Wotcher!!!
Antes que nada, muchas gracias a todos los que han seguido esta historia capítulo tras capítulo, en verdad nunca imagine que llegará a gustarles y por eso no tengo palabras para agradecerles el apoyo que me han dado.
Por otro lado haaaaaaaaaaaaaaa, estoy con los nervios de punta a unas horas de tener el séptimo en mis manos y quería decirles que no importa lo que JK les haga a estos dos personajes, la historia seguirá tal como está planeada y no pienso dejar spoilers por ahí ya que como saben la línea de la historia es la del tercer libro y eso no cambiará.
Besos y ahora sí los dejo leer……..
Del Amor y otras……… ¿Pociones?
Esta última semana había resultado una tortura psicológica para el nuevo Profesor de la materia de Defensa en Contra de las Artes Oscuras, y por más que intentaba disimular la incertidumbre en la cual se encontraba su corazón y alma enfrente de sus alumnos, sabía muy bien que en la soledad de su oficina no había máscaras ni disfraces que lo hicieran sentir bien.
Hace casi una semana que le había pedido a Tonks que viera sus memorias y no tuvieran comunicación hasta que las hubiera revisado todas y pudieran verse personalmente y para su desgracia o fortuna ese día estaba a dos días de distancia y su mente no dejaba de hacerle preguntas – "¿ Te odiará¿ Estará decepcionado de ti¿ Tendrá miedo de ser de nuevo tu amiga?...".-
Él sabía muy bien que ella era joven y que cuando uno esta en esa etapa suele ser muy impulsivo y no razonar mucho las situaciones así que inconscientemente se preparaba para asumir lo peor, al fin y al cabo no era la primera vez que perdería a un amigo por culpa de sus acciones.
Aún así no podía negarse que extrañaba ver su rostro asomarse por la chimenea y quedarse hasta altas horas de la noche hablando con ella de todo y de nada, incluso aunque quisiera negárselo una parte de él había deseado pasear por los pasillos secretos de Hogwarts acompañado de su joven amiga.
Nymphadora por su parte seguía revolviendo las memorias en su cabeza en un intento de darle sentido a la situación y sin pensarlo mucho pues ella siempre tomaba las decisiones más importantes de su vida siguiendo los deseos de su corazón supo lo que tenía que hacer. Tomó una hoja de papel y escribió a su protegido.
" Estimado Remus:
He visto ya todas las memorias y mentiría si te dijera que estoy bien pero estoy trabajando en eso no te preocupes.
Este fin de semana nos veremos y arreglaremos todo, por cierto llegaré a Hogwarts a las 10:00am (Ya he hecho los arreglos con Dumbledore). No olvides avisarle a Snape.
PD.
Intenta conseguir pastelillos.
Tonks"
-"¡Snape…..lo había olvidado por completo!" Cayó en cuenta al escribir su nombre. Aún no estaba lista para presentarse ante él, tenía que practicar el cómo hacer la poción matalobos una y……. otras cien veces más.
Un escalofrío recorría su espalda al recordar sus tiempos en Hogwarts donde el Profesor Snape estuvo cerca de lanzarle un Avada Kadevra en su primer año por estar a nada de incendiar las mazmorras. Desde entonces ni uno de los dos se podía ver ni dirigir más de dos palabras, sólo sus enormes deseos de ser una Auror y la suprema ayuda de su madre la ayudaron a conseguir las calificaciones máximas en la materia y por ende el odio eterno del Profesor.
Sin pensarlo dos veces se dirigió al Callejón Diagón por todos los ingredientes necesarios y posteriormente se apareció en el bosque a practicar lo indicado por su madre. De alguna forma el concentrarse en hacer las cosas bien alejaba sus pensamientos de las vivencias de Remus.
La tarde caía y la joven por lo menos había preparado la poción unas setenta veces y como consecuencia sus manos se encontraban destrozadas y totalmente quemadas pero eso no importaba ya que para estas alturas podía preparar la poción a la primera y sin equivocaciones.
-¡Lo hice¡Lo hice! – Gritaba mientras festejaba con un ridículo baile su logro, ahora sólo faltaba realizar la segunda parte de su misión antes de presentarse en Hogwarts.
Remus se encontraba calificando trabajos en su pequeña oficina cuando recibió la carta de Tonks y extrañamente sintió como su estómago sufría un ataque de nervios. Su mente le decía "ábrela" mientras su corazón se resistía a tal acto por miedo a que encontrara con una respuesta negativa.
Al final decidió abrirla pero se encontró más confundido que antes, la carta era demasiado rara, por una parte le decía que: "No se encontraba bien" pero por la otra le pedía "pastelillos". No entendía cuál era la situación, estaba ella molesta con él o no. Pero luego se preocuparía por eso había algo más importante en esa nota "Snape". Realmente no podía imaginarse en aquella situación, seguramente éste se negaría rotundamente a enseñarle a preparar a una joven de escasos 20 años la poción mata lobos y obvio se convertiría en su burla por el resto de sus días. Claramente podía escucharlo decir:
"Profesor Lupin, su niñera no lo acompaña esta mañana en su desayuno". "Siempre creí que eras insignificante Remus, pero veo que estaba equivocado, perdóname. Ahora veo todo con claridad, para que el Ministerio ponga a una jovencita torpe y de cabellos multicolores como tu Guardiana es porque NO VALES NADA. Me alegra que por fin alguien reconozca a tu persona."
No es que le apenara que Tonks fuera su guardiana al contrario lo que le gustaba de ella era esa juventud y alegría que emanaba por cada poro de su piel. Pero igualmente sabía que la situación era bastante rara y rogaba porque para ese día su Guardiana se presentará en condiciones no tan estrafalarias.
Para bien o para mal el día del rencuentro había llegado y Remus y Snape se encontraban en el Aula de Defensa en Contra de las Artes Oscuras esperando a la misteriosa Guardiana de Remus quien como precaución había evitado mencionarle a Snape cualquier detalle sobre ésta.
- ¡Pero qué impuntualidad Remus! Creéme que tengo mejores cosas que hacer que estar esperando a quién sabe quién (de seguro algún inepto del Ministerio) para enseñarle algo que de seguro no aprenderá y te lo repito sólo lo hago por que Dumbledore prácticamente me lo ha exigido, no por ti.
- Lo sé Severus, pero mi guardián no tiene ni un minuto de retraso ella dijo que llegaría a las 10:00 y son las 9:58 aún tiene tiempo de reserva.
-¿Ella? Has dicho…. lo que me faltaba. Tener que enseñar a una bruja inútil, vaya, vaya Remus sí que has decidido hacer de este día el peor de mi vida.
Severus Snape pudo seguir quejándose de no haber sido porque fue interrumpido por la entrada al salón de una mujer de mediana edad, alta, blanca como porcelana, de cabellos lacios negros y brillantes como la noche.
- Buenos Días, caballeros. Espero no haber llegado tarde.- Pronunció la misteriosa mujer que iba enfundaba en un sencillo y conservador vestido negro que hacía juego con unos exquisitos guantes de piel que cubrían a la perfección sus manos.
- Para nada madame, es un gusto darle la bienvenida a Hogwarts. Severus Snape a sus órdenes- Se presentó el profesor al mismo tiempo que tomaba una de sus manos para besarla cordialmente.
- Encantada de conocerlo Profesor. Mi nombre es Josephine March y será todo placer aprender de usted. – Pronunció encantada la mujer.
Remus estaba petrificado ante tan escena, estaba seguro que ella era Tonks, pero por qué actuaba de esa forma, por qué había ocultado su verdadero nombre (éste se le hacía conocido pero no recordaba de dónde) y lo más importante por qué era Snape tan amable con ella, casi parecía un cortejo y la simple idea le era totalmente repugnante.
Nymphadora avanzó lentamente hacia donde se encontraba Remus pero su torpeza la traicionó y sin darse cuenta piso su largo vestido con sus zapatos tropezando con una pecera llena de grindylows.
Remus corrió a ayudarla pero era demasiado tarde Severus había llegado primero y ahora la sostenía en sus brazos.
-Gracias- Pronunció una muy apenada Tonks con la situación.
- Perdón – Se dirigió Remus a ella.
- No sé como dejas ese tipo de cosas por los pasillos Remus, son un peligro. Josephine le pido disculpas y le ruego que sea tan amable de acompañarme a mi oficina, le aseguró que ahí estará más segura que en este lugar.
Nunca en su vida Tonks se había sentido tan nerviosa y divertida a la vez. Cuando decidió que lo mejor para presentarse en Hogwarts era adquirir toda una personalidad distinta que agradara a Snape nunca se imaginó que éste se comportara tan amable.
- Tiene razón creo que lo mejor será empezar a practicar en cuanto antes.- Contestó Tonks al mismo tiempo que se arreglaba su vestido.
-"Ni una mirada, ni un saludo, no hay duda que está molesta"- Pensó Remus, viendo como Snape convencía a su guardiana de alejarse de ahí.
- Disculpe, nos podremos ver a la hora de la cena- Le preguntó Lupin guardando aún esperanzas.
- Claro….- Empezaba a contestar Tonks cuando se vio interrumpida por Severus.
- Claro que No, Remus, la creación de la poción lleva bastante tiempo y no podemos distraernos con ese tipo de cosas. Comeremos en mi despacho ya que no queremos distracciones verdad Josephine?
- Sí, por supuesto, lo siento Remus. – Pronunció Tonks sin mirar a los ojos al licántropo.
- No tienes que disculparte, él está acostumbrado a comer solo así que no hay nada de qué preocuparse.
Los dos salieron de la oficina sin decir más mientras que Remus no pudo evitar sentir como su corazón se llenaba de coraje, casi el mismo calor que le quemaba antes de sus transformaciones cada luna llena.
Tonks se sentía terriblemente mal por el como se había comportado con Lupin, pero no había alternativa si quería que la cosas salieran tal como había planeado y para desgracia de ella , el Profesor Snape durante el trayecto a las mazmorras no dejo de hacer preguntas:
- Es obvio que usted no estudio en Hogwarts, si lo hubiera hecho la recordaría.
- Sí, es una lástima, pero el colegio Americano no estuvo mal.
- No quiero que piense que todos los profesores somos como Lupin, la verdad es que Dumbledore le ha tenido lástima y por eso le ha dado el puesto. Dudo que en verdad tenga algún conocimiento sobre la materia.
Tonks no respondió a su comentario, sólo fingió con una pequeña sonrisa. El camino a las mazmorras le pareció eterno y esto fue porque Snape tomó la ruta más larga para llegar y aunque ella trataba de desviarlo hacia otra ruta éste se daba cuenta y le decía:
- Pero qué hace Josephine. Esta escuela puede ser muy engañosa para aquellos que nunca la han visitado así que será mejor que se limite a seguirme y no intentar llegar por otros caminos.
- Lo siento Profesor es inevitable sentirse tentada a tomar otros caminos.
- No se disculpe, y sería un placer que me llamara por mi nombre.
- Gracias Severus. (" Wack qué!!! lo acababa de llamar Severus, definitivamente lo más horroroso que había hecho en su vida" . pensó la joven)
Al llegar a la Mazmorra el profesor le ofreció una silla a la joven y empezó a sacar cada uno de los utensilios que utilizarían.
- Pocas veces tengo el placer de utilizar mis más finas herramientas y ya que usted me acompaña será una excelente ocasión. Sabe uno de los secretos para realizar esta poción es que sea preparada con utensilios de plata.
- ¿En verdad?- Preguntó Tonks, fingiendo que no sabía de tal hecho cuando era algo que su madre ya le había mencionado y hasta los muggles sabían que la plata tenía efectos debilitantes sobre los licántropos.
Snape con una paciencia y amabilidad que Tonks nunca había visto en su vida le explicaba paso por paso cómo realizar la poción y por un momento se sintió culpable por lo que hacía ya que nunca hubiera imaginado que Snape tuviera un lado amable.
- ………. y eso es todo, Josephine. ¿Cree usted que pueda realizarla?
- Claro
- Perfecto, entonces déjeme ir por más ingredientes.
- Espere.
- ¿Pasa algo?
- Creo que será mejor si la hago sola y usted sólo me supervisa.
- Está segura.
- Sí.
- Muy bien, el que las personas no pidan ayuda habla de lo capaces que son.
Nymphadora con mucho cuidado y prestando su total atención a lo que hacía realizó paso por paso lo necesario para realizar la poción, los nervios la traicionaban y en más de una ocasión estuvo a punto de derramar, quemar o tirar algo. Realmente era casi una tortura realizar esa poción teniendo a Snape como vigilante.
- Perfecto Srita. Josephine ha hecho un excelente trabajo. Nunca había conocido a alguien que logrará hacer la poción Matalobos en un primer intento. El Ministerio debe sentirse muy orgulloso de tenerla entre sus filas.
- Gracias. – Contestó Tonks aunque se preguntaba si Snape seguiría diciendo lo mismo si se enterara quien era en realidad.
- No se ofenda pero me gustaría que la volviera hacer, quiero asegurarme que no fue suerte de principiante. – Comentó Snape con su habitual desconfianza.
- NO LO ES PROFESOR, puedo asegurárselo - Declaró Tonks con cierto rencor y de inmediato empezó a preparar todo de nuevo. Esta vez olvidó los nervios y se concentró en demostrarle a Snape que podía hacerlo, que había practicado para no tener que humillarse ante él y después de casi una hora….
- Listo, creo que no hay duda de que no fue SUERTE DE PRINCIPIANTE, como insinuó.
- No, no lo es pero recuerde gran parte de nuestro éxito es debido a aquellos que nos enseñan.- Comentó muy orgulloso Snape.
"Qué ahora quiere que le agradezca , si mi madre fue la que me enseñó, qué le pasa a este engreído &/)"#$ "- Pensó Tonks, pero desgraciadamente por más ganas que tuviera de decírselo no podía así que tuvo que morderse la lengua tragarse sus pensamientos y decirle:
- Tiene mucha razón Profesor y se lo agradezco. Ahora no quisiera incomodarlo más y si mi reloj no falla creo que aún podríamos tomar la comida en el Gran Comedor. "Sí , dulces y golosinas harán que se me vaya lo amargoso de este día" – Pensaba Tonks cuando fue interrumpida por Snape.
- No, tiene que preocuparse por eso. Desde el momento en que la vi entrar, supe que no era de aquellas personas que disfrutan de la comida dulce y no nutritiva que sirven en el Gran Comedor, así que he ordenado que nos traigan aquí.
- ¿QUÉ?- Gritó Tonks sin ni siquiera pensarlo, llamando la atención de Snape quien para entonces con un chasquido de dedos había aparecido una mesa redonda para dos muy elegantemente adornada con velas y con una hermosa vajilla de plata que era el complemente perfecto para la comida. ( Definitivamente la joven guardaba esperanzas de que Snape olvidará comer en su despacho y así poder ver a Remus pero por lo visto sería imposible).
-¿ Pasa algo, acaso está molesta?. – Preguntó Severus intrigado por el gritó de la joven.
- No……. no es eso lo que pasa es que no debió molestarse.- Respondió rápidamente una muy nerviosa Tonks.
- Ahora tomé asiento. – Dijo el Profesor acercándole muy caballerosamente una silla.
- Muchas Gracias.
Nymphadora, no podía creer lo que estaba sucediendo " ¡Madres!, espero que esto sea una pesadilla porque si esto sigue con el rumbo que creo no voy a seguir aguantando" Pensaba mientras jugaba con la comida era muy desabrida y casi todo eran verduras y otras cosas que era mejor no preguntar qué eran. "Definitivamente sólo Snape podía hacer que los elfos de Hogwarts cocinarán algo tan horrible".
- Sabe algo, al principio pensé que pondrían a un inexperto aprendiz de Auror para vigilar a Remus.
Tonks al escuchar ese comentario no pudo evitar su comida saliera volando directo sobre la cara del Profesor Snape, e intentó disimularlo con un falso ataque de tos. – Disculpe, no se detenga, estoy bien-
- Bueno, el punto es que cuando la vi entrar y después de comprobar sus habilidades me doy cuenta que el Ministerio no se tomó tan a la ligera a Lupin como lo ha hecho Dumbledore y supongo que esta visita tiene como objetivo recolectar información más cercana sobre el licántropo ¿no?
- Tiene razón .- Insinuó Tonks bastante intrigada por el comentario.
- Precisamente en el ataque de la semana pasada a la Torre de Gryffindonr yo le comenté a Dumbledore que era... casi imposible... que Black haya podido entrar en el colegio sin ayuda del interior.
"¿Qué, Black había atacado Hogwarts y ella no se había enterado!!" – Al oír eso se quedó sin palabras, no podía ser posible, debió haberse enterado antes de llegar a Hogwarts pero obvio había estado revisando las memorias y eso la había obligado a estar totalmente alejada de lo que pasaba en el Ministerio y fuera de él"
- No sé, si lo sepa pero Black y Lupin fueron muy amigos y dado al turbio pasado de ambos no sería una sorpresa que estuvieran juntos en esto también. Pienso que eso es suficiente para que el Ministerio tenga bajo estricta vigilancia a Remus, pero Dumbledore piensa que estoy loco. A veces pienso tanta confianza llega a cegarlo de lo verdaderamente importante.
- Agradezco su información Severus, tenga por seguro que tomaré cartas en el asunto. – Contestó Tonks, para complacer a Snape, ya que ella había visto en las memorias de Lupin, como Black defendía a capa y espada la causa de Dumbledore por lo que si antes tenía dudas de su inocencia ahora éstas se habían disipado y sobre su relación con Remus, ella también había sido testigo de cómo se había desintegrado en aquella batalla en el parque St. James, así que no tenía razón para sospechar de alguna complicidad entre los dos. .
Después de eso se sumergió en sus pensamientos y casi no puso atención a la plática del Profesor de Pociones quien en las dos horas siguientes no se cansó de alabar a la maravillosa casa de Slytherin así como de desprestigiar a los Gryffindor en especial a Harry Potter.
- Ese niño es todo un caso igual que su padre y lo que más me intriga es que he visto cómo Lupin ha creado una estrecha relación con él, sospecho que es parte su plan. Para serle sincero nada me importa la vida de Potter pero sé que para Dumbledore y para el Ministerio su vida es importante así que creo que también debería poner atención eso.
- Sí totalmente de acuerdo, pero así ¿que se llevan bien?. – Preguntó Tonks feliz de que Snape Tocará el tema.
- Sí, lamento decir que sí, y no sólo con él. No sé en verdad qué ha hecho para ganarse el afecto, la admiración y la confianza de la mayoría de los estudiantes, obvio excluyendo a los Slyterin que saben muy bien distinguir entre un buen profesor y un farsante.
Tonks inconscientemente sonrió al oír esto último, era la mejor noticia que pudo haber salido de los labios de Snape. Ella sabía que Remus sería un excelente profesor, pero aún más le alegraba el saber que llevaba tan buena relación con el hijo de sus amigos.
La noche pronto llegaría y la joven ya no soportaba estar en las mazmorras, moría de hambre (había estado jugando con la comida pero no había probado ni un solo bocado si se llevaba algo a la boca cuidadosamente lo escupía después en una servilleta), pero sobre todo quería ver a Remus, decirle lo orgullosa que estaba de él y que no le importaba quién había sido en el pasado pues esas decisiones eran las que precisamente lo habían hecho el hombre tan maravilloso que era el día de hoy.
- Severus- Interrumpió la joven- creo que es tiempo de que vaya a ver a Lupin hay mucho que quiero hacer antes de que anochezca.
- Tiene razón, no quise robarle tanto tiempo- Contestó Snape un tanto molesto por la decisión de la joven- pero espero que acepte quedarse en el cuarto de invitados del la Casa Slytherin para nosotros sería un placer.
- ¡Ho Severus, me halaga mucho su invitación! Pero desgraciadamente tengo que negarme, Dumbledore me ofreció antes quedarme en torre de Ravenclaw y no podría declinar su invitación. En verdad lo siento mucho- Dijo Tonks con cierto tono de sufrimiento, aunqeu por dentro era todo lo contrario, es más ni sabía dónde se quedaría a pasar la noche pero por nada del mundo sería cerca de Snape.
Los dos caminaron de nuevo hacia el aula de Defensa en Contra de las Artes Oscuras, y por más que trató de evitarlo no pudo despreciar el brazo que le ofreció Snape para que caminaran juntos hasta allá.
Al llegar a las afueras del aula ella trató de liberar su brazo del de Snape pero éste no se lo permitió creando una escena bastante embarazosa para ella ya que se sintió fulminada no sólo por los ojos de Remus sino también por los de Dumbledore que en ese momento también se encontraba ahí.
- Buenas noches Señorita March , Severus.- Los saludó Dumbledore- Qué tal la lección , espero que haya sido un éxito.
- Sí, lo fue señor, nunca antes había tenido una alumna tan eficiente como ella. Remus se debería sentir muy halagado de que el Ministerio pusiera a alguien tan capaz para cuidarlo.
- No tienes que decírmelo Severus yo sé muy bien lo afortunado que soy al ser su protegido.- Remus contestó mirando directamente a los ojos de Tonks quien sintió como cada célula de su cuerpo se estremecía al oír las palabras de Remus.
- Hablando de eso, creo que es mejor Severus que me esperes en mi oficina, tengo asuntos que tratar a solas con la Señorita March y Remus. No tardaré en llegar. – Pronunció el Director al mismo tiempo que acomodaba sobre su nariz sus gafas de media luna.
Severus aceptó de muy mala gana la orden y sólo se despidió de Tonks , deseándole una buena noche y una vez que salió del salón Dumbledore rompió el silencio.
- En verdad señorita Tonks me ha dejado sorprendido con su nueva apariencia, cuando me comentó su plan no pensé que su cambio fuera tan radical. No opinas lo mismo Remus.
- Sí , creo que tiene toda la razón. – Respondió Lupin aún con miedo a la posible reacción que Tonks pudiera tener.
Tonks sólo sonrió a los dos, y dio pie a que Dumbledore siguiera con la conversación.
- Bueno, creo que ustedes dos tienen muchas asuntos que arreglar, así que me retiro. Nymphadora , si le parece bien arreglé que pasará la noche en el cuarto de invitados de la torre de Ravenclaw, sólo procuré no llegar muy tarde o su anterior jefe de casa la reprenderá.
- Gracias- Respondió Tonks.
- Por cierto, sobre el nombre que escogió….
- Sí, qué tiene ¿Acaso lo reconoció?- Preguntó Tonks preocupada.
Dumbledore la miró a ella y después a Lupin por arriba de sus gafas de media luna y pronunció:
-El que la joven prometedora se quedará con el viejo y pobre profesor siempre me agradó, hacen una excelente pareja. – Concluyó y cerró la puerta sin más dejando del otro lado a una muy sonrojada y apenada Tonks.
- Mujercitas ¿Cierto?, Jo March es el personaje principal- Preguntó Lupin.
- ¡Me atrapaste, nunca creí que un libro muggle para mujeres fuera tan conocido entre ustedes. No importa es una de mis historias favoritas.
- ¿Quieres subir a mi despacho?, tengo los pastelillos y dulces que me solicitaste en la carta.
Esas eran las palabras mágicas que necesitaba Tonks para endulzar su amargo día a lado de Snape.
-¡Estás Bromeando!- Dijo y al momento su cabello largo y negro cambio para se uno corto y rosa color algodón de azúcar.
Remus no se pudo contener y soltó una pequeña carjacada.
-¿Qué pasa? – Preguntó la joven.
- Nada, sólo que a diferencia de Snape creo que eres más atractiva así , como siempre.
Tonks de nuevo se sonrojo al oír estas palabras y antes de que Lupin lo notara subió corriendo hasta su oficina y gritó.
- ¿ Qué esperas Remus?, que esta será una corta noche para lo mucho que tenemos que hablar.
Remus subió las escaleras con pasos lentos aún tenía dudas de lo que pasaría ahí, pero pasará lo que pasará era mejor tener a Tonks ahí que soportar que ésta estuviera con Snape.
Continuara……………
