-Vamos no te enojes, no queremos que se pongan así en su boda-

-¿Qué?- Gritaron Tsubasa y Sanae a la vez, ambos chicos miraban a sus amigos de manera desconcertante, esperando en unos momentos decirle "Inocente palomita que de tejase engañar" o "Ustedes si que son ingenuos, se la creen todita", pero no era así, sus amigos estaban con una sonrisa en sus rostros, mas cuando Tsubasa sintió que era jalado por parte de Taro, así que ahí fue cuando comprendió todo, Taro fue quien planeo esto, ¿Quién mas sabia que le había pedido matrimonio a Sanae?

-Vamos Tsubasa- Le dijo Taro

-Pero-

-Vamos Sanae, que te tienes que probar el vestido-

-Pero chicas- Dijo Sanae quien no tenía más remedio que seguir a Kumi, mientras como pudo se despidió de Tsubasa solo con un movimiento de mano

-¡Taro Misaki! - Le hablo Tsubasa un tanto enojado -¿Fuiste tu?-

-¿Qué yo que?- Le dijo haciéndose el desinteresado

-No te hagas el que no sabes nada, se que tu planeaste esto-

-¿Me crees capaz de algo así?- Le pregunto Taro de niño que no rompe ni un plato, Tsubasa ante eso no respondió nada –No me respondes, sabes que me estas ofendiendo –Dijo Taro haciéndose el ofendido

-No me digas ¬¬ -

-Bueno ya, si fui yo nn- Le dijo con mucha alegría

-Bueno no se si darte las gracias o una paliza-

-¿Puedo escoger?-

-Ya, no seas payaso, ¿Se puede saber porque sacaste todo esto?-

-Bueno fue porque- Taro no sabia que decirle, pero Tsubasa hablo

-No tienes porque decirme nada, se que hablaste con Sanae, gracias- Le sonrió el pelinegro mientras ambos se subían al auto deportivo de Taro

-Bueno, bueno lo único que hice fue decirle la verdad, tampoco obligarla a nada, ella era la única que sabía que era lo que quiera-

-Lo se, solo estaba tan confundida, igual que yo, aunque ahora se ve mejor, mas animada, ni parece que este enferma- Dijo Tsubasa con alegría

-Mira Tsubasa lo que estamos haciendo es por que son nuestros amigos, pero quien tiene la ultima palabra son ustedes- Le dijo seriamente

-Ya lo se- Le dijo Tsubasa mientras miraba por la ventana, y dejaba que el aire golpeara su cara y moviera sus negros cabellos –Si mira que no me hubiera disgustado casarme con ella donde sea, con tal de estar con ella, mira que hasta me hubiera casado en unos de esos casinos de las vegas- Le dijo Tsubasa sin dejar de mirar por la ventana mientras que Taro soltó una carcajada

-Quien lo diría- Dijo Taro sin dejar de reírse –Y pesar que duraste en darte cuenta de que la amabas y ahora serás el primero en casarte, ¿Pero si te casarías en las vegas?- Taro no paraba de reírse

-Fue un decir ¬¬ -

-Bueno esta bien, es que aun no me saco la idea de la cabeza, tu y Sanae en esas capillas llenas de arreglitos cursis con corazones y con un padre borracho- Le dijo tratando de contener la risa

-¿Tu como sabes tanto? ¬¬ - Le pregunto Tsubasa mientras Taro dejo de reírse, ahí fue el final de la conversación

-¡Kumi!- Le exclamo Sanae luego de haber salido del aeropuerto para subirse a un auto, no sabia de quien era pero en esos momentos eso era lo de menos –¡KUMI!-

-¿Qué pasa Sanae?- Le pregunto Kumi, quien se acomodaba el cabello para atrás

-¿A quién se le ocurrió esto?- Le pregunto Sanae, aunque en un tono neutro, pues nos sabia que sentir, no sabia si enojarse o estar feliz, pues pronto estaría casada con Tsubasa

-A mi no me regañes, que la idea fue de Taro- Kumi se llevo las manos a la boca

-Así que fue Taro- Dijo seriamente –Bueno vamonos- Les dijo como si nada, tanto Kumi como Yukari la miraron desconcertadas

-¿No estas enojada?- le pregunto Yukari

-¿Debería?- Le pregunto Sanae

-Bueno no se- Dijo Yukari

-Vamos chicas- Le dijo Sanae alegre, ellas sonrieron, para después irse en el auto a la casa de Sanae

-¡Hola Sanae!- Dijo Yayoi quien salía de la casa de ella para recibirla muy alegre

-Hola- Dijo Sanae suspirando

-Vamos Sanae que tenemos mucho que hacer- Dijo Yoshiko quien salio igual que Yayoi

Ya dentro comenzaron a conversar un rato, pues Sanae debía estar cansada del viaje

-Si no fuera por Taro, quien sabe hasta cuando se le hubiera ocurrido a Tsubasa pedirte que te cases con el- Dijo Kumi seriamente, como si fuera una verdad incorregible, las chicas asintieron, menos Sanae

-No lo creo- Dijo Sanae con una sonrisa, las chicas se miraron entre si, pues habían escuchado mucho ese "No lo creo" por parte de Taro

-¿Por qué?- Le pregunto Kumi

-Por esto- Les dijo la futura señora de Ozora a las chicas, mientras les mostraba su mano izquierda, para ser más precisos su dedo anular, donde había un precioso anillo, con un diamante muy lindo, de un tamaño considerable, era sencillamente hermoso, Sanae había pasado todo el tiempo que estuvo en New York contemplándolo, el diamante tenia un tamaño adecuado, hasta en esos detalles la conocía, pues a ella no le gustaba mucho ser muy "exagerada" en cuanto a esos detalles, le gustaba las cosas mas sencillas, pero aun así, se le miraba hermoso………y lo sabia ………….y pensar que todo este tiempo había tenido una idea errónea de quien era en realidad Tsubasa Ozora

-¡No me lo creo!- Dijeron las chicas a la vez, casi echándose encima de Sanae para contemplar en anillo -¿Cuándo?-

-Fue cuando me fui a- Les dijo Sanae ruborizada

-¿Por qué nos no lo dijiste?- Le pregunto Kumi

-Porque pasaron muchas cosas-

-Bueno ya, nosotras aquí perdiendo el tiempo, y tu deberías arreglarte- Dijo Yayoi quien se ponía de pie –Será mejor que te des un baño, te relajes, para que mires tu vestido-

-Hay gracias chicas- Dijo Sanae con lágrimas en los ojos-

-Ya Sanae, que para llorar en la iglesia- Dijo Yukari quien abrazaba a Sanae, mientras que ella metía a su cuarto para darse un relajante baño

-Hay tantas me han pasado últimamente que no podría decir cual es mas emocionante- Pensaba Sanae mientras se miraba en el espejo del baño mientras se quitaba la ropa para metense en la gran tina que estaba preparada especialmente para ella, con esencias aromáticas –Que bien huele- Se dijo para si misma –Hay todo esto parece un sueño, ¿Y si Tsubasa se arrepiente y no quiere casarse conmigo?, pero bueno el ya me había pedido- Pensaba mientras miraba el anillo que le había regalado –Pero el solo lo dijo, nunca- Se dijo para si misma –Espera Sanae, Tsubasa te ama, ¿Quizás el si quisiera casarse contigo?- Sanae se ruborizo mientras se metía en la tina ocultando su cabeza en la tina con agua jabonosa -¡Que emoción!- Pensaba Sanae mientras se relajaba un poco pensando en que pronto seria la señora de Tsubasa Ozora

Mientras tanto, en la casa de los Ozora, Tsubasa era "arrastrado" por Taro y

-¿Tu también papá?- Dijo algo asustado y sorprendido de que todos estuvieran "conspirando" para hacer esto

-Vamos hijo que si no fuera por nosotros nunca-

-Pero papá, si el día que se fue a Estados Unidos le pedí que se casara conmigo- Le dijo Tsubasa ya hartándose de que todos creyeran lo eso de el, el caso es que quizás se había ganado esa fama, pero quería darles a entender que no era así, que el fútbol podría ser su sueño, su pasión, pero Sanae era su vida

-¿Qué?- Dijo el padre de Tsubasa totalmente sorprendido

-Pues si-

-No me esperaba eso, mira que Taro- Dijo su padre pero Tsubasa no lo dejo terminar

-Taro lo sabia- Dijo Tsubasa tratando de no "estrangular" a Taro ahí mismo

-Ah ya veo- Dijo Natsuko quien hacia acto de presencia, apenas entrando por la puerta

-¡Sorpresa!- Exclamo Taro con una sonrisa nn, mientras que Tsubasa y sus padres no decían nada

-Bueno ya, nosotros también estamos en esto, si ellos no quisieran casarse ya sabes sobre quien van a caer los cargos y los pagos- Le dijo Natsuko mirando a Taro a los ojos, este se intimido, y solo asintió con la cabeza

-Aunque algo me dice que Tsubasa no se arrepiente de esto- Dijo su padre, mientras que su Natsuko se acercaba a Tsubasa para darle algo

-Hijo toma- Lo toma de las manos y le da una cajita –Estos anillos eran de tu abuela, eran los anillos que usaron por mas de 40 años

-Pero si mi abuela te los dio a ti- Le dijo Tsubasa con la voz entrecortada, sabia que esos anillos tenían un valor invaluable para ella, esos anillos se los había dado su abuela cuando murió

-Si, pero ella me dijo que te los diera a ti-

-¿A mi?- Dijo Tsubasa sorprendido

-Si- Dijo Natsuko entrecortada –Ella me los dio con la intención de dártelos algún día, cuando encontraras a la chica ideal para ti, y se que Sanae lo es- Le dijo mientras se quitaba las lagrimas de los ojos, mientras esposo le ponía las manos los hombros

-Pero mamá-

-Vamos, ella así lo quiso, eres su primer nieto-

-Gracias mamá- Le dijo Tsubasa mientras la abrazaba –Gracias abuela- Pensaba el chico pelinegro para después todos se percataron de la hora, necesitaban alistarse

-No es que quiera ser aguafiestas- Dijo Taro mirando su reloj –Pero solo les quedan 3 horas para alistarse, además creo que alguien durara más con los nervios que se cargara-

-¡Taro!- Exclamo Tsubasa enojado

Una hora después, en casa de la familia Nakazawa

-Hermana, apurate, que solo te queda una dos horas y de aquí a que llegues a la iglesia- Le dijo su hermano, quien era muy parecido a ella, solo que el cabello de el era mas oscuro, el ya estaba vestido con su traje, no pasaron muchos segundos cuando las miradas asesinas de Sanae y sus amigos le lanzaban hacia el y este solo salio de la habitación, las chicas ya estaban peinadas y con sus respectivos vestidos, los cuales eran en un tono rosa pálido, pues sabían, que hace tiempo, cuando las chicas había hecho una "pijamada", cada una había platicado de cómo le gustaría que fuera su "boda" y Sanae les había dicho que quería que sus damas llevaran vestidos color rosa pálido

-Chicas, ustedes- Dijo Sanae sorprendida al ver los colores de los vestidos

-Ya lo sabemos, mira que fue de última hora- Dijo Kumi mientras le ayudaba a maquillarse

-Y di que los encontramos en barata- Dijo Yukari, dijo fue forma elocuente, las chicas rieron con ese comentario

-Bueno di que nos dieron descuento en la boutique- Dijo Yayoi, quien sacaba el vestido que estaba en el armario de Sanae –Pensé que iba servir para una ocasión especial- le dijo mientras le daba el vestido a Sanae, esta ultima lo miro detalladamente

-Este vestido- Dijo sorprendida, no sabía ni que decir, no solo era hermoso, si no que

-Si, recuerdas que hace tiempo hiciste un diseño de un vestido de novia, cuando me ayudaste-

-Pero si yo no dibuje nada-

-Pero me diste la idea, además fuiste tu la que me dijo como lo querías y yo solo lo dibuje, pues esta aquí- Dijo Yayoi, quien estaba estudiando diseño de modas, y ese vestido fue hecho por ella y su grupo de compañeros con los que estudiaba, aunque la idea era de Sanae

-De verdad, se ve más bonito de cómo me lo imaginaba- Dijo Sanae mirando el vestido emocionada

-Pero se vera mejor puesto- Dijo Yoshiko, quien traía el cabello sujetado en forma de chongo, con un vestido de tirantes que estaba dos dedos debajo de la rodilla

-Si Sanae, pontelo, porque de tanto ajetreó que no supimos si te iba quedar-Dijo Yukari, mientras le ayudaban a Sanae a ponerse el vestido-

En casa de los Ozora

-Mugre corbata- Dijo Tsubasa hecho un mar de nervios mientras se ponía la corbata, más bien mientras hacia el intento y la pobre corbata terminaba hecha un nudo

-Vamos Tsubasa tranquilízate-

-Ha si, quieres que me tranquilice, mira que apenas hace horas llego a Japón y tu me dices que me voy a casar, y quieres que me tranquilice- Le dijo Tsubasa a Taro, su amigo solo lo miraba con una sonrisa

-Jajaja ¬¬ - Tsubasa sonrió con sarcasmo, mientras miraba a su "querido" amigo con las cejas arqueadas

-Ya esta- Le dijo Taro mientras le ayudaba con la corbata

-Hijo ¿Ya estas listo?- Le dijo Natsuko quien entraba en la habitación, quien traía un traje de tres piezas color rosa, una falda que llegaba debajo de las rodillas, una blusa blanca y el saco del mismo color que la falda

-Si, mira que su hijo esta más que listo- Le dijo Taro, ya que Tsubasa estaba como en la luna

-Hay hijo- Le dijo Natsuko mientras se acercaba a el, te ves tan bien, hay parece como si fuera ayer el día que llegamos aquí y mírate ahora-

-Ya mamá-

-Hijo es la verdad, para mi siempre seguirás siendo un niño- Le dijo mientras la abrazaba –Aunque ahora con los nietos, quien sabe-

-¿Nietos?- Dijo Tsubasa en un estado de pánico, solo de pensarlo se le erizaba la piel

-Bueno aun no, pero yo quiero nietos- Le dijo mientras salía

-Mira que no soy el único, yo quiero "sobrinitos", a lo poco dos- Le dijo Taro

-¿A lo poco?¬¬- Le pregunto Tsubasa

En eso llego la madre de Sanae, quien le ayudo a ponerse el vestido, después, cuando ya estaba lista, su madre se acerco a ella

-Hija estas hermosa- Le dijo Yukiko mientras admiraba a su hija, ya toda una mujer apunto de casarse

-Gracias mamá- Le dijo Sanae

-Bueno, quiero que uses esto- Le da un collar y unos aretes que hacían juego con su vestido –Los use en mi boda-

-Pero mamá-

-Quiero que ahora los uses tu- Le dijo ella –Mira han pasado de generación en generación, eran de tu abuela-

-Gracias mamá- Le dijo Sanae, sus ojos comenzaron a brillar, estaba apunto de llorar

-Vamos, que si seguimos así vamos a llorar- Le dijo Yukiko mientras le daba un abrazo a su hija

-Vamos Sanae- Le dijeron sus amigas, mientras Sanae terminaba de contemplar el vestido, era hermoso, estaba tan feliz, después de tantos sufrimientos, de tantos años ocultando su enfermedad, la leucemia no la venció, ella venció a la leucemia, y ahora después de tanto, iba ser feliz a lado de Tsubasa y de las personas que amaba

-Todo se acabo- Dijo Sanae para si misma, mientras miraba a su pequeño osito –Deséame suerte Yuki- Ella sonrió dándole un ultimo vistazo a su habitación, done en ella habían tantos recuerdos, buenos y malos, pero al final era recuerdos, su vida estaba ahí, ahora culminaría una etapa de su vida para comenzar otra, junto a Tsubasa

Pasaban los minutos y Tsubasa estaba esperando en aquella iglesia, que sus amigos, en espacial Taro habían escogido para que Tsubasa y Sanae se casaran, la iglesia estaba repleta de invitados, era suficiente con los compañeros de la selección, pero también pudo ver que estaban amigos y conocidos de Tsubasa, pudo ver a varios compañeros de Brasil, como su entrañable amigo Pepe y su no solo amigo sino maestro Roberto, con quien estaba hablando para calmar a un Tsubasa nervioso y inciso

-¿Nervioso?- Le pregunto Roberto a Tsubasa, mientras que este solo arqueaba las cejas

-No que va-

-Mira que la noticia me llego de sopetón-

-Y a mi- Dijo mirando a Taro quien estaba cerca de el, Roberto solo miraba de forma incrédula

-¿Qué?, no me digas que tu y Sanae se comieron la tarta antes del recreo- Le dijo seriamente, aunque no pudo evitar bromear

-Claro que no, solo que es una larga historia-

-Mira, quien lo diría, ¡Te casas!, bueno tienen sus razones, espero que seas feliz- Le dijo Roberto dándole unas palmaditas en la espalda de Tsubasa

-Gracias- Le sonrió Tsubasa

-Me habías dicho que ella tenía Leucemia-

-Si, aunque ya esta mejor, los doctores dicen que ya paso lo peor-

-Si, pero ahora estarán juntos- Le dijo Roberto, mientras Taro se acercaba a ellos

-Si, es que el amor le pego fuerte- Dijo Taro con unas sonrisa

-Oye creo que estar mucho tiempo junto a Ishisaki te hace daño- Le dijo Tsubasa… mientras que no muy lejos de ahí, Ishisaki estornudaba fuertemente

-¿Estas bien?- Le pregunto Yukari a su novio

-¿O me dará gripa o alguien esta hablando de mi?- Le dijo

-Creo que la segunda?-

-Oye ¬¬-

Mientras en uno de los asientos, una chica de cabellos cafés casi oscuros, y de ojos igual de cafés casi negros, miraba de un lado para otra algo nerviosa, mientras con sus manos que estaban en sus piernas arrugaba un pequeño pañuelo que hacia juego con su vestido color rosa pálido

-¿Nerviosa?- Le dijo un chico de cabello negro que se sentaba aun lado de ella, el cual traía el cabello algo despeinado

-Algo, no conozco a nadie, bueno excepto a Tsubasa, a los demás no los trate mucho-

-Bueno veras que te llevaras bien con ellos-

-Eso espero, oye ¿Tu cabello?- Le dijo la chica señalando la cabeza de aquel chico -¿Traías puesta tu gorra?-

-Si- Dijo el algo avergonzado

-Hay Genzo, nunca cambiaras- La chica sonrió –Hasta cuando te cases vas a traer tu gorra-

-Será cuando nos casemos- Le dijo mirando donde estaba Tsubasa esperando a Sanae, mientras Lily miraba a Genzo algo incrédula y sorprendida –Vamos, quizás algún día-

-Pero no somos nada-

-Bueno, si los besos que nos dimos no son nada-

-Creía que tu-

-Es que me gustas de verdad, quiero estar contigo-

-Genzo no se que decir- Lily tenia las mejillas sonrojadas, era algo que siempre quiso escuchar

-No digas nada-

-Creo que decir que me gustar sale sobrando, si desde un principio lo supiste, pero creí que solo lo hacías por compasión- Dijo ella bajando la mirada

-No de verdad me gustas- Le dijo mientras tomaba la barbilla de ella para levantarle la cara –Y creo que no esta demás pedirte que seas mi novia

-¡Genzo!- Muchos al escuchar a la chica voltearon a ver, ella solo agachaba la cabeza avergonzada y le dijo que si, este solo sonrió… Poco tiempo después, cuando todos estaban en sus respectivos lugares, y Tsubasa esperaba para que Sanae entrara por las puertas de esa hermosa iglesia, donde en ese lugar unirían sus vidas para siempre….

Y fue así, como Sanae entro con un ese resplandeciente vestido blanco acompañada del brazo de su padre, (que luego de estar viajando mucho por cuestiones laborales, dejo todo para estar junto a su hija en un día tan especial), Tsubasa estaba anonadado con la belleza que tenia enfrente, acercándose cada vez mas con cada paso, no se arrepentiría, quería estar con ella, en las buenas y en las malas, quería estar con ella a pesar de su enfermedad, quería amarla, quería que ella fuera testigo de sus triunfos y fracasos, quería ser su apoyo, como ella lo fue para el en muchas ocasiones……

Sanae miraba a Tsubasa, estaban tan feliz de verlo ahí, esperándola con una sonrisa, por fin estaría a su lado, no podía ser más feliz, parecía un sueño, pero no era así, era real, todo era real, era como si todo lo que había vivido fuera una pesadilla de la que apenas despertara, a pesar de que era real, no se arrepentía de ello, eso la hizo mas fuerte, la ayudo a valorar mas cosas, disfrutar cada instante de su vida, solamente eran giros inesperados que daba la vida, los cuales tenia que superar, y así lo hizo, con la ayuda de sus amigos, de sus padres y de Tsubasa….Su familia

La ceremonia no pudo ser mas linda y emotiva, Tsubasa y Sanae todo el tiempo estuvieron tomados de las manos, entre lagrimas y sonrisas por parte de los invitados, mas por las amigas de ella… llego ese momento tan esperado e importante

-¿Aceptas a Sanae Nakazawa como tu esposa, para amarla y respetarla en la saludad y en la enfermad, en la riqueza y la pobreza hasta que la muerte los separe?-

-Por supuesto que acepto- Dijo Tsubasa con una sonrisa, haciendo que Sanae sonriera y unas lagrimillas salieran de sus ojos

-¿Aceptas a Tsubasa Ozora como tu esposo, para amarlo y respetarlo en la saludad y en la enfermad, en la riqueza y la pobreza hasta que la muerte los separe?-

-Claro que si- Le contesto Sanae con sinceridad, mientras miraba a Tsubasa a los ojos, no importaba que no le hubiera dicho al instante que si se quería casar con el cuando el se lo había pedido, eso era parte del pasado, uno muy cercano, pero ahora tenia que vivir el presente, vivir cada día con alegría y plenitud…………………………………………………………

Taro le entregó los anillos a Tsubasa

-Gracias- Le dijo Tsubasa a Taro apenas audible, Taro comprendió el porque de ese agradecimiento, pero era por la felicidad de su amigos nn, mientras tomaba haciendo miraba como Tsubasa le colocaba el anillo a Sanae, nunca había mirado a Tsubasa ni a Sanae tan felices, menos a Tsubasa, que a pesar de tantos logros en sus vida, ninguno le había arrebatado una sonrisa como la de ese día

El padre estaba por decir las palabras que Tsubasa y Sanae querian oir, aunque primero dijo unas que no nn

-Si hay alguien que quiera impedir este matrimonio, que hable ahora o que calle para siempre- Nadie dijo nada, pero las miradas de Tsubasa y Sanae miraba de reojo hacia atrás, cosa que no paso desapercibida por varios –Entonces…. Yo los declaro marido y mujer… puedes besar a- Tsubasa no dejo que terminara la frase cuando ya la estaba besando, Sanae apenas y reacciono abrazándolo y correspondiéndole el beso con mucho amor y con una felicidad que no le cabía en el corazón, después se separaron ante las miradas sonrientes y aplausos de todos

Salieron, seguidos de los invitados, donde afuera les aventaron "puñados" de arroz y pétalos de rosa blanca

-Vivan los novios- Gritaban uno que otro de sus amigos

-Que emoción, mira que fue el primero en ponerse la soga al cuello- Dijo Ryo ante la mirada molesta de su novia –Auuuch eso dolió- Dijo Ryo después de que Yukari le pisara el pie

-¿La soga al cuello eh?-

-Bueno yo no más decía uu-

-Hasta que Ryo encontró la horma de su zapato- Dijo Jun, quien estaba tomado de la mano de su novia Yayoi

-Siempre hay un roto para un descosido-

-Este si- ¬¬ -¿Qué me quiso decir?-

-Que hermosa se ve- Dijo Yoshiko –Hay que lindo, ya me están dando ganas de casarme- Dijo la chica con mucha ilusión ante la mirada atónita de Hikaru

-Ehhhhhh-

-Otro al que le cantaremos "Ya se caso, ya se amolo"- Dijo ante la mirada asesina de Yukari

-No cambiara- Dijo Taro con una gota en la cabeza

-Si es verdad- Dijo Kumi sin dejar de ver a su amiga mientras era felicitada por los padres de Tsubasa –Se ve tan feliz, y mira que no decirnos que Tsubasa le había pedido matrimonio ¬¬-

-Eso- Dijo con una gota en la cabeza algo nervioso

-Gracias- Le dijo mientras le daba un beso en la mejilla, Taro simplemente se ruborizo

-¿Un noviazgo mas?- Pregunto Genzo quien estaba detrás de el, tomado de la mano de Lily

-¿Qué?- Pregunto el castaño sin entender, aunque no pudo evitar ponerse mas nervioso

-Nada-

-Oye ¿Tú y ella?- Dijo Kumi al ver que estaban tomados de las manos

-Ah si-

-Somos novios- Dijo Lily con una sonrisa

-Órale- Dijo Kumi

Antes de irse a la recepción, todos sus amigos, aunque bastaba con los compañeros de la selección, para poder tomar una foto con la feliz pareja… todos sonrientes se prepararon y Click………………..

Después de la ceremonia, "todo mundo" festejaba la boda de Tsubasa y Sanae, muchos sorprendidos, otros no tanto, como Taro, pero aun así, la felicidad que transmitían Sanae y Tsubasa era inimaginable

-Oye Taro, ¿Pues como le hicieron?-

-Oh, es secreto-

-Dime- Le decía Tsubasa mientras miraba como Sanae platicaba con sus amigas y otros invitados

-Es un secreto que me llevare a la tumba- Le dijo Taro, pero al ver que su amigo no daba abasto, le dijo –Bueno yo no hice mucho, yo solo dirigía, las chicas se encargaron de la decoración y del vestido, tu madre del pastel y la comida, yo y los chicos de la música, acá donde me ves, tengo mis influencias- Tsubasa soltó una carcajada con el ultimo comentario –Bueno y la madre de Sanae pues se encargo de las invitaciones y recuerdos, creo que tiene una amiga que se dedica a eso

-Ah, creo que Sanae me contó, si mal no recuerdo es la señora que trae un vestido verde-

-Si esa es-

-¿Y el lugar?-

-Genzo-

-Y no mas a creer, pero Ryo se las ingenio para pedir la iglesia- Le dijo Taro mientras que Tsubasa miraba a Ryo asombrado

-No me la creo- Pensaba el pelinegro oo (Cerca de ahí Ryo estornudaba)

-¿Qué tanto platican?- Dijo Sanae quien abrazo a Tsubasa y este le correspondía el abrazo mientras le besaba la cabeza

-Lo mucho que te amo- Le dijo Tsubasa

-No me creo que estén hablando de eso, pero bueno- Dijo Sanae mientras se quedo callada como si nada, de pronto se puso pálida

-¿Sanae estas bien?-

-Si Tsubasa, es solo un mareo-

-¿De verdad?- Dijo Tsubasa preocupado mientras hacia sentar a Sanae, mientras que Taro le traía un poco de agua

-Toma- Le dio Taro

-Gracias Taro-

-¿No quieres tomar algo?, ¿Le hablo a tu mamá?- Le pregunto Tsubasa

-Si, por favor- Taro se quedo con ella, mientras Tsubasa iba por Yukiko, aunque no duro mucho el castaño, ya que las chicas llegaron con Sanae

-¡Hay Sanae! ¡Que feliz has de estar!- Dijo Kumi quien le sonreía, Sanae trataba de sonreír, pero los mareos eran mas fuertes

-Si Sanae, me alegro que por fin estés con Tsubasa- Le dijo Yukari

-Gracias chicas-

-¿Sanae estas bien?- Le dijo Yoshiko

-Si, no te ves bien- Le siguió Yayoi

-Solo es un mareo- Les dijo Sanae, en eso llego Tsubasa acompañado de Yukiko y de Lily, la cual le recomendó a Sanae que descansara un poco, solo era cansancio por el viaje, que con unas horas bastaría

-Pero-

-Es lo mejor- Le dijo Tsubasa, pues sabia que ella quería disfrutar de esa noche tanto como el, pero mil veces era su salud a una noche de fiesta, sabiendo que lo mas importante de ese día ya se había cumplido, ya eran marido y mujer

I am hanging on every word you say

And even if you don't want to speak tonight

That's alright, alright with me

'Cause I want nothing more than to sit

Outside heaven's door and listen to you breathing

Is where I want to be

Una limosina color blanco y muy elegante iba por las concurridas calles de Shisuoka, donde dos chicos con elegantes vestidos iban abrazados

-Perdóname- Le dijo casi en susurro, mientras ella se dejaba abrazar por Tsubasa y recargaba su cabeza en el pecho de el

-¿Perdonarte? ¿Por qué?- Le dijo sorprendido

-Porque no deberíamos estar aquí, si no-

-Vamos Sanae, es solo una fiesta, además ya es tarde, y prefiero que estés bien- Le decía Tsubasa mientras se separaba de ella para así poder tener un mayor acceso a sus labios

-Te amo- Le dijo Sanae entre besos-

-Yo también te amo-

Tanto Tsubasa como Sanae eran felices, eso no había mayor duda, estaban tan seguros de su amor, un amor que había superado tantos obstáculos, pero que al final esas pequeñas trabas hacían que ese amor fuera mas intenso, que día con día creciera mas y mas

Minutos después llegaron a un lujoso hotel, donde ya había una reservación para ellos

-Ese Taro¬¬- Pensaba Tsubasa mientras subían por el ascensor a su habitación, la cual compartirían por primera vez como marido y mujer

-¿Me permite?- Le dijo Tsubasa mientras tomaba a Sanae en sus brazos y se metían ambos en SU habitación, Sanae simplemente sonrió, mientras que Tsubasa la bajaba con delicadeza sobre la cama –Te amo y no me canso de repetirlo- Le dijo mientras le besaba sus labios, su frente para terminar en su nariz

-Lo se Tsubasa, lo siento, no sabes lo feliz que me haces- Sanae le acariciaba los negros y un tanto rebeldes cabellos de Tsubasa, mientras se acercaba mas a el, pues ella estaba recortada en la cama y el hincado en el suelo –Sube- Tsubasa simplemente obedeció se puso aun lado de ella, muy cerca para así poder besarla tiernamente

-Servicio a la habitación-

-¿Pero que?, ¡Nadie pidió nada!, ¿Acaso tu?- Tsubasa se paraba malhumorado, estaba tan bien así como estaba

-No- Sanae se incorporaba mientras se sentaba en la cama, mirando como Tsubasa iba abrir la puerta a regañadientes

-¿Qué pasa?-

-Ah, me habían dicho que aquí habían pedido una botella de champaña-

-Pero-

-Si, es para Tsubasa y Sanae Ozora, de parte de Taro Misaki de Genzo Wakabayashi y-

-Ya se de quienes mas- Dijo Tsubasa para que no terminara la lista, mientras que el tipo acomodaba la botella y dos copas –No se preocupe por la propina, se lo dejo como regalo de bodas-

-¿Además quien le iba dar propina?, bueno si se va si le doy- Pensaba Tsubasa mientras se dirigía a la puerta, y miraba que había un letrero de "NO MOLESTAR O TE LAS VERAS CON TODOS LOS DE LA SELECCIÓN JAPONESA DE FÚTBOL" –Estos chicos ¬¬-

-Tsubasa- Pero Tsubasa ni caso hacia –Tsubasa-……..-¡TSUBASA OZORA!-

-¿Qué?- Dijo sorprendido oo

-Que hace tiempo que cerraste la puerta y sigues con la chapa en la mano-

-Ah perdona- Dijo Tsubasa llevándose la mano derecha atrás de la cabeza

-Hay Tsubasa- Dijo con una sonrisa la castaña

-¿De verdad ya estas mejor?-

-Si, solo fue un mareo, nada grave- (Que coincidencia¬¬) Sanae miraba como Tsubasa abría la champaña

-¿Puedes?-

-Solo un poco, además sabes que se me sube rápido-

Tsubasa llenaba las copas, la de Sanae con menos cantidad, después le dio una Sanae y esta la tomo, ambos brindaron por muchas cosas, sobre todo porque su felicidad nunca se acabara, que siguiera ahí, que su amor nunca se extinguiera como una vela, que al final no queda nada

-Que a los del "Barcelona" se les componga el cerebro y que te pidan que regreses-

-Sanae- Le dijo con ternura

-Mira que si no lo hacen yo merita voy y les digo sus verdades- Dijo en un tono muy segura, como la Sanae que conoció de niña…. Esa niña que se le metió en el corazón, haciendo del fútbol un segundo termino, ella era todo para el, era su vida.

-Te amo- Le dijo Tsubasa mientras dejaba su copa medio vacía al igual que la de ella, mientras la abrazaba por la espalda –No se que haría sin ti-

-Prácticamente hiciste que el fútbol pasara a segundo término-

-No se si sentirme mal o alagada-

-Mas que alagada, nunca había amado a nadie de esta forma, nunca había pensado mas allá que no fuera yo, siempre pensando en mis sueños, en mi futuro, pero no miraba a mi entorno, pero te me clavaste en el corazón y esta cabezota de balón desinflado, como una vez me dijiste cuando teníamos quince, creo que estabas molesta-

-Molesta era poco¬¬-

-Jejeje, fuiste la primera mujer por la que llore, por la que sonreí cuando no se trataba de fútbol-

-Tsubasa gracias- Dijo Sanae mientras unas que otra lagrima salían por sus ojos –No sabes lo que esto significa, siempre creí que tu solo pensabas en el fútbol, había esperado mucho para escuchar que me amabas, pero cuando me entere de mi enfermedad, prácticamente me estaba hundiendo, luego tu me confiesas que me amas

-¿Te arrepientes de habérmelo dicho?- Le pregunto Tsubasa mientras le daba pequeños besos en el cuello

-No, el habértelo dicho, en parte me libero, me sentí atada a una mentira, ahora disfruto mas de mi vida- Tsubasa sonrió, para después seguir besando el cuello de Sanae –Tsubasa- Dijo algo agitada

-Perdona-

-No es eso-

-¿No te gusta?- Le pregunto algo avergonzado

-No es eso- Sanae estaba ruborizada

-¿Entonces?-

-Me gusta-

-No tiene nada de malo, ya te lo dije- Le dijo mientras le mordisqueaba la oreja y se entretenía en su cuello, después ella se separa de el, pero para voltear la cabeza y besarlo apasionadamente, mientras tomaba la cabeza de el para acercarla mas y profundizar el beso

No pasaron muchos minutos así, cuando Sanae sentía como Tsubasa la despojaba del vestido tímidamente, ella con la respiración entrecortada y los gemidos que salían sin querer desde lo mas profundo de sus ser, no tenia cabida del placer que Tsubasa le podía otorgar

-Aahhh Tsubasa- Gimió débilmente, sintiendo como el vestido caía de su cuerpo, para sentir las varoniles manos del capitán Nipón sobre su cuerpo, después sentía como el chico la tomaba en sus brazos y la recortaba en la cama, estaba vez no había marcha atrás, no abría interrupciones, solo ellos dos, demostrándose su amor, entregando no solo sus cuerpos si no sus almas

-Tsubasa- Sanae le ayudaba a Tsubasa a quitarse la ropa, ya que la corbata y la chaqueta de el estaba junto al vestido de la chica, el tiempo pasaba y las caricias más atrevidas y la ropa cedía, ya con sus cuerpos sudorosos y con el miedo en sus rostros:

-¿Estas segura?- Le dijo preocupado

-Mas que segura Tsubasa… Hazme tuya- Le decía Sanae con pasión

mientras que Tsubasa, cumpliendo las peticiones de su ahora esposa se coloco encima de ella

poco después sus cuerpos se compenetraban tan bien que fueran uno solo, donde las caricias y los besos eran necesarios, ya eran parte de ellos, y si eran uno solo, una alma en dos cuerpos que ahora estaba tan compenetrados que sabían lo que el otro conocía, por de eso se trataba, de ir descubriendo nuevas sensaciones que los llevarían a un cúmulo de placer, de felicidad y de armonía, porque a pesar de sus sonoros gemidos e inclusive "gritos" de placer, había tal armonía en ellos, algo tan sublime, pero que los llenaba de dicha….

-Tsubasa- La chica no paraba de pronunciar el nombre de el entre gemidos, mientras que el besaba su cuello cada vez con mas pasión

Sanae sentía a Tsubasa en lo mas profundo de su ser, pero ella lo sentía cada vez mas cerca de su corazón

-¡Sanae!- Exclamaba Tsubasa con pasión mientras se sentía dentro de ella, era una sensación indescriptible, que jamás llego a conocer………..

Poco a poco, segundo a segundo sus cuerpos explotaban, sentían como llegaban a la cima del placer, una cima que habían escalado juntos

-Te amo- Dijo Tsubasa mientras caía rendido encima de Sanae, mientras sentía como ella le acariciaba su espalda desnuda y sus rebeldes cabellos negros

-Yo también- Le decía Sanae mientras Tsubasa se acurrucaba en su pecho, que latía a mil por hora

-¿Estas bien? ¿No te lastime?- Le pregunto preocupado mientras la miraba, pero al ver unas lagrimas que caían de las mejillas de ella se preocupo -¿Qué pasa? ¿Estas arrepentida?-

-No-

-¿Por qué llorabas?- Le pregunto Tsubasa, pues en una que otra ocasión la había visto llorar

-Hay seré tonta, lloro de felicidad- Dijo Sanae mientras se enjuagaba las lagrimas con sus manos

-Te amo- Le dijo mientras besaba la cabeza de la castaña, sus cabellos estaban esparcidos por toda la almohada -¿Te había dicho que te mirabas hermosa esta noche?-

-Si, 10 veces-

-Pues estas hermosa, con ese vestido, aunque ahora después de eso, te prefiero sin el-

-Tsubasa- Sanae soltó una risilla traviesa

-Es la verdad, mira que para ser mi primera vez fue increíble-

-Y que lo digas, estoy rendida- Dijo Sanae con cansancio pero una sonrisa de satisfacción y de felicidad en su rostro, Tsubasa se recostó aun lado de ella, en tanto que la castaña, cubriendo su desnudez con la delgada sabana recostó su cabeza en el pecho de Tsubasa y el la abrazaba y besaba su cabeza en varias ocasiones

-Te amo- Dijo Sanae luego de caer rendida en los brazos de Tsubasa mientras que Tsubasa duro mas rato así con ella, le encantaba verla dormir, ya que eran las pocas veces que la miraba tranquila, sin problemas, solo ella, tan tranquila y feliz, dormía con una dulzura diga de los ángeles, Tsubasa estaba seguro que todo había acabado, las barreras que les impedían seguir adelante se habían roto, dejando entrar la luz que iluminaría su camino a la felicidad, una que ella, mas que nadie la merecía y el seria testigo de que se cumpliera, que nunca se dejara vencer por nada, velaría cada noche si era posible sus sueños, estaría con ella al despertar, para ver esa linda sonrisa y esos ojos que antes estaban opacados por el miedo y las lagrimas ahora estarían llenos de vida, de amor y felicidad

-Yo también te amo- Decía Sanae entre sueños, dibujaba una sonrisa en su rostro

-Eres lo mejor que me ha pasado en la vida Sanae prometo que estaré a tu lado, que velare tus noches si es posible, estaré aquí para amarte, para ver siempre en tu rostro una sonrisa y que nunca pierdas las ganas de vivir, estaré aquí, como esta noche velando tus noches- Le decía Tsubasa mientras sentía como le picaban los ojos del sueño, pues tantos viajes a la vez, y no haber dormido mucho lo tenían algo agotado, y las la noche "movidita" que había tenido con Sanae (Aunque para esas noches sacaría fuerzas de flaqueza para continuar) -Estoy esperando cada palabra que dices…..He incluso si no quieres hablar esta noche…. Eso está bien, está bien para mí….. Porque no quiero nada más que sentarme…. por fuera de la puerta del cielo y escucharte respirando….Es donde yo quiero estar- Pensaba el chico al tiempo que sus ojos se cerraban producto del sueño, había una tranquilidad en los rostros de esos dos chicos que acaban de unir sus vidas, entregando su alma y corazón en ello

Is where I want to be

FIN