Capitulo 5: "Tristeza"

- Llora pequeño, tranquilo. Se como te sientes, desahógate, es lo mejor. Concluyo la joven de cabellos azabache mientras en su regazo el pequeño se durmió.

Al ver a Shipoo con esa joven siento una ternura, un sentimiento especial, no se como describirlo, es como una madre para él, me recuerda a mi madre cuando me consolaba, ella sería una buena madre para el pequeño ¿pero que estoy diciendo? Ella es realmente hermosa. Dijo el joven en sus pensamientos.

A la media hora después apareció la enfermera de pediatría, Ayame, encargada del niño, le susurro al oído que dormiría mas cómodo en su habitación, este entre sueños asintió con una mirada de aprobación que se lo llevará del lugar.

Pasaron las horas y llego la noche, en ese lapso de tiempo solo se dirigían miradas, y sonrisas, algo pasada, sin la presencia del niño pelirrojo las palabras de sus bocas no salían, era un silencio encubridor, intranquilo, pero a la vez placentero. En el momento en que el joven de cabellos plateados iba dirigir la palabra a su compañera de habitación una de las enfermeras apago la luz, dejando resignado al muchacho. En sus pensamientos se preguntaba que es lo que me pasaba, por que no podía hablarle, se lamentaba de tal acontecimiento, esperaría hasta el día siguiente.

Mientras que la joven se quedo dormida, estaba agotada y los efectos de los medicamentos a rato la tenían dopada. Se vio corriendo por un lugar desierto, arrancaba de alguien, no quería mirar atrás, deseaba ver a su hermano y madre, los extrañaba, siente que su pie se enreda con una planta y cae. Ve acercarse a un sujeto, veía que usaba un abrigo oscuro, zapatos, pantalones, camisa, todo era de color negro, subió la mirada y vio a la persona que mas temía, no podía moverse, deseaba arrancar, el sujeto se le subió encima, gritaba pero nadie la escuchaba, empezó a llorar, sentía que ese era su fin, vio como su pesadilla la estaba estrangulando, le decía cosas que no lograba comprender, empezó a perder el aire… luego sintió que alguien la sacaba de ese lugar, solo vio unos ojos que la hacia sentir bien, unos ojos que le eran familiares, pero ¿Dónde los había visto antes? Sintió que le decía "tranquila ya estas a salvo". La joven despertó a media noche toda humedecía, se sentía intranquila, examino a su alrededor, todos yacían dormidos, distinguió a dos enfermeras que conversaban en el pasillo. Sintió su corazón latir con fuerza, tenía frió, aunque estuviera abrigada, sentía un hielo que quemaba su ser, empezó a temblar, la angustia la devoraba, quería saber de su familia, quería que estuvieran bien, deseaba hacer algo por ellos, pero lo intento, fue su decisión permanecer con ese sujeto. Vino a su mente ese acontecimiento que la hizo tomar esa decisión, se acordó de esa sonrisa diabólica que le producía escalofríos. Sin darse cuenta estaba llorando, se abrazaba a si misma acurrucada en la cama, el frió le carcomía el alma.

De pronto sintió una calidez en su rostro, no sabía de donde provenía, instintivamente coloco una de sus manos en su cara y sintió una mano. Abrió sus ojos y distinguió que era el joven que familiar del niño que consoló en la tarde. Quiso que ese momento fuese eterno, el frió de a poco se iba desvaneciendo, se sentó y sus miradas seguían conectadas.

- Disculpa mi atrevimiento, desperté por tus sollozos, me preocupas ¿cómo te sientes?

- Creo que mejor, solo fue una pesadilla, gracias Inuyasha.

- No me tienes que agradecer nada

- Oye ¿como estas acá? Se supone que no te puedes mover

- En la tarde pedí que dejaran al lado de mi cama una silla de ruedas, no me gusta depender de los demás, así me puedo desplazar cuando yo quiera, el yeso en mi pierna es lo que me impide caminar.

- Ya veo

- A propósito ¿Cuál es tu nombre?

- Soy Kagome. El tuyo me lo se porque Shipoo me lo dijo.

- Estas tiritando ¿te sientes bien?

- Tengo mucho frió

- Es raro, yo no tengo, es una noche de verano

- El frió que siento viene desde mi interior

- Eso si es un problema, ven, acércate un poco más. La joven con curiosidad se acerco. Inuyasha la abrazo delicadamente y le susurro en el oído. Y ahora ¿Cómo te sientes pequeña? Ella se ruborizo al instante y sintió un escalofrió por todo su cuerpo, pero no era ese escalofrió que la perturbada sino que le traía paz interior, de a poco se sintió mejor.

- No se que decir, pero tu calidez me reconforta

- No digas nada, ahora duerme que mañana será otro día

Transcurridos unos minutos la joven se quedo dormida, ya no lo hacia perturbada, sino que en paz. Se distinguía en el rostro una bella sonrisa, que fue la señal para que el joven de ojos dorados se fuera a su cama.

Ya en la mañana apareció el doctor que veía a ambos jóvenes. Examino primero a la joven.

- ¿doctor cuando podré irme?

- tiene heridas delicadas que no queremos que se infecten, además usted esta muy débil, está pálida, debe alimentarse mejor. Le daré de alta cuando la vea mejor.

- Ya veo

- No se desanime ha tenido una buena evolución, en comparación de ayer hoy luce mucho mejor, ya se ve con energías, pero no es suficiente para que se vaya de acá, calculo que dentro de 3 días se podrá retirar.

- Gracias doctor

- De nada, ahora tengo que verlo a usted Sr. Taisho. Enfermera le sacaron las radiografias que le pedi

- Si doctor, aca están

- Gracias

- Haber mmmm. Las examino con detención e hizo una comparación con las que le sacaron hace 3 días atrás. Dime Inuyasha te duele está parte de la pierna

- No, lo unico que me incomoda es el yeso, me pica

- Es normal

- Hasta cuando tendré que estar con esta cosa

- Hasta 9 días más

- ¿Tanto?

- Son tus huesos, no es como la piel que se regenera más rápido. Mañana te daré de alta. Tu herida me perturba. Otra cosa, me comentaste que estas de vacaciones por esta zona, busca una persona que te ayude hacer las cosas y no te muevas mucho

- De acuerdo

- Bien me retiro y nos vemos mañana. No dejes de tomar los medicamentos que te recete.

Kagome llego a un costado de la cama del joven de ojos dorados, ella le dio una sonrisa y un beso en la mejilla provocando el sonrojo en el muchacho.

Estoy muy agradecida contigo, por cuidarme cuando duermo, me siento mejor

Kagome para mi es un placer

En ese momento fueron interrumpidos por una persona que se acercaba a ellos

- Hola a todos, veo que te sientes mejor, estas en pie

- No por mucho tiempo, luego vendrán a regañarme y ¿Cómo estas Shipoo?

- bien. Dirigió la vista al joven. Oye y tu ingrato no saludas, a caso estoy pintado, te vine a ver y mira como actúas.

- hola. Dijo el joven con desagrado.

Estuvieron gran parte de la tarde compartiendo juntos, riéndose a carcajadas por un buen rato, había un ambiente especial entre ellos tres, ella se sentía a gusto, por fin encontró un lugar donde pertenecer, ya no se sentía sola, tenía brillo su vida, en tan solo un par de horas forjo fuertes lazos con ellos. No quería quedarse sola. Miro la hora y se dio cuenta que faltaba menos para tener que despedirse de ellos, ella debería permanecer mas tiempo en el hospital.

- ¿Te pasa algo Kagome? ...el joven percibio la mirada perdida de la chica

- Nada

- ¿Segura? Pregunto con incredulidad

- La verdad es que… el día se paso muy rápido. Con una sonrisa finjida

- ¿Y eso que tiene que ver?

- Que mañana te vas a ir y…bajo la mirada

- Tranquila, no seas tonta. Tomandole la cara con su mano

- Es que no entiendes Inuyasha. Dijo con sollozos

- ¿Que? No entiendo por qué te pones así.

- Déjame sola.

- Definitivamente Kagome me descolocas, estoy preocupado por ti. Mirandola de una forma tierna, expresandole todo su afecto, pero... ¿realmente es solo afecto?

- Por favor deja de mirarme así, me torturas, tu mirada me urje.

- Mírame a los ojos por favor.

- Por favor no me hagas esto... Luego de unos segundos la joven accedio.

- Se sincera, estabas radiante y de un momento a otro cambias, ahora estas toda fea, decaída y paliducha ¿Qué te pasa? Déjame ayudarte

- Yo… tengo temor, no quiero perderte, por primera vez me siento segura

- Eso era, pfff, no tienes que atormentante, yo te cuidare, Shipoo te quiere mucho, creo que te ve como una madre, no quiero hacerlo sufrir más.

- Pero… ¿quieres seguir viéndome? hubo un momento incomodo, el joven se acerco y la abrazo

- No seas tonta, quiero seguir viendote

- Inuyasha... no me dejes sola

Disculpas por el atraso, he tenido que dedicar más tiempo a los estudios :s las pruebas :s espero que les guste este capìtulo . Me siento alagada por que lean mi fics, este es el primero que hago . Quiero dar las gracias a todos los que leen este fics y me dan su apoyo. Gracias por los reviews que he recibido.

Einafets

Hasta pronto, que esten bien