Neon Genesis Evangelion: Redención
Capítulo 7: Reencuentro
Escrito por: beamknight87
Historia basada en los personajes creados y con Copyright de Gainax.
"¡Mierda!" musité en voz baja, aunque el eco que se produjo al rebotar el sonido en la estancia vacía del baño de la habitación del hotel de paso donde estábamos dio la impresión de que hubiera hablado más fuerte.
Una gota escarlata apareció del breve corte en el mentón que me provoqué con la navaja durante el proceso de afeitarme. Una herencia genética detestable que obtuve por parte de mi padre. En verdad era algo molesto tener que repetir este ritual diariamente cada mañana, una parte de mí se sentía indiferente ante dicho aspecto biológico de mi cuerpo, pero otra parte, la dominante en mi mente se sentía asqueada de ver cualquier similitud con el rostro de ese hombre en el espejo. Un hombre patético que quiso jugar a ser Dios por un miserable capricho suyo, usando incluso a su misma carne y sangre de manera despreciable. No importa, recibió lo que se merecía, pensé al recordar su rostro aterrorizado mientras lo sostenía en la mano del EVA antes de...
Prefiero no recordar eso.
Contemplé ligeramente absorto mientras sentía la punzada del agudo corte, la manera en que éste se cerraba pocos segundos después, gracias a mis... beneficios obtenidos por los Ángeles. Mi ojo izquierdo gris se abrió un poco más ante el efecto de regeneración casi instantáneo que llevó a cabo mi cuerpo. La herida se cerró en un instante. Nunca terminaba de acostumbrarme al proceso regenerativo tan veloz de mi metabolismo. Dando un suspiro, continué con la rutina tan molesta de afeitarme.
Ya habían pasado tres días desde que hice uso del Mirai para derrotar a Uriel. En verdad me había quedado sorprendido ante la... facilidad con la que la máquina fue capaz de destruirlo en la revancha. Mana y Souma no habían bromeado en lo más mínimo cuando dijeron que este mobile suit era capaz de superar a un EVA en todos los sentidos a pesar de ser bastante más pequeño. Sus capacidades mostradas durante la pelea me dejaron en claro que si estos robots comenzaban a ser producidos en masa como el tal Gatou en Hokkaido había tenido intención de hacer... bueno... la estupidez humana que tan bien conocía dictaba una inminente guerra a escala mundial, teniendo a esos robots como el factor decisivo para determinar al ganador. Al menos eso es lo que yo pensaba, pero Mana también había contemplado la posibilidad y me había comentado tras regresar de la pelea con el Arcángel, que un evento de esa magnitud sería algo complicado de suscitarse, principalmente por el Sistema de Enlace Directo Motriz y Psíquico requerido en las máquinas para ser manejadas eficientemente.
En resumen, no cualquiera simplemente podía subirse a los mobile suits para pilotearlos. Al parecer, el piloto requería de ciertas capacidades especiales para poder entablar la sincronización adecuada con el sistema de control. Al menos por ahora, siempre estaba la posibilidad de adaptar el sistema operativo para permitir que una persona corriente lo manejara, pero para eso aún se requeriría tiempo.
Souma me había comentado que durante sus años de investigación en la construcción de su suit, había estado vigilando a "muestras" que sirvieran de posibles pilotos para el Mirai una vez que estuviera terminado. Candidatos con las aptitudes adecuadas para manejar el robot debido a una investigación minuciosa llevada a cabo analizando los patrones de ondas cerebrales de civiles y demás gente común y corriente alrededor del mundo. Era curioso notar que todas esas personas eran jóvenes más o menos de mi edad.
La razón, según entendí, era que tras el Segundo Impacto, de alguna manera, la onda expansiva de energía liberada por Adán... modificó en cierta manera un ligero aspecto genético en gran parte de la población mundial. Ligero debido a que ninguna persona sufrió cambios drásticos en su constitución biológica.
No, en ellos no. Sino en su descendencia.
De alguna manera, las energía del Ángel modificaron casi imperceptiblemente la genética de parte de la generación de seres humanos nacida en ese año. Cambio minúsculo pero que le otorgaba a ciertos individuos extraordinarios presas de ese incidente, poderes psíquicos de capacidades muy variadas y con potencial hasta ahora desconocido.
Los pilotos originales de los EVAS según me informó el científico, compartían esa misma capacidad aunque en un grado a mucha menor escala. Por esa razón fueron Elegidos, además de claro está... las conexiones tan especiales con sus Unidades (aunque nunca terminé de entender muy bien qué ocultaba el EVA-00). Yo mismo poseía esas capacidades, sólo que aumentadas miles de veces más gracias a mi condición tras haberme hecho del poder de tres Ángeles. Esa era la principal razón por la que era capaz de usar el STARDUST a la perfección.
Souma me había explicado que a esas personas con cualidades únicas se les había denominado como Psychodrivers: Humanos con habilidades psíquicas de potencial todavía desconocido. Según las "muestras" de Souma de ciertos posibles futuros pilotos de otros prototipos que tenía en mente, las habilidades variaban en gran medida y en intensidad, ya que iban desde algo tan simple como percibir perturbaciones con una especie de intuición muy desarrollada, como un sexto sentido casi tan natural de usar como los primeros cinco hasta la capacidad de mover objetos con la mente, telekinesis.
Lo interesante era que el potencial de cada candidato parecía ser infinito. Con las medidas, ayuda y... entrenamiento adecuados, era posible que cada uno de esos sujetos desarrollara un poder psíquico tan grande o incluso superior al mío. Todo dependía de las aptitudes del candidato.
Hasta el momento, la facción Hoffnung solamente tenía monitoreados a unas cuantas de esas personas alrededor del mundo, aquellos que habían demostrado dichas habilidades psíquicas con más prominencia que el resto de sus similares. Realmente no sabía para qué, pero algo me decía que muy probablemente en un futuro no muy lejano, esas personas se encontrarían al mando de los controles de máquinas de batalla similares a la mía. ¿Para pelear contra qué? Eso era todavía un misterio.
Salí de mis pensamientos al abrir el grifo de agua fría del lavabo para limpiar el exceso de jabón del filo de la navaja antes de continuar rasurándome. Decidí dejar de lado en mi mente el tema de los Psychodrivers. Más tarde sería el momento para eso. Pasando la navaja por el relieve de mi rostro, no pude evitar volver a pensar de nuevo en la batalla que sostuve.
La verdad es que pude haber llegado momentos antes durante la pelea que los EVAS 02 y 05 sostuvieron con el Arcángel, pero me detuve muy a lo lejos haciendo uso de las redes satelitales de Hoffnung para contemplar su lucha. El rediseño de los EVAS no me pareció realmente muy impresionante (la excepción por un momento había sido Kaworu cuando hizo salir esas garras de las manos de su EVA-05), pero quizás eso era debido al prototipo que se me había otorgado.
En definitiva, Asuka y Kaworu parecían ser capaces de trabajar decentemente en equipo, pero si tuvieron tantos problemas para hacerle frente a uno solo de esos seres y que además era el más débil...
El 30 de marzo, cuando atacaran los otros tres, no tendrían oportunidad. No a menos que fueran capaces de despertar el verdadero poder de esas máquinas. Algo que a mi me había costado tanto aprender y controlar, que no lo comprendí sino hasta el último momento en el que "morí" a manos de Kaworu.
El poder de los EVAS provenía del corazón humano. Fuera cual fuera la emoción con la que lo entendieran, sería suficiente. Yo mismo lo había conseguido alimentando de rencor y odio al EVA, y respondió como un ser infernal. ¿Ocurriría lo mismo si unieran sus corazones y mentes con los del EVA con un sentimiento positivo? La pregunta era interesante.
En fin... una vez que comprendieran eso y gracias a la combinación de tecnología que poseían, quizás pudieran estar a la par con los seres invasores. Realmente no me importaba en lo más mínimo si mis ex-camaradas sobrevivían o no a esta crisis, de hecho, me parecía preferible que se mataran con otros dos Arcángeles al mismo tiempo. Todo con tal de no tener que encargarme de esos tres monstruos a la vez.
Suspirando, terminé mi aseo facial, me lavé la cara para después pasarme una toalla por ella para secarme y aplicar un poco de loción en mi rostro. Con eso, salí del cuarto de baño y rápidamente me vestí.
Mana seguía profundamente dormida, echa ovillo en la cama. Sin prestarle mucha atención a su estado inconsciente, terminé de ajustarme los guantes negros en mis manos, tomé la gabardina del mismo color que estaba sobre una silla en un rincón de la habitación y me la coloqué, para después dirigirme a la ventana y mirar por entre las cortinas cerradas el destino al que nos dirigíamos hoy. Unos cuantos rascacielos se alzaban patéticamente, tratando erguirse ante un cielo inalcanzable para ellos.
Tokyo-3.
La ciudad ya no contaba con su portentoso escudo de energía, los Shitennō lo habían derribado de una manera espectacular, así que entrar ya no me sería ningún problema.
Además de que me serviría para aprovechar la oportunidad de visitar a un viejo amigo...
El sonido de un teléfono celular retumbó en la habitación, el musical timbre reverberando en el pequeño cuarto. Mana dio un quejido somnoliento de disgusto por el timbrazo, agitándose levemente bajo las sábanas. Ligeramente sobresaltado al haber sido sacado tan abruptamente de mis pensamientos, extraje el aparato del interior de mi gabardina. Era bastante pequeño y con un aspecto muy estilizado, parecía una diminuta tarjeta plegable, llevándolo a una oreja para escuchar, contesté.
"Sí", dije, sabiendo perfectamente de quién se trataba, sin necesidad de ver el número que aparecía en la pequeña pantalla de cristal líquido.
"Seré breve, ambos sabemos que la línea no es segura", la voz de Souma me llegó desde el otro extremo. Ese torpe... de seguro estaba sonriendo. De la misma manera que tenía esa mirada y sonrisa dementes cuando regresé a Monbetsu con el Mirai ligeramente dañado por las garras de Uriel y con unos cuantos desajustes en el sistema operativo tras usar el STARDUST y el Koutenken. Souma había estado insistiendo como el doctor loco de una película de ficción que a su obra maestra todavía le faltaban muchos ajustes para ser... perfecta.
"Adelante", repliqué.
"Alfa y Omega están listos, al comando de tu voz, se activarán. Imposible que los rastreen, me aseguré de cubrir todos los detalles", anunció.
Perfecto, sonreí, aunque tenía una pequeña duda, "¿Cuánto tiempo pasará para que el comando haga efecto?" pregunté.
"Dos, tres segundos a lo mucho", contestó Souma.
Fruncí un poco el ceño, esos dos ó tres segundos serían vitales, pero no había remedio. Tendrían que bastar.
Era lo menos que podía hacer por ellos. Por nuestro pasado. Si no sobrevivían... bueno, eso ya era problema suyo.
"Está bien. Nos veremos en el lugar a la hora indicada más tarde", y con eso, corté la comunicación.
"¿Despierto ya tan temprano?" una voz somnolienta a mis espaldas hizo que me diera la vuelta. Mana aún seguía frotándose el ojo derecho con una expresión adorable en su rostro, el cabello castaño totalmente alborotado y se incorporó en la cama, revelando que únicamente estaba vestida con una larga camisa blanca que le llegaba hasta las piernas. Con mucho esfuerzo y fuerza de voluntad de mi parte pude desviar la mirada de su hermoso cuerpo una vez más hacia la ventana.
"Sí, tenemos cosas por hacer, así que será mejor que te levantes de una vez", respondí, abriendo de golpe las cortinas. Una luz dorada inundó por completo la habitación, ante lo cual Mana dio un quejido y se desplomó perezosamente de nuevo en la cama. Siempre era lo mismo, Mana al parecer no era una persona matutina...
Pensé que seguiría haciendo pucheros juguetonamente hasta que se tomara las cosas en serio cuando su voz con un tono enigmático y nada infantil salió de sus labios, con una actitud despreocupada, mirando el techo, "Ya ha pasado mucho tiempo desde que los viste cara a cara. ¿Estás seguro de querer hacer esto?" me preguntó muy seriamente, nada ver con su comportamiento de hacía unos momentos. Fruncí el ceño ¿Cómo rayos lo hacía? Esos cambios de humor no cuadraban en mi mente, quizás esa era de unas las razones por las que ella era la dirigente de la facción Hoffnung...
"Es necesario que lo haga, si queremos sobrevivir, claro está. No tenemos más remedio que... cooperar momentáneamente, al menos hasta que esos tres sean vencidos", respondí, colocando una mano enguantada de negro sobre el vidrio frío, pero mi mano sin tacto no percibió la sensación de la baja temperatura.
"¿De verdad crees ser capaz de soportarlo? El impulso de matar una vez que los tengas de frente, después de todo, esa gente te traicionó y te usó para su propio beneficio, sin que les importaras nada", de nuevo preguntó Mana, un toque de... fascinación en su voz.
Por un momento no supe qué decirle. Internamente me había estado preparando para ese momento, pero... gracias por recordarme esas viejas heridas Mana... en serio te lo agradezco...
Al menos casi le dije eso con un tono tan sarcástico que seguramente la ventana se habría roto.
Sí, sería difícil no tratar de responder de manera agresiva hacia ellos, más sabiendo que muy pronto los vería cara a cara de nuevo pero... ya no era el monstruo sediento de sangre. Pero... me vería obligado a responder de esa manera si aquellos que se atrevieron a usarme y desecharme como una herramienta intentaban actuar de nuevo así. Después de todo, esto era, en todos los aspectos, una misión diplomática. Reflexioné un poco en la manera en que habíamos llegado aquí.
Tras regresar a Monbetsu y dejarle a Souma y su equipo de técnicos hacer las reparaciones y ajustes correspondientes al Mirai, Mana y yo habíamos ideado un... plan si es que a eso se le podía llamar plan, consistente en entrar directamente a Tokyo-3 ahora que ya no tenía su portentosa barrera que me impidiera el paso y establecer contacto directo con los pilotos y personal de NERV para dejarles en claro nuestras intenciones al respecto de la situación y ofrecerles nuestra propuesta.
Una tregua.
Claro, yo había ideado unas cuantas cosas más que ya estaban en marcha gracias a una rápida acción de Souma, pero eso sería para el día de la pelea.
Después de eso, Mana y yo habíamos salido de Monbetsu el día de ayer para llegar al anochecer al Monte Kami, muy cerca de Tokyo-3 o la antigua Hakone, como se le conocía a la ciudad antes del Segundo Impacto. A pesar de su situación tan cercanamente geográfica a esa infame ciudad, el lugar todavía servía como atracción turística, por lo que no era raro que una pareja decidiera pasar la noche en un hotel de la localidad a fin de asombrase y divertirse con las atracciones o más bien, trampas para turistas como me gustaba llamarles en lo personal. Lo anterior quedaba en claro dado la tarifa que el gerente del hotel nos exigió para poder pasar la noche en la habitación. Prácticamente fue un robo a mano armada, pero Mana con su dulce sonrisa había accedido sin ninguna queja al precio. Más increíble aún el hecho de que el tipo ni siquiera pestañeó bajo mi severa mirada. Todo un hombre de negocios...
Alzando la vista, miré por la ventana al Monte Fuji coronado de nieve que se alzaba vistosamente a lo lejos. El espectáculo que ofrecía era hermoso, tanto, que el contemplarlo hacía muy difícil creer que se estaba desarrollando un conflicto de proporciones épicas que amenazaba acabar con todo.
"No estoy seguro", respondí con toda la honestidad que pude después de lo que me pareció una eternidad. "Después de todo, son la gente que me hirió. Que me hizo sufrir. Y por ello siempre los consideraré mis enemigos, pero... hasta que esto termine, necesitamos de su cooperación. Después de eso..." alcé una mano enfrente de mi rostro y la cerré en un puño, haciendo crujir todos los huesos de esa extremidad y sacando un destello de energía naranja y dorado por entre mis dedos, como un relámpago, el cual provocó una fisura a lo largo de toda la ventana debido a la descarga de poder.
"... saldarás cuentas con ellos", terminó Mana, en un tono enigmático, triste.
A pesar de su abrumadora emoción que casi llenaba el cuarto de una pesadez tremenda que percibí... en el fondo de mi mente (hablando de habilidades psíquicas), di una amplia sonrisa mientras extraía de un bolsillo del interior de mi gabardina un par de lentes oscuros, muy amplios con una única mica en forma triangular que cubría perfectamente mis ojos anormales y su punta remataba justo encima del puente de la nariz.
Sí. Esa era mi intención. Desde hacía mucho que mis manos estaban manchadas de sangre. No importaba que mi misión fuera para proteger este planeta al lado de Mana. El objetivo que aún me consumía era vengarme de Misato y de Kaworu, de NERV. De momento, hoy, no tenía la intención de aniquilarlos, pero si se atrevían a desafiarme... les daría algo con qué entretenerse. Era lo menos que podía hacer por nuestra vieja... "amistad" y tiempo juntos.
En el futuro... saldaríamos cuentas. Y si Asuka o alguien más trataba de interponerse en mi camino... también lo exterminaría. Sin dudarlo un segundo.
"Sí, esa es mi intención", dije llanamente, dándome la vuelta y dirigiéndome a la puerta de la habitación. Rápidamente salí al pasillo ajustándome los lentes oscuros.
No tardé en escuchar muy pronto el sonido de la ducha viniendo del cuarto de baño de la habitación.
Sin tener realmente nada qué hacer hasta que Mana saliera, me dirigí hacia el fondo del pasillo, donde desde otra ventana pude contemplar la ciudad a la que nos dirigíamos.
No pude evitar ponerme a pensar...
Que tal vez... sólo tal vez...
Las cosas habrían sido muy diferentes si en ese entonces hubiera tenido la resolución que tenía ahora.
Pero realmente... nadie tenía la respuesta a esa pregunta.
¿Verdad?
El vagón del tren se sacudía levemente conforme avanzaba hacia su destino.
Entrar a la ciudad no había sido nada difícil, lo cual fue totalmente contrario a mis expectativas. Uno creería que siendo esta ciudad el centro de atención en muchas ocasiones del mundo entero, la vigilancia para saber quién entraba y quién salía sería más estricta, pero en definitiva no era así.
Bueno, considerando que hacía unos cuantos días un cuarteto de fenómenos habían borrado del mapa el "infalible" sistema de defensa que me había mantenido a mí afuera durante tanto tiempo, creo que era de esperar que buena parte del personal militar y gubernamental de la ciudad literalmente se hubiera cagado en los pantalones ante tal demostración. Tampoco es que pudiera culparlos, no todos los días varios seres gigantes aparecen con la intención de borrar del mapa tu hogar, pero considerando que los Ángeles y durante un tiempo yo tuvimos esas intenciones, pensé que reaccionarían más prudentemente.
No ocurrieron muchas cosas de camino del Monte Kami hacia una de las entradas principales de la ciudad. Al llegar a ella, pude ver una especie de puesto de control donde un par de sujetos armados con aspecto muy nervioso y cuyos rostros daban toda la impresión de querer estar en otro lugar menos aquí, torpemente revisaron las ID's falsas que Mana nos había preparado. Sin molestarse siquiera en examinarnos atentamente, nos permitieron pasar libremente. Mana les dedicó una sonrisa imposible de describir, mientras que yo simplemente asentí levemente la cabeza. Los dos tipos también lo hicieron y continuaron su "guardia".
A pesar de que Mana y yo no intercambiamos palabra durante la caminata a la estación de tren más cercana, no resultó un viaje incómodo. Compartir el silencio con ella era... placentero para ambos, aún a pesar de la extraña conversación matutina que entablamos esta mañana en el hotel. Me resultaba fascinante el darme cuenta de que era la primera persona con la que compartía una experiencia así, ya ni digamos cosas más íntimas y de las que uno no iría hablando por ahí a menos que no le importara recibir miradas acusadoras e insultos como "pervertido" y "depravado".
Los sentimientos me dije con una leve sonrisa... llegué a pensar que no eran más que un estorbo, una limitante para nuestras acciones y decisiones, pero tras redescubrirlos gracias a Mana, comencé a comprender que ellos eran lo que nos hacían humanos.
Me pasé el dorso de la mano por la frente para enjugarme unas gotas de sudor. Al igual que yo portaba vestimentas negras algo fuera de lugar dado el clima tan cálido de la zona, Mana también llevaba un vestido negro, pero ella parecía estar fresca como una rosa. Qué envidia.
Para cualquiera daba la impresión de que estuviéramos de luto o algo parecido.
De hecho así era.
Le dirigí una mirada a Mana, varios lugares a mi derecha, examinando las recientes compras que había hecho antes de que abordáramos el tren.
De camino a la estación, Mana se había excusado un momento para internarse en una pequeña librería que increíblemente estaba abierta, a pesar de que muchos de los otros comercios de la zona desde hacía mucho tiempo habían cerrado, si mal no recuerdo, durante la guerra contra los Ángeles. Este distrito en particular fue uno de los más afectados por la pelea con Zeruel...
Pude notar que el dueño que se encontraba a un lado de la caja registradora daba la impresión de ser un lector compulsivo. Era un hombre robusto de edad avanzada, con las cejas y el cabello plateados, a punto de tornarse blancos. Tenía las narices hundidas en un texto tan grueso que daba la impresión de ser un verdadero ladrillo. Por lo poco que alcanzaba a ver de la portada, parecía ser de origen extranjero, probablemente americano. "Bourne's nosequé" decía en la portada.
Mana no tardó en regresar de entre uno de los pasillos llevando bajo el brazo un par de libros, al parecer, novelas a juzgar por el lugar de donde las sacó y el tamaño tan pequeño que tenían a comparación del tabique que estaba leyendo el dueño. Recordé vagamente el nombre que rezaba en el lomo de ambos, Yashichiro Takahashi, Kensuke de vez en cuando aparecía también con ese tipo de novelas pequeñas y creo que las de ese autor en particular en aquellos tiempos hablaban sobre una niña que manipulaba el fuego armada con una espada o algo así peleando contra seres de otro mundo... realmente nunca le presté mucha atención a sus explicaciones, a pesar de encontrar el tema bastante interesante.
Kensuke... ¿Qué habrá sido de él? Fue uno de mis pocos verdaderos amigos, pero tras lo ocurrido luego de ser absorbido por el EVA-01 jamás lo volví a ver...
Aunque con lo sucedido por el EVA-03, ya nunca más volvimos a dirigirnos la palabra directamente.
Di un breve suspiro y sacudí la cabeza. Quién sabe. Quizás luego le pida a Mana dejarme ver sus recientes adquisiciones para refrescarme la memoria. Recuerdo que solía leer mucho en años pasados, tanto como pasatiempo como para tratar de alejar de mi mente el asco que era mi vida en ese entonces, pero últimamente no había podido darme se lujo.
No tratas de joder el planeta para luego salvarlo tan a menudo.
Cuando Mana se acercó a pagar, el hombre de cabello casi blanco le dio una expresión ceñuda, casi como reprochándole el hecho de que lo hubiera interrumpido en una parte especialmente importante de su novela. Con la misma expresión huraña, aceptó el dinero de manos de Mana y le devolvió el cambio, para tomar nuevamente su libro y proseguir con su lectura.
Con semejante trato al cliente me sorprendió todavía más que esta tienda aún estuviera abierta.
Sin más incidentes, habíamos llegado a la estación y abordado el tren.
Yo iba de pie, mirando por una de las ventanas del vagón, mientras que Mana leía ávidamente uno de los libros que compró sentada unos cuantos lugares mas a mi derecha. Estaba tan atenta que apuesto a que si le dijeran que el tren estaba a punto de estrellarse o descarrilarse le pediría al responsable que esperara a que terminara de leer el capítulo antes de prestar atención.
Noté que varias personas de vez en cuando nos daban miradas furtivas y discretas. Supongo que era por nuestra apariencia. Con el calor que hacía, ir de negro era un verdadero suplicio...
Muy pronto, el tren llegó a su siguiente parada. Bien. Sólo cuatro más y llegaríamos a nuestro destino.
Eso pensé cuando miré por la ventana y nuestras miradas se encontraron.
O mejor dicho, primero fijé mi vista en ella y probablemente la intensidad con que se la di fue tan grande que se dio cuenta de ello.
Nada más y nada menos que Asuka Sohryu Langley estaba en el tren de enfrente, el cual se dirigía en la dirección contraria y al parecer se había detenido al mismo tiempo que el nuestro. Ahí estaba, de pie, sosteniendo un pasamanos para no perder el equilibrio por el movimiento del vagón y con aspecto tan cansado que parecía estar a punto de caerse dormida. ¿Habrían estado experimentado con su EVA-02 el motor S2 de Uriel que les dejé? Pensé que era lo más probable. Deduje que era poco probable que una idiotez como la ocurrida con el EVA-04 sucedería, dado que extraje el motor S2 de Uriel en perfectas condiciones gracias a la velocidad del Mirai. Pero tomando en cuenta el hecho de que ella aún debía de estar en rehabilitación tras el despertar de su coma, su aspecto exhausto no era tan raro. ¿Se había atrevido a pilotear en esas condiciones su máquina? Definitivamente era muy valiente o muy estúpida.
Ambas cosas me corregí con una risa ahogada.
Detrás de ella, dormitando en un asiento, con un aspecto igualmente cansado estaba Kaworu, con una mano en la frente tratando de ocultar su rostro profundamente dormido.
Dejé que mi boca formara una leve sonrisa divertida y permití que mis lentes oscuros resbalaran lentamente por el puente de mi nariz. Sólo lo suficiente para permitirle atisbar mis ojos con apariencia de sufrir un caso severo de heterocromía.
Su expresión no tuvo precio cuando se dio cuenta de quién estaba enfrente de ella, observándola, tan cerca y a la vez tan lejos.
Abrió tanto los ojos que pensé que le saldrían disparados de sus cuencas en cualquier momento. Se quedó paralizada tan sólo un segundo, antes de acercarse a la ventana de su vagón y tratar de abrirla a la fuerza, seguramente para mirarme bien o hablar conmigo, no lo sé. Quizás tratara de comprobar que en verdad se trataba de mi persona y no de una alucinación suya, dado que seguramente el que me viera aquí, usando un medio de transporte como una persona común y corriente le era absolutamente inverosímil, pero no tuvo tiempo para ello, el tren comenzó su marcha nuevamente, acelerando cada vez más y dejándole como recuerdo de lo que acababa de ver a Asuka nada más que los vestigios del efecto Doppler del sonido de los vagones deslizándose por los rieles alejándose.
Ya no había duda.
Si conocía lo suficiente a Asuka, estaba seguro que esa aguda mente suya trataría de registrar lo que acababa de ver de la manera más rápida posible y determinar a dónde me dirigía.
¿Me conocías por el contrario, lo bastante bien tú a mí, Segunda Elegida?
La respuesta la tendría en el cementerio de Tokyo-3.
TOUJI SUZUHARA
2001 – 2015
Era lo que decía la sencilla lápida de color negro erigida sin distinción alguna entre las decenas de otras totalmente idénticas colocadas simétricamente a lo largo del cementerio de Tokyo-3.
Mana había insistido en al menos dejar un ramo de flores a manera de ofrenda sobre la tumba antes de retroceder varios pasos y dejarme a solas frente al pequeño monumento. Agradecí su respeto por mi privacidad en un momento tan... duro como este.
Aunque estaba seguro de que al lado de la tumba con el nombre de mi madre estaría la de mi padre, no me digné siquiera a pasar a su lado. Después de todo, sólo eran adornos vacíos, y lamentablemente para ellos, no guardaba en mi memora el más mínimo recuerdo de un momento agradable con ellos así que...
Quizás genéticamente fueran mis progenitores. Pero nunca fueron más que extraños para mí.
Me acuclillé enfrente de la tumba de mi amigo, del piloto del EVA-03 por aproximadamente cinco segundos de duración. Me quité los lentes oscuros antes de comenzar a hablar suavemente, sin saber bien a dónde mirar, dejando que mi vista vagara por todo el lugar.
"Hey viejo... ha pasado el tiempo ¿Verdad?" comencé, con una risa ahogada. "Discúlpame por no haber venido antes, pero la verdad es que... no tenía el valor para hacerlo... como tampoco tuve la cara para mirar de frente a Hikari o a Kensuke nunca más después de lo que te pasó... no, no después de lo que te hice..."
Era cierto ¿No? De no haber sido un cobarde la hermana de Touji no habría sido lastimada, y por ello, él no se habría visto obligado a aceptar la oferta de NERV para pilotear un nuevo EVA a cambio de que le ofrecieran el mejor tratamiento médico. Mierda, incluso me invitó a su casa para pedirme llorando qué rayos se sentía subir al EVA y le di la peor respuesta en vez de serle sincero...
"Lamento no poder decirte qué fue de esos dos, pero en verdad espero que se encuentren bien... y si por error mío los... bueno, ya sabes, espero que cuando nos volvamos a ver esta ves me des la golpiza que en realidad me merezco" dije con una sonrisa honesta. Sintiendo una única lágrima escurrir por mi ojo sano. Rápidamente me la enjugué.
"Ha, estoy seguro que si estuvieras aquí ahora mismo con nosotros no habrías dejado de golpearme por todas las tonterías y estupideces que he cometido desde ese entonces. Me lo merezco. Me comporté como un cobarde y un tonto, más aún después cuando me embriagué por el poder, con la obsesión de querer destruirlo todo. Por extinguir vidas inocentes como la tuya y la de tu hermana. No cabe duda de que soy un monstruo".
Recordé el Sistema Sustituto cuando hizo pedazos salvajemente al EVA-03. Bardiel había parecido un bebé indefenso. Lo peor de todo fue el saber... no, el sentir durante aquellos momentos el intoxicante poder del EVA... una parte de mí... se sintió bien al saber que estaba destrozando a mi enemigo, a pesar de no ser yo voluntariamente quien manejaba lo controles. Era más bien como si ese sistema hubiera... canalizado algo dentro de mí para expresarlo en ese salvajismo, en esa brutalidad.
¿La oscuridad de mi corazón? Tal vez. Después de todo, fue gracias a ella que sobreviví a los EVAS series...
Jugueteando un poco con mis gafas en una mano, opté por dejarlas sobre la lápida, a un lado del ramo de flores que Mana había colocado. Por un momento pensé en el viejo llavero con la forma de mi viejo amigo que Hikari había confeccionado a mano ella misma en el almuerzo que había hecho para Touji el día que se encontraba en Matsushiro para la activación del EVA negro y que me vi obligado a comer junto con Kensuke.
¿Qué habría sido de ese llavero? Después de Armisael, iba todos los días al cráter gigantesco dejado por la explosión del EVA de Rei y un impulso, simplemente lo arrojé, tratando de librarme del peso de mis errores, de los fantasmas de mi pasado.
Todo en vano obviamente.
Lentamente me puse de pie.
"No te voy a pedir que me perdones. Lo que te ocurrió fue culpa mía, si hubiera sido más valiente, más determinado... no habrías perdido la vida a mis manos. Por eso... mírame bien Touji, desde donde quiera que estés. Mírame, porque haré todo lo posible por reparar los errores de mis pecados. Mis manos están bañadas en sangre desde hace mucho tiempo, de incontables vidas que he apagado, pero sé que la muerte no sería la manera de pagar por mis errores. Si la aceptara tan fácilmente no sería diferente del cobarde que nunca supo por qué manejaba el EVA. Una vida de sufrimiento es lo que me merezco. Puede que nadie me perdone... que toda mi vida haya sido en vano, un completo error pero... sé que al final del camino tan duro y largo que me espera, hallaré la respuesta para pagar por mis pecados".
"Así que... hasta que nos volvamos a ver", terminé con una sonrisa, sintiendo una sensación de alivio en mi pecho al haber dejado escapar todas esas palabras que tanto tiempo habían pugnado por salir.
Dándome la vuelta, caminé hacia Mana, quien tenía una tierna sonrisa en sus labios. Supongo que el viento le permitió oír parte de lo que dije pero no comentó nada al respecto, pero apenas llegué a su lado dijo, "Por fin llegaron".
Era verdad, aunque no tenía que decírmelo ya que pude detectarlos antes de siquiera voltearme. Girándome en dirección a la entrada del cementerio pude ver las siluetas. El color de los cabellos de las tres personas era inconfundible.
Rojo, gris y púrpura. No me había equivocado con Asuka. Quizás después de todo, aún quedara bastante del viejo Shinji dentro de mí.
Di un paso adelante y alzando el brazo, le indiqué a Mana que se quedara detrás de mí. Quizás la cosa se pusiera fea.
Asuka fue la primera en llegar frente a nosotros, jadeando, no dando crédito a lo que sus ojos veían. No podía culparla, no sabiendo que seguramente pensaba que yo era a quien tenía que eliminar. O más bien por la sorpresa de verme vivo y tan cambiado, pues según nuestros informes, NERV había recuperado los restos del EVA-01 poco después de mi desastroso encuentro con Uriel en el Monte Tsurugi. Quién sabe. Lo que sí noté fue que se veía más hermosa de lo que recordaba, considerando que incluso me superaba por centímetros en estatura, además de lo imponente de su largo cabello rojo. Sin embargo, todavía se le veía muy débil. Sin duda su rehabilitación del coma la estaba sacando adelante, lentamente sin duda alguna, pero iba progresando. A decir verdad, la fuerza de voluntad de esta chica siempre me sorprendió.
Kaworu y Misato se quedaron a unos cuantos pasos atrás de la pelirroja. El chico de cabellos grises los llevaba más alborotados que nunca, pero su presencia emanaba elegancia por donde quiera que lo miraras. Apuesto a que si retrataran su rostro y lo colocaran en carteles anunciando a un ídolo musical que recién comenzaba su carrera, atraería a un sólido número de fanáticas sin problema alguno. Di una sonrisa al notar que el ex-Ángel me daba miradas asesinas.
La Comandante de NERV por su parte tenía una mano dentro de su chaqueta, seguramente lista para extraer su arma. Su cabello antiguamente tan lustroso presentaba toda una serie de hebras plateadas a lo largo del mismo. Misato lucía más vieja de lo que pensé la última vez que la vi, cuando ataqué la ciudad y levantaron ese escudo para mantenerme fuera. Al parecer, la conversación que tuve con ella antes de pelear contra los nueve fue parte de lo que le provocó esto. Eso y el tener que lidiar como la nueva Comandante de NERV seguramente habían sido mucha carga para ella.
Dando una leve sonrisa, decidí romper el hielo, "Bueno, supongo que ya nos conocemos, pero permítanme presentarles a mi acompañante: ella la señorita Riku Kimura, dirigente de la facción Hoffnung", dije, casi sin poder aguantar la risa mientras les daba una reverencia respetuosa.
"¡Ustedes!" exclamó por fin Asuka. No era una sorpresa, pero podía darme cuenta de que estaba más que estupefacta de ver a Mana conmigo. Después de todo, el reporte oficial que ella recibió fue que Mana Kirishima falleció con la destrucción del TRIDENT.
Una suave serie de pasos indicó que Kaworu simplemente se acercaba hacia mí hasta que se detuvo justo enfrente mío.
Nos quedamos viendo fijamente el uno al otro por un largo tiempo. Él con una expresión ceñuda y yo con una leve mueca, expectante.
De pronto, me soltó un puñetazo de lleno en la cara. Me costó casi toda mi fuerza de voluntad no devolverle un golpe igual que seguramente le habría hecho papilla el rostro, pero logré contenerme.
Dolió, eso tuve que admitirlo, pero no fue realmente nada comparado con el dolor que ya antes había sufrido al ser lastimado físicamente. El que te claven nueve lanzas de punta doble en el cuerpo te hace cambiar la perspectiva ante nimiedades como el dolor de un simple golpe.
"...Vamos. ¿Así es cómo saludan a un viejo compañero suyo? No esperaba la verdad reunión tan cálida", dije tranquilamente a mis antiguos camaradas, alzando levemente el rostro con una mejilla hinchada pero que ya se estaba recuperando.
Antes de que nadie pudiera decir nada, el eco de un disparo retumbó como un trueno por todo el lugar. Alguien dio un jadeo pero realmente no supe quién fue. Una bala se detuvo justo en mi frente por el Campo-AT que proyecté a unos cuantos milímetros de mi cabeza. Inofensivamente cayó al suelo de la pared naranja. Dirigí mi vista a la líder de NERV, el cañón de su arma sacando humo.
Vaya, parece que en verdad se alegraban de verme.
"..."
"Espero ya estén satisfechos... ¿No creerán realmente que sólo vine aquí para saludarlos o sí? Si quisiera..." dije, alzando levemente una mano, enfocando un Campo-AT. Luego la agité, la onda expansiva de poder creando una grieta muy profunda y extensa en el suelo, arrancando a varias tumbas de su lugar, provocando una fuerte ráfaga de viento.
Di una sonrisa al ver la mirada incrédula y temerosa de Asuka y Misato. Kaworu ni siquiera se inmutó, aunque noté unas leves gotas de sudor bajándole por la frente debido al nerviosismo. Mana por su parte estaba sacudiendo la cabeza, como si estuviera contemplando la riña entre niños pequeños. Rayos, cómo tenía razón...
"..."
"... podría matarlos ahora mismo y cumplir de una vez por todas mi venganza. Pero..." fui interrumpido finalmente por Mana.
"Nuestra misión de momento no consiste en eso", comentó 'mi superiora' con voz fuerte.
"... ¿Su misión?" susurró Asuka, mirándonos con desconfianza, tras un momento de silencio.
"Así es. Y supongo que NERV en estos momentos tiene el mismo objetivo prioritario que Hoffnung: vencer a los Arcángeles y salvaguardar nuestra supervivencia", continuó Mana, dejé que ella fuera la que hablara de ahora en adelante.
"¿Están proponiendo que trabajemos en conjunto para eliminar a esos seres¿Eso es lo que están diciendo?" contestó Kaworu. Bingo, denle el premio mayor al muchacho.
"Sí", dijo llanamente Mana.
La expresión de Misato se agrió.
"Ni hablar. NERV, no... nosotros no haremos ningún tipo de trato con un... asesino", me apuntó Misato acusadoramente de nuevo con su arma.
Dejé escapar una risotada.
"Palabras muy grandes para alguien que trabajó voluntariamente con la organización que quiso exterminar completamente a la humanidad. ¿No lo crees así, Kaworu?" dije, dirigiéndome directamente a él, Misato sobresaltada por las palabras, al saber que eran verdad.
El del Libre Albedrío cerró los ojos antes de hablar suavemente con su voz melosa "... admito que SEELE cometió un grave error al orquestar toda esa patraña para su Tercer Impacto y por mucho que me duela decir esto, no puedo evitar estar convencido de que al menos eliminar a los miembros del Comité fue una decisión acertada de tu parte... ¡Pero no tenías el derecho de acabar con tantas vidas!" rugió, presa del rencor. "Ellos... no, nadie tiene el derecho de negarles a los otros la libertad de elección. Puede ser que uno piense que su propia vida no tiene valor alguno, que no vale la pena vivirla, pero nadie puede decidir eso por alguien más. Eso es algo que he aprendido en este tiempo que dejé de ser... diferente a ellos", dijo, con resolución.
"Entonces lo ves claramente, les estamos ofreciendo una elección: una tregua momentánea para trabajar en conjunto. Ni los EVAS ni el Mirai por sí solos son suficientes para enfrentar a esos tres a la vez, pero juntos... habrá posibilidades", continuó Mana, tendiéndole una mano a Misato para estrecharle y cerrar el trato.
"¿El Mirai?. ¿Así es como se llama ese robot, el que robaron de Hokkaido?" dijo Asuka desconfiada.
"Vamos, vamos Asuka... no lo robamos, después de todo, podrías decir que la mitad de su creación corrió a mi cargo, y la otra mitad por parte de uno de mis asociados. Sólo lo reclamamos legítimamente junto con el piloto más adecuado para él. Además, de haberlo dejado ahí... casi seguro que su producción en masa habría comenzado y a más de un tarado del gobierno se le habría ocurrido... bueno... 'expandir su poder en estos tiempos de crisis para proteger a sus ciudadanos' ", explicó Mana con una sonrisa maliciosa, sin retirar nunca su mano tendida. "Es más", continuó, dándome un guiño discreto, "si le parece bien, Comandante Katsuragi, podemos hacerle una oferta que no podrá rechazar. Seguro que contemplaron el poder de ese mobile suit capaz de destruir al Arcángel de forma relativamente fácil, quizás podríamos... cederles parte de la información sobre la investigación y desarrollo de esas máquinas. A pesar de haber comenzado como un proyecto alterno al de los EVAS y el Jet Alone, ha probado su valía y superioridad y muy pronto será la máquina de combate por excelencia de la Tierra. Claro, sólo les ofreceremos los datos más básicos, pero se ahorrarán años de investigación y con un cerebro como el de Ritsuko Akagi en sus filas podrán personalizar sus propias unidades en relativamente poco tiempo ¿Qué dice?" ofreció Mana, su voz goteando miel ante una proposición que hasta yo reconocía, era muy difícil de rechazar, pero no me parecía muy buena idea. NERV contaba con los recursos suficientes para que a partir de la base del mobile suit y los EVAS que tenían crearan un prototipo bastante poderoso. Si bien dudaba que llegara a serlo tanto como el Mirai debido a la fuente de energía, estábamos hablando de otorgarle a un niño pequeño el arma de caza de su padre.
No me gustaba, pero si era necesario para hacer que al menos aceptaran...
"Para ponerlo más simple. Todos sabemos que la situación es crítica y si no trabajamos juntos es probable que nuestro futuro esté sellado y la misma Tierra sea aniquilada", dijo Misato secamente.
"Sí, algo así", dije simplemente.
La Comandante de NERV miró detenidamente la mano de mi superior, como evaluando si realmente esta joven en verdad era la líder de una facción cuya alianza era la única respuesta para este momento de crisis. Titubeando, la estrechó y se dieron un apretón.
"Bien. Entonces supongo que estamos de acuerdo al respecto", dijo Mana, y con eso, se abrió camino entre los presentes para salir del cementerio tranquilamente.
No la seguí inmediatamente, antes de eso, sabía que había cosas que restaban por decir entre nosotros cuatro, cosas que realmente no le incumbían a Mana.
Después de un silencio muy tenso interrumpido únicamente por una ráfaga de tiempo, Asuka fue la primera en hablar, haciendo esa pregunta única, con la que esperaba obtener todas las respuestas. Qué ingenua.
"¿Por qué?" dijo, sonando casi... desesperada por saber la verdad de lo que me había ocurrido.
"No sé de qué estás hablando", dije inocentemente. Verla así valía oro puro.
"¡No te hagas el tonto conmigo!. ¡Sabes perfectamente a qué refiero!. ¡Por qué demonios ahora ofreces tu ayuda incondicionalmente así como así!. ¡Por qué estás trabajando con ella!. ¡Por qué... por qué ocurrió esto!" gritó, casi a punto de estallar en lágrimas por todas las emociones que la recorrían. Considerando que yo me sentí desesperado y desorientado al saber que había perdido un mes entero de mi vida dormido dentro del EVA, no podía ni imaginarme lo que debía de ser para ella saber que tres años de su vida los había pasado dormida en un coma muy profundo.
Sin inmutarme ante su arranque de emociones, contesté, "Ya te lo dije el día que lograron frenar mi ataque con ese escudo. Sacrifiqué mi vida en vano por gente como tu Comandante, para quienes éramos herramientas antes que seres humanos. Herramientas para cumplir el sueño vacío de la Instrumentalización. Fui asesinado... y comprendí que lo único que realmente importa es el poder. No importa lo compasivo, noble u optimista que seas. Si no eres fuerte no serás capaz de protegerte a ti mismo, ya ni digamos a las personas que te importan. Tú mejor que nadie debes de saberlo tras haber visto mi actitud tan patética cuando era el piloto de la Unidad-01. Esa fue mi equivocación, no fui lo bastante valiente como para obtener la fuerza por mí mismo y dejé que las personas que me rodeaban me fueran arrebatadas poco a poco, destrozando mi vida. Por eso... cuando ya no me quedaba nada, me hice con el poder, para vengarme de este mundo de penitencias, para hacerle saber a los demás lo que se sentía ser presa de esa desesperación, de esa impotencia", expliqué, evocando mi debilidad cuando aún era un simple niño torpe e ingenuo.
Asuka se acercó lentamente, paso a paso hasta colocarse justo enfrente de mí. De no haber estado Kaworu y Misato, habríamos parecido una pareja encantadora a punto de darse un apasionado beso... sí claro, si no considerabas que estábamos en un cementerio. Definitivamente más bien daríamos la impresión de tener serios problemas mentales al estar a punto de hacer algo como eso en este lugar. El pensamiento me hizo gracia...
"No... no quería creerlo... no aún cuando me lo contaron todo... pero tú... tú ya no eres el Shinji que yo conocía... ¿Verdad?" preguntó la pelirroja tocándome una mejilla con el dorso de su mano, examinando atentamente mi ojo ciego, su voz sonando muy, muy distante...
"En efecto. El Shinji que tú conocías murió a manos del Ángel del Libre Albedrío tras una larga y terrible batalla contra los EVAS series", dije, con los ojos cerrados, disfrutando el tacto de su caricia. Di un suspiro. "Pero fue el odio que había acumulado en su corazón contra todos aquellos que lo lastimaron, que se aprovecharon de él, fue lo que le permitió renacer, para dar origen a un ser sin humanidad, sin emociones o sentimientos", contesté.
Tras esas palabras, pensé por un momento que Asuka me abofetearía, o me insultaría diciéndome "¡Monstruo!" o algo por el estilo, pero no fue así. Simplemente se quedó así... mirándome hasta que...
"Si eso es cierto... ¿Entonces por qué ahora tu cambio de actitud?. ¿Por qué ahora? Si tu único afán era... la destrucción..." susurró la Segunda Elegida.
Me le quedé viendo fijamente, tomando con una mano la suya que había colocado en mi rostro y la bajé cortésmente antes de responderle. "Eso fue... je... como te lo dije, después de los nueve, me deshice de mi humanidad. Deseché por completo mis sentimientos, porque sabía que no eran más que un estorbo. Si los encerraba en los más profundo de mi corazón, nada me detendría para cumplir mi deseo de vengarme del mundo, ese rencor me envenenó la mente al grado de no importarme nada más que matar, matar y matar. Además... había quemado mis naves, ya no podía dar marcha atrás, no importaba lo mucho que quisiera que las cosas fueran como antes, mi mejor amigo estaba muerto", indiqué con una mirada la tumba a mis espaldas, "tú habías quedado en coma, Rei sólo era un recipiente de sí misma, de mis padres no tenía el más mínimo recuerdo de felicidad con ellos, la gente en quien confiaba me había traicionado y usado como herramienta y peor aún... técnicamente era un Ángel... o algo parecido", terminé mirando fugazmente a Misato y Kaworu.
"Pero... una persona me hizo darme cuenta de mis errores, darme cuenta de que esos sentimientos que renegué por tanto tiempo en realidad eran lo que hacían que fuera yo mismo. Y que ignorarlos sólo era otra forma de huir de mí mismo, de ser un cobarde que se había convertido en lo que más despreciaba", dirigí la vista atentamente a la espalda de Mana, quien ya había llegado casi al portón del cementerio y estaba a punto de salir. No me importó lo que los demás pensaran, era la verdad. "Le debo mucho a esa persona, empezando por mi vida, así como sé que debo mucho por los errores que cometí, esto es un intento que hago para comenzar a pagar por mis pecados. Sólo es eso. Si ustedes me creen o no... realmente no me importa, pero se los aseguro", dije alzando la mirada para ver a Misato y a Kaworu, "una vez acabe esto... terminaremos lo que comenzó hace ya tanto tiempo. Ustedes me consideran su enemigo, y el sentimiento es mutuo. Tarde o temprano, algún día, nos veremos las caras frente a frente para ponerle fin a lo nuestro", sentencié.
Nadie dijo nada por lo que dando por hecho que nadie tendría más que agregar, comencé a caminar para ir junto a Mana y salir de la ciudad de una vez por todas ahora que habíamos cumplido lo que habíamos venido a hacer. Aunque antes de irme intenté darles un comentario sarcástico.
"Tal vez deban cuidarse en la pelea... quién sabe... tal vez por accidente se me escape un tiro o ataque por accidente a uno de los EVAS, no lo sé", dije con una risa.
"Desgraciado", murmuró Kaworu.
Sin embargo, antes de salir de su campo de audición, me detuve y hablé con voz fuerte para que me escucharan, sin darme nunca la vuelta. "No, hablando en serio. Vi su pelea con Uriel... no tendrán muchas posibilidades aún con sus EVAS modificados a menos que comprendan de dónde viene el verdadero poder de esas máquinas. Esas creaciones tienen corazón y mente, y a menos que sean capaces de comprenderlo a la perfección, nunca lograrán que brillen con todo su potencial. Estoy seguro que tú, Kaworu, ya deberías de saberlo, pero... bueno, no importa la verdad. Es todo lo que tengo que decirles así que... adiós", me despedí haciendo un gesto con la mano antes de seguir caminando hacia la salida.
Detecté a varios agentes de NERV apostados alrededor de todo el lugar, al parecer listos para entrar en acción en cualquier momento, pero no se habían movido, seguramente por órdenes de Misato. Mejor para ellos. Si se hubieran atrevido a intentar algo con Mana o conmigo... bueno, habría que agregar unas cuantas lápidas más en este lugar.
Salí del cementerio y consulté la hora. Las 2:01pm. Souma entonces ya debía de estar...
En efecto, el breve sonido de un claxon me hizo alzar la vista en dirección a la otra acera y vi el auto color azul marino, con Mana sentada ya en el asiento del copiloto y el creador del Mirai al volante. Rápidamente me dirigí al vehículo y tomé la manija de la puerta trasera y entré, el auto arrancando casi al instante.
"¿Y?. ¿Cómo les fue?" preguntó Souma mientras conducía velozmente por las calles casi vacías para ir de regreso a nuestra base. Hey, cuidado con los peatones.
El viaje duraba de poco más de unas dos horas, por lo que charlar un poco no estaría mal.
"Lo tomaron mejor de lo que creí, pero con algo de convencimiento aceptaron nuestra proposición pero aún tengo mis dudas al respecto. Insisto en creer que tendré que ser yo quien les va a tener que dar el golpe final a los Arcángeles. Si pelean como lo hicieron contra Uriel, no tienen muchas probabilidades", dije, dando mi más sincera opinión. A lo mucho Asuka y Kaworu servirían para desgastar a dos de ellos, nada más.
"¿Y tú?. ¿Cumpliste tu objetivo?" preguntó Mana, cambiando de tema, interrogando a nuestro conductor, quien dio una amplia sonrisa.
"Por supuesto, aunque es probable que esa doctora Akagi tal vez note algo, después de todo, ella conoce a la MAGI como la palma de su mano, pero nada de qué preocuparse", respondió lleno de confianza Souma.
"Perfecto", comentó Mana, para volver a tomar uno de los libros que compró en la librería y continuar leyendo. Qué envidia. Yo me mareaba si trataba de leer en un vehículo en movimiento.
"¿Y el Mirai?" interrogué. "¿Ya está listo? No me gustaría tener que salir a pelear con el más mínimo fallo que signifique una desventaja", comenté.
"No te preocupes. Está más que listo. Lo cubrimos con una capa electromagnética para que resista mejor los ataques, además de aumentar en un 5 por ciento la potencia de los cañones Xiphias y minimizar el tiempo de respuesta del STARDUST en 0.5 segundos. Nada en esta Tierra sería capaz de rasguñarlo. Estoy ansioso por ver si seres fuera de este mundo en verdad pueden dañarlo".
Por un momento quise decirle que no estuviera tan entusiasmado. Después de todo, su piloto era yo, no él.
Aún así.
Hice lo posible por relajarme en el asiento al mirar por la ventana el paisaje. El viaje había valido la pena por el simple hecho de poder visitar la tumba de Touji. Por eso y por estar más seguro que nunca del curso de mis acciones.
Nuestro breve reencuentro había servido para dejar las cosas en claro entre nosotros.
Por el futuro de nuestro planeta, pelearíamos juntos una vez más.
Si lográbamos superar a nuestros adversarios... la hora para ponerle fin a nuestras diferencias llegaría.
Y con gusto la aceptaría.
Notas del autor:
Ah, sí que ha pasado el tiempo, pero después de un agitado semestre estamos de vuelta. A decir verdad, esto más que nada se trató de un capítulo de interludio para lo que será la recta final de la historia pero meh. Para los conocedores de anime, manga y videojuegos, seguramente reconocerán las insinuaciones que hice para otros títulos en el capítulo.
Mis más sinceras disculpas si dejé a alguien esperando con el resto de esta historia, pero debido a las circunstancias no me fue posible escribir como antes. Pero les aseguro que para este verano la historia se terminará.
Agradezco a Theblaksun y BurningFlower por su labor como prelectores para las correcciones correspondientes, vaya que los había dejado sin trabajo durante un tiempo.
luminos: agradezco tu apoyo, espero poder continuar muy pronto.
Richardtc: el Rouge cuenta con un motor S2, propiamente el de Uriel, así que en total las tres máquinas cuentan con una fuente inagotable de energía.
Darklight ultimate: muchas gracias por el comentario, espero que sea de tu agrado el resto del relato.
Mickeymalote: gracias por tu apoyo. Realmente como ya había mencionado antes, las fichas técnicas las diseñé tanto para entendimiento para el lector como por mi propia pasión en lo referente a los robots. La saga de juegos de Super Robot Wars es algo que me dejó encantado desde el principio y gran parte de todo esto se debe a su influencia, pero lamentablemente como dices, esto ya se acerca a su fin...
M-cha: me siento honrado de haber tomado parte de tu tiempo para que hayas leído estos desvaríos míos, pero después de todo, sí, esto desde el inicio claramente tenía intención de ser un OOC jeje.
Dayree: ok, haré lo posible por darle un poco más de profundidad a Asuka, después de todo, el capítulo que sigue y el epílogo serán narrados por ella, por lo que trataré de recuperarle la importancia de su protagonismo dado que yo mismo concuerdo con tu opinión.
ROnI: no, no tengo una mano divina, a excepción de un teclado bastante gastado y sobre al que un gracioso se le ocurrió derramar una gaseosa y una mente llena de ideas locas y absurdas.
Jiraiya-Sama: como te lo comenté, eso que mencionas era la idea general, pero no llegó a realizarse en el guión. ¿La razón? Las dificultades que ello me presentaba, pero una vez que vi en cierto documento la palabra "redemption" me dije "eso es" y con ello pude terminar de darle estructura al esqueleto de la historia. Un Shinji en busca del perdón luego de todas las atrocidades que cometió me parecía algo más llamativo y profundo que sólo tenerlo como un monstruo sediento de sangre. Como bien dices, Evangelion no se trata propiamente de una serie de mechas, y espero poder continuar con el toque tan místico de reliogisidad, cuestionamiento existencial y filosófico propio de la serie con el personaje de Sammael, quien es mucho más de lo que su nombre aparenta...
Por cierto, olvidé mencionarlo, pero la manera en que Shinji destroza a Uriel con los sables de energía lo saqué de Gundam SEED Destiny, cuando Kira Yamato en su Freedom destroza en miles de pedazos con sus sables de energía al Saviour de Athrun.
Bueno, pasando a otras cosas, ha pasado mucho tiempo desde que actulicé y supongo que puedo aprovechar el espacio para mencionar varias cosas. Primero, hagánse el favor de leer las novelas de Suzumiya Haruhi, escritas por la mano de Tanigawa Nagaru, son un verdadero deleite y les puedo asegurar que si pierden su tiempo leyendo mis tonterías, la prosa de ese autor los atrapará instantáneamente. Una rápida búsqueda en internet les hará saber de lo que estoy hablando.
Segundo, no sé si ya lo había comentado, pero en lo referente a las figuras pude hacerme de la Myth Cloth de Orfeo. Bastante elegante, pero hay un no se qué que no me termina de convencer de este santo de plata... espero que el Fénix v3 no me dé esa sensación...
Tercero, en lo referente a juegos de video... pasé un buen rato jugando Super Robot Wars Alpha 1 para el PSX y finalmente en estas vacaciones de verano me dispongo a continuar con Alpha Gaiden también para el PSX y el W para el Nintendo DS. Cada vez falta menos para el lanzamiento en junio del Original Generations para el PS2...
Finalmente... comenzaré a probar mis habilidades manuales en el modelaje, empezando con unos cuantos kits para armar de Gundam. Encargué un Freedom MG escala 1:100 y puedo ver que en verdad es toda una proeza hacer que quede bien dado que requieres de detallarlo, pintarlo... pero los resultados son espectaculares, veamos si estoy a la altura de la prueba jojo.
Así pues, hasta el próximo capítulo.
Comenzado el 2 de Abril del 2007
Terminado el 16 de Mayo del 2007
