BREATHING
CAPÍTULO 7
ESTANDO A TU LADO
I am
hanging on every word you say
And even if you don't want to speak
tonight
That's alright, alright with me
'Cause I want nothing
more than to sit
Outside heaven's door and listen to you
breathing
Is where I want to be
Estoy esperando cada palabra que dices
He incluso si no
quieres hablar esta noche
Eso está bien, está bien
para mí
Porque no quiero nada más que sentarme
por
fuera de la puerta del cielo y escucharte respirando
Es donde yo
quiero estar
Había pasado casi un mes desde que Sanae había partido rumbo a Estados Unidos, Tsubasa le hablaba cada 2 veces por semana, aunque últimamente no lo hacia puesto que tenia que regresar a España, para continuar con su contrato con el Barcelona…. Mientras que ella seguía al pie de la letra el tratamiento….
-¿Estas seguro?- Le decía Taro desde la puerta en el cuarto de Tsubasa, mientras que este estaba alistando una maleta, puesto que había ido a visitar a su familia
-Si llevo más de una semana sin saber de ella, le hablo y no me contesta-
-Bueno pero puede que no pueda, quizás no puede hablarte porque esta con el tratamiento- Dijo Taro mirando a su amigo meter su equipaje sin importarle como estaba acomodado, solo aventaba la ropa a su maleta
-Pero ya pedí la cuenta de las veces que la he llamado, mira que algunas veces me contesta Yukiko y-
-¿Yukiko?- Dijo Taro con una mirada traviesa –Ah pues si verdad, hay que hablarte de tu a tu "suegrita"- Dijo Taro haciendo énfasis en suegrita, tanto así que Tsubasa se sonrojo
-¡Taro!-
-Bueno ya- Alzando las manos, mientras recibía un almohadazo de parte de Tsubasa –Iré por agua ¿Quieres algo?-
-mmm nada-
-Ok- Le dice Taro mientras baja a la cocina, donde la madre de Tsubasa estaba preparando la comida….
-¿Me pregunto si estas bien?- Se decía Tsubasa para si mismo mientras miraba una foto donde estaba los dos, el la abrazaba por la espada, esa foto se la había pedido el antes de irse, ella no muy convencida había accedido, habían usado la cámara digital de ella, así que no tenia mucho que se la había mandado por el Messenger, porque a veces solo así podían hablarse
-¿Y esa foto?- Le pregunto Taro mientras traía el agua y otra cosa –Tu madre te manda esto- Le da un panque que ella había hecho –Esta caliente-
-Ya me di cuenta- Dijo arqueando las cejas, mientras levantaba de la cama el panque que se le había caído
-Bueno, pero no me contestaste-
-¡Ah, la foto!, nos la tomamos antes de que ella se fuera a Estados Unidos- Dijo el pelinegro mientras guardaba la foto con sumo cuidado con el resto del equipaje
-¿Simple la llevas contigo?-
-Si, ¿Algún problema?-
-Ninguno, lo único que puedo decir es que el amor ti que te pego fuerte-
-Bueno yo no se- Dijo mirando la foto con una sonrisa –Pronto te volveré a ver- Pensó el chico
-Tsubasa- Dijo Sanae mirando la foto que el le había pedido día que el le dijo que ella tenia leucemia –Te extraño tanto –Decía Sanae mientras aferraba la foto a su pecho y lloraba amargamente…. Casi un mes había pasado desde que ella había comenzado con el tratamiento, no podía salir, tenia que estar en reposo, terminaba muy debilitada, sus defensas eran pocas –Tengo que ser fuerte- Dijo la chica parándose mientras colocaba la foto en el buró derecho, donde había una lámpara de noche, al igual que en el otro buró, ella se dirige hacia la ventana de su habitación, la cual tenia un pequeño balcón, abrió la ventana, para sentir la brisa matutina, que mas que eso, parecía una brisa congeladora, pues hacia frió, y la pijama que traía puesta no le tapaba mucho, así que fue por su bata, la cual era larga y la tapaba completamente, se puso unas pantuflas rosas, del mismo color que su bata, y salio para mirar el "paisaje que le otorgaba ese día, aunque no era lo mas hermoso que había visto, salir de su habitación era una alivio, se sentía asfixiada, encerrada en esas cuatro paredes sin hacer nada, sin saber de nada…..
-No hay mucho que ver- Decía Sanae mirando el cielo, el cual estaba completamente nublado, ningún rayo de sol se asomaba entre esos nubarrones tan grises, miro hacia abajo y solo veía gente caminando por las banquetas, que corrían apresuradas a sus trabajos, el las calles muchos carros, unos mas lujosos que otros, se movían con lentitud debido al trafico, no había mucho que ver, solo estaba ella y al aire que movía su cabello y acariciaba su rostro delicadamente….. Sanae junto con su madre había alquilado un departamento en una concurrida parte de New York, aunque estaban pensando radicar a las afueras de "La gran manzana" porque esa manera de vivir, no era la adecuada para ella
-Muy diferente- Mirando hacia abajo, donde la gente, feliz con su vida, seguía lo que cotidianamente hacia día a día…. Mientras una lagrima de deslizaba por sus mejillas y se dirigía al suelo, al igual que las gotitas de lluvia que empezaron a caer
-No es igual, nada es como antes, y nunca lo será- Dijo la castaña mientras caía arrodillada y abatida, dejando que las lagrimas salieran, como la lluvia en ese entonces, parecía que el clima y ella estaban sincronizados, era un día tan gris y tan sombrío, como ella se sentía, tan sola, sin fuerzas….. Sin esperanzas….
-Tsubasa ¿Estas bien?- Le pregunto Taro, quien los había acompañado a comer
-Eh si ¿Por qué lo dices?- Le pregunto Tsubasa con una sonrisa
-Bueno, no has probado bocado-
-Si hijo, se te va enfriar-
-No me pasa nada- Dijo el chico con una falsa sonrisa de boca a boca -¿Por qué tengo este presentimiento?- Pensó el pelinegro
-¿De verdad?- Le pregunto Natsuko preocupada
-Si, mamá, iré por más agua- Dijo levantándose, pero casi se cae, debido a que la agujeta de su uno de sus tenis (el derecho) se había roto
-¡Cuidado Tsubasa!-
-Perdón, es que mi agujeta ¿Se rompió?- Dijo el chico desconcertado, Taro miro el suelo igual de desconcertado
-¡Que raro!- Exclamo el castaño
-Insito que algo no esta bien- Pensó el chico mientras iba por el agua
-¡SANAE!- Dijo Yukiko mientras salía al balcón, donde Sanae estaba hincada mirando hacia la nada apretando las barrotes del barandal con sus manos -¿En que estas pensando? ¿Te estas mirando?- Dijo Yukiko mientras levantaba a su hija de ahí, este tenia la mirada perdida, las lagrimas se confundían con la lluvia, la cual la tenia toda empapada, cosa que parecía no importarle –¡Estas toda mojada! Encima tienes fiebre- Exclamo Yukiko mientras metía a su hija para que esta se resguardara en su habitación, cerro la puerta, y ayudo a su hija a cambiarse, le ayudo a cepíllale el cabello, que ahora estaba mas corto, ya que en un Sanae en un arranque de desesperación, decidió cortárselo, lo tenia como cuando estaba en la primaria
-No puedo- Dijo Sanae mientras abrazaba a su madre –Ya no puedo- Yukiko abrazo a su hija con fuerzas y ambas lloraron juntas… con mucho dolor –Ya no tengo fuerzas, Ya no- Dijo débilmente al tiempo que se desvanecía
-SANAE-
Tsubasa después de haber comido, fue a su habitación, recordando que aun le quedaban cosas por empacar, miro la foto de ambos y la saco nuevamente de su lugar, la observo detalladamente, pero el vidrio se cuarteo rápidamente haciendo que se cortara
-¿Pero que rayos?- Dijo Tsubasa dejando la foto con su equipaje mientras se dirigía al baño para revisarse su herida -¿Qué significa esto?- Cuando miro la foto sintió nuevamente el mismo presentimiento de que algo no andaba mal, lo primero que se le vino a la mente fue –Sanae-
-¿Tsubasa?- Le pregunto Taro al pelinegro que se dirigía rápidamente hacia el teléfono, además de que estaba sangrando de la mano
-¿Qué paso hijo?-
-Contesta, contesta, ¡Diablos!- Decía Tsubasa todo desesperado
-¿Qué paso?-
-No lo se mamá-
-¿Eh?-
-Es que- Tsubasa les contó todo
-Bueno Tsubasa quizás sea una falsa alarma, estas así porque estas angustiado por ella, pero mañana iras a verla- Dijo Taro con una sonrisa, fingida pero lo era, porque no sabía si creerle o no a lo que decía su amigo
-Es que no se- Dijo Tsubasa revolviéndose los cabellos mientras se sentaba abatido en la sala aun lado del teléfono….
Minutos después, el teléfono sonó, no conocía ese número, no era de Japón, hasta que miro el número, no sabia de donde, pero lo que si sabia era que el número era de Estados unidos
-Bueno-
-Tsubasa, habla Yukiko-
-Yukiko Hola, ¿Se encuentra bien? ¿Y Sanae?- Dijo el chico preocupado, ya que por lo general es Sanae lo que le hablaba, si hablaba el, le contrataba Yukiko, pero las llamadas siempre era Sanae las que las hacia, algo no andaba bien
-Es que ella-
-¿Qué le paso?
-Es Sanae, ella se puso muy mal
-¿Qué?-
-Los doctores dijeron que si ella empeora, no habrá muchas posibilidades que siga respondiendo al tratamiento, y quizás, quizás- Decía Yukiko abatida, Tsubasa estaba desconcertado, no sabia que decir, se quedo congelado, solo escuchaba lo que le decía Yukiko
-No puede ser- Dijo Tsubasa mientras se dejaba caer en el sillón, lagrimas de impotencia salían de sus ojos, el estaba ahí y ella prácticamente debatiéndose entre la vida y la muerte
