Hola nuevamente, afortunadamente ya estoy de vacaciones, por lo cual me decidi subir un capitulo por lo menos de cada serie que tengo en fanfiction, espero que esta les siga gustando, voy a tratar de hacer lo posible por subir uno mas antes del 2008. pues nada, ojala les guste, nunca lo digo, pero por si lo creian, pues no, no soy dueño de digimon, lamentablemente, pero de todos modos hago esto sin fines de lucro.
Cuando los compañeros se reencuentran
Con todos los preparativos casi terminados una noche antes del regreso programado al digimundo los chicos se encontraban en el laboratorio donde Izzy realizaba sus investigaciones, la computadora terminaba de decodificar los últimos datos y se guardaban en una pc portátil.
-Bien chicos, en aproximadamente diez minutos tendremos todo listo.- Comentaba Izzy con tono triunfal
Eran cerca de las siete de la tarde, desde la llamada de Izzy a primera hora de ese día todos continuaron a su lado y apoyaron al chico en lo que pudieron, pero ahora ya estaba todo terminado.
-Bien chicos, lo mejor es que todos nos vayamos a descansar por que mañana será el gran día.- Continuo Izzy ante la sonrisa de todos.-Pero antes debemos ser concientes de nuestra situación, por nosotros mismos y los que queremos y nos quieren.
-Entiendo a lo que te refieres.- comento Joe.- ¿Tu crees que al ir nos podamos quedar en el digimundo por mucho tiempo?
-No lo se, pero si tomamos en cuenta las alteraciones que ocurren en el digimundo cuando Apocalimon esta en el podríamos pensar que como la vez pasada, el tiempo se altera al igual que nuestra estadía puede ser indefinida.-Izzy pensó un poco y continuo.- Tal vez lo mejor seria dejar algún mensaje o algo parecido a nuestros seres queridos, pero no de inmediato, no se, una llamada programada tal vez, o algo parecido, por si pasa mucho tiempo aquí y no lo podemos saber en el digimundo sepan donde estamos sin que se alarmen tanto, aunque también cabe la posibilidad de que apenas y pase un día, nadie lo sabe con seguridad, pero lo mejor es estar prevenidos.
-Me parece buena idea, además debemos llevar cosas que no sean útiles, no podemos correr riesgos.- Complemento Sora.
-En eso tienes toda la razón, ya que el enemigo nos espera hay que ir preparados, así que deberíamos organizarnos, tenemos que estar perfectamente preparados.- Concluyo Tai
Hablaron media hora mas, y cuando todo estuvo acordado todos fueron a sus casas, esta vez cada uno solitariamente, debían pensar lo que vendría, los que les esperaba. Una mezcla de sentimientos invadían a cada uno de los digielegidos, impaciencia, incertidumbre, ansias y muchos más. Al llegar a sus hogares cada uno disfruto al máximo de la compañía de su familia y seres queridos, y avisaron que estarían con sus amigos al día siguiente, una reunión mas, de todas las que habían tenido en dos días, esta seria la mas importante de todas.
El amanecer fue diferente para los elegidos, una mezcla de emociones y sensaciones los invadía. ¿Podían regresar¿Eso era verdad?, el no poder hacerlo ciertamente seria una gran decepción, pero el haberse reunido ya era un gran evento en si, así que regresar al digimundo equivalía a el momento mas feliz de sus cortas vidas.
Cada uno preparo su propio desayuno, salieron muy temprano de sus hogares, y se encontraron en las puertas del laboratorio de Izzy cerca de las ocho de la mañana.
La forma de vestir era variada, y vale mucho la pena hacer un alto en estos detalles.
La verdad es que, aunque de una forma distinta, tenían el mismo aspecto que cuando eran pequeños y vivieron su primera aventura en el digimundo.
Tai con una playera azul, un pantalón marrón de lona, y calzado deportivo, obvio su cabeza no lucia ya sus gogles que lo resaltaban de niño.
Matt contaba con una playera verde sin mangas, pero bajo ella sobresalía la camiseta negra de mangas largas que llevaba, sus pantalones de mezclilla completaban su conjunto con unos zapatos de apariencia cómoda, aunque también bastante costosa.
Joe usaba un pantalón tipo explorador de color gris, con botas de excursionista, y una camisa clara, en lugar del chaleco de estambre que llevaba de joven, ahora llevaba uno de piel, azul, y con cremallera enfrente.
TK el llevaba una sudadera holgada de tonos azules y verdes, un pantalón sintético deportivo y su calzado deportivo.
Dando paso ahora a las mujeres que merecen un espacio mas detallado.
Sora llevaba unos pantalones cortos, de tipo pesquero, color avellana, con un calzado deportivo muy típico de una mujer joven, de suela baja, pero con el tobillo descubierto, su conjunto se completaba con una playera ceñida de color amarillo, de mangas cortas y el cabello suelto, una cosa que llamo la atención de los mas observadores fue una pequeña pulsera en su tobillo derecho, pero nadie pregunto a pesar de que daba curiosidad.
Mimi tenía un estilo, el cual era no tener un estilo definido. Podría vestir con minifaldas como cuando llego a Japón, o con pantalones, era impredecible en ese aspecto, en ese momento llevaba un conjunto bastante similar en el estilo al que uso de niña, pero con diferencias como que la falda era mas corta, en lugar de llegarle a los tobillos llegaba a penas bajo las rodillas, la parte superior de la mima manera, solo que al igual mas corta, dejando ver un poco de su blanco abdomen, lo que si conservo fue sus botas de tacón bajo, muy indicadas para esa ocasión, y su cabello amarrado con una pequeña cinta formando una cola de caballo, y vale la pena decir que sus manos era algo que cuidaba de sobremanera, con uñas largas y bien pintadas, pero en esta ocasión se había cortado las uñas, era mejor así, no iban a un lugar donde tendrían comodidades.
Kari había optado por un estilo más excursionista, sus pantalones de campista tenían muchas bolsas, y su playera rosa sin mangas culminando con un calzado cómodo aunque algo rebuscado, pero a pesar de todo se notaba su belleza y delicado cuerpo, se había recogido el pelo con unas agujas, de manera que no la molestaran, no falto quien pensara que su forma de vestir tenia que ver con Tai, una medida para evitar que su hermano pudiera exaltarse, fácilmente pudo vestir mas…sugestivamente.
Cualquiera que hubiera visto a aquel grupo, juraría que eran amigos universitarios que saldrían a una excursión o campamento, y la verdad es que no estaba muy lejos de la verdad, solo que la excursión era mucho mas esperada que cualquiera.
Pero a pesar de que todos llegaron puntuales había alguien que faltaba, increíblemente Izzy.
-¿Qué le habrá pasado a Izzy?.- preguntaba Matt con algo de preocupación.
-Es raro en el, siempre fue el mas puntual, y no creo que eso haya cambiado.- comento Sora
-Vamos, Izzy tiene derecho a retrasarse de vez en cuando, no se alarmen.- Trato de calmarlos Mimi.- le marcare a su móvil, tal vez solo se quedo dormido.
-¿Izzy quedándose dormido?, creo que lo estas confundiendo con mi hermano, Izzy nunca haría eso, es muy organizado hasta para dormir.- Dijo Kari causando la risa del grupo menos de Tai.
-Ja, muy graciosa, Izzy pudo quedarse dormido, quizás ustedes no recuerden que si hay algo en lo que se interese puede alejarse del mundo que lo rodea.- Se defendía el castaño. Era verdad lo que decía, pero por otro lado no quería ser el centro del entretenimiento, sobre todo por que era a sus expensas.
-Ya viene.- Todos voltearon en la dirección que TK señalaba, y efectivamente, el chico llegaba corriendo con una mochila pequeña donde llevaba el computador portátil.
-Lo siento.- fue lo primero que dijo, y cayo mientras recuperaba el aliento.- quise darle una revisada a los datos para asegurarme que estuvieran perfectos, y me desvele, me quede dormido.
El chico llevaba calzado deportivo con un pantalón negro y una camisa roja de mangas al antebrazo, y resaltaba un cinturón con algunos estuches, aunque nadie pregunto tampoco a que se debían.
Muchos hicieron un gesto de sorpresa, otros rieron, Tai solo los miro con una sonrisa.
-Bueno, vamos, es hora de la verdad.- Izzy abrió su laboratorio y todos ingresaron.
En el interior todos se reunieron alrededor de la portátil de Izzy, se miraron unos a otros, era el momento esperado, no habia mas, era el momento de la verdad.
-¿Los traen?-pregunto Izzy con solemnidad.
Todos sacaron sus digiviece y se lo mostraron, lo cual lo complació y todos tenían el mismo sentimiento.
-Bien chicos, es hora.- Izzy tecleo frenéticamente y a su alrededor desapareció todo lo que había, un vortice muy colorido los envolvió, solo quedaba la pantalla de la portátil que era de donde salía dicho vortice, pero lo demás ya no se encontraba, aun así Izzy continuaba tecleando mientras los demás observaban con gran interés y sorpresa, Izzy tecleo lo ultimo y se detuvo antes de presionar enter.- abrochen sus cinturones, no saquen manos ni pies del vértice, y allá vamos.
El vortice se hizo mas intenso y una sensación de vértigo se apodero de todos, sintieron como si fueran succionados, y como la primera vez, perdieron la conciencia en es viaje que nadie puede decir cuanto dura, o que dirección lleva hasta que te encuentras en tu destino.
No supieron cuanto tiempo les tomo llegar o siquiera darse cuenta de que habían llegado, pero ya se encontraban ahí.
Cuando empezaron a recuperar la conciencia el sentimiento de alegría que los inundaba al partir se disolvía en la oscuridad que los rodeaba.
-Es peor de lo que se veía por la pantalla de la pc.- comento Matt con voz apagada.
-El ambiente es tan frió, no… no me gusta para nada.- comento Mimi con un tono muy apagado, incluso parecía estar hablando sin pensarlo.
-Tranquilícense, precisamente estamos aquí para resolver… esto.- dijo Tai tratando de conservar firmeza en su voz mientras señalaba el panorama.
Era algo realmente triste, el cielo cubierto de nubes oscuras y tan espesas que parecían manchas de tinta disueltas en el cielo. La isla tenia una apariencia terrible, entre sombras, todos los árboles parecían congelados, congelados por un frió que carcomía el espíritu.
El mismo suelo parecía muerto, como si al caminar sobre él, el mismo ruido no existiera en ese lugar, algo que nunca llega, pero sabemos que existe, aunque dudemos de su existencia por no tenerlo presente.
-Produce que el corazón se encoja¿no?- Joe obtuvo asentimientos de cabeza a falta de las palabras que escaseaban en todos por la escena.
-Chicos, debemos ser fuertes, lamentablemente es probable que presenciemos cosas peores, lo que ahora es prioridad es encontrar a Tentomon y los demás.- animaba Izzy a sus compañeros, mientras usando la computadora portátil tecleaba nuevamente a una velocidad desenfrenada.
-Izzy tiene razón, cuando todos nos reunamos seguro que podremos mejorar las cosas.- Dijo Sora, seguir siendo la razón en el grupo parecía ser su papel primordial.
-Es verdad, encontremos a nuestros compañeros.- Apoyo Mimi, aunque seguía bastante trastornada por la imagen que tenia ante si.
Un poco mas animados, los demás se reunieron en torno del pelirrojo, esperando a que terminara de hacer lo que estuviese haciendo.
Izzy creo un programa que rastreara digimons, esperaba que fuera realmente de utilidad.
-Chicos, tengo noticias, rastree a los digimons, están relativamente cerca, en el centro de la isla, al pie de la montaña, espero que sean ellos.- Completo Izzy cerrando la pc.
-No hay tiempo que perder, vamos.- alentó TK y todos salieron dirigidos por Izzy.
Sin embargo no pudieron correr más de unos cuantos metros cuando un sonido les recordó el modo en que conocieron al primer digimon en su vida.
Sin poder anticiparse a nada apareció entre la maleza Kuwagamon, el digimon insecto, cayendo estrepitosamente frente al grupo.
Los chicos se quedaron demasiado sorprendidos para actuar inmediatamente, pero en cuanto el gigantesco digimon comenzó a levantarse con ese sonido tan molesto por fin dieron unos pasos atrás.
Pero pararon a cubrirse la cara cuando las grandes alas se movieron causando una ventisca con polvo.
-Hay que correr.- Grito Tai, pero lo que vieron a continuación los dejo pasmados, tanto que nadie presto atención mas que a lo que observaban.
Del lugar donde venia Kuwagamon apareció una sombra negra, con forma humanoide, de unos dos metros y medio de altura, delgada.
La sombra se acerco al digimon y estirando sus largos y delgados brazos sujeto al digimon que forcejeaba para huir, increíblemente, Kuwagamon, un digimon con el único instinto de atacar, intentaba huir.
De un rápido movimiento los brazos se convivieron en cables que hicieron que el digimon cayera al piso, y como si los cables se volvieran pajillas, el color del digimon fue succionado, cuando el ser acabo su trabajo retiro sus flagelos del digimon, fue una cosa perturbadora ver que el digimon no se movió mas, quedo cubierto por las sombras, de un color grisáceo, como si nunca hubiera habido movimiento, calor o cualquier indicio de vida en aquel enorme cuerpo.
-Que horror.- gimió Kari cubriéndose los ojos ante la escena.
En ese momento el ser se percato de su presencia, y sus ojos brillaron, en sus cuencas o donde se suponían debían haber cuencas se observo un brillo rojizo, después la cara lisa mostró una sonrisa, bastante perturbadora, como la del maniaco que vive para matar insectos y a encontrado un hormiguero.
-Esto no se ve nada bien.- comento Joe mientras todos retrocedían lentamente.
-Corramos, tenemos que perderlo.- Sugirió Sora manteniendo la calma, cosa que era difícil, si eso le hizo a un digimon, que les podría hacer a ellos.
Iban a hacerlo a un tiempo, pero fueron sorprendidos, una segunda criatura idéntica al a primera, se encontraba a sus espaldas, cortándoles el paso.
-No, estamos perdidos.- La voz de TK se hizo quebrada.
En un instante los seres se lanzaron contra los chicos avanzando sobre el suelo como si flotaran, pero al llegar junto a ellos un brillo los hizo retorcerse.
-Chicos, los digivices.- grito Izzy, en efecto, los digivices brillaban desde el lugar donde cada uno los tenia guardado. Todos se percataron abriendo los ojos ya que los habían cerrado por el instante, y tomaron confianza sacando sus digivices y formando una barrera con su brillo.
-Vamos chicos, crean en esto.- volvió a animar Izzy.
Las criaturas se retorcían, pero algo que notaron era que no causaban ningún ruido, no generaban ni chillidos ni estruendo, solo era el frenético movimiento, y el ruido que se escuchaba solo era el que provocaban los digivice al brillar.
Tras unos instantes las criaturas de disolvieron en el aire, y una brisa llena de luces salieron por el aire, y una de tantas llego hasta Kuwagamon, la enorme criatura volvió a la normalidad, como recuperando la vida robada.
La enorme criatura se incorporo y se acerco peligrosamente a los elegidos, todos enmudecieron, estaban a su merced… pero sin esperárselo el enorme insecto siseo, y alzo el vuelo sin tocar a ninguno de los jóvenes.
-Creo…creo que estaba agradecido.- Murmuro Tai, a lo cual sus compañeros asintieron, aunque se sentían realmente aliviados.
-¿Qué diablos eran esas cosas?- pregunto Matt, era obvio que a todos los había perturbado tan oscura escena.
-No lo se, y trataría de averiguarlo, pero me preocupa que si esas cosas pueden hacerle eso a un digimon nivel campeón lo que le puede hacer a nuestros digimons.- Ante estas palabras surgió un estremecimiento en el grupo, sin decir mas Izzy los guió a donde el mapa digital le marcaba.
Llegaron en un santiamén, corrieron con la idea de poder llegar a tiempo, pero era tarde, sus digimon se encontraban donde Izzy predijo, sin embargo eran masas grises, sin vida, y lo mas perturbador para los chicos era que sus rostros no mostraban precisamente una situación placentera, habían sufrido bastante.
Las lágrimas inundaron rápidamente los ojos de las chicas, y los varones las reprimieron un poco, pero sus puños se apretaron tanto que la piel se volvió pálida.
-No, es una pesadilla.- sollozo Kari.
-No pierdan las esperanzas, recuerden que Kuwagamon se recobro.- Estas palabras de Izzy hicieron que todos recompusieran sus rostros.
-es verdad, hay que encontrar a el ser que les hizo esto.- Dijo Tk.
-Denme un momento.- Izzy saco su pc y tecleo hasta obtener una imagen de la isla.- miren, aquí esta la isla, intentare censar a las criaturas que no sean digimons.
El chico tecleo y aparecieron ocho puntos blancos, eran ellos mismos, enseguida unos puntos rojos, un par, luego se duplicaron, al terminar el escaneo notaron que había mas de cincuenta.
-No puede ser, esto debe ser una broma macabra, no podremos ir a tantos lados, se que pudimos contra dos, pero son demasiados.- se quejo Tai
-Dios… esto es cada vez mas difícil.- Sora les dio la espalda, las cosas comenzaban muy mal.
-Chicos, no hay que perder la calma, denme un momento.- Izzy desplegó de su portátil un cable que acerco a uno de sus compañeros digitales, Gomamon para ser precisos.
Unos instantes después Izzy analizaba lo obtenido.
-Es horrible, es como si ya no tuvieran vida, es peor que su muerte, si eso pasara irían a la ciudad del inicio, pero no pueden en este estado, es como un coma.- Dijo Izzy tomándose el cabello, habían llegado pero las cosas eran tan malas que jamás se lo hubieran imaginado.
-No puede ser, tato tiempo y no podemos estar con ellos realmente.- Se lamento Joe acercándose a Gomamon, entonces lo inesperado paso, los datos en la portátil cambiaron.
-Espera.- dijo Izzy ante el movimiento.- aléjate unos pasos.
Joe siguió las instrucciones, los datos volvieron a lo que había leído la primera vez.
-Ahora acércate otra vez.- los datos volvieron a cambiar.- chicos, esto es importante, tal vez… tal vez necesitemos tiempo a solas con nuestros digimons.
Con rápida organización cada uno acepto que tal vez podían ayudar a sus compañeros, cada uno tomo con cuidado a su compañero, y era sobrecogedor el hecho de que estuvieran tan fríos.
Cada uno tomo un poco de distancia, procurando no estar tan lejos para poder ayudarse si pasaba algo fuera de lo normal.
Bueno, pues contando con su preferencia si tienen algun comentario, de cualquier estilo, pues sera bien recibido, saludos y hasta la proxima
Goshujin Sama
