Wotcher!!!
Mil gracias por seguir la historia antes de que empiecen a leer les recomiendo que relean el tercer capítulo ya que por tonta la vez anterior subí el borrador y no la versión ya corregida.
Este capítulo será muy de Remus (tal vez se deba a que mientras escribo como chocolate) y el próximo muy Tonks ya que creo que es importante adentrarnos en la vida de cada uno por separado. ¡Que lo disfruten!.
De nuevo he tomado algunos diálogos y situaciones de POA (ustedes sabrán muy bien cuales) por lo que les recuerdo que ni los personajes ni esos diálogos son míos son de JKR y Warner.
Recuerdos y encuentros sobre Rieles
Remus Lupin se sentía un poco mareado y raro desde el primer momento en que se subió a la locomotora y esto realmente no le extrañaba ya que entendía perfectamente lo que lo afectaba. Cada paso que daba hacia los compartimientos era como si alguien le clavara una aguja en su corazón ya que no podía evitar que los recuerdos de él y sus amigos recorriendo ese mismo pasillo cuando eran jóvenes le vinieran a la mente.
Se podía ver a si mismo a sus once años entrando al único comportamiento vacío que pudo encontrar ya que sentía que si los demás estudiantes lo miraban iban a descubrir su licantropía y lo expulsarían de Hogwarts antes de llegar al castillo.
Inconscientemente esta vez Remus estaba actuando de la misma forma y volvió a meterse en uno de los compartimientos más alejados y solitarios del tren. Tomo su maletín y lo puso en el guarda equipaje posteriormente y decidió sentarse en el asiento con ventana por el cual podía ver de nuevo a la multitud de estudiantes que se encontraban con sus viejos amigos y de nuevo su corazón se hizo trizas al darse cuenta que sería la primera vez que tomaría ese viaje sin sus amigos así que mejor decidió cerrar los ojos y recargarse en la ventana y sin proponerlo a su mente vino ese primer encuentro.
Él se encontraba en la misma posición que en estos momentos, haciéndose el dormido para que nadie lo molestará ni le dirigiera la palabra así evitaría cualquier pregunta y llegaría sano y salvo al Castillo. Al igual que ahora él podía escuchar los cuchicheos, risas y pasos de los alumnos y su corazón temblaba cada que se escuchaban muy cerca y ¿sí entraban¿Se darían cuenta de sus cicatrices?- ¡Qué no entren ¡ Qué no entren! - Repetía una y mil veces en su cabeza tratando de alejar a sus compañeros y tal parece que estaba funcionado ya que muchos se asomaban y al verlo dormir preferían irse a buscar otro.
De pronto escuchó unos pasos que se detuvieron en el portal de su compartimiento y de nuevo él rogaba porque como los anteriores visitantes se fuera a buscar otro lugar pero esta vez fue distinto los pasos fueron cada vez más lentos y todo indicaba que se dirigían hacía él. Los latidos del corazón de Remus se hicieron más rápidos y empezó a sudar, casi le da un infarto cuando los pasos se detuvieron exactamente a unos cuantos centímetros de donde se encontraba y casi al instante sintió como una persona lo zarandeaba para despertarlo.
-¿Estás bien, te vez algo enfermo¿quieres que llamé a alguien? - Le dijo un niño de cabello negro algo revuelto y de gafas, que al parecer era de nuevo ingreso al igual que él ya que usaba la misma túnica negra que indicaba que aún no había sido asignado a alguna casa.
- Sí- respondió muy nervioso y prosiguió tartamudeando al mismo tiempo de que se imaginaba lo peor- Me encuentro bien, sólo estoy algo cansado, gracias- Dijo al mismo tiempo que trataba de evitarle la mirada y con los bordes de su túnica intentaba ocultar sus manos que aún tenían algunas cicatrices de su última transformación.
- ¡Cansado¡Bromeas! Yo a pesar de que no he dormido en días por la emoción no tengo nada de sueño. ¡No puedes perderte esta experiencia será la primera vez que todo sea nuevo para nosotros, no puedes dormir todo el camino.- Le respondió con alegría el niño de las gafas.
- Cierto, creo que tienes razón- Comentó de nuevo con una gran inseguridad el pequeño Remus.
-Por cierto mi nombre es James Potter y ¿el tuyo?, debo saberlo si pasaremos el viaje juntos.
- Remus…… Remus Lupin- De nuevo tartamudeando a causa de su nerviosismo.
- ¡Vaya , Vaya con que no estabas muerto!- Dijo una tercera voz con un tono un tanto sarcástico.
- ¡Te lo dije, ahora me debes 1 Galeon Black! – Contestó el chico de los lentes.
Los nervios de Remus se fueron hasta el infinito si con uno ya era difícil lidiar ahora con dos no sabía que hacer especialmente porque el segundo se veía bastante engreído tal vez porque era atractivo y por las ropas se veía que venía de una familia de dinero.
- Fantástica técnica para mantener el comportamiento vacío te felicito, aunque ahora tenga que pagarle a Potter. – Le dijo el tercer niño al mismo tiempo que ponía su maletín de piel negra bastante fino en el guarda equipaje.
- Remus Lupin te presento a Sirius Black – Dijo James dirigiéndose a Remus.
- Mucho gusto – Dijo Sirius extendiéndole la mano.
- Igualmente- Contestó Remus extendiéndole igualmente la mano y de nuevo rogando porque no notara sus cicatrices.
-Buenos tiempos aquellos- Se dijo asimismo Remus quién aún permanecía con los ojos cerrados y recargado en la ventana, de nuevo esa técnica había alejado a los estudiantes pero de nuevo no por mucho tiempo ya que sus recuerdos se vieron interrumpidos por la entrada de 3 estudiantes los cuales decidieron ocupar ese compartimiento sin afectarles que él estuviera ahí.
Al principio no le tomó mucha importancia a la conversación de los chicos que parecía la de tres estudiantes normales, claro que se sintió ofendido cuando uno de ellos insinuó que él no parecía capaz de sobrevivir a un maleficio hecho como Dios manda y por lo tanto no se le veía buena pinta de ser un buen Profesor.
Definitivamente había decidido a tomar una siesta y no prestarle atención a los jóvenes pero no pudo evitarlo ya que como avanzaba la conversación se dio cuenta que uno de ellos al parecer era el hijo de su amigo James: el mismísimo Harry Potter. Su corazón de nuevo empezó a latir más rápido de lo normal ¿ acaso era posible que en verdad él estuviera ahí?.
La última vez que lo vio era apenas un bebé y fue precisamente unos días antes de que sus padres fueran asesinados. Sus dudas sobre si unos de los jóvenes ahí presente era Harry se disiparon cuando escuchó al segundo decirle:
—¿Sirius Black escapó para ir detrás de ti¡Ah, Harry, tendrás que tener muchísimo cuidado! No vayas en busca de problemas...
—Yo no busco problemas —respondió Harry—. Los problemas normalmente me encuentran a mí.
En verdad Remus no podía creer la enorme coincidencia en verdad Harry Potter estaba junto a él y por sus palabras podía ver que tenía mucha de la seguridad de James. Ahora no sabía que hacer ¿Debía hablarle¿Debía decirle que él era amigo de sus padres?.
Los chicos siguieron su conversación y Remus decidió seguir haciéndose el dormido, algunas palabras le hacían gracia como cuando la jovencita menciono a la Casa de los Gritos como edificio más embrujado de Gran Bretaña. Era gracioso como apesar de los años se mantenía esa creencia si éstos supieran que no eran fantasmas lo que en su interior residía sino que era el lugar donde él pasaba la noche de su transformación.
Así también se enteró que Harry no podría ir a Hodsmade, eso era inconcebible pensó. Realmente James se molestaría al saber que su hijo no tenía el permiso,- ¿Con qué clase de personas vivía Harry?-. En verdad tenía curiosidad por ver a Harry de nuevo ¿cómo sería se parecería físicamente a James o a Lily, así que aprovechó un pelea entre sus dos compañeros para moverse un poco y verlo aunque sea de reojo pero no lo consiguió ya que sus acompañantes tenían un gran alboroto al parecer por culpa de el gato de ella y la rata de él.
-¡Lástima!.- Se dijo a asimismo por no haber conseguido mirarlo, así que se recargo de nuevo y siguió dormitando esperando el momento indicado. Todo iba bien hasta que la joven bruja que los acompañaba trato de despertarlo, para que comprara algo de comer.
—Eeh... ¿profesor? —dijo—. Disculpe... ¿profesor?
Lupin realmente no tenía ganas de hacerles conversación ya que era más interesante estar ahí siendo sólo un oyente y poder ver cómo se comportaba Harry aunque fuera sólo por su voz. Por eso de nuevo decidió ignorar a la joven bruja.
La lluvia arreciaba a medida que el tren avanzaba hacia el norte; las ventanillas eran ahora de un gris brillante que se oscurecía poco a poco, hasta que encendieron las luces que había a lo largo del pasillo y en el techo de los compartimentos. El tren traqueteaba, la lluvia golpeaba contra las ventanas, el viento rugía, pero el profesor Lupin seguía durmiendo.
No tardo mucho tiempo en despertarse pero no se los hizo saber a los chicos, él también había sentido el reducimiento de la velocidad, esto le pareció bastante raro y estuvo de acuerdo cuando la joven que al parecer respondía al nombre de Hermione indicaba que era muy temprano para haber llegado ya.
El tren iba cada vez más despacio. A medida que el ruido de los pistones se amortiguaba, el viento y la lluvia sonaban con más fuerza contra los cristales.
De pronto todas las luces se apagaron y se empezaron a ver siluetas negras y borrosas. Remus empezaba a sospechar que fueran Dementores, Tonks ya se lo había advertido, ahora que todo estaba oscuro aprovecho para abrir los ojos pero ninguno de sus acompañantes se dio cuenta de esto. Pronto dos personas más al parecer conocidos de Harry entraron entre la confusión al compartimiento y empezaron a causar mucho alboroto, por lo que Remus decidió que era el momento de hablar.
—¡Silencio! —dijo con una voz ronca.- Al mismo tiempo que con un simple hechizo producía una especie de llamas en la palma de su mano que iluminaban su cansada cara gris.
—No se muevan — ordenó a los chicos y se dirigió hacia la puerta pero ésta se abrió lentamente antes de que Lupin pudiera alcanzarla.
De pie, en el umbral, iluminado por las llamas que tenía Lupin en la mano, había una figura cubierta con capa y que llegaba hasta el techo. Tenía la cara completamente oculta por una capucha.
-¡Ninguno de nosotros esconde a Sirius Black bajo la capa. Vete.!- Con una voz desafiante Remus le ordenó al dementor pero éste no se movió, así que saco su varita y convoco a su patronus para alejarlo.
Afortunadamente el día de ayer había pasado un excelente día con Tonks y por esa razón no le fue difícil recordar un momento feliz , sólo pensó en el sentimiento que le provocó cuando su guardiana había grabado su maletín y por fin la palabra "Guardián" no le causo gracia ya que de no haber sido por Tonks él nunca habría podido convocar un patronus tan potente, definitivamente Nymphadora lo había salvado.
El dementor se alejo sin más remedio, ahora le preocupaba que todos estuvieran bien pero desgraciadamente vio a Harry tumbado en el suelo, sus amigos ya lo estaban auxiliando. Lo mejor que podía hacer en este momento era darles un poco de chocolate así que saco de su bolsillo la tablilla que le había obsequiado Tonks esa mañana y en silencio de nuevo le agradeció el detalle, posteriormente la partió en trozos.
—Toma —le dijo a Harry, entregándole un trozo especialmente grande—. Cómetelo. Te ayudará.
—¿Qué era ese ser? —le preguntó a Lupin.
—Un dementor—respondió Lupin, repartiendo el chocolate entre los demás—. Era uno de los dementores de Azkaban.
Todos lo miraron. El profesor Lupin arrugó el envoltorio vacío de la tableta de chocolate y se lo guardó en el bolsillo.
—Cómanselo —insistió—. Les vendrá bien. Disculpenme, tengo que hablar con el maquinista...
Pasó por delante de Harry y desapareció por el pasillo, en realidad no iba a hablar con el maquinista solamente quería escapar de ese lugar y evitar de nuevo las preguntas de Harry y sus compañeros ya habría tiempo para contestarlas pero esta noche no sería el caso.
Gracias a sus diferentes aventuras con sus amigos, en su segundo año descubrieron que justo entre el vagón de la comida y el del maquinista había una entrada secreta hacia el vagón donde en ocasiones viajaban los directores, así que tenía confianza de que a pesar del tiempo la entrada siguiera ahí y tenía razón lo único que hizo fue revisar que nadie lo viera dio tres golpes a la pared y desapareció del pasillo para entrar al compartimiento secreto.
El compartimiento era de un tamaño mayor a los demás y estaba acondicionado con un pequeño escritorio y un sillón bastante amplio y cómodo por si se gustaba de tomar una siesta u otras cosas mientras se viajaba. Remus sonrío al recordar que en más de una ocasión Sirius había llevado ahí a alguna de sus "novias".
En ese momento lo que menos apetecía Remus era tomar una siesta así que se dirigió hacia el escritorio tomó una hoja de papel y una pluma y empezó a escribir una carta para informarle de lo sucedido a su "Guardiana" o bueno esas eran sus intenciones ya que al iniciar la carta se topo con un pequeño problema.
" Tonks :"- No, es muy frío se dijo asimismo, borró lo escrito y continúo – " Querida Tonks"- No , no es muy personal y de nuevo lo borró.- "Estimada Tonks"- Vamos, pero si apenas la conoces hace un día y si las cartas que le escriba son confiscadas por su superior qué pensará de mi , creerá que tengo otras intenciones con ella.
Nunca pensó que escribirle una carta resultaría tan complicado así que decidió mejor primero informarle a McGonagall de lo sucedido con Harry y los Dementores.
En poco rato terminó el comunicado para la Jefa de la casa de Gryffindor y se lamentó que la carta para Tonks no fuera tan fácil de escribir y después de muchas vueltas en su cabeza se decidió por simplemente poner.
N.Tonks:
Debo informarte que hubo un ataque de Dementores a la mitad del camino ,afortunadamente todo salió bien gracias a tu ayuda.
Me encuentro bien y espero en poco tiempo llegar al Castillo te escribiré en la noche cuando termine de instalarle.
Atte.
RJL.
La carta en definitiva era muy seca pero hasta no estar seguro que el ministerio no las revisaba no podía ser de otra manera. Tomo las dos cartas y las envío por medio de dos lechuzas que se encontraban a disposición del usuario de la oficina.
Las dos lechuzas se alejaron y Remus Lupin volvió a sacar de la bolsa de su saco el poco chocolate que aún le quedaba y se lo comió lentamente hace tanto que no había disfrutado tanto de un chocolate y por alguna razón extraña éste le pareció el más dulce y sabroso de todos los que había probado en su vida. ( y vaya que eran muchos), tomo la envoltura y la guardó en su cartera ya que para él siempre tendría un valor incalculable.
De la misma formana no tenía intención de regresar al compartimiento de Harry así que esperaría ahí hasta llegar al castillo y mientras veía el firmamento se preguntaba qué estaría haciendo Tonks en esos momentos.
