Capitulo IV "El encuentro".

El joven se sentía impotente al no poder hacer nada para auxiliar a la joven que acaba de desmayarse, el yeso de la pierna apenas lo dejaba moverse. Lo único que puedo hacer fue llamar a las enfermeras para que la recogieran del suelo. Ellas aparecieron de inmediato, lamentándose por no ha ver evitado aquel incidente. Se genero tal ruido que los otros pacientes comenzaron a despertar y presenciar aquel acontecimiento.
Llamaron al medico de turno, al constatar este que no tenía ninguna lesión generada por la caída, la sedo para que durmiera hasta el día siguiente.
A las 6 de la mañana una de las enfermeras se acerco al joven, despertándolo de su sueño.

- Sr. Taisho, es hora que se asee - dijo con una voz angelical

- Mioga dejame dormir, no llegare tarde – entre sueños

- Sr. Taisho – perdiendo la paciencia – Sr. Taisho despierte ¡ya!

- ¿Donde estoy? - Dijo un poco sorprendido

- En el hospital Sr Taisho

- De verás, ya me acuerdo... con una voz apagada

- Tiene que asearse, el auxiliar lo conducira al baño y le ayudará.

- De acuerdo- mirando al auxiliar que le preparaba la silla de ruedas. Hubiera estado mejor si ella me hubiese ayudado ¿en que cosas estoy pensando? estas aca por tu impulsividad, ahora que me acuerdo... esa chica, debo conocerla ¿que fue lo que paso¿ a caso mi sueño fue real? No, no creo en esas cosas, pero es ella.

Pasado dos horas, una vez que habían que se había aseado y tomado desayuno, aparecio el doctor que antendio al joven el día anterior. el joven de ojos dorados estaba inquieto, estaba desesperadopor moverse, quería libertad para poder caminar, mover su cuello, pero no podía.

- Debo decirte que pese a esas fracturas, tu herida que nos preocupa ya está cicatrizando de una manera muy rápida, creo que te daré de alta mañana. Dijo el doctor.

- Es un alivio. Sonriendo. Oiga ¿es normal que pique esto?

- Si, solo lo usará por dos semanas

- Es demasiado. Será. Doctor siento curiosidad con la paciente del lado. ¿Qué le paso?

- Es un misterio su caso

- ¿Por qué?

- Hace dos días fue encontrado por unos pescadores en la playa después de una noche de tormenta, presenta bastantes heridas y hematomas, seguramente se estrello con algo. Me sorprende que este evolucionado de una manera vertiginosa, pese que cuando llego al hospital estaba con hipotermia.

El joven solo atino a inclinar su cabeza para poder verla

- Ella de momentos esta conciente, todavía no se recupera por lo que paso, no dice mucho sobre su vida, recuerda su nombre pero nada más, así que preferimos sedarla para que descanse de una mejor manera, así no siente tanto dolor y sus heridas cicatricen bien.

- Bueno eso es todo, vme retiro, nos vemos mañana, lo mas seguro es que te dé de alta.

- Gracias doctor.

El joven siguió mirando a la chica, algo la atraía a ella, se sentía conectado de alguna forma con ella. Lo que la perturbaba era su sueño y los recuerdos de que se pareciera tanto a una persona que repentinamente desapareció de su vida, al solo recordar las circunstancias ya le causaba una puntada en su corazón, solo había preguntas, quería saber la verdad.
Llegando medio día muchas personas aparecieron a visitar a los enfermos, había un ambiente más calido, solo que él se sentía solo, deseaba estar en casa. De pronto aparecio alguien que no se esperaba.

- Inuyasha ¿como amaneciste?

- Bien shippo ¿ oye tu no deberías estar en cama?

- Me dieron de alta. Dijo el sonriente niño

- A que bien

- Pero sigues con ropa de enfermo

- Sí, recuerda que nos vamos juntos

- Se me habia olvidado ¿ahora como estás?

- Mejor, he jugado con otros niños que hay ahí, pero se cansan rapido por los medicamentos. Oye me debes mis vacaciones

- No empieces con eso, mira como estoy... Un poco molesto... este yeso me lo sacaran como en unas dos semanas más, así que dejame tranquilo ¿como quieres que te lleve a pasear?

- De alguna forma se hace justicia, te mereces quedarte así. El niño estaba enfadado.

- No empieces a provocarme

- Esta bien, pero nos quedamos aca

- No lo se, si regresamos a la ciudad nos cuidará Mioga

- O sea a ti te cuidaran

Mientras seguían discutiendo la joven de ojos chocolate desperto de su sueño, se sentía mejor en comparación a la noche anterior. Le llamo la ateción la discución que tenía el niño con ese joven, había algo especial en el joven, sentía calidez con la mirada que irradiaba. Por un momento no pudo contener la risa. El hecho que el niño sacara de las casillas al joven le parecio chistoso. Había vuelto a sonreir. Desde cuando no lo hacia, no se acordaba, se acordo de su madre y de su hermano. La preocupación invadio su corazón. el niño se dio cuenta de esto, y se acerco a la joven.

- Hola ¿como estás?

- Hola, supongo que bien

- Estás solita ¿no tienes familiares que te vengan a visitar?

- La verdad no. Bajo la mirada, no tengo a nadie que me venga a ver

- Bueno ahora te voy a venir a ver, para que no estes sola, mirando al joven Inuyasha.¿Puedo?

- Has lo que quieras, con un tono un poco arrogante

- No tienes porque molestarte, estaré bien. Dijo la joven sorprendida con la reacción del pequeño.

-A mi nadie me ha venido a ver, se lo que se siente, además asi como estas pareces momia con tus vendas, supongo que estarás artos días más aca.

- Creo que sí, y a ti ¿que te paso en tu brazo?

- Esta fracturado por la culpa de él. Señalando al joven.

- Pero por lo que veo el esta en peores condiciones que tu. Dijo la joven.

- Si eso es verdad, se lo merece por arruinar mis vacaciones. Con un tono molesto

- Debio ser algo serio para que estes molesto con él

- Sí, me prometio hace mas de 6 meses que me llevaría de vacaciones, pero siempre posterga las cosas

- Eso esta mal, supongo que te ilusionaste muchas veces para que después te decepciones, entiendo como te debes sentir

- ¿En serio?

Ella le respondio con una sonrisa... - Pero esas heridas

- No es nada, el tonto de Inuyasha en la carretera se salio del camino a proposito para asustarme, perdio el control del vehiculo, chocamos con un árbol y nos vimos vuelta.

La chica lo miro incredula. - Es un accidente demasiado tonto, lo importante es que estan bien.

- Y a ti ¿que te paso?

- Es algo que no deseo recordar por ahora. En su mirada se reflejo una gran tristeza.

- Lo siento, dijo el niño.

- No perturbes a la srta. Shippo.´Denoto el joven con un tono preocupado

Hubo un silencio incomodo por unos instantes, hasta que la joven pregunto, miro a los ojos al pequeño y le señalo.

- No te preocupes, está bien, recuerdo que cai al mar y después de eso llegue aquí.

Se acerco unas de las enfermeras enfermeras en ese instante.

- Veo que tiene un mejor animo hoy, le voy hacer sus curaciones en otra sala para que tengas una mayor privacidad¿puede moverse?

- Creo que si

- Bien, me alegro, le ayudare a que se suba a la silla de ruidas

La enfermera se llevo a la joven de la habitación.

- Me agrada bien esa joven, es muy bonita, aunque no se le pueda ver bien su rostro agrego el niño

- Tienes razón, oye y... ¿ óomo piensan cumplirle la promesa de venir a verla?

- No seas malo, por fa, quedemonos aca mientras te recuperas.

- No me gusta esa idea. Aunque para si le agradaba ver de nuevo a aquella joven, más respuesta y saludable, se sentía bien con su presencia, aunque solo habían intercambiado sonrisas. Mientras estaba con Shippo podía ver el instinto maternal de la joven.
De pronto el joven miro a un sujeto que entro a la habitación, buscando entre los pacientes. Distinguio esa mirada, le dio repulsión, él aquí, esto lo coloco nervioso.

- Hermano... dijo en tono serio dirigiéndose al niño que estaba sentado en la cama mirandolo a él. El niño se asusto el porque lo llamo a sí. -No me mires hacia atrás hasta cuando yo te lo diga

- De acuerdo. Asintio el niño.

- Hay un sujeto de abrigo negro, lo reconoceras cuando lo veas, no quiero que se percate de tu presencia¿me oiste?

- No me digas que...

- Sí, es él, no hagas ninguna tontera, quiero que lo sigas, si te puedes acercar, ahora está hablando con una enfermera

- Entendido

- Solo siguelo hasta donde puedas, lamento no poder hacerlo. No pierdas tiempo

El niño se acerco donde estaba el sujeto que le indico Inuyasha, se veía que tenía unos 5O años, de pelo negro, maciso, de una mirada perversa. De a poco esa imagen afloraba en su mente, era él, definitamente era el sujeto que amenazo a su padre 3 años atrás. Escucho la conversaciön que tenia con la enfermera

- No señor, estos son los únicos pacientes que hay en esta habitación

- Estoy buscando a mi hijastra, desaparecio hace tres días y coincide con las descripciones de una paciente que me dijeron que fue trasladada a este hospital. Mi esposa está angustiada.

- Señor le repito aca no hay ningun paciente con esa descripción, solo hay una joven que tine una edad similar, pero no se llama así

- Dejeme ver los registros

- No puedo entregarselos, pero le digo que no hay ninguna joven con apellido Kido

- Esta bien, no insistiré más. Se retiro.

El pequeño mientras lo espiaba se dio cuenta de algo, se le cayo un papel, lo tomo rapidamente y se dirigio donde Inuyasha.

- Lo perdi de vista.

- No te preocupes, pero ¿como te fue?

- Buscaba una joven de apellido Tatewaki, que es su hijastra y desaparecio hace tres días, que llego aca por las descripciones que le dieron sobre una paciente, la enfermera le dijo que no había nadie con ese apellido. Se le cayo este papel, toma. Se lo entrego a Inuyasha. Este lo examino, solo había una dirección.

Mientras conversaban la joven de ojos chocolates llego a la habitación, ahora las vendas de su cabeza ya no estabán, lucia un hermoso cabello color azabache ondulado, sonrio al pequeño que seguía con el joven que la inquietada con su presencia, lo miro a los ojos y se sonrojo. El niño felizmente se acerco a ella

- Eres muy linda

- Gracias Shipoo

- ¿Como sabes mi nombre? con un tono sorprendido

- Lo escuche de tu hermano

- El no es mi hermano

- Por la manera que se llevan tienen una relación de hermanos, aunque fisicamente no se parezcan mucho.

Se acerco la enfermera y le pregunto a la chica.

- Srta. Higurashi usted conoce a al Sr. Naraku Kido.

Ella al escuchar su nombre se sintio nerviosa, se demoro en responder

- No, no lo conozco

- Tenía esa duda... respondio la enfermera - porque hace un momento buscaba a su hijastra con igual descripción que usted, pero sus nombres son distintos. Disculpe por incomodarla.

Inuyasha quedo atrapado en sus pensamientos, por que tal sujeto buscaba a una joven. Los rumores entonces eran ciertos, estaba casado. El niño empezo a llorar

- Shippo ¿por que estas asi? te ves mejor sonriendo. Dijo la joven

- Es que ese sujeto me recuerda a alguien... sollozando - quien mando a asesinar mis padres... finalizo con un tono más lúgubre

Al escuchar eso la joven quedo horrorizada, una lágrima cayo de su rostro

- Llora pequeño, desahogate, te sentiras mejor.

Continuará...

De a poco voy tomando vuelo para escribir esta historia, quiero pedir disculpas por no poder continuar antes, esta semana ha sido horrible en cuanto a
estudios, pero pese a ello no descuidare esto. Estoy muy alegre por los reviews que he recibido, me dan más ganas por seguir y apurarme con el desarrollo del fic, muchas gracias Jimena-Chan por tu incondicional apoyo; serena tsukino chiba, para la continuación que se viene pronto :P k ya no solo serán miradas entre Inu y Kagome; Mununita gracias también a ti ;) Gracias a todos los que pasan x akí.

K esten bien y hasta el proximo capitulo.

Tau, tau

Einafets