaciencia
- Sí, soy Inuyasha Taisho, y Ud Es la Srta.- fue interrumpido por la joven
- Soy Sango, es un placer conocerlo
- Tome asiento
- es muy amable, gracias
- La estaba esperando, quisiera disculparme por la vez anterior que no pude llegar a tiempo
- No se preocupe, esa vez también estaba limitada de tiempo, así que solo pude estar 5 minutos esperándolo.
- Es un poco embarazoso para mi, yo debí quedar esperando, no usted.
- Queda disculpado, no se preocupe, lo importante es que ahora si nos pudimos juntar.
- Mire – Le pasa el menú de la tienda. Yo antes que llegara pedí unos pasteles de mil hoja y una taza de café¿usted que se va a servir?
- Haber, mmmm, voy a pedir una taza de te verde y un pie de limón … - dijo la joven entusiasmada.
Ya en la mesa con las cosas que pidieron para degustar empezaron a tratar el tema de fondo que los reunía.
- Me fue muy difícil averiguar lo que se hasta este momento y dar su existencia también, siento que tiene todo el derecho a saber lo que llevo de mi investigación.
- Sabe me extraño mucho recibir su llamado, pero al contarme brevemente de lo que se trataba ya no me siento sola… - la expresión de sus ojos se torno oscura y con un tono de tristeza – mi angustia se calma un poco, pero la ansiedad aumenta.
- Ya no esta sola en esta búsqueda Srta. Sango
- Dígame solo Sango, no me gustan mucho las formalidades.
Por unos segundos hubo un silencio incomodo, la joven estaba impaciente, quería saber lo que el joven le iba a decir, por qué tanto suspenso.
Inuyasha rompe la tensión acercando un maletín negro que tenía a su lado, lo abre y saca una carpeta, baja el bolso en otra de las sillas y coloca la carpeta encima de la mesa.
- Siendo preciso aquí hay información sobre ese sujeto- … le muestra unos documentos, algunas fotografías. La joven analiza los antecedentes y su mirada se pierde en aquellos recuerdos que la sumergen en una tempestad.
- Tiene que tranquilizarse, lo encontraremos. Le dice a la chica que estaba apunto de llorar.
- De tan solo verlo mi vida es un infierno, no entiendo que saca con hacer sufrir a las personas.
- Da mucha impotencia no saber que esta tramando, pero ya habrá alguno modo de anticiparnos a todo lo que hace.
- ¿Usted como llego a esta situación?
- No me trates de usted, me haces sentir viejo… - Esto provoca una pequeña risa en ambos. Inuyasha colocándose más serio le empieza a relatar su historia.- Unos amigos de mi padre por asuntos de negocios encargaron a su único hijo a nuestro cuidado. Se quedaba por temporadas en nuestra casa. Es un chiquillo de mal carácter, al principio no nos llevamos muy bien, pero nos encariñamos mucho de él. Un día los padres del pequeño nos pidieron que fuéramos a su casa lo más pronto posible…- bajo la vista, hizo una pausa… - fui con mi padre, al llegar vimos la puerta abierta, nos pareció extraño, entramos y vimos un hilillo de sangre. Al acercarnos, vimos a nuestros amigos gravemente heridos, la madre del pequeño había fallecido recién, el padre seguía con vida, nos pidió que cuidáramos del pequeño, que nos encargáramos de él hasta que se pueda valer por si mismo.
- Es muy fuerte lo que me está contando. Dijo la joven.
- Sí … - con una voz sombría… - el padre del pequeño nos dijo que hay alguien de la mafia involucrado con ellos, los quiso involucrar con sus asuntos, como ellos se negaron y sabían más de lo que sabían, los mando a asesinar. Al pequeño para que no viera nada lo adormecieron, lo escondieron en un cuarto pequeño.
- Cuando llego la policía y se hicieron las investigaciones pertinentes se llego a la conclusión de que fue un asalto con homicidio. Nosotros hicimos las declaraciones pertinentes, pero no nos creyeron.
- Nunca hacen una investigación seria. Esa parte se me hace familiar, solo investigan lo que le conviene. ¿El pequeño como está?
- Desde que paso esa tragedia han transcurrido 3 años, ahora tiene 12, le cambiamos de identidad para que este seguro. Le ha costado asumir la perdida, quiere vengarse, intentamos ocultarle parte de los hechos, pero él vio cosas que nos han ayudado a saber quien está frente detrás de esto.
- Es una situación muy triste, por lo menos el pequeño no está solo, los tiene a ustedes.
- Sí, por eso estamos haciendo todo lo posible para esclarecer los hechos y darlos a conocer a la luz publica para que se tome conciencia de la amenaza que es esa persona. Sabemos que es traficante de armas y de drogas, tiene mucha influencia en ciertos políticos. Es manipulador, cuando no le sirves, te desecha y si te le rebelas… te manda a limpiar del camino.
- Yo solo lo vi una vez, se llevo a mi hermano pequeño, no se porque motivo. Cada vez que me acerco se me cierran las puertas…- diciendo esto con mucho dolor.
- Encontraremos a ese maldito, nunca he podido ver personalmente. Quien ha tenido contactos es mi hermano mayor Sesshoumaru. Hemos trabajado con cautela, pero estos últimos meses mi padre ha recibido amenazas.
Siguieron conversando del tema, al finalizar llegaron al acuerdo de que trabajarían juntos, tomando las precauciones pertinentes. Inuyasha le entrego una tarjeta con un número en caso de cualquier problema que llegará a tener que no dudará en llamar. La joven ya no se sentía sola, además su temor iba disminuyendo, sus sospechas eran correctas, aunque la identidad de ese sujeto no fuera clara, era un peligro inminente. Su corazón latía con más fuerza. Su hermano seguía con vida. Solo tenía que esperar a las novedades que le traería nuevamente Inuyasha. La fe le retornó a su alma. El cielo ya no era gris.
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El niño corría alegremente por los jardines de la casa, jugando con su perrito por todas partes. Alguien se acerca llamándolo por su nombre.
- Shipoo ya vamos. El niño miro hacia la persona que lo llamaba
- ah, eres tu. ¿Qué quieres?
- ¿Cómo de qué quiero? ….- un poco molesto … - recuerda hoy nos vamos una semana a la playa como te lo prometí.
- El niño lo miro un poco incrédulo… - ¿en serio? …- un poco mas alegre… - ya era hora que cumplieras tu promesa, siempre postergas las cosas Inuyasha
- No digas eso… - un poco molesto… - ¡ya! arregla tus cosas que nos vamos en dos horas más.
Continuará...
