Hola
Se que ya dure mucho sin publicar, pero estoy en finales del semestre, he etado muy estresada, com0 que los profes se ponend e acuerdo para dejarnos los examenes y tareas casi el mismo dia mmm!!, pero bueno, se que muchos se habran dado cuenta que este fic ya habia sido publicado en otro lado, y que va mas adelantado, pero ya lo habia publicado desde hace tiempo, aqui no tengo mucho publicando de Captain Tsubasa, es mas para Harry Potter, pero con eso de las tareas, como dice una cancion, "Ni aqui y alla, ni alla ni aca" pues en ningun lado habia publicado algo para ya me tienen aqui, claro esta que es de noche, apenas asi, porque estaba terminando una tarea, bueno solo espero que les guste este cap
GRACIAS POR SUS REVIEWS
Melina Kudo Ozora
Capítulo 6
¡Claridad!, tan transparente como el agua
'Cause I am hanging on every word you say
And even if you don't want to speak tonight
That's alright, alright with me
'Cause I want nothing more than to sit
Outside heaven's door and listen to you breathing
Is where I want to be
Porque estoy esperando cada palabra que dices
He incluso si no quieres hablar esta noche
Eso está bien, está bien para mí
Porque no quiero nada más que sentarme
por fuera de la puerta del cielo y escucharte respirando
Es donde yo quiero estar
Minutos habían pasado, que para Tsubasa parecían horas, sabia que Sanae se había marchado o estaba por marcharse hacia Estados Unidos, estaba prácticamente del otro lado del planeta, pero aun así, la sentía mas cerca que nunca, este era sin duda el mejor día de su vida, pero se compararía cuando viera a Sanae mas saludable, mas alegre, mas ella, ganaría por ella, ya que fue Sanae la que siempre estuvo ahí, la que lo consoló en sus derrotas, la que le curo sus heridas, la que lo animaba, siempre ella
Flash Back
-Hay Tsubasa debiste tener mas cuidado- Le decía una Sanae de quince años a Tsubasa, quien estaba siendo atendido por ella, ya que este estaba lastimado del tobillo derecho
-Si, pero si no hubiera hecho eso no-
-Pero aun así-
-Di que te lo dije, que los demás aun no lo saben- Dijo el algo ruborizado
-Eh- Ella entendió bien lo que el había dicho, mas bien estaba sorprendida
-Ya sabes como se van a preocupar- Dijo Tsubasa lo primero que se le vino a la mente –Eres un cobarde Ozora- Pensó el pelinegro
-Ah, es eso, si debes de pensar en tu sueño- Dijo la chica, Tsubasa con trabajo y escucho, la miro, pero ella tenía la cabeza agachada ya que estaba "entretenida" poniéndole la venda en el tobillo –¡Ya esta!- Dijo la castaña tratando de sonar muy animada, aunque la verdad era otra
-Gracias Sanae, sabia que podía contar contigo, siempre estas ahí cuando nece…- Sanae se quedo impresionada por las palabras de Tsubasa, este estaba siendo sincero con ella¿le estaba diciendo que la necesitaba?, hasta que escucho que llamaban a Tsubasa –Ah cuando necesito de una amiga- Le dijo Tsubasa, esta le sonrió mientras se paraba y guardaba las cosas
-Amiga- Dijo la chica para si misma, mientras miraba como Tsubasa se iba con el equipo
-Gracias Sanae, eres muy importante para mi- Le dijo, aunque estaba seguro que la chica no lo iba escuchar, o que pensaría que solo como amigo
Flash back
-Además tu no le diste a entender otra cosa- Pensó el chico mientras tomaba el balón esquivando al equipo rival –Pero ahora es otro historia, ahora ya lo sabe- Decía para si mismo mientras le pasaba el balón a Taro –Taro-
-Se ve mas sonriente- Pensaba Taro recibiendo el pase de Tsubasa y se lo regresaba -¡Vamos Tsubasa! No nos queda mucho, estamos empatados, tu eres el único que puede lograrlo- Le dijo Taro, todos sus demás compañeros lo animaron a que lo hiciera
-Sanae mira esto, Roberto quiero que veas lo que he hecho gracias a tus enseñazas- Pensaba el chico mientras Roberto lo observaba desde las bancas del equipo contrario, no estaba frustrado porque si el anotaba ese gol iban a peder, estaba emocionado por ver como Tsubasa estaba creciendo, y no solo en el campo de juego
-Es todo lo que pude enseñarte, todo lo que aprendiste fue por tu propia cuenta Tsubasa- Pensó Roberto mirando Tsubasa
-¡Vamos Tsubasa!- Le gritaron todos su compañeros
-Tsubasa- Decía Sanae, quien seguía en el taxi, ya que por el mundial había un trafico terrible, pero ella no le importaba mucho llegar tarde, además de que tenia tiempo de sobra, solo quería saber como iba el juego
-Ese chico es fenomenal- Dijo el taxista, para hacer el recorrido más ameno
-Puede subirle un poco- Le pidió al taxista, este así lo hizo y lo que escucharon fue:
-Tsubasa esta dispuesto a anotar- Dijo el comentarista –Si anota seria el gol de la victoria, de lo contrario se irían a penales
-Tsubasa tu puedes- Dijo Sanae
-Vamos Tsubasa- Dijeron las chicas, quienes estaban tomándose de las manos, ya que si no estarían mordiéndose las uñas
-¡Vamos Tsubasa!- Dijo Daichi el hermano de Tsubasa, quien estaba con sus padres, el padre de el no iba a perderse un momento como este
-¡Vamos Tsubasa!- Gritaron Todos…………………………Tsubasa estaba dispuesto a anotar………. Eso hace…….. Hay una gran tensión……………solo se escucha cuando el comentarista grita:
-GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL- y muy a lo lejos el silbatazo que da fin del partido
-Gano mamá- Decía Sanae con lágrimas en los ojos
-Japón gana el mundial-
-Ganamos- Grito Tsubasa muy emocionado, uno de sus mas anhelados sueños se había hecho realidad, porque ahora su mas alelado sueño era ver feliz y saludable a su pequeña y amada Sanae, su Sanae… Pensando esto, el chico cae al suelo exhausto
-Tsubasa- grito Taro, quien iba hacia el –Tsubasa ¿Estas bien?-
-Yo creo que si- Dijo el aludido, pero no era muy cierto, el dolor que tenía en la pierna derecha era muy intenso, haciendo que el capitán nipón cayera al suelo desmayado
-Pero que pasa aquí, el numero 10 Tsubasa Ozora cayo al suelo, parece que no esta muy bien¿Qué abra pasado?-
-Hay no por favor que esta bien- Decía Sanae muy preocupaba
-Por lo que veo usted es algo de Tsubasa Ozora-
-Eh yo- La aludida no sabia que decir
-Más o menos-
-Es su novia- Dijo la mamá de esta
-¡Pero mama!- Exclamo la chica muy ruborizada
-¿Qué?, aunque no te lo haya pedido se que se quieren ¿Por qué lo vas a negar?-
-No lo niego, pero- Dijo Sanae Ruborizada desviando su mirada, observando el paisaje de su querido Japón que quizás duraría mucho en volver a verlo, al igual que sus amigos, al igual que Tsubasa
-Se nota que ese chico hizo una buena elección- El taxista le dijo sin dejar de mirar enfrente mientras las llevaba hacia su destino: el aeropuerto, lejos de todo, lejos de Tsubasa
-Tsubasa- Decía la chica en un susurro que el aire se llevaba, y que solo ella había escuchado, mientras que una lagrima caía, una lagrima que se llevaba sus recuerdos, su pasado, su amor, uno que estaba lejos y a la vez tan cerca, sentía a Tsubasa tan cerca, aunque la distancia se iba haciendo mas larga y los minutos se hacían eternos…. -Te prometo que voy a luchar para estar a tu lado- Pensaba la chica al momento que el taxi se detenía en el aeropuerto…..
-¡Vamos hija!, si no vamos a perder el avión- Le decía Yukiko al tiempo que se bajaba para tomar su equipaje y darle el dinero al taxista
-Voy- Dijo Sanae suspirando, de ahora en adelante las cosa iban hacer diferentes –Demasiado diría yo- Dijo la chica par así misma, recordando todo lo vivido desde que Tsubasa le dijo que la amaba
-¿Dijiste algo?-
-Nada que ya estoy lista-
-Gracias, aquí tiene- Le da el dinero al taxista
-Gracias a ustedes- Decía el taxista, quien las ayudo a llevar su equipaje
Sanae y su mamá caminaron ya con los boletos en mano para saber cuanto faltaba para que su vuelo saliera, pero cual fue su sorpresa de encontrase con………………
-Tsubasa-
Decía Sanae sorprendida, no espera verlo ahí, Sane se acerco corriendo a el, dejando caer su equipaje…. –Tsubasa- Al tiempo que Tsubasa la tomaba de la cintura y la elevaba en el aire, ella podía notar la felicidad en su rostro, había cumplido su mas grande sueño, después de tantos años de lucha y de esfuerzo, ahora eran compensado
-¡Felicidades Tsubasa¡Sabia que lo ibas a lograr!-
-Todo fue gracias a ti- Le dijo al tiempo que la bajaba para abrazarla y darle un beso en los labios
-Hay si, ya me viera yo pateando un balón- Dijo bromeando ella con una gran sonrisa
-Mmmm eso me gustaría verlo- Dijo Tsubasa siguiendo la broma algo pensativo
-Hay si como no ¿Y tu nieve de que la quieres?- Dijo ella bromeando, mientras fingía enojo
-Yo no quiero nieve- Se acerco mas a ella, para poder susurrarle en su oído –Yo te quiero a ti- Ella se estremeció al escucharlo, pero no pudo evitar sonreír con ese comentario
-Tsubasa- Le dijo tiernamente al tiempo que lo abrazaba fuertemente –Me hubiera gustado…- Le decía Sanae algo apenada, pero Tsubasa no la dejo terminar
-No pienses en eso- Decía mientras tomaba su barbilla con la mano derecha y en la otra tenia algo en ella, aunque no se podía ver que era –Quiero que tu estés bien, no me importar lo demás, los partidos y los mundiales van y vienen, además tu estuviste siempre, desde que empecé siendo novato y tu me ayudaste a convertirme en lo que soy ahora, puede que digan que el talento siempre lo he tenido, pero de que me servia ese talento si me daba por vencido, tu me ayudaste cuando yo me sentía frustrado, sentía que no podía mas, que mis adversarios era superiores a mi, pero tu me apoyaste y me dabas ánimos, o me "regañabas" cuando metía la pata- Le estaba diciendo Tsubasa, mientras que Sanae sonrió con el ultimo comentario de Tsubasa –Siempre Sanae…. Siempre has estado conmigo, y aunque no sea físicamente, siempre vas estar en mi corazón- Con eso Sanae comenzó dejar que sus lagrimas guardadas salieran, ella iba a decir algo, pero Tsubasa no la dejo –No llores por favor –Al tiempo que le quitaba las lagrimas con sus dedos –Mejor sonríe, quiero que así como me ayudaste a no darme por vencido, quiero que tu lo hagas-
-Tsubasa yo…. Gracias-
-No tienes nada que agradecer-
-Si, tengo que, a pesar de haberte mentido sigues aquí, yo había hecho esto para no lastimar a nadie, pero me di cuenta que los he lastimado mas con mi indiferencia, aunque no es fácil llevar esta carga contigo, mi vida cambio de un día para otro, me sentía que tenia todo perdido, que mi vida no valía nada, aunque luego mi madre me hizo recapacitar, tenia deseos de vivir, para cumplir mis sueños, para seguir viéndolos, para seguir mirándote, ver que cumplieras tu sueño como lo has hecho ahora, tu mas que nadie fue mi razón de vivir-
-Sanae- Ambos se quedaron en silencio, no había mucho que decir, todo se había dicho, todo estaba más claro que el agua
-Me alegra que estés aquí- Le decía Sanae abrazándolo fuertemente, ella pudo percatar que el se quejaba y que tenia el ceño un tanto fruncido -¿Estas bien?- Le pregunto ella preocupada
-Si es solo- Ella se le quedo mirando y recordó que el se había lesionado
-Pero si tu…. ¡Estas lastimado!- Exclamo Sanae-
-No, bueno si, pero solo es una molestia, ya me dieron algo para que se bajara la hinchazón no te preocupes- Le dijo el muy sacado de la pena, no era muy cierto eso, pero no quería preocupar a Sanae –Por cierto ¿a qué horas se va ir su vuelo?- Dijo Tsubasa mirando su reloj
-Bueno va ser-
-En quince minutos, aun tienen tiempo, el equipaje ya fue registrado, iré a comprar algo, sigan platicando-
-Ok mamá-
-Gracias señora Nakaza…- Le decía Tsubasa un tanto ruborizado como lo estaba Sanae
-Yukiko, dime Yukiko- Esta lo dijo con una gran sonrisa, causando un sonrojo por parte de Tsubasa
-De acuerdo- Le dijo el un tanto nervioso, Sanae sonrió al ver como estaba, además de que tenia las mejillas en un tono rosado, este se dio cuenta de que ella sonreía y eso le alegro
-Me alegro que ella este feliz- Pensaba el chico perdiéndose en ese mar café que ella tenia por ojos, en esos labios tan carnosos y rojos como si de una manzana se tratara
-Bueno si me disculpan- Dijo Yukiko mientras se alejaba de ellos, mientras que la pareja se dirigía hacia unos asientos mientras esperaban que el tiempo pasara para que anunciaran su vuelo y ella se marchara rumbo hacia otro país
Sanae y Tsubasa estaban sentados ambos tomados de las manos, ella tenia su cabeza recargada en le pecho de este y Tsubasa le acariciaba su cabello, que estaba tan lacio que sus dedos pasaban rápidamente entre el, no importaba nada, solo que estuvieran los dos, ahí en ese momento, ese instante, las palabras salían sobrando, solo escuchar la respiración de ella, sabiendo que seguía a su lado, estar ahí, con ella, era lo que el quería, donde el quería estar….
-¿Has ido ya a Estados Unidos?- Le pregunto Tsubasa mirando a Sanae
-No, es la primera vez que iré, de hecho es el país más lejano al que iré, aunque sea por estos motivos-
-Bueno pero-
-Creo que tendré que fluir mi ingles-
-Bueno pero si en las clases eras la mejor- Le dijo este, ella con el comentario se ruborizo
-No es lo mismo-
-¿Por qué esa cara?, que mira que tu ingles es bueno comparado con el mío-
-Bueno ahí no lo dudo- Le dijo ella en todo de broma
-¡Oye!- Le reprocho el siguiéndole la broma
-Pasajes con destino a New York favor de pasar a la puerta dos…..- Se escucho a lo lejos
-Ese es mi vuelo- Dijo ella sin mirarlo
-Eh bueno yo-
-Pasajes con destino a New York favor de pasar a la puerta dos-
-Me Hablas en cuanto llegues-
-Esta bien-
-Bueno, quiero darte algo antes de que te vallas- Dijo Tsubasa con algo de nervios, mientras metía su mano al bolsillo de su pantalón
-¿Darme algo?- Pregunto Sanae algo desconcertada
-Si, toma- Le da una cajita muy bonita color azul aterciopelado, que cabía muy bien en su mano, esta sabía lo que la pequeña cajita tenia en su interior, la abrió esperando que lo que pensara fuera mentira, pero no era así, dentro de ella había un hermoso anillo
-¿Quieres casarte conmigo?-
-Tsubasa yo-
-No quiero que me digas nada ahora… solo quiero que lo pienses-
-Esta bien- Decía ella mientras el le colocaba el anillo en su dedo
-Gracias- Decía el mientras besaba su frente tiernamente
-Sanae es hora de irnos-
-Si mamá- Dijo esta mientras le daba un beso en los labios a Tsubasa –Adiós Tsubasa
-Piénsalo bien-
-De acuerdo- Dijo esta mientras se despedía de el y se iba caminando sin mirarlo, ya que aun no sabia que pensar, no sabia darle una respuesta en relación a la propuesta que le había dado, no sabia que iba pasar, lo único que quería era que sus sentimientos se aclararan, que hubiera una "¡Claridad!, tan transparente como el agua"
